Hijos legítimos

Los hijos legítimos tienen más estimación, como lo advierte el prólogo del título 13, parte 4ª "Entre los bienes que dijimos en los títulos antes de éste, que son en el matrimonio, es uno de ellos que los fijos que nacen dél son derechureros e fechos según ley, e tales fijos como éstos (según dijeron los Santos); ámalos e ayúdalos e dales esfuerzo e poder para vencer los enemigos de la su fe; e son así como sagrados, pues que son fechos sin mala estanza e sin pecado, e sin todo aquesto son tenidos por más nobles, porque son ciertos e conocidos más que los otros que nacen de muchas mujeres, que no pueden ser guardadas como la una, según ya dijimos; además, aun según natura, deben ser más ricos, más esforzados porque no caen en vergüenza como los otros por razón de las madres; e sin todo esto porque los parientes e los otros homes los honran e los adelantan más que a los otros hermanos, maguer sean de más nobles madres." Y la Ley 1 pone los que son legítimos; y la Ley 2 dice: "Honra con muy gran pro viene a los fijos en ser legítimos, ca han por ende las honras de sus padres; e otrosí pueden recebir dignidad o orden sagrada de la Iglesia e las otras honras seglares, e aun heredan a sus padres e a sus abuelos e a los otros sus parientes, así como dice en el título de las herencias, lo que non pueden facer los otros que no son legítimos" (1). Hugo Celso dice: Legítimo es dicho el hijo que es concebido según la ley, entiéndese de matrimonio en que no hubo embargo, y si lo hubo fue quitado por el Papa o por otro que tuvo poder para ello; o habiendo embargo en el matrimonio, el uno de los cónyuges no lo sabía; y aun es legítimo el hijo que sería nacido o concebido durante el pleito ante el Juez Eclesiástico sobre el tal embargo, aunque después el dicho Juez declarase el dicho matrimonio ser ninguno por razón de tal embargo; y ansímesmo es legítimo el hijo que nació de alguna mujer y de su amiga, casándose después con ella; entiéndese si la mujer era tal que se pudieran casar en el tiempo que fue concebido el tal hijo sin dispensación, aunque la tal mujer fuese esclava del padre del niño cuando lo engendró (2). Fijos, según ley, llaman aquellos que nacen de derecho casamiento. Los hijos que fueron nacidos de alguna mujer casada, durante el matrimonio de ella y de su marido, son habidos por legítimos, aunque la tal mujer sea errada de su cuerpo. Los hijos que nacieron de alguna mujer casada con hombre que tuviese otra mujer, son legítimos si ella no sabía que su marido fuese casado con otra. Asímismo son legítimos lo hijos que fueren legitimados por el Rey; y aunque los legitimados por el Rey o en otra manera sucedan a sus parientes en las honras y preeminencias que han los hijos legítimos, y en aquello no hay diferencia de ellos y de los nacidos de legítimo matrimonio, empero estos legitimados no suceden a sus padres, ni madres ni otros ascendientes ex testamento ni abintestato, habiendo los tales algunos hijos o nietos nacidos de legítimo matrimonio o legitimados por subsecuente matrimonio, salvo en el quinto de los bienes de los susodichos si ellos los dejaren, como lo pueden dejar, a cualquier extraño. El Papa puede legitimar los hijos ilegítimos y esta tal legitimación aprovecha para los que ansi legitimados puedan subir a órdenes y beneficios; empero puede el Papa dispensar para que suceda el tal legitimado en las tierras de la temporalidad de la Iglesia. Si el Papa legitimare alguno ilegítimo, para recibir órdenes, no por esto es visto dispensar con él para que hobiese dignidades o beneficios; y si dispensare para que pueda tener dignidades o beneficios, no por esto puede este tal Obispado o Arzobispado. Los hijos que no son legítimos son hechos legítimos por el bautismo; empero esta ley no há lugar, si no fueren legitimados por carta o previlegio de legitimación. En lo antiguo llamaban bastardos a los