LAS SOCIEDADES LATINOAMERICANAS VISTAS POR STÜBEL Y REISS

 

ANDREAS BROCKMANN (*)

 

Stübel y Reiss fueron geógrafos. La naturaleza latinoamericana los sedujo. En cambio, la población de los países visitados por ellos no les fue accesible. Esto aparece completamente claro en las cartas de viaje redactadas por Stübel y es el tono característico de cada uno de estos documentos. El valor etnológico y sociológico de su legado está definido sobre todo por las colecciones allegadas y menos por los comentarios que, sólo en casos excepcionales, estaban dirigidos a un público científico.

Al lado de los trabajos arqueológicos conjuntos y de la rica y completa colección del material etnográfico, así como de la documentación del asentamiento de Tiahuanaco realizada por Stübel, se encuentra sobre todo la colección de fotografía que permite dar un vistazo a las sociedades visitadas por los viajeros alemanes. Estas imágenes han sido reordenadas por los científicos, y precisamente este criterio de reordenación permite dar una clave retrospectiva de su visión de las sociedades respectivas, que sobrepasa el marcado tono subjetivo de las cartas de viaje1. Las fotografía están organizadas de forma tal que permitan ofrecer una información general de la geografía y de la vida social de Suramérica. Al lado de las escenas urbanas, de los paisajes, etc., muchas muestran hombres de Latinoamérica, cuyas fotografía casi todas están pegadas a grandes planchas. La reordenación y los rótulos de estos documentos dan una explicación de determinadas estructuras de las sociedades que ellos deseaban describir.

El hecho de que las personas sean valoradas diferenciadamente según su rango, como consecuencia de su procedencia, es algo que se encuentra en casi todas las sociedades. La diferencia predominante por criterios "raciales" parece ser a primera vista algo predeterminado de manera biológica. Con todo, subyace en esta clasificación una selección de criterios de diferenciación que está predeterminada socialmente. El color de la piel se convirtió, pues, en seña de diferenciación usual, y no por ejemplo la superficie de nuestras células corporales, a pesar de que ambas están fijadas en forma hereditaria2. Es de señalar pues, que el componente social en la diferenciación de individuos humanos es más importante que el biológico y por ello se habla mejor de "razas sociales", cuando se usa ese concepto, para aclarar las diferencias sociales (Wagley, 1971: 21 y sigs.). Puesto que este criterio aún hoy no ha perdido su vigencia, vale la pena echar un vistazo sobre la clasificación de Stübel. Generalizando se puede decir: desempeñaban, y aún desempeñan, los "blancos", es decir, los descendientes de las familias europeas, las más altas posiciones en las sociedades latinoamericanas. Esto queda documentado, para el caso, en la colección de tipos femeninos de descendencia española (fotografía 67). Este grupo poblacional contiene los representantes de las clases altas, con quienes los investigadores estuvieron en relación, particularmente en las grandes ciudades.

67.jpg (39214 bytes)
67. Mujer de Santiago de decendencia española (Chile, 1876)

"La gente es decir, los descendientes de españoles que reclaman el derecho a la cultura es intelectualmente deplorable, en la forma más increíble. Popayán tiene apenas uno se puede atrever a decirlo una universidad y, sin embargo, no hay en toda la ciudad siquiera una hoja para escribir y mucho menos es posible comprar un libro impreso. Magnífica es la universidad y magníficos los conocimientos de los señores doctores que ésta universidad, al lado de las universidades de Bogotá y Medellín, sientan en el mundo. Toda la gente es llamada doctor. Pero nunca se sabe de qué facultad sacan su sabiduría. Supongo que la mayoría son juristas; pues todos piensan transformar las leyes existentes y en su lugar poner otras un poco menos incómodas. De hecho, también en Bogotá la `legislación' pertenece a la primera de las disciplinas con las que el zorro académico tiene que vérselas. Cuando está ya un buen tiempo en la universidad y prefiere no volver al campo a seguir con el lazo después de suficientes estudios de leyes logra obtener algunos fundamentos elementales del latín" (carta de Stübel del 27 de mayo de 1869). Resulta claro que Stübel no tiene la más mínima consideración por este grupo poblacional y conforme a su manera de pensar lo hubiera puesto mejor en el más bajo peldaño de la escala social.

