HIDROGRAFÍA DE LAS ISLAS FILIPINAS

La mar de entre estas islas es recia y peligrosa, principalmente para navíos grandes, por estar tan juntas las islas, y por los bajos que hay entre ellas y las muchas corrientes que hay, y así para galeras ó navíos pequeños de remos es mejor y más apacible, con los cuales se podría navegar á la China, Japones, Burney, y los Malucos, en cuyo medio están estas islas: en ellas hay buenos puertos donde hay abundancia de madera y tablazon y otras cosas para poder hacer navíos.

Hay en este Arcipiélago las islas de cuenta y nombre siguientes:

Mindanao, que otros llaman Vindanao y Vaguindanao, de una provincia de la dicha isla que llaman Mindanao: Ruy Lopez de Villalobos la llamó Cesárea Caroli, á devoción del Emperador Don Cárlos quinto. Está desde 6° hasta 9° y 2 de altura, echada lesteoeste, de cien leguas de largo y trescientas de circuito; tierra muy fragosa por estremo, y en que se coje abundancia de arroz, miel y cera, gengibre y canela en la punta de Cavite: hay puercos y gallinas, y muchas minas de oro, principalmente en la provincia que llaman de Butuan, donde son las más ricas, y en sus costas se hallan perlas buenas. Los indios de ella son como los de las otras islas: traen guerra unos con otros, y sus armas son arcos, alfanges, dagas y azagayas con buenos hierros y paveses. Hay en ella las puntas y puertos siguientes:

Punta de Visaya, la más oriental della á la parte del sur, en 6° de altura.

Bicaya, un estero o río grande en la costa de la parte del sur, que al parecer entra en la tierra de diez á doce leguas.

Birran, un puerto en la costa de la parte del sur, como veinte y cuatro leguas más occidental de la punta de Visaya á la entrada dél, en medio tres isleoncillos que se corre norte-sur.

Zembuagan, una isleta junto á la punta de Cabit en la isla de Mindanao, de seis ó siete leguas de largo, echada leste-oeste.

Río y puerto de Mindanao, un puerto muy grande y capaz en medio de la costa de la parte del sur, en la cual entra el río de Mindanao, y desde este puerto va la costa para el ocidente como treinta y cinco ó cuarenta leguas, pintada de bajos con algunas islas hasta la que se sigue.

Cabit, una punta de la dicha isla de Mindanao, la más occidental en la costa del sur, donde se halla la canela que hay en esta isla en grande abundancia.

Punta de la Galera, en la isla de Mindanao, en la costa que mira al ocidente.

Dapitan, un puerto en la isla de Mindanao por la parte del norte.

Cagayan, un río en la isla de Mindanao en la costa del norte.

Gompot, otro río al oriente del precedente, y cerca dél.

Butuan, río en la isla de Mindanao, á la parte del norte, norte-sur con el puerto de Mindanao.

Cirigao, otro río en la costa de la parte del norte en la isla de Mindanao.

Málaga, un puerto en la isla de Mindanao en la costa que mira al levante.

Resurección, otro puerto en la dicha costa, diez y ocho ó veinte leguas de la punta de Bicaya, al norte.

Carangan, una isleta pequeña arrimada á la costa del mediodía.

Candigar, otra isleta pequeña junto á ella.

Isla de Buenas señales, ó de San Juan, el medio della en 9'Y 1/a, una isla grande de más de veinte leguas de largo norte sur, arrimada á la de Mindanao, por el lado del oriente con una canal larga y angosta entre la una isla y la otra.

Caminiguen, una isleta pequeña de cinco ó seis leguas de largo leste-oeste, arrimada á la costa de la isla de Mindanao por la parte del norte.

Bohol, el medio della en 9° y 1/2 una isla larga, diez y ocho ó veinte leguas les-nordeste, oes-nordeste, veinte leguas ó más de la costa de Mindanao; por la parte del norte hállanse perlas junto á esta isla, y junto á la parte del poniente tiene una isleta arrimada, cercada de bajos, que también los muestra tener en la costa que mira al septentrión por la parte del norte.

Isla de Fuegos, una isleta pequeña entre Çubu y Bohol y Mindanao.

