CAPITULO XVI
 

El Virrey don Juan de Sámano.-Propósitos de Bolívar sobre el Istmo-El Capitán General Juan de la Cruz Murgeón-Gobierno del Coronel José de Fábrega.-El 28 de Noviembre.-Independencia de Veraguas; congratulaciones del Libertador.
 

El Virrey don Juan de Sámano.-El bienestar político de que gozaban los ismeños bajo el gobierno de Porras se vió turbado prontamente, pues antes de finalizar el año de 1820 llegó á Chagres, procedente de Jamaica, don Juan de Sámano y Uribarry, Virrey de la Nueva Granada, escapado de Santafé después del desastre del ejército realista en Boyacá. A pesar de los recursos que se pusieron en juego para impedir su ingreso en la capital, se presentó en ésta la noche del 28 de Diciembre, causando su llegada tal alarma, que muchas familias se retiraron á los campos, considera do como estaba Sámano como un hombre sanguinario y de mal temperamento.

 

El Virrey Don Juan de Sámano

El Cabildo y el Gobernador se manifestaron rehacios á reconocerlo por no haber jurado la Constitución; pero, tanto insistió el anciano mandatario que al fin logró sus deseos de someterse á la formalidad legal que aquellos exigían. El Virrey mantuvo á Porras en el mando del Istmo, cuyo territorio denominó Gobierno de Tierra Firme, separándolo del resto de la Nueva Granada; pero al cabo de poco tiempo asumió en sí todas las funciones administrativas enconándose con ello de tal modo los ánimos, que en Junio de 1821 ocurrió un choque entre varios hijos del pueblo de Panamá y los oficiales del batallón "Cataluña". Por suerte para el país el gobierno despótico de Sámano fue de corta duración, pues falleció el 2 de Agosto siguiente.

Propósitos de Bolívar sobre el Istmo.-Abiertas de nuevo las hostilidades en Venezuela tras de un armisticio celebrado entre Bolívar y Morillo, y libre casi de enemigos el país después de la batalla de Carabobo (Junio 24-1821), pensó el Libertador hacer la campaña emancipadora de Panamá con parte del ejército que había conquistado nuevas glorias en esa inmortal jornada. El General Rafael Urdaneta fue de signado para conducir la expedición que se mandó preparar al efecto en Santa Marta; mas por impedimento físico de aquel jefe se nombró como sustituto al Coronel Bartolomé Salom. Cuando se activaban los preparativos de la empresa surgieron algunas conmociones en Venezuela que obligaron á movilizar parte del ejército expedicionario; y Bolívar, considerando la importancia de apoyar las operaciones que ejecutaba el General Antonio José, de Sucre contra los realistas de Quito, desistió por el momento de sus proyectos sobre Panamá, para recomendarlos, sin embargo, al Vicepresidente General Francisco de Paula Santander, cuando en Diciembre del mismo año marchaba de Bogotá á incorporarse al ejército del Sur que lo precedía.

El Capitán General Juan de la Cruz Murgeón.-Preocupada la Corona cada día más del progreso de la lucha por la emancipación en América, dispuso mejorar la condición defensiva del Istmo, aumentando su guarnición y confiando el mando del país al Brigadier Tomás de Cires. Asimismo confió al Mariscal de Campo Juan de la Cruz Murgeón el Gobierno de Quito y de la Nueva Granada, con el título de Capitán General y el derecho de tomar el de Virrey cuando reconquistase para la Corona las dos terceras partes del territorio de aquellas provincias. A mediados de Agosto de 1821 llegó Murgeó á Panamá con alguna fuerza que sacó de Puerto Cabello, y desde luego puso sus esfuerzos en organizar una expedición militar para dirigirse al Sur á fin de contener el avance del ejercito colombiano sobre Quito. Con este propósito alistó en Panamá un contingente de tropas que había de reducir considerablemente la guarnición de la plaza. Exhausto, empero, el tesoro para sufragar los gastos de la expedición, echó Murgeón manos de los fondos de las cofradías y de la iglesia en calidad de préstamo; así pudo equipar aquélla y salir con rumbo á la costa de Esmeralda el 22 de Octubre del citado año.