Los mestizos nacidos de blanco e indio, que hoy conforman en la mayoría de los países latinoamericanos la porción más grande de la población y son caracterizados regionalmente con diferentes nombres (mestizos, cholos, etc.) están, sin embargo, apenas retratados. Precediendo aun al indígena en la escala social, se encuentran los esclavos, que casi sólo en la región andina eran subordinados "racialmente" a los indígenas (fotografía 68, 69). El comercio transatlántico de esclavos con el continente africano había terminado desde hacía mucho tiempo3. "La esclavitud en Brasil es todavía próspera, pese a que el envío directo de África se cortó y los esclavos existentes deben quedar libres en 15 años. Hay especialmente en las provincias del norte, donde negocian los esclavos a precios elevadísimos, enviándolos a Rio y al sur" (carta de Stübel del 25 de diciembre de 1875).

68.jpg (25756 bytes)
68. Esclavo de Bahía (Brasil).

Por la misma época también se había suspendido en Perú el comercio transpacífico de esclavos con China. "A esta desgracia se asocia otra casi tan grande, pues ningún chino puede ser traído (China ha prohibido el comercio) y esta circunstancia arruinará en los próximos 6 u 8 años todas las haciendas azucareras" (carta de Stübel del 23 de marzo de 1875). La agricultura de plantación en América se resintió con la abolición de la esclavitud v cavó en una crisis, cuyas consecuencias percibió Stübel en Colombia: "Cabalgamos hacia una hacienda que se llama Minca, pero que desde 1835, cuando fue abolida la esclavitud, debió ser abandonada por el propietario, de manera que hoy apenas existen huellas de actividad humana" (carta de Stübel del 12 de febrero de 1868). Cortado el abastecimiento de otros continentes, se recurrió de nuevo intensificado al sistema de la servidumbre por deudas que ataba a los indígenas a las grandes haciendas y de facto significaba una continuación de la esclavitud (fotografía 70 ). De todas maneras, los indígenas seguían siendo vendidos. "Pero tan sólo un artículo de la hacienda ha tenido en los últimos tiempos un aumento significativo, vale decir, los niños que se negocian hacia Guayaquil. El negocio es también efectuado por la policía. Un niño de 2 a 3 años cuesta en Quito 3.5 o máximo 8 pesos; en Guayaquil se paga por él 10 y hasta 20 veces más. El indígena, así esté miserablemente desamparado, nunca meterá la mano en tales negocios. Por el contrario, estoy, convencido que ningún "cavallero" de Ecuador se echará atrás ante este negocio" (carta de Stübel del 15 de diciembre de 1871) (fotografía 71). Pese a que el concepto de "esclavitud" se basa más bien en una sociedad medieval estamentalmente organizada, el concepto de raza social ocupa aquí un puesto destacado, pues sólo hombres con un determinado color de piel y una determinada procedencia eran vistos como mercancía.

69.jpg (28042 bytes)
69. Esclava de Pernambuco probablemente nacida en Africa

Que los habitantes originarios de América (fotografía 72), que no eran en la mayoría de los casos esclavos y por tanto no representaban ningún precio, habían sido arrojados a la más baja escala social de las sociedades latinoamericanas, no debe ser algo que sorprenda a nadie. Sólo en el área andina4, que ya antes de la venida de los españoles estaba socialmente muy estratificada como el ámbito de una civilización desarrollada, lograron los conquistadores y las generaciones siguientes una integración de la población preexistente, bajo una continuación más intensa de la identidad indígena, en una nueva estructura social: la elite indígena existente fue reemplazada completamente por los europeos y sus descendientes, y las antiguas estructuras de dependencia fueron modificadas en el transcurso del tiempo. En todas las demás regiones de Suramérica, en donde antes de la llegada de los españoles no había una formación semejante a un Estado, apenas tuvo lugar una integración de los indígenas a las sociedades correspondientes (Service, 1955). Allí se introdujeron como fuerza de trabajo frecuentemente esclavos de otros continentes. La existencia de la esclavitud representa un signo del abismo que existía entre las razas sociales.