hijos ilegítimos, aunque fuesen naturales, hasta que por la Ley 11 de Toro se distinguió, explicando que hijo natural es el nacido de padre y madre solteros, aptos para contraer matrimonio; y quedó en uso entenderse por bastardos los hijos ilegítimos de padre o madre casados con diferente persona de la que engendró el hijo. Y algunas veces en lo que se va refiriendo de Hugo Celso, donde dice bastardos se ha de entender solamente por hijos naturales. Hace legítimo el bastardo cuando su padre le presentare al Rey o al Consejo de la ciudad o villa en cuyo término morare, o ante el Consejo de cualquier ciudad o villa (aunque él no morare en ella), si él dijere públicamente; Este es mi hijo que yo hobe en tal mujer (nombrándola); por estas palabras es legítimo el tal hijo; si él lo diere al servicio de este tal Consejo quier no, haya otros hijos legítimos, quier salvo si el tal hijo fuere hijo de una esclava o sierva y el padre hobiere hijos legítimos; e si él no hobiere hijos legítimos, valdría la tal legitimación, habiendo primeramente el padre ahorrado a la esclava de la cual le hubo. Donde dice más que este tal hijo sucederá a su padre abintestato, si él no hobiese hijos legítimos; y ansímismo, que si el padre fuese hidalgo, que lo será el hijo; empero estos tales no sucederán a sus parientes que fincaren abintestato, salvo a sus padres que los hobiesen legitimado, y lo mismo sería si después de ser finado su padre se presentase su hijo al Rey o al Consejo, como dicho es, y probare cómo su padre le hobo en la tal mujer y que no dejó otros hijos legítimos. Ansímismo es legítimo el hijo cuando su padre en su testamento le llama hijo, nombrando la madre en quien le hobo, o le dejare por su heredero, no habiendo otros hijos legítimos, si el Rey confirmare la merced que le hizo su padre. Ansímismo se legitima el hijo cuando el padre ante escribano público y testigos hizo una carta en la cual le llama su hijo, diciendo ansímesmo de quién lo hubo; empero no debe decir que sea hijo natural, porque no valdría nada la tal legitimación; y si este legitimado hobiere otros hermanos de padre y de madre, ellos ansímesmo serían legitimados por la tal carta, aunque en ella no fuesen nombrados, probándose el deudo. Si una hija natural casare con algún oficial público de alguna ciudad o villa, es fecha legítima por el tal casamiento. Ninguno que no fuere Emperador o Rey, u de ellos no tuviere poder, puede legitimar a los ilegítimos. Legitimados que nacieren de dañado ayuntamiento no gozan de fidalguía. Y la Ley 12, título 2, libro 6 de la Recopilación excluye a todos los legitimados de gozar de hidalguía. Los hijos que no son legítimos, son infames de infamia de hecho. Naturales hijos y no legítimos llamaron los sabios antiguos a los hijos que no nacen de casamiento según ley, ansí como los que hacen en las barraganas. No suceden en las honras de sus padres ni de otros sus ascendientes, ni les suceden a sus haciendas habiendo otros hijos legítimos, salvo en el quinto de sus bienes que sus padres o ascendientes les puedan mandar, como a otro cualquier extraño. Bastardos son todos los que nacieren fuéra de casamiento; empero, los que nacieron de parientes dentro del cuarto grado o si los padres o alguno de ellos fuese de religión, los tales dícense incestuosos. Los tales hijos bastardos son infames de infamia de hecho. Si la mujer de quien naciese algún hijo fuese mujer pública o que viviese en la mancebía o putería, los tales hijos tienen otra mayor nota y llámanse mancebos, y según dicen alguno so espurios. Los hijos naturales (que decimos bastardos) son cuando los padres en tiempo que fueron concebidos se podían casar sin dispensación, aunque no viviese la madre en la casa del padre. Los hijos bastardos que llaman naturales, pueden gozar de la nobleza de sus padres naturales, excepto los espurios o incestuosos. Si la tal madre no