Isla de Buglas, por otro nombre de Negros, por los que hay en ella; el medio della en 10° y 1/3 una isla grande, larga, cerca de cuarenta leguas norte-sur y catorce ó quince de ancho, por donde va pintada de bajos por la costa que mi. ra al oriente; á la parte del norte tiene un puerto que llaman Batas, y á la otra punta del sur otro que llaman Tanaes

Isla de Cubu, el medio della en 10° y 1/2 cerca de la isla de Negros, por la parte del oriente; isla grande y larga de más de treinta leguas norte-sur, un poco declinando al nordeste y sudueste: hay en ella un pueblo de españoles que llaman la Villa de Jesús que se fundó el año de 70 con cincuenta vecinos españoles, por orden de Miguel López Legazpi; tierra buena aunque no muy poblada de indios, pero ricos por la contratación de los chinos, adonde acuden mucho con sedas y porcelanas, y cosas labradas de latón; en rescate dello llevan oro y perlas. No tienen idolatrías ni religión asentada, aunque creen que hay Dios y demonios, con quien hacen muchos pactos: viven muchos moros entre ellos, y de la secta de Mahoma solo guardan el no comer carne de puerco, y aun también lo quebrantan. Hay en la isla los puertos y puntas siguientes:

El puerto de Cubu, en medio de la costa de la parte de oriente y enfrente de la isla de Matan, donde estuvo el primer fuerte que los castellanos hicieron en esta islas, muestra tener algunos bajos á la entrada dél por la parte del norte.

Las Cabezas, una punta en que acaba la dicha isla por la parte del mediodía, con un isleoncillo arrimado á ella.

Temanduque, un puerto de la dicha isla, leste-oeste del puerto de Çubu.

Burilaque, la punta de la dicha isla de Çubu que acaba por la parte del norte, cercada de algunas islillas á la redonda.

Candaya, un puerto de la dicha isla, junto á la parte precedente por la parte del oriente.

Matan, una isleta pequeña arrimada á la isla de Çubu por la parte del oriente, cercada de bajos por el ocidente y parte del mediodía; mataron en esta isla los indios á Magallanes, que fué el primero que la descubrió.

Abuyo ó Ybaybay, entre Çubu y Tandaya, más cerca della que la de çubu; el medio della en 10°, de treinta leguas de largo norte-sur, y ancha como diez y quince por partes; hay en ella buenas minas y perlas, y una de dos puntas, en que acaba por la parte del mediodía, se llama Cabrian.

Tandaya, y por otro nombre dicen Filipina, á devoción del Rey Don Felipe, que era Príncipe cuando Ruy Diaz de Villalobos la descubrió año de 45 yla nombró de este nombre, de la cual se han llamado Filipinas todas las demás islas; es la más oriental por la parte de la Nueva España, y el medio della está en 12° y 1/4 de altura septentrional, la cual tiene de largo más de cuarenta leguas, atravesada nornordeste susudueste, aunque acaba en una punta muy larga y angosta por la parte del sur, que llaman el primer abocamiento; por las otras partes es de doce leguas ó catorce de ancho, y hay en ella los puertos y bahías siguientes:

Por la parte del levante una ensenada buena, de dos senos, que llaman el Primer surgidero, sucia de bajos, y enfrente della á la entrada tres isleones pequeños.

Francisco Gomez, una isleta cercada de bajos en la costa de levante, más al septentrión del primer surgidero.

Puerto de la Ascensión, de la isleta sobredicha, siete ú ocho leguas. Bahía de Cabos, encima del puerto de la Ascensión.

Sama, un puerto en la costa y parte del poniente en medio de la isla. Estrecho de San Juan, una canal angosta que se hace entre la isla de Tandaya y la de Abuyo.

Maripipe, una de tres islas pequeñas que están cerca de Tandaya, á la parte del occidente.

Capul, una isleta pequeña cerca de la punta más septentrional de Tandaya.

Masbat, una isla mediana al occidente de la isla de Tandaya, catorce ó quince leguas della, el medio de ella en 12° y 1/2 larga como de diez y seis á diez y ocho leguas, echada norueste sueste, que por la parte del norueste acaba en dos puntas, y la costa del mediodía es toda salteada de isleoncillos, que tres ó cuatro dellos, que están algo apartados á la parte del ocidente, se llama las Palmas.

