CAPITULO V
 

Investígase el orígen de las lenguas vivas, ó matrices de aquellos Paises.
 

A la manera que un noble Caballero, deseoso de autenticar la hidalguía de su antigua prosapia, no tiene otro recurso, que el de la respetable antigüedad, bebiendo de generación en generacion las mas ancianas memorias de sus progenitores, hasta cierto término, en que la fuerza del tiempo, borrando las memorias, atajó las humanas diligencias; del mismo modo en el presente discurso , de noticia en noticia podemos ir subiendo, hasta hacer punto final en la portentosa confusion de lenguas, que obró la diestra del Altísimo en la célebre Torre de: Babél: sin que valga el decir, que estas lenguas índicas, que nos parecen radicales, vivas ó matrices, tal vez serán derivadas de otras que no conocemos. No repruebo la especie; pero digo, que esta diligencia ya está hecha con toda la exaccion factible, en órden á las lenguas referidas; y luego se ha encontrado otra lengua totalmente diversa, así de las matrices, como de las subalternas conocidas; de modo, que en lugar de aclarar esta dificultad, con vivas diligencias, la práctica de ellas levanta mas de punto la confusion, quanto mas distintas lenguas descubre; y aun por eso la multitud de idiomas se llamó confusion.

Mucho ménos cabe aquí evadir la dificultad, diciendo: que siendo el hombre racional, sociable, amigo de comunicacion, y por su naturaleza discursivo, dispersas muchas familias al principio de la poblacion del Mundo Americano, (ó voluntaria ó violentamente, á fuerza de disturbios,) cada familia de por si, distante de la otra, inventó su lenguage., para explicarse á su modo. No ha lugar este discurso: lo uno, porque no hallamos padre de familias en las Historias, que perdi el amor de la lengua materna, haya inventado una lengua regular para sus descendientes; y aunque hubiera exemplar, no seriá del casó, por la rusticidad suma de las Naciones de que trato: y mas siendo sus lenguages tan regulares y expresivos de los conceptos, como la mas cultivada lengua de nuestra Europa, es inventiva muy superior á la cortedad de su genio. Esto es evidente á los Padres Misioneros, quienes penetrado Íntimamente el idioma , y cotejado con la tosquedad de los que le usan, al reconocer una regula tan formal, como la del arte latino, ven que tiene superior fuente el caudal de aquella natural eloqüencia; y recurren luego al prodigio con que Dios confundió una lengua, dividiéndola en muchas; medio executivo, con que su Magestad apresuró la dispersion que aquellos hombres habian premeditado (a).

Este es realmente mi parecer, y muy conforme á lo literal del Sagrado Texto (b): Confundamus ibi linguas eorum, ut non audiat unusquisque vocem proximi sui: porque aquella palabra unusquisque, por distributiva, toca á cada uno de por sí, de aquel cúmulo de hombres que habian concurrido á la temeraria fábrica de Babél: luego á cada padre de familias de por sí, con su familia, le cupo diferente idioma y diverso territorio; y cada qual tomó su camino, corno dice el mismo Texto (c): super faciem cunctarum regionum: en donde aquel cunctarum es preciso que se extienda y comprehenda las Regiones de las dos Américas. Ni obsta el decir que no habría familias para tan vastos terrenos; porque desde que Noé (d) salió del arca, hasta esta confusion y division de lenguas, habian ya pasado 43 años, en los quales morian rarísimos viejos, y era mucho lo que multiplicaban las familias; y así hubo suficientes familias, (nótese) no para poblar el Universo, sino para que en cada Region de él hubiese un fundador ó poblador; y asi nos avisan las Historias, que á Tubál le tocó España: y aquel dispersit del Sagrado Texto tiene la energia de lo mismo que he dicho: regó y sembró Dios por la redondéz de la tierra aquellas familias, para poblarla toda (e): Dispersit eos Dominus super faciem cunctarum regionum.

Pero contra este mi parecer, tengo que oir á mi propia experiencia en el largo trato de Indios Gentiles; y debo hacerme cargo de lo que he oido á muchos y muy prácticos Misioneros Jesuitas de ambas Américas. Todos realmente convenimos, en que los Indios judaizan, (como con muchas señas innegables dixe en el Capítulo sexto de la primera Parte,) de donde nace el inclinarnos á que los pobladores de las Américas fuéron Hebréos. Todas ó parte de las diez Tribus que al sexto año del Reynado de Ezechías trasplantó Salmana sár, Rey de la Asyria, y despues, ó se confundiéron entre todas las Naciones, ó pasáron separados á Regiones incógnitas, (como dice Esdras,) tal vez entónces pobláron el Nuevo Mundo, Region bien incógnita hasta estos siglos últimos: así casi lo persuade la multitud de ceremonias judaycas, que entre las sombras de su ignorancia se han observado, y llevo ya apuntadas (f).