hubiere fijos legítimos, su fijo bastardo o espurio le sucede ex testamento y abintestato, salvo si los tales hijos de parte de la madre fueren de dañado y punible ayuntamiento; en el cual caso, aunque la madre les puede dejar en su testamento, en vida o en muerte, fasta la quinta parte de su hacienda, para que los tales hijos espurios puedan hacer en vida o en muerte lo que de ella quisieren; empero, no les suceden los tales hijos espurios, ni por testamento ni abintestato. Ayuntamiento carnal, que dicen dañado y punible, es cuando la mujer por el tal ayuntamiento incurre en pena de muerte natural o cuando el adúltero es clérigo o fraile o la mujer es monja profesa. Los hijos bastardos o naturales no solamente no suceden a sus padres a más del quinto que les dejaron, cuando hay hijos legítimos, más aún los que fueren legitimados por rescripto o por tal previlegio de los Reyes, aunque en el tal previlegio sean legitimados para heredar. Espurios en latín quiere tanto decir como hijos que nacen de las mujeres que tienen algunos por barraganas de fuéra de sus casas, y son ellas a tales que se dan a otros hombres sin aquellos que las tienen por amigas; por ende no saben quién es su padre del que nace de tal mujer. Espurios propiamente son aquellos que no se sabe quiénes son sus padres, ansí como los que nacen de mujeres que viven en la mancebía, o de otra mujer que públicamente recibiese a todo hombre que quisiese ayuntar carnalmente con ella; y ansímismo son espurios los que han padre cierto, empero ni pueden honestamente nombrarle, ansí como si fuese pariente cercano de la madre, o fuese fraile o c1érigo; y los que son nacidos de personas ilustres y generosas de la una parte y de la otra de baja suerte, ansí como los que son nacidos de alguna tabernera, o alcahueta, o esclava, o de sus hijas y de un Infante o Duque o gran Señor, y por el semejante si la madre fuese generosa y el padre fuese siervo o ahorrado o de otra baja suerte. Siendo los tales espurios nacidos de dañado ayuntamiento, el padre, ni los descendientes de parte suya, no serían obligados a darles alimentos, aunque la madre y los ascendientes de parte de ella serían a ello tenidos. Fornecidos son llamados los hijos que nacen de adulterio o son hechos en parienta o en mujeres de orden. Incestuosi filii, en latín, son llamados aquellos que han los hombres en sus parientas hasta el cuarto grado o en cuñadas o en las mujeres religiosas. Natus ex damnato coito, en latín quiere tanto decir en romance como el que nace de mujer religiosa, que es ayuntamiento dañado por sentencia de ley. Nothos, son llamados los hijos que nacen de adulterio, y son llamados nothos porque semeja que son nacidos de marido que la tiene en su casa y no lo son. Manceres en latín son los que nacen de las mujeres que están en la putería y danse a todos cuantos a ellas vienen, y por ende no pueden saber cuyos fijos son los que nacen de ellas; y tomaron este nombre de dos partes del latín: manna scelus, que quiere tanto decir como pecado infernal; y hombres hay que dicen que mancer tanto quiere decir como mancillado, porque fuese malamente engendrado y nacen de vil lugar. Fortuno García dice que se debe tener por injusta y perniciosa la ley que no sólo aventajasen los ilegítimos o los legítimos, pero que tratase de querer que fuesen iguales. Y en las Cortes que celebró en Tarragona el Emperador Adriano, se acordó que el padre que tuviese un hijo fuese para la guerra; y si dos, el segundo para las ciencias; y si tres, el tercero se ocupase en servir a la República. Así lo refiere Gil González (3).

 

(1)
 Leyes 1 y 2, título 13, parte 4ª.
(2)
 Hugo Celso, ''Repertorio Universal de leyes,'' añadido por Andrés Martínez de Burgos. Ver ''Ilegítimos, bastardos, espurios e incestuosos.''
(3)
 Gil González Dávila, "Grandezas de Madrid," folio 428.
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