Panae, isla grande, de las más occidentales, encima de la isla de Negros por el nordeste, y cerca della, de treinta y cinco ó cuarenta leguas de largo nordeste sudueste, y de ancho doce y quince y más por partes; ponla parte del norte tiene los ríos Ybaya, Áclan, y un puerto que llaman Maharme, y el río de Panae, y en la punta en que acaba por el nordeste unas isletas pequeñas que se nombran los Gigantes.

Isla de Tablas, una isla de siete ú ocho leguas al norte de la isla de Panae, cerca della.

Cibuyan, una isleta triangular, pequeña de dos ó tres leguas, norte-sur con el río Aclan.

Buracay, una isleta pequeña junto á la isla de Panae por la parte del norte.

Caluya, isleta pequeña al poniente de esta, como cinco ó seis leguas della.

Caminara, otra isleta al ocidente de la precedente y al sur de Mindoro.

Mindoro, el medio della en 13°, dicha así de un pueblo de indios de este nombre; isla grande al sur de la isla de los Luzones, cerca della por la parte de Manila, de veinte á veinte y cinco leguas de largo norte-sur, y la mitad de ancho: hay en ella pimienta, cerca del río Baco, que es á la parte y costa del oriente, minas de oro y mucha cera y miel.

Banton, una isleta pequeña triangular á la parte del oriente de Mindanao. Oloban, una isleta pequeña entre la isla de Mindoro y la de los Luzones.

La isla de Luzón, y por otro nombre nuevo la Nueva Castilla, la más septentrional de las Filipinas, y la mayor ó tan grande como Mindanao á lo que se entiende, aunque no está del todo costeada sino por la parte del mediodía, cuya costa está en 13° ó 14 °; hay en ella un pueblo de españoles que se llama Manila, de un pueblo de indios dicho así, que se fundó por Miguel López de Legazpi, por el año de 72, y se le dió título de insigne año de 74, en la cual residen ahora los gobernadores: el puerto es ruín y enfermo aunque abundante de comidas, adonde vienen á contratar los chinos. Comenzó á poblar esta isla el sobredicho Miguel López de Legazpi, que se llama de los Luzones, por unos indios que hay en ella de este nombre, y él le puso la Nueva Castilla por un pueblo de indios que se halló en ella llamado Castilla de tiempo antiguo: es de tierra buena aunque caliente, cenagosa y montosa y bien poblada, y fértil de comidas y bastimentos, especialmente de arroz en una provincia que se llama Pampanga, de que hacen vino en abundancia, que también lo hacen de cañas dulces que llaman quzlan, y hay mucho aguardiente, que también sirve de vino, mucho algodón, cera, miel, y otras frutas y cosas que se hallan en las demás islas, gallinas, puercos, cabras y búfanos, y minas muy ricas de oro que se labran, como son las de Pangasinan, Ilocos, y las de Paraly y Bicor, y Camarenes y Bengdo, y muchas palmas, y grandes abunbdancia de indios, aunque del número dellos no hay hasta ahora relación cierta: tienen contratación con los de la China. Hay en la isla hasta agora descubiertos los ríos, puertos y cabos siguientes:

Rio de Manila, que sale de dos lagunas grandes, que están la tierra adentro á diez ó á doce leguas, que se comunican y juntan por un desaguadero cuatro ó cinco leguas al parecer de largo, y están muy pobladas de indios, y de cada una dellas sale un brazo, entre los cuales se forma una isla grande en que hay muchas poblaciones de moros, cuyo príncipe se llama Bajá Solimán, cerca del cual río está el pueblo y fuerte que llaman de Manila.

Río de la Cruz, en la costa de la parte del mediodía; en la boca dos isleoncillos, y delante dellos una isleta larga prolongada leste-oeste, que se llama Marinduc.

Río de Abondo, al oriente del sobredicho.

Bursas, una isleta larga prolongada leste-oeste, en una ensenada grande que hace la costa, ocho á diez leguas más al oriente del río de Abondo.

I balón, un puerto que muestra tener á la entrada dél una isleta, que parece que lo va á cerrar, antes de llegar á la punta de Buzaygan al occidente della, á quien por la otra parte de la punta corresponde un puerto casi de la misma manera, y entre entrambos está un volcán.