Y en esta suposicion, queda en pié la dificultad del orígen de tanta variedad de lenguas vivas ya descubiertas, á mas de las otras muchas que restan por descubrir, que segun todas las señas son muchas mas, por ser muy vastas las Regiones Americanas, á donde no ha penetrado aun la lúz del Santo Evangelio. Y para mí resulta otra no menor dificultad; porque habiendo la providencia del Altísimo dispuesto, proveido y adornado este Globo Terráqueo para casa, sustento y recreo del Género Humano, durante su peregrinacion, hasta que cooperando con la divina gracia, pase de ésta á la eterna vida, se hace increible y duro de asentir, el que tan notable terreno, qual es el de las Américas, tan fértil, abundante y rico, le dexase su Magestad (digámoslo así) ocioso, abandonado y privado del fin para que le habia criado: esto es, sin hombres, por mas de 328 años que corriéron desde la creacion del Mundo, hasta el cautiverio y dispersion dicha de las diez Tribus de Israél. Dexo esta reflexíon al maduro juicio del erudito Lector; y pasa á la dificultad que del dicho sistema resulta y es la que mas hace á nuestro propósito.

Es cierto que las doce Tribus de Israél hablaban en aquella era una misma lengua; (aunque con alguna variedad, como se colige del libro (g) de los Jueces,) ni miraban como muy extraña la Syriaca y la Caldéa, corno advierte San Gerónimo. Démos ahora que las tres lenguas fuesen comunes las doce Tribus: démos tambien que de las doce las diez se trasportasen á las Américas: lado todo este supuesto, ¿qué son tres lenguas para que de ellas se hayan derivado tanto número sin número de otras distintas, corno llevo dicho, y quantas sola la experiencia puede creer?

A mas de esto, si el trasporte de las diez Tribus hubiera sucedido en alguna de tan diversas Misiones, corno ha cultivado mi Provincia, se hubieran hallado voces Hebráicas, ó claras, ó disfrazadas, lo que hasta hoy no consta haber su cedido; ni me consta hayan otras Provincias hallado señas suficientes de la lengua Hebréa: digo suficientes; porque el que en lengua Tuneva, Mision de mi Provincia, usen los Indios de esta palabra abá, esto es padre, con la misma significacion, téngolo por una mera casualidad; como el que los Guaneros llamen papá y papale á su padre; y el que los Betoyes, que en su gentilidad tenian al Sol por Dios le llamasen con el nombre Griego Theos; sin que esto pueda probar, que aquella Nacion descienda de la Grecia: luego es preciso suspender el juicio, y no consentir del todo en que dichas diez Tribus de Israél poblasen las Américas ántes que otras gentes.

Y así miéntras la erudicion y el tiempo trabajáren sobre esta dificultad, tomemos un medio término racional y factible; y digamos, pues tenemos á nuestro favor las sagradas Letras, que desde la Torre de Babél, de donde saliéron los Operarios tan bien aviados de nuevas lenguas, que ninguno entendia á otro, cada qual, con sus hijos y muger, tomó diverso rumbo: super faciem cunctarum Regionum; y qué quantas familias llegáron á las Américas, ( sea por donde se fuere) otras tantas fuéron las lenguas que en aquellos motos Paises se entabláron resultando con el tiempo, del aumento de estas familias nuevas divisiones hácia nuevos territorios; y de aquí nuevas divisiones de lenguas subalternas como ya apunté: opinion (h), que siguen graves Autores: y así es muy creible, que como en la dispersion de Babél del año 1800. de la creacion del Mundo, pasáron muchas familias á las Américas; así en la dispersion de las diez Tribus de Israél del año 3283. de la creacion del Mundo (i), pasasen muchas familias Hebréas, de quienes los antiguos moradores de aquel Nuevo Mundo tomasen ceremonias Judáicas, que se han notado entre los Indios, admitidas á los 1483. años despues de su primera poblacion: al modo que tantas naciones y Pueblos, que siguen hoy la detestable Secta de Mahoma, observan gran número de ceremonias Judáicas; sin que por eso podamos decir, que estas gentes descienden de los Judíos.

 

(a)
 Antequam dividamur, Genes. cap. II. ver. 4.
(b)
Genes. cap. II. ver. 8.
(c)
Genes. cap. II. v. 9.
(d)
Salió en el año 1657. de la Creacion del Mundo. Confusio ling. ann. 1800. Mundi.
(e)
Genes. cap. II. v. 9.
(f)
 Fr. Gregor. Garc. con muchos Autores. lib. 3. á capit. I. &c infrá. Herrera. decada 4. lib. 9. cap. 7.
(g)
Fudic. cap. 12. ver. 6.
(h)
 Vasconcelos, Chron. del Brasil, lib. I. num. 80. Ornio, Laet. y el P. Acosta, lib. I. cap. 23.
(i)
Genebrardo. lib. I. Chron. pag. 162. Garc. lib. 3. cap. 1. 2. y 3. //. I. &c infrá
 
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