Andando pidiendo la limosna llovió recio y continuado, con que todos los que andaban por la calle se encharcaron en agua, menos el Padre fray Francisco de Garaita que entró en su convento enjuto, como si no lloviera. El acrecentar la devoción de la santísima imagen del Rosario y su convento le sacaron dél por el año de 1639 a pedir limosna en tierra de oro, haciendo viaje a la ciudad de Zaragoza; conseguida licencia en ocasión que salió por provincia el Padre presentado fray Luis de Colmenares, criollo de la ciudad de Santafé, y de su convento por prior el sujeto de nuestro asunto, que no aceptó, renunciándolo por conseguir su designio; y hallándose en Mompós manifestó el gran deseo que tenía de que fundase allí su religión convento con nombre de la Magdalena, por amparo de la navegación de su río que le tiene por apellido; y después tuvo en hospicio principio la fundación; y llegado a Zaragoza de Antioquia, fue hospedado de don Felipe de Rebolledo, caballero del orden de Santiago, y dijo que era la tierra de su descanso, profetizando su muerte, y a poco tiempo enfermé de calenturas; y a 29 de septiembre del mesmo año, día de San Miguel Arcángel, a las cinco de la tarde, murió con todos los sacramentos habiendo prevenido los cinco días antes con el embozo de que en aquél había de descansar.

Depositóse su cuerpo en la iglesia parroquial, en la peaña del altar de la Virgen del Rosario (que aún después de muerto la buscó su devoción), con reparo digno que en el sitio de su sepultura no se había enterrado nadie (porque recibiese la tierra virgen un cuerpo que lo fue) a causa de haber hallado por estorbo una gran peña debajo de tierra que lo impedía, y olvidados en esta ocasión de lo sucedido en otras, cavaron sin encontrar dificultad ni el impedimento que antes, que parece le tuvo Nuestra Señora privilegiado el sepulcro, y aunque su religión le ha pretendido colocar a Santafé enviando a traerle, no han consentido sacarlo los ciudadanos de Zaragoza.

De todo fue testigo de vista el Padre presentado fray Esteban Santos, que le acompañé, y esto sirva de resumen en la memoria de tan insigne sujeto, de quien escribió el año de 1630, a siete de julio la Real Chancillería de Santafé a Su Majestad este informe:

"Señor, a seis días de mayo deste año, resolvió el Capítulo de Santo Domingo desta provincia hacer elección de Provincial en esta ciudad, y ofreciéndose en el convento algunas dificultades que prometían inquietudes escandalosas, se hallé en él el Marqués de Sofraga, Presidente y Gobernador deste Reino, a pedimento de los religiosos, y habiéndoles amonestado la paz y servicio de Nuestro Señor, los dejó y hicieron de conformidad nemine discrepante, Prior Provincial al Padre maestro fray Francisco de Garaita, religioso de muy aventajadas letras y de ejemplar virtud, porque siendo persona de tanta autoridad en su religión había escogido pedir limosna para la fábrica y culto de una capilla de Nuestra Señora del Rosario, haciendo esto a todas horas con gran devoción, humildad y ejemplo de toda esta ciudad; su vida ha sido de fraile tan pobre, que no ha vestido cosa suya ni en su celda la ha habido, y por estas consideraciones aclamó su elección, como del Espíritu Santo, todo el concurso de seglares y religiosos desta tierra. Después acá ha procedido y procede no alterando nada con la dignidad el modo de tratar su persona, con que generalmente es tenido y llamado santo. A esta Audiencia ha parecido dar cuenta a Vuestra Majestad deste sujeto para que, conocido, haga merced a estas partes de proveerlo en una iglesia donde con su ejemplo y virtud reforme y aproveche a los naturales dellas, y no obstante que entendemos de su grande humildad no ha de aceptar obispado, lo proponemos a Vuestra Majestad para esto, juzgando que lo debemos hacer en conciencia", etc., y firmaron el Marqués de Sofraga, doctor Lesmes de Espinosa Saravia, doctor don Francisco de Sosa, Licenciado don Juan de Balcárcel, Licenciado don Juan de Padilla y doctor don Diego Carrasquilla Maldonado, que eran el Presidente, Oidores y Fiscal de aquel tiempo.

10. El Padre fray Diego de Saldaña fue natural de la ciudad de La Palma en el Nuevo Reino de Granada, y de vida ejemplar, ocupado siempre en servicio de su religión dominicana, solicitando sus aumentos y cuidando de las fábricas de los templos y conventos; y tan devoto del rosario de la Madre de Dios, que con todo fervor introdujo su devoción en todas partes, y dondequiera que llegaba disponía rezarlo en concurso y altas voces; y en la ciudad de Pamplona (en que hizo su última asistencia) dos veces cada día, la una en el convento de monjas de Santa Clara y la otra en el suyo de Predicadores. Fue muy liberal con los pobres, y se dice que Nuestro Señor le multiplicaba el pan para que tuviese más qué darles por su amor. Murió en edad de setenta años, por el de 1658, poco mas o menos, con general sentimiento de todos los de aquella ciudad por su falta y perder con su compañía el consuelo de comunicarle y el favor de su amparo en sus conflictos.