Buzaygan, una punta de la isla de Luzón, que viene á caer cerca de Tandaya, en algo más de 13° de latitud.

 

COROGRAFÍA DE LA COSTA DE LA CHINA NOTICIAS DE LA CHINA Y DESCRIPCIÓN DE LA COSTA DE ELLA EN LA DECLARACIÓN DE LA TABLA PRECEDENTE

Aunque de las provincias y reinos de la China hay alguna noticia en escritores, cartas y mapas antiguos, que no puede ser la relación dellas, ni de las más modernas, muy cierta ni averiguada, por estar tan apartados y lejos de las contrataciones de Europa y partes de donde pueden haberse sabido, y así lo más cierto, parece que es lo que se ha alcanzado á saber por los españoles que residen en las Filipinas, á causa de la contratación continua que en ella vienen á hacer los chinos, y lo que por los de la Compañía de Jesús se ha podido entender de aquellos reinos y provincias, aunque hasta ahora no se entiende que hayan podido entrar á predicar en ellos; sábese cierto y averiguado, por las cartas de Cosmografía antiguas y modernas, que toda aquella tierra viene á caer y está dentro de la demarcación de los Reyes de Castilla, y así como es perteneciente á ella, aunque hasta ahora no está descubierta ni tomado posesión della en nombre de los Reyes de Castilla, se ha hecho la descripción que buenamente se ha podido hacer della por la relación de algunos chinos: de los cuales, hasta que mayor averiguación haya, se entiende que la China es el mayor reino del mundo, porque por la costa, que corre al nornordeste, tiene setecientas leguas de largo, y de travesía, desde la costa la tierra adentro, cuatro ó cinco meses de camino hasta confinar con la Gran Tartaria, con quien parte sus términos con una muralla de mil leguas larga y muy fuerte, que parece cosa increible; pero bien se entiende por otras relaciones, que todo el reino está cercado. El cual se divide en quince provincias; trece que llaman Pouchin, que son como virreynos, y una que llaman la de Paquia, que es la corte del Rey, y otra de Lanquiaa, que es la corte de un hermano suyo: las demás son gobernadas por vireyes que llaman Pouchinsi, que cada uno reside en la ciudad más principal de su provincia, y en ocho ciudades principales pone tenientes, y cada teniente diez gobernadores en diez pueblos sujetos á su ciudad, que cada una tiene otros pueblos menores sujetos á ella; porque todos los pueblos, por la mayor parte, son muy grandes ciudades y aldeas, y las casas de cal y canto, bien edificadas: un oficio de estos de vireyes no dura más de tres años, que luego le envían visitador.

La tierra dicen que es buena y fértil, de mucho trigo, buenas peras, manzanas, duraznos, ciruelas, castañas, melones, uva, y mucha seda, y canela en algunas partes; hierro, acero y cobre, vacas, caballos, yeguas, cabras, gallinas y otros muchos animales y aves; poblada de naturales que llaman chinos, gente de color blanca, hombres y mugeres, gente soberbia y muy cobarde, y vil y afeminada y tan avasallados, que en pasando cualquier gobernador por la calle se arriman todos á las paredes mucho antes que llegue, y ninguno le habla sino de rodillas: es gente codiciosa, sospechosa, y todos grandes comedores y sutiles en oficios, porque ninguno puede estar sin él, y en comprar y vender, y así han traido de la China á las islas Filipinas por contratación, y de allí á España, escritorios y escribanías dorados y pintados de diferentes matices y barnices, brocateles de oro de diversos colores, y de plata cosa ninguna porque no la hay, y así la estiman y contratan de buena gana; sedas torcidas y flojas, damascos y tafetanes y buratos de colores, y almayzares, aunque la seda no parece tan fina como la de otras partes, y se hace de diferentes capullos, almizque, y otras bujerías y pinturillas y figuras, mucha loza de platos, porcelanas pintadas y doradas. No puede ser ninguno gobernador ni soldado en su tierra sino en otras provincias y ciudades, adonde sola la gente de guarnición puede traer armas, y los otros ni aun tenerlas en sus casas, y así es gente muy ruín para la guerra, y entre ellos hay pocas armas. Aunque usan de alguna artillería, como las demás naciones de estas regiones, pelean á caballo y á pié, y el de á caballo no lleva espuelas, y para pelear á dos manos sueltan las riendas: tienen escuelas de ciencias y saben leer y escribir, y tienen imprenta muchos años há, y tienen ley que el que dentro de cuatro años no volviere á su natural, habiendo salido dél, sea condenado á muerte y confiscados sus bienes; y así mismo que ningún extranjero de otras partes pueda ir á aquella tierra sopena de muerte, y la misma pena para el natural que llevare extranjero alguno; y por esta causa, hasta ahora, no se ha atrevido ningun clérigo ni religioso pasar á predicar entre ellos. Las mugeres son blancas, de buenos gestos, humildes y vergonzosas: ellas y los hombres andan bien vestidos de ropa de algodón y de seda, y usan zaragüelles, medias calzadas, zapatos y el cabello largo. Usan los chinos, para venir á la contratación de las islas, juncos grandes de velas latinas, aunque en sus tierras dicen que tienen otros navíos gruesos y mayores.