Gobierno del Coronel José de Fábrega.-Antes de emprender su viaje para el Sur había resuelto Murgeón los asuntos relacionados con el gobierno del Istmo, pues transferido á la gobernación de Yucatán Pedro Ruiz de Porras; encontrándose detenido en Puerto Cabello, plaza sitiada por el General José Antonio Páez, el Brigadier Tomás de Cires, y habiendo rehusado la Jefatura el Coronel de Diego, acordó confiársela interinamente al Teniente Coronel José de Fábrega, panameño, Gobernador de Veraguas desde 1815, ascendido previamente á Coronel. Asumía Fábrega el poder en ocasión en que casi todo el continente hispano-americano no dependía ya de la metrópoli: Centro América acababa de declararse independiente; los realistas de Venezuela se hallaban circunscritos á la plaza fortificada de Puerto Cabello; Cartagena en fin, había abierto en Octubre sus puertas al ejército sitiador del General Mariano Montilla.

 

Coronel José de Fábrega

Todo esto y la circunstancia de que un conterráneo ocupara el primer puesto del país, avivó en los istmeños la idea de emanciparse por sus solos esfuerzos de España, considerando que Fábrega no haría una oposición invencible al propósito de libertar su propia patria, pero suponiendo como natural la resistencia de la guarnición á todo movimiento separatista. Para destruir ese peligro acordaron los patriotas comentar la deserción en filas del elemento militar, reuniendo para el caso un fondo con el concurso pecuniario de varias prominentes personas. En estas circunstancias estalló el 13 de Noviembre en la Villa de Los Santos un movimiento en favor de la independencia, ejemplo que siguieron varios pueblos vecinos como Pesé y Natá; y aunque aquellos actos previnieron al gobierno y pudieron retardar la acción general en todo el territorio, predispuso, sin embargo á los espíritus ardientes á secundar prontamente esos brotes espontáneos del patriotismo.

El 28 de Noviembre.-Las deserciones de la tropa continuaban entre tanto en Panamá en proporciones tales que apenas quedaba gente suficiente para el ser vicio en las cárceles y cuarteles; el 27 en la noche 60 soldados con sus armas desertaron, y el gobierno en presencia de hechos cuyo origen no ignoraba, tomó al día siguiente las medidas conducentes para oponerse á la insurrección en fermento, distribuyendo, las pocas fuerzas que quedaban en los puntos estratégicos de la ciudad y colocando la artillería en las bocas calles; pero á pesar de todo el aparato militar desplegado el pueblo, conducido por sus cabecillas, invadió la plaza principal y pidió la reunión del Cabildo para que decidiera sobre la suerte futura del Istmo. Poco después y á invitación de los miembros de ese Cuerpo se congregaron en la Casa Consistorial el Gobernador y Capitán General del Reino, el Obispo de la Diócesis, el Provisor de la misma, la representación provincial, los jefes militares y varios otros empleados en la administración, quienes entrando en largas y razonadas consideraciones acerca del estado de la causa republicana en América en relación con el del Istmo, aprobaron la moción de que el territorio de éste se declaraba libre é independiente del dominio español y se unía á la Gran Colombia.

 

José Villarino Jiménez

Esta declaración que el prócer José Vallarino Jiménez comunicó desde los balcones del edificio y que fue recibida jubilosamente por las multitudes que llenaban la plaza, se consignó junto con otras relativas al gobierno, defensa y representación política de la entidad que se proclamaba libre, en una acta que firmaron todos los que actuaron en aquel acto trascendental y patriótico. El Coronel Fábrega que conservó el mando del país con el título de Jefe Superior del Istmo, logró conjurar el peligro que surgió con la llegada de dos naves de guerra españolas al puerto de Panamá; y la guarnición de esta plaza que se sometió á los hechos cumplidos, recibió sus pasaportes días después junto con las de Portobelo y Chagres para la Habana.

Independencia de Veraguas; congratulaciones del Libertador.-El 1o. de Diciembre del mismo año (1821) un acto semejante por su resultados al de Panamá, tuvo lugar en Santiago, cuyo Ayuntamiento, compelido por las corporaciones patriotas de Natá y Los Santos, decidió proclamar también la independencia de la provincia de Veraguas del poder español.

El clero panameño, presidido por el Obispo Durán, contribuyó por su parte á prestarle al movimiento de la independencia su apoyo moral y el material, facilitándole al Estado los medios de hacerse de algunos recursos, ofreciéndole para hipotecas los bienes de la iglesia.

 

Coronel Daniel Florencio O`Leary

Bolívar supo en Enero de 1822 las ocurrencias del Istmo y desde su Cuartel General de Popayán destacó á uno de sus edecanes, el Coronel Daniel Florencio O'Leary, para que se trasladara á Panamá como portador de una nota laudatoria para Fábrega y para que presentara á los istmeños las congratulaciones á que eran acreedores por la libertad de su patria.

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