Stübel expone en una de sus cartas un ejemplo patente del arbitrario trato de los indígenas por las clases altas: "Hace unos pocos meses (el doctor Reiss se encontraba en esa época en el Puracé), el suegro del `Gran general Mosquera', un tal Cárdenas Mosquera, fue a caballo a Puracé, se bajó en la casa de un indígena, entró a ella y allí lo apuñaló, a causa de una sospecha de robo de quina. Este hecho, del que fue testigo todo el pueblo, fue constatado inmediatamente por las autoridades locales, el cadáver reconocido, etc. Estos documentos tuvieron que ser remitidos por el alcalde a Popayán. Se enviaron, pero se perdieron en el camino. Las investigaciones se emprendieron nuevamente, y, en contradicción con las primeras, se encontró que a esa hora, cuando Cárdenas se bajó delante de la casa de la víctima y salió con el cuchillo ensangrentado y partió en su caballo, el indígena se encontraba a algunas horas de distancia, en algún sitio del monte. Los primeros testigos permanecieron callados, Cárdenas fue liberado, y pese a que todos saben que él perpetró el asesinato, no hay nadie en este país que le ponga en cuestión su posición social si es que puede hablarse aquí propiamente de una sociedad " (carta del 27 de mayo de 1869).

La otra característica social la profesión a la que ambos investigadores recurrieron como criterio de ordenación de su colección, no era de ninguna manera tan marcada como lo es en las actuales sociedades, que comportan una mucho más amplia elección de profesiones independientes. La profesión estaba aún estrechamente ligada al estamento y con ella a la procedencia. Se debe a la extremada precisión de los investigadores el que las hayan descrito diferenciadamente y documentado por medio de una cantidad de fotografía, no obstante no abarcar todas las profesiones.

70.jpg (37694 bytes)
70. Indio aymará de la región de la Paz. Pongo=Indio, que esta vinculado a la gleba de una hacienda, pero que sin embargo cumple oficios temporalmente en la casa de su señor en la ciudad. (Bolivia, 1876)

Altos funcionarios, políticos y curas fueron las víctimas permanentes de las críticas de Stübel. Así ve él las autoridades: "Recientemente pusimos al mal tiempo buena cara e invitamos, puesto que no se podía evitar más tiempo, a cuatro de las personas más prominentes y más altos funcionarios del Estado. Entre ellos se encontraba el primer asistente del presidente y éste fue, cuando creyó que no se le observaba, el que dejó deslizar un paquete de 25 habanos a su bolsillo. Por fortuna las cucharas no eran de plata, pues de lo contrario, sin lugar a dudas, algunas hubieran desaparecido. El asistente, que de paso se precia de su origen de conde, estaba al final tan borracho que tuve que mandarlo conducir a su casa por mi arriero; nos quería meter en camisa de once varas a mis otros servidores. Se entiende por sí mismo que este asistente lleve de preferencia un rico uniforme, cosido en hilo de oro, que corresponde más o menos a un general francés" (carta del 16 de noviembre de 1870).