 

HIDROGRAFÍA DE LA CHINA

Aunque la costa de la China se halla descrita en cartas de marear antiguas y modernas, como queda dicho, porque en ser cosa tan lejos y apartada no se tiene por muy cierta ni puede ser averiguada la descripción que de ella se halla, parece más conveniente seguir la que se hizo en las islas Filipinas por relación de un indio chino que la había navegado muchas veces, que aunque no se le pudieron poner derrotas ni alturas, ni en las distancias de unas partes á otras, ni puede ir muy precisa, será para lo que se puede ofrecer, tocante al descubrimiento y entrada de aquellas provincias, más útil y necesaria la noticia que de las cosas della se alcanzan al presente que la que se tenía antiguamente, por la sospecha que debe haber de que no era cierta, ó que con los largos tiempos se habrá mudado.

De las calidades y suertes de esta costa y mar, y de los vientos, tiempos y corrientes della, no se alcanza hasta agora más noticia de que la costa parece que va corriendo al nordeste, declinando antes al leste muchas leguas desde donde comienza, y que dista de Manila en la isla de Luzón, una de las Filipinas, trescientas leguas al norueste, según la cuenta y relación de los chinos, aunque parece que deben ser menos, porque ordinariamente los días de navegación no son más de ocho. Hay en ella las islas, puertos, ríos y fuerzas siguientes:

Quyunchia, un río cerca de una fortaleza, que en más antiguas la ponen cerca de 21° ó 22° si es lo mismo que

Cochinchina, que si parece debe ser, por unas islas que le pintan; á la boca tiene una fortaleza tres leguas á la mar, y no pueden entrar en el río naos ningunas porque no hay puerto, pero lo hay para cualesquier navíos entre las isletas que están enfrente dél, que son ocho ó nueve.

Cauchi, una isla grande muchas leguas á la mar, al lesueste de Quyunchia, donde el rey de la China tiene puesto Virey que recoge los tributos de las cosas que en ella se crían, que son elefantes, seda, pimienta, drogas, caballos, plata y otras cosas.

Siancho, ó Liancho, una fuerza junto á un rio, diez y seis t-que, que cada uno es cuatro leguas, que vienen á ser sesenta y cuatro leguas de Quyunchia, y al sueste della está una isleta pequeña bien metida á la mar.

Saychiu, ó Luichiu, veinte y cinco t-que de Siancho al nordeste, que son cien leguas; está la fuerza una jornada de la mar el río arriba, por donde no pueden ir sino bateles, pero la ensenada de la boca es puerto muy seguro y capaz para más de mil navíos.

Aylan, una isla poblada al sueste de Saichiu.

Sauchiu, otra isleta poblada al leste de Saichiu.

Couchiu, una fuerza ocho leguas de la precedente cerca de un río no navegable cuya boca hace un buen puerto y grande.

Chiaytan, ó At-chuy-tan, un pueblo ó fuerza, cinco t-que, ó veinte leguas de Couchiu, tres leguas de jornada la tierra adentro cerca de un río que es de ningún efecto, aunque en la boca dicen que tiene puerto; enfrente de la boca, bien dentro á la mar, tiene una isla que se llama Sauchin ó Iauqui-cau.

