Nuestra Señora de Borotare
No solamente ha permitido Dios y concedídonos sus favores y milagros por medio de su Santísima Madre en su representación original de Chiquinquirá, sino también por sus trasuntos, uno que está en una capilla de la parroquia de Las Nieves, de Santafé; otra, en ermita de la ciudad de Tunja, fuera del lugar; otra, en el distrito de la de Ocaña, legua y media de ella, en el Río de Oro, con nombre de Nuestra Señora de Borotare por el pueblo de indios que la tenía, así nombrado. Adjudicóse a la religión de San Agustín para más asistida y venerada y dio esta santa reliquia al pueblo de indios su encomendero el capitán Lope Rabelo de Mariz; y con otra de esta mesma vocación de Chiquinquirá, que tenía en su casa en la ciudad de Santafé Diego de Ojeda, Procurador de pleitos en su Real Chancillería, sucedió en 19 de mayo del año de 1650, miércoles en la noche, como a las diez, habiéndose puesto a rezar el rosario en presencia de ella Isabel Lanchero, mestiza, con Cuarterón, hijo de la Isabel Lanchero, de edad de dieciséis años, que hacía uno y medio años que estaba mudo procedido de enfermedad de sarampión que tuvo y con el dolor de no poder ayudar a los otros en su ejercicio, se empezó a persignar invocando interiormente a la Virgen Nuestra Señora, y al irlo a referir se le desató de todo punto la lengua pronunciando clara y distintamente: "Dios te salve María, Santa María Virgen y Madre de Dios", sin impedimento ni embarazo para decirlo, conque se levantó en camisa y junto con los demás del aposento, continuó con ellos las oraciones del mismo modo y con la, pronunciación que ellos, que se alborozaron, llorando de regocijo, y divulgaron el milagro a las otras personas de la casa; y el mozo ha quedado sin lesión alguna para hablar.
Comprobóse todo con información que se hizo por gobierno de
mandato del Presidente, Gobernador y Capitán General Marqués de
Santiago, ante Juan de Obando, Escribano Real.
Nuestra Señora de Monguí
En el pueblo de indios de Monguí, de la Real Corona, hay una
milagrosa imagen de Nuestra Señora de Belén, pintada en lienzo, que
apellida el común Nuestra Señora de Monguí; está a cargo de la
religión de San Francisco, que la permutaron con clérigos y la
recobraron.
Cristo de Choachi
En Choachí, pueblo de indios, de doctrina de religiosos de San
Agustín, hay un Santo Cristo milagrosísimo.
Nuestra Señora de Belén, de Chámeza
Hay en el valle de Chámeza convento de la religión agustiniana y
en él una pintura de Nuestra Señora de Belén, de grandísima
devoción y milagros comprobados.
Cristo de Ubaté
En la iglesia del pueblo de indios de Ubaté está en veneración
un crucifijo, de bulto, del tamaño de un hombre de buena estatura,
de mano de Diego de Tapia, platero y no buen escultor, que por sí
misma la hechura se ha ido perficionando y empezó sus milagros con
sudar.
Cristo de Buga
Un milagroso crucifijo tiene la ciudad de Buga, que es el mayor
consuelo y tesoro de toda aquella tierra.
Cristo de Fúquene
Otro Santo Cristo, pequeño en el tamaño y grande en lo
milagroso, tiene en su iglesia el pueblo de indios de Fúquene;
hízolo Diego de Alvarado para Juan Sánchez de la Piñuela, y el
primer milagro que obró fue con Juana Rodríguez de Salazar, su
mujer, en el año de 1647.
Niño Jesús
Una hechura de Niño Jesús, de poco más de media vara de alto,
fabricado en la ciudad de Tunja, está en la iglesia de San Laureán
de ella, que fue ermita y es convento de recoletos de San Agustín,
y ha hecho maravillosos favores a los devotos; el primero, en
Oicatá, manifestando una estrella en cada mejilla; en Tobasia,
otros, continuándolos en las demás partes donde ha estado, que por
ser el refugio de un clérigo que tuvo estas doctrinas, mudó estos
puestos. Comprobó y calificó algunos el Arzobispo don Bernardino de
Almansa. Y el año de 1661, estando muriéndose una religiosa del
convento de La Concepción de aquella ciudad, de mal de piedra, se
encomendó a este venerable Niño Jesús y mejoró del achaque, y sus
padres, en manifestación del agradecimiento de su beneficio, le
dieron y dotaron una lámpara de plata que tiene.
Nuestra Señora de la Concepción de la Candelaria
En la iglesia del convento eremítico de La Candelaria se
reverencia un bulto de imagen de Nuestra Señora de la Concepción,
devotísima y hermosa, que habrá cincuenta años, en el de 1661, que
esto se escribía, que trayéndola un navío de este nombre naufragó y
se sacó milagrosamente, y en él la Virgen Santísima, y su capitán
don Fulgencio de Meneses la remitió a este convento por haber
estado en él.
Imagen de Roque Amador
En el altar mayor del Monasterio de Predicadores de la ciudad de
Tunja tiene una imagen de bulto, de buen tamaño y hermosura, traída
de España por Félix del Castillo, su patrón, y con rótulo en la
peaña del escultor que la hizo, de quien ha tomado el apellido,
nombrándola el común Nuestra Señora de Roque Amador; destila
bálsamo y es de mucha devoción y maravillas.
Verónica
En el pedestal del tabernáculo del Santo Cristo y su altar y
capilla en el convento de Santo Domingo de la Orden de Predicadores
de la ciudad de Santafé, está de pincel una Verónica pequeña que
sudó el mismo día que se sublevó el Reino de Portugal en el año de
1640, y desde entonces se tiene en mayor veneración y está
resguardada con reja que la oculta, haciendo modo de
sagrario.
Nuestra Señora de Tariva
Nuestra Señora de Tariva, apellidada por el valle en que está
llamado así, que es un lleno deleitoso y fecundo, tierra templada,
convecina al río que desciende y pasa por la Villa de San
Cristóbal, abundoso de pescado, y de ella distante como una legua,
habrá cien años que de uno de los primeros conquistadores de su
distrito hubo esta santa imagen una pobre mujer que asistía en el
campo, y en su poder empezó a obrar maravillas y el primer milagro,
y ha continuado otros muchos y los prosigue. Ahora ochenta años, en
el sitio donde comenzó a darse a conocer con beneficios se le fundó
una iglesia frecuentada de partes distantes. Es de pincel en tabla,
que estando rajada por medio y trasluciéndose, se ha aferrado sin
rastro o señal de haber padecídolo, y lo pintado la Virgen Madre de
Dios con su Hijo en los brazos y unas lámparas en lo alto. Estaba
deslustrada de modo que no se podía reconocer bien la pintura y
milagrosamente se renovó por sí que parece acabada de pintar; y
para describir sus numerosos milagros era necesario mucho
papel.
Monserrate y Guadalupe
Coronan los dos cerros que señorean la ciudad de Santafé, dos
ermitas con imágenes de la Santísima Virgen Nuestra Señora; en el
de más al Norte, la de Nuestra Señora de Monserrate, frecuentada de
la devoción por sus milagros; y en el otro, la de Nuestra Señora de
Guadalupe, no menos admirable y asistida, cuya imagen se colocó con
procesión solemne del Cabildo Eclesiástico, Audiencia Real y
ciudad, desde la Catedral, a 8 de septiembre del año de 1656, y
ambas ermitas tuvieron principio de haberse puesto en sus sitios
cruces contra los continuos rayos que caían en ellos, y
establecídose cofradias de la Santa Cruz. Este mismo origen y
principio tuvo otra ermita que está al pie del cerro más cercano e
inmediato a la ciudad, y la fabricó, fomentó y acrecentó con
capellanía al efecto del doctor Jerónimo de Guevara Troya, clérigo,
y es depósito de La Huída a Egipto, en escultura, de media talla,
colorido y perfilado de oro; ha ido en. aumento.
Reliquia de Santa Isabel
La iglesia metropolitana del Nuevo Reino de Granada tiene por insigne reliquia la cabeza de Santa Isabel, Reina de Hungría, patrona de la ciudad de Santafé, dentro de una caja de plata de martillo, con su llave y bulto de mujer de los pechos arriba, que representa la santa. Diósela su Arzobispo don fray Luis Zapata de Cárdenas, y a éste la Reina doña Ana de Austria, última mujer de don Felipe II, y se celebra su fiesta a 19 de noviembre.
Otra reliquia de San Benito, mártir, de quien reza la ciudad a 23 de marzo. Otra de San Lino, Papa y mártir, a 23 de septiembre. Y en la capilla del Arzobispo don Fernando Arias de Ugarte, entre otras insignes, dos cuerpos enteros, de San Fulgencio, que tuvo su tránsito a 8 de enero, y de San Calixto, con rezo a 14 de octubre; y una buena porción de Lignum Crucis, como también otro en el convento de San Agustín, con unas andas de plata de martillo, y otro en el colegio de la Compañía de Jesús, en donde hay gran tesoro de reliquias insignes y cuerpos de santos, como son:
De San Ignacio, Obispo y mártir, discípulo de San Juan Evangelista, cuyo día es 19 de febrero.
De San Fulgencio, mártir, a 10.
De San Valentín, presbítero, a 14.
De San Fidel, mártir, a 23 de marzo.
De San Lázaro, mártir, a 27.
De San Dionisio, mártir, a 19 de abril; es cuerpo entero que dio el
Pontífice Paulo y al padre provincial Luis de Santillana.
De San Eutimio mártir, a 11 de mayo; también es cuerpo entero, que
trajo el padre Baltasar Mas.
De San Anastasio, mártir, a 13.
De San Bonifacio, mártir, a 14.
De Santa Ciriaca, virgen y mártir, a 19.
De San Feliciano, mártir, a 9 de junio.
De San Victorino, mártir, a 7 de julio.
De un compañero de San Cenón, mártir, a 9.
De Santa Valentina, virgen y mártir, a 25.
De San Veriano, mártir, a 9 de agosto.
De San Bueno, presbítero mártir, a 11.
De San Bonifacio, diácono mártir, a 17.
De San Fantino, mártir, a 30.
De San Mauricio y sus compañeros mártires, a 22 de
septiembre.
De un compañero de San Plácido, a 5 de octubre.
De San Anastasio, mártir, a 11.
De San Fortunato, mártir, patrón del colegio religioso jesuíta de
Santafé, a 15. Es cuerpo entero que dio el Pontífice Paulo V al
provincial Luis de Santillana.
De Santa Ursula y sus compañeras, vírgenes y mártires, a 21.
De San Claro, confesor, a 10 de noviembre.
De San Mauro, mártir, a 3 de diciembre. También es cuerpo entero
que trajo el padre Luis de Santillana y le recibió del Papa Paulo V
con los otros dos referidos.
De San Constante, mártir, a 12 de diciembre.
De San Teodoro, mártir, 15.
Y el año de 1658 trajo de Roma de vuelta de procurador desta
religión el Padre Hernando Cabero, después provincial en el Nuevo
Reino de Granada y visitador de la provincia de Méjico, una
reliquia insigne y un cuerpo de santo para cada colegio de su orden
de la provincia de Santafé y Quito, con instrumentos auténticos de
su comprobación. Y también el procurador siguiente padre Alonso de
Pantoja trajo otras.
Entre particulares hay muchas de grande estimación.
El convento de la religión de Santo Domingo, en Santafé, tiene las
reliquias que se siguen:
Lignum Crucis, en el sagrario del altar de Nuestra Señora del
Rosario.
Hueso de su glorioso patriarca Santo Domingo de Guzmán.
De San Conrado, inquisidor, protomártir desta religión.
De San Raimundo, cuyo día es a 7 de enero.
De San Pedro, mártir, a 29 de abril.
De San Jacinto, a 17 de agosto. Y asimismo naranjitas, fruto de
árbol que plantó Santo Domingo en San Sixto, de Roma, con que se
han experimentado varios milagros.
La parroquia de Santa Bárbara de la ciudad de Santafé tiene en un
viril reliquia de su santa, que la saca a adorar el día de su
fiesta y otros.
La parroquia de San Victorino, de la misma ciudad, venera un hueso
de su santo patrón.