71.jpg (23538 bytes)
71. Niña indígena comiento papilla . La niña había sido comprada y educada para el servicio doméstico en una familia portuguesa. (Brasil, 1875)

También el Congreso ecuatoriano mereció un tratamiento irónico en su trabajo: "El Congreso ha concluido su obra de tres meses. Los resultados de su actividad culminan en los siguientes puntos: 1. A los ecuatorianos les está permitido aceptar y portar sólo las órdenes papales, lo mismo sean las grandes medallas de las academias de París, Berlín, etc. 2. Anualmente tendrá lugar una gran procesión a la gloria del sacre corazon de Jesus (sic), bajo cuya protección se haya al mismo tiempo toda la República (esta ordenanza se publicó en el Nacional en letras doradas). 3. El Papa retiene durante el tiempo de la ocupación de Roma la décima parte del diezmo como pensión. 4 El diezmo debe ser recaudado desde ahora también de la alfalfa, alimento del ganado. 5. El gobierno está autorizado para contraer un préstamo de 4.000.000 de pesos en el exterior, que pagando un interés del 6 %, debe ser cancelado en el curso de 40 años de las aduanas, que por supuesto ya están hace rato en gran parte empeñadas. En estas resoluciones hay ciertamente mucha ingenuidad. "Tuve la oportunidad de felicitar a algunos miembros del Congreso en razón de su exitosa actividad e indicarles la extraordinaria idea de alimentar, en el futuro, a los curas con alfalfa" (carta del 1 de noviembre de 1873). La llamativa animadversión contra los religiosos se intensifica en otros pasajes. El clero es caracterizado como criminal y tildado de estúpido: "Pero entre las personas que llevan una falda y sombrero negro, hay apenas una que sea capaz de llevar adelante un negocio próspero, que no sea la estafa más común, preferentemente la falsificación de moneda" (carta de 17 del junio de 1868). "En el Cumbal me pregunté) el cura con una seguridad pasmosa si Alemania quedaba en Asia o en África. Le contesté con igual seguridad: como Inglaterra, en el centro de África. El vicario de Ipiales y Las Lajas, un cura joven, vestido elegantemente como cosa excepcional, me detuvo cuando cruzaba la plaza a caballo, para preguntarme si Alemania quedaba en Egipto" (carta del 18 de mayo de 1870) (fotografía 75).

72.jpg (40813 bytes)
72. Indígena de Cuzco

La mayoría de las otras profesiones, que son tenidas en cuenta en la colección, proceden de las capas sociales bajas de la época: gauchos (fotografía 73), aguatero (fotografía 74), comerciantes de diversos productos5, pescadores, músicos (fotografía 76), y otros, hasta los pordioseros (fotografía 77) y delincuentes son reconocibles en las fotografías hechas en estudio. Además, las fotografías de las grandes ciudades andinas documentan la fuerte diferenciación profesional de la población quechua y aymara. En las cartas de viaje se resaltan dos grupos profesionales, los arrieros y los cargadores, con los que estuvieron en estrecho contacto los investigadores y quienes fueron los acompañantes permanentes en sus excursiones: "En toda la ruta no faltan posadas, en las que se ofrece la oportunidad a los arrieros de embriagarse con guarapo. En una de esas casas tuvimos que pasar la segunda noche y, ciertamente sin ropa para abrigarse y sin comer, pues nuestro guía se había escapado con las mulas en venganza por una reprimenda" (carta del 17 de abril de 1868) (fotografía 78). Los cargadores eran admirados y despreciados por Stübel: "Subir un piano de Honda a Bogotá cuesta entre 200 y 300 pesos, demora entre dos y tres meses y se requieren durante este tiempo entre 15 y 20 cargadores. Para cargar, los indígenas son muy hábiles e incluso más fuertes que nuestros cargadores. Los objetos de carga que pesan más de 200 libras, y no pueden ser cargados en las mulas, los transportan los indígenas a Bogotá, cuesta arriba, y por cierto que todo el peso descansa sobre la cabeza" (carta del 17 de abril de 1868). "Apenas se ha formado el grupo [de cargadores] y se pone en camino, empiezan otras dificultades. El primero desea regresar, el segundo está muy cargado, el tercero finge estar enfermo, el cuarto no tiene alimentos, etc., y todos los días inventan nuevas mentiras, para impedir continuar adelante. Si uno cede una vez está perdido. Lo peor es cuando escasea el alcohol. :Tuvimos que enviar dos veces a uno de nuestros servidores a Pasto, a traer nuevos peones y aguardiente en garrafas" (carta del 17 de septiembre de 1869) (fotografía 78).

73.jpg (31962 bytes)
73. Argentino con traje típico de gaucho (Argentina, 1876)

Aun cuando la organización de la colección fotográfica parezca, desde la perspectiva contemporánea, un gabinete de rarezas, es indudable su valor como documento de la época. Esta función queda más clara cuando se ven las fotografía que registran a la población indígena de los países visitados, pues en ellas se encuentran fuentes visuales que sirven como complemento de la forma de vida de esos pueblos. Así, las fotografías tomadas en estudio dan razón de sus trajes típicos, y las tomadas en las poblaciones, de aspectos relativos a sus condiciones de vida. Al lado de ellas hay fotografías de grupos étnicos ya desaparecidos, como por ejemplo los de los indígenas de la Tierra del Fuego, que amplían los conocimientos de culturas hoy históricas (fotografía 79). En algunos casos no es fácil ordenar los grupos étnicos representados bajo los pueblos indígenas actuales, pues con el surgimiento de la antropología como disciplina científica autónoma, los nombres de los grupos en cuestión han cambiado en parte, y la referencia de la ubicación de los poblados no se ajusta exactamente con las "áreas de repliegue" de los indígenas.

74.jpg (42828 bytes)
74. Aguatero de Quito (Ecuador, 1870-1874)

Conforme a las cartas de viaje, Stübel se puso en contacto con pocos grupos étnicos, quedando prueba de su relación con los paeces, sibundoyes y lagunas, así coma con quechuas y aymaras andinos. Las fotografías compradas muestran además indígenas de las siguientes tribus: ahushiri, amahuas, araucos, arará, callagualla, campa, cashivo, chipivvos, chirihuanos, indígenas de la Tierra del Fuego, guachua, huachipairi, inatacos, miranhas, munducuru, napo, orejones, pachitea o mayonischas, pasé, patagones, tapuya, tehuelche y tukuna6. De esta considerable lista, deben destacarse sólo tres grupos étnicos.

75.jpg (40878 bytes)
75. Padre Gonzales (sic), Franciscano de Córdoba, famoso orador (Argentina, 1876)

Un primer ejemplo de este "Tras las huellas" de los descendientes de las fotografías de indígenas compradas por Stübel son los llamados tapuya (fotografía 81). Sinónimo de esta denominación son tapuyo, tapuya, tapuüa y tapoyer. La denominación "tapuya" fue utilizada por los primeros informadores del Brasil para casi todos los indígenas que no pertenecían al grupo muchísimo más grande de los tupi. Bajo esta denominación se comprendía en primer lugar una multiplicidad de pueblos y lenguas que desde el punto de vista de hoy, eran muy heterogéneas y no pertenecían a la misma familia lingüística. Por ello es "Tapuya", desde el punto de vista lingüístico y etnológico, una categoría sin ninguna significación. Pues no hay, ni ha habido nunca una cultura "tapuya", y sólo las antiguas descripciones la usaban en la época de Stübel probablemente como un término aún válido para grupos indígenas indefinidos (Lowie, 1963: 553, 556). Otra cosa sucede en la representación de los callagualla, que hoy se escribe callawaya. Stübel anota en la fotografía: "Médicos bolivianos y vendedores de remedios. Cruzan Suramérica hasta Panamá, Chile y Brasil, y su lugar de origen debe ser el pueblo de caquiaviri"7. Pese a que la denominación callawaya es usada en lenguaje coloquial para los habitantes que hablan sobre todo el quechua en una región de los altos Andes bolivianos, Ina Rósing da su propia definición de los Callawaya que se acerca bastante al comentario de Stübel: (fotografía 80) "[...] Se debe llamar Callawaya sólo a quien, primero, tenga un conocimiento amplio de las yerbas medicinales; segundo, vaya de viaje con estos conocimientos; tercero, sea por generaciones médico y, cuarto, domine el 'lenguaje secreto' Callawaya, al menos en sus rasgos generales" (Rösing, 1988: 66).