Quanton, una fuerza y río que dicen que antiguamente se llamaba Ganges, veinte t-que ú ochenta leguas de Chiaytan, y la fuerza tres días de camino el río arriba, á la entrada del cual tiene diez y ocho ó veinte isletas, y en la mayor dellas, que es la de enmedio, llegan á surgir los portugueses.

Tiuchiu, ó Tuynchiu, veinte y un t-que, que son ochenta y cuatro leguas de Quanton, más al nordeste, y la fuerza está dos jornadas de la mar por un río arriba, por donde suben naos grandes, y es puerto frecuentado.

Tansua, otra fuerza veinte leguas de la precedente, que está cerca de la mar en la boca del río, que es un escelente puerto.

Isla Ban, enfrente del río de Tansua, algo metida á la mar, la cual tiene por la parte del levante un puerto.

Chinchiu, ó Chancheo, una fuerza ó río doce leguas de Tansua, más hacia levante dos jornadas el río arriba, hasta donde suben los mayores juncos que hay; la boca del río es muy ancha y llena de islas.

Cuchincheo, ó Atziuchiu, al nordeste ó levante de Chincheo, doce leguas la fortaleza, dos jornadas el río arriba, por el cual suben una jornada los navíos grandes, y desde allí suben con pequeños; muestra tener á la boca una isleta, y bien dentro á la mar una isla que se llama Peosyu, despoblada, y otra más metida á la mar que se llama Quilan, poblada.

Vichiu, una isla adelante del río de Cuchincheo, arrimada á la costa, despoblada pero muy llena de caballos cimarrones.

Inrua, ó Inghua, doce leguas de Cuchincheo, tiene el río á la entrada una isleta y no tiene puerto.

Hocchiu, veinte y ocho leguas de Inrua, y la fuerza y pueblo dos días y medio de camino el río arriba, hasta donde se suben cualesquier juncos.

Desde Hocchiu hasta Unchiu, hay catorce t-que, y desde allí á Aliapo diez, que son noventa y seis leguas, en las cuales hay algunos buenos puertos y pueblos, aunque no se pintan aquí, con otros muchos pueblos é islas que dice la relación que se dejaron de escribir.

 

NOTICIA DE LA ISLA DE XAPÓN Y DE LOS LEQUIOS

La noticia que hay de la isla de Xapán ó de Xapón, que también llaman Çypangri, y Marco Paulo, veneto, dice que antiguamente se llamó Chrise, y es una isla grande de doscientas leguas de boxo poco más ó menos, de 30° de latitud septentrional para arriba, ciento cincuenta leguas de la costa de la China, tierra fría y de grandes campiñas, bien escombrada y muy ventosa y llena de tormentas, porque cada luna nueva y llena hay mudamiento de tiempo, y regada de muchos ríos, de buenas riberas y de muchas fuentes y pozos, de muchos pinares, cedros, duraznos, amejeras, laureles, castañares, encimares, sabogueros, y parras de muchas uvas, que no las comían antes que las vieron comer, hay naranjas dulces y agrias, sidras, limones, peras de muchas maneras, manzanas y ciruelas, y otras muchas frutas de España y de la China, azúcar, arroz, trigo y cebada, panizo, millo, frísoles, patacas, pepinos, melones, ajos, cebollas, nabos, rábanos, acelgas y las demás hortalizas de España, escepto lechugas, coles, culantro, y hortelana que no las vieron, hay rosales y claveles y otras muchas flores de singular olor; siembran trigo y cebada por Noviembre y estercolan la tierra con estiercol de caballos, y toda la labran á la azada, y dejándola holgar año y vez, y todo el servicio de la tierra es de caballos pequeños pero muy recios, porque en la tierra no hay vacas sino pocas, y algunos bueyes de trabajo, ni puercos, ni cabras, ni carneros ni gallinas sino pocos, y así hay ruín carne de comer; hay en la tierra venados que matan con flechas, faisanes, codornicesrolas, marecas que lo comen todo y matan con redes, y gavilanes que los hay muy buenos, azores, halcones, y alcotanes, y águilas reales: tienen hierro y acero, y en la mar y ríos muchas maneras de pescado y marisco de lo de España.