11. El Padre maestro fray Francisco de Tolosa era natural de la ciudad de Toledo, muy docto, gran escriturario y predicador; pasó al Nuevo Reino de Granada cerca del año de 1620, fue prior y de muy religiosa vida, padeciendo trabajos y perseverando hasta que murió en edad mayor. Y tratando deste sujeto el insigne don Gabriel Alvarez de Velasco en la carta laudatoria de la vida de su mujer, en el número 284, dice: "El venerable Padre maestro fray Francisco de Tolosa, de la orden de predicadores, insigne en virtud, cátedra y púlpito."

12.-El Padre fray Francisco de Achuri fue Prior y Vicario Provincial de su religión y de grande virtud y sinceridad y muy apacible y de caritativo consuelo, y se experimenté más el año de 1644 en los rigurosos temblores de tierra que se padecieron en ésta, en que tuvo anticipadas noticias y prevenciones devotas para aplacar la Divina Justicia, y así no le dejaban sosegar los afligidos buscando su consuelo y las encerradas monjas, hallando todos lo que procuraban a costa de su diligencia, mortificaciones y disciplinas. Era nacido en Santafé, hijo legítimo de Juan de Achuri y de Catalina Martín, su primera mujer.

13.-El Padre fray Francisco de León fue natural de la ciudad de Santafé, hijo legítimo del Licenciado Cristóbal de León Avendaño, jurista, y de doña Catalina de Orellana y nieto paterno de Juan de León Avendaño y Jerónima de Robles, su mujer, vecinos de la ciudad de Sevilla, y nieto materno de Francisco de León Pernia y de Elvira González, su mujer, naturales de la Villa de Zafra, del Ducado de Feria.

Fue el Padre fray Francisco de León Prior y Provincial de su orden, y siempre religioso de ejemplo y edificación; fundé y fomenté la religiosa casa del Santo Ecce Homo, donde murió, y está enterrado con memoria viva de sus virtudes.

Tuvo por hermanas legítimas a doña Jerónima de León, monja en el convento de La Concepción de Santafé, y a doña Catalina de León Avendaño, mujer de Sebastián de Alcibia Iturrieta, tesorero del Rey en Cartagena de Indias y Teniente de Gobernador en Mompós, natural de la Villa de Irumbranza, de la provincia de Guipuzcoa, hijo legítimo de Jácome de Alcibia y de Juana de Legaza, de quien hay posteridad. Del Licenciado Cristóbal de León Avendaño fueron hermanos Juan de León, que murió en la provincia de Quito, y doña María de León Avendaño, monja en San Clemente el Real de Sevilla; y el doctor Francisco de León Pernia tuvo hijos legítimos de más de la doña Catalina, a Alonso de Orellana, clérigo, Andrés de Orellana, Licenciado Luis de Pernia, jurista, y Diego de León; y este penúltimo dejó una hija natural y de Leonor, india, llamada Francisca de Pernia, que murió por el año de 1628, sin tener hijos.

14. El Padre maestro fray Francisco Farfán nació en la ciudad de Santafé y se crié en la de Cartagena, adonde le llevaron pequeño,. y en su niñez tomó el hábito de religioso dominicano, dándose tanto a la virtud como al estudio, que en uno y otro y en la predicación salió consumado y prodigioso en la flor de su edad; y no teniendo mucha le vimos Provincial en el Nuevo Reino de Granada, y su Real Chancillería en informe al rey de 27 de agosto de 1642 de cómo en el capítulo celebrado por el mes de junio antecedente se le había dado el oficio, entre otras cosas, dice: "en que salió electo Provincial el Padre presentado fray Francisco Farfán con todos votos menos dos, siendo uno el suyo, según voz común y noticia que tuvo esta Real Audiencia. Es persona de ejemplar vida y costumbres, de muchos y muy lucidos estudios en cátedra y púlpito, y que entiende esta Real Audiencia cumplirá muy bien con las obligaciones del oficio". En él varié algo el concepto común por haberse aplicado algunas de sus acciones a política, materia de estado y autor de fomentar los sujetos de la tierra de su crianza, y pudo ser hallarlo por conveniente en su gobierno. Acabado éste volvió con mayor vivacidad a recobrar su virtud, créditos y el mayor que es saber morir bien. Coligióse de sus palabras que supo cuándo había de ser su muerte, y en su última enfermedad, por ocuparse en prevenciones divinas, no admitía el embarazo de diligencias humanas para ayudar la vida. Entiéndese le asistieron visibles la Virgen Santísima y los santos de su devoción, porque habiendo salido como de batalla y de una gran congoja y sosegándose un poco, volvió con semblante alegre y natural regocijo diciendo: "Miren, miren", y haciendo acciones de reverencia. Recibió todos los sacramentos con gran disposición, continuas reconciliaciones y admirables soliloquios con un santo cristo que pidió y tuvo hasta su fin, valiéndose como docto de muchos lugares de escritura al propósito, porque sabe el sabio cómo ha de morir.

Yace su cuerpo sepultado en la capilla mayor de su convento de la ciudad de Santafé.

15.-Fray Jerónimo de Berrío tuvo por padres a don Luis de Berrío y doña María de Berrío, su mujer y prima, y por patria a la ciudad de Santafé; nació en las haciendas de campo y encomienda de indios de Síquima, de sus abuelos, y le bautizó en 10 de agosto del año de 1637 su tío materno fray Francisco del Nacimiento, religioso descalzo de Nuestra Señora de las Mercedes, redención de cautivos, y fueron los padrinos sus abuelos, el Gobernador Francisco de Berrío y doña Catalina de Caicedo, su mujer, padres de doña María de Berrío.

Fue colegial mayor del Colegio Mayor del Rosario, donde estudió artes y teología, y en ella se graduó de doctor por la Academia de Santo Tomás del convento de Santo Domingo de la ciudad de Santafé. Ordenóle de todas órdenes el maestro don fray Juan de Arguinao, Arzobispo del Nuevo Reino de Granada, y sacerdote tomó el hábito de la religión de Predicadores y profesó en ella con gran edificación por su mucha modestia y apacibilidad, que se tenía por dejamiento.

Era muy joven estudiante y predicador de ingenio, austero en su comer y penitente en su obrar, hasta dormir en el suelo, trocando camas con un negrillo que sus padres le habían dado para que le acompañase y le ayudara a misa, en que se dilataba por su contemplación.

Eligióle su religión por Lector de Artes y el maltrato que se daba le enfermé de dolor de estómago ocasionado de postema, por cuya causa pareció a su Prelado fray Esteban Santos mudase sitio yendo al en que nació, en donde por entonces corría enfermedad común de tabardillo que padecían indios, negros y españoles, y de ayudar y alistar caritativo a los enfermos se le comunicó el achaque y sus calenturas le maduraron la postema, de que murió, cuando, por su aliento, alegría y consuelo le juzgaban escapado, jueves a las cinco de la mañana, 26 de julio del año de 1664; el mismo día trajeron su cuerpo a Santafé, y en el siguiente, a las tres de la madrugada en que llegó, le enterraron en la sala del capítulo de su convento en edad de veintisiete años no cumplidos, aumentada la voz de varón justo. En sus últimos días consiguió amistar algunos devotos suyos, que no le estaban, y sólo tuvo escrúpulo de veintiséis misas que le faltaban por cumplir de la obligación de sus cuantiosas capellanías, sin haber cobrado la renta, y recomendó efectivamente a su padre que hiciese decirlas. Pudo serle padrino, como en el bautismo, en la virtud, su tío el padre fray Francisco del Nacimiento, que fue tenido por santo; y habiendo nacido en Santafé, murió en Granada donde tomó el hábito de su religión mercenaria, en que tuvo puestos; pasó a su patria de Indias con intento de fundar en ella, y aunque tuvo casa y algunas disposiciones para la fundación, no llegó a conseguirse, con que se volvió a Granada, que le debía de llamar su fin.

16.-Fray Juan del Rosario nació en la ciudad de Muzo y fue religioso dominicano; asistió en el Santo Ecce Homo a la doctrina del padre fray Francisco de León, de quien aprendió mucho bueno, perficionando sus loables principios. Siendo corista en el convento de Tunja, estando en el refitorio a comer la comunidad, se levantó dando voces: salgan padres, salgan", con que hubieron de salirse, y al punto se cayó el cuarto, sin haber señal para ello. Por esto y por las experiencias de su buena vida, fue traído a Santafé de sus prelados, y encargando al padre maestro fray Francisco Garaita, que a los principios lo resistió y después de tratado lo aplaudía, sucedióle en el ejercicio de la demanda de Nuestra Señora del Rosario y capellán de su capilla, que aumentó en adornos y edificio, agrandándola por no caber el concurso en la que había; y deste ejercicio le sacó para su casa y compañero el Arzobispo maestro don fray Cristóbal de Torres, y con el asunto de la fundación de su colegio le encargó las haciendas que compraba y todo lo demás que iba disponiendo para la doctación, y le nombró por perpetuo Vicerrector, que ejerció hasta que mudó forma por disposición real, con que se retiró a su convento en predicación de prior, que sus diligencias desvanecieron; y habiendo enfermado, murió la mañana del domingo de ramos, 18 de abril de 1666, de cólico, y con veneración fue enterrado el día siguiente.

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