76.jpg (31363 bytes)
76. Músico indígena en traje festivo. Copacabana (Bolivia, 1876)

Como último ejemplo son de mencionar los Araucanos de Chile, cuyas fotografías fueron compradas en Valparaíso y Copiapó (fotografía 8z). Estos indígenas son hoy, más conocidos bajo la autodenominación Mapuche. Las imágenes proceden de la época de la última gran guerra de los chilenos contra los Mapuche, que terminó el primero de enero de 1883 con la conquista de los araucanos por parte de los chilenos (Schindler 1990: 35).

77.jpg (30868 bytes)
77. Pordiosero en Quito (Ecuador, 1874)

Al lado de la colección de fotografía se encuentran también publicaciones científicas de los países visitados. En el año de 1888 publicaron Stübel y Reiss 28 fotografías bajo el título Tipos indígenas de Ecuador y Colombia y las dedicaron a los miembros del VII Congreso Internacional de Americanistas. La mayoría de estas fotografías existen hoy en originales en la colección aquí comentada. Además, en 1880 en la Verhandlungen der Gesellschaft für Erdkunde zu Berlin se publicó el artículo de Reiss "Ein Besuch bei den Jivaros-Indianern" Mientras que en la primera de las publicaciones se trata exclusivamente de la edición de las fotografía, en la segunda Reiss ofrece un informe que es citado aún frecuentemente como uno de los primeros escritos sobre ese pueblo. Al igual que Stübel en sus cartas de viaje, no le es posible a Reiss liberarse de su eurocentrismo en la descripción de los indígenas, aspecto que se pone de manifiesto en sus comentarios sobre la limpieza (pág.331) y la interpretación de los rasgos de la cara (pág. 333). Stübel, quien también realizó a cabo una excursión a la zona de los jívaros, no logró establecer contacto con ellos, ya que temían, a causa de una epidemia de sarampión enfermedad mortal para ellos, cualquier contacto externo (carta del 3 de enero de 1873).

78.jpg (35116 bytes)
78. Cargadores de las altas montañas de Bolivia (1876)

"La noche anterior envié a la gente en todas las direcciones para buscar a los jivaria, pero fue en vano, hasta que al mediodía descubrimos por casualidad que las plantaciones de los indígenas se encontraban sólo a pocos minutos de nuestro campamento. Respiré en forma cuando pasé de la oscura selva a una plaza despejada y divisé un trozo de cielo. Las casas se encontraban vacías, pero una gran cantidad de huellas frescas de pies humanos nos daban prueba de que los indígenas no se encontraban muy lejos. El sol brillaba ese día resplandeciente y cálido, y salvó mis materiales de la ruina total, pues ya se estaban pudriendo completamente. Las cabañas muy espaciosas y trabajadas con destreza, con sus acondicionamientos característicos de artículos de cocina, de cama y muebles, etc., estaban tan limpios y ordenados que podrían servir de ejemplo a cualquier 'cavallero' de Ecuador" (carta del 13 de marzo de 1873).

79.jpg (51928 bytes)
79. Indios de Tierra del Fuego (fotografíados en Paris, 1886)

Como conclusión se puede afirmar que ambos investigadores no lograron acercarse a los habitantes de América Latina, de manera que pudieran formarse una imagen más desprejuicida de sus moradores. Entre las colecciones y la correspondencia de Stübel se expresa la tensión existente entre la descripción científicamente más exacta y la recomposición subjetiva. De esta forma ambigua se descubre al investigador y al hombre Alphons Stübel. A una mirada crítica, del legado de ambos investigadores, surge un nuevo estímulo para el análisis y reinterpretación de estos documentos.

80.jpg (50763 bytes)
80. "Medicos bolivianos" (sic),, Caporoches: Consejeros médicos y vendedores de remedios. "Callagualhas von Caquiaviri" (Altiplano de Bolivia)

 

81.jpg (47209 bytes)
81. Lugar de vivienda de Tapuyas, Río Amazonas (asentamiento de una familia mestiza) 1875

 

82.jpg (34163 bytes)
82. Cacique Araucano (Chile, 1876)

 

NOTAS

(*)
Doctor Andreas Brockmann
Gerente del Centro Latinoamericano, Universidad de Münster
1
Estos criterios de ordenación corresponden sólo a la colección de Stübel que se conserva bajo Collection Stübel en Leipzig.
2
Para una definición actual del concepto antropológico de "raza" es recomendable la lectura de Vogel (1986).
3
Una descripción detallada y fácilmente accesible se encuentra en Emmer (1992).
4
Esta descripción se relaciona exclusivamente a Suramérica. De todos modos el desarrollo de las altas civilizaciones en Mesoamérica fue similar.
5
Entre estos vendedores, la mayoría indígenas, se puede contar al productor de esas mismas mercancías, que al mismo tiempo las vendía.
6
El modo de escribir propio de Stübel se ha conservado aquí.
7
Rösing denomina a Charazani, en la provincia boliviana Bautista Saavedra, como el centro principal de la región Callawaya (1988: 54).

 

Bibliografia

 

Piet Emmer, "Afrikanischer Sklavenhandel und Sklaverei inn atlantischen Gebiet 1500-1900" ell: Corrina Radatz, Afrika in Amerika. Ein Lesebuch zum Therna Shlaverei und ihre Folgen. Gütersloh, Hamburgisches Museum für Völkerkunde, 1992, págs. 63-79.

Robert H Lowie, "The 'Tapuya' ", en: Julian H. Steward (ed.), The Marginal Tribes, tomo 1 del Handbook of South American Indians, Nueva York, Cooper Square, 1963, pigs. 553-556.

Wilhelm Reiss, "Ein Besuch bei den Jivaros-Indianern", Verhandlungen der Gesellschaft für Erdkunde zu Berlin,tomo VII, 1880, págs. 325-337.

Ina Rösing, Dreifaltigkeit and Orte der Kraft: die weisse Heilung. Nächtliche Heilungsrituale in den Hochanden Boliviens, Mundo Ankari 2, libro I, Nördlingen, Greno, 1988.

Helmut Schindler, Bauern und Reiterkrieger. Die Mapuche-Indianer im Süden Amerikas, München, editorial Hirmer, 1990.

Ehnar R. Service, "Indian-European Relationship in Colonial America", American Antropologist, vol. 57,195-5, p095. 411-425.

Alphons Stübel, Cartas inéditas desde Suranniérica. Legado en el Institut für Länderkunde en Leipzig, Archivo de Geografin, Inv.- Núm. 6625-6721, K. 122, 1868-1877

Alphons Stübel, y Wilhelm Reiss, Indianer Typen aus Ecuador and Colombia, Berlin, 1888.

Friedrich Vogel, "Sind Rassenmischungen biologiscli schädlich?", en: Hans Rösner (ed.), Der ganze Mensch. Aspekte einer pragmatischen Anthropologie, München, DTV, 1986, págs. 92-109.

Charles Wagley, "The formation of the American Population" en: Franzisco M. Salzano (ed.), The Ongoing Evolution of Latin American Populations, Springfield, 1971, págs. 19-39.

 

 
Comentarios (0) | Comente | Comparta c