Tiembla algunas veces la tierra por el mucho azufre que hay en ella, y así hay muchas islas de fuego con volcanes, dellas pobladas y dellas no.

Los naturales son por la mayor parte de medianos cuerpos, recios y para mucho trabajo, blancos y de buenas facciones; los principales traen la barba cortada como moros, y los hombres bajos larga, y todos generalmente se pelan las calvas hasta cerca de las orejas, y lo que les queda en el cogote lo, traen atado: sus vestidos son camisolas cortas hasta la rodilla y con mangas hasta los codos y encima unas cueras de lino crudo pintadas de colores, con unos zaragüelles, y zapatos de paja; y los principales visten damasco y rasos, y tafetanes; y las mujeres son muy blancas y hermosas, andan en cabello y vestidas como castellanas.

Es la gente soberbia y escandalosa, y grandes y pequeños, desde ocho años arriba, traen terciados y tienen muchas lanzas y alabardas y otras armas, y armaduras de cuerpo de malla y de hierro y acero; son grandes flecheros de arcos grandes como ingleses, y no tienen yerba ponzoñosa para tirar. Usan en la guerra de caballos con sillas sin arzones traseros, y son grandes acariciadores, y comen tres veces al día y poco, y no carne sino poca. Su principal comer es arroz, millo, panizo y names, y trigo que lo comen cocido en papas sin hacer pan dello, y quesos frescos de frísoles; comen en el suelo, como moros, en platos de palo pintados y porcelanas, y beben un brebaje de arroz y de otras cosas, y en verano agua de cebada caliente, y en invierno de otras ciertas yerbas. Las poblaciones que cerca de la costa se vieron son pequeñas, y las casas de piedra y tapias, por de dentro encaladas, y los tejados de teja como en España, con altos, ventanas y corredores, aunque otros dicen que son las casas bajas de altura, de un codo no más del suelo por los vientos, de tejas de palo con muchas piedras encima, sin cerraduras ni candados. Cuando hay algún ladrón, salen todos á matarle por cualquier poca cosa que haya hurtado, y es el más honrado el que lo puede hacer; y cada casa tiene un huerto, en que siembran. mucha hortaliza,, y lino y cáñamo, de que se visten, y un gallo y una gallina, y un pozo y un horno y un telar, y un ingenio de palo para pisar arroz, y un molino para moler trigo. No tienen más de sola una mujer, y si aquella es perezosa ó mala, antes que tenga hijos la puede enviar á casa de sus padres, y si los tiene, por cualquiera tacha de estas la puede matar, y así son todas muy amigas de sus maridos y muy mujeres de sus casas: cada uno puede hacer justicia en la suya, y así no hay en común cárceles ni prisiones. Leen y escriben como chinos, y en la lengua parecen alemanes. Hay algunos esclavos entre ellos, los cuales si no quieren estar con sus amos y les requieren que los vendan lo han de hacer, porque si no se les pueden huir sin pena, y si no los pueden matar por ello. Tienen mucho acatamiento á su rey, que es dellos muy respetado, y él se sirve de los hijos de los más honrados de su reino, y tráelos bien tratados; los cuales le sirven de rodillas, y cuando va fuera lleva su guarda. Adoraban en muchos ídolos diferentes, según los ritos y costumbres de los reinos y provincias que hay, que son muchas muy diferentes unas de otras y de muchas costumbres: dicen que habrá ya como veinte años, que por la vía y orden de Portugal, han entrado religiosos de la Compañía á predicar entre ellos, sin embargo de que está fuera de la demarcación del Rey de Portugal, y dentro de la de Castilla, donde han convertido mucha gente, y la predicación del Santo Evangelio va ya muy adelante, porque tienen ya en la tierra colegios de la orden, donde hay ya religiosos de la misma tierra, de más de los muchos que se han convertido á la fe de Nuestro Señor Jesucristo.

 

HIDROGRAFÍA DE LA ISLA DE XAPóN

Suele ser la costa de esta isla tormentosa, principalmente por el mes de Setiembre, donde cada año suele venir un viento como huracán, tan recio, que suele echar los navíos que están en la mar en tierra, y los que están en la mar duran veinte y cuatro horas como los huracanes, y comienzan por el sur y acaban en el norueste, corriendo todos los rumbos; y suele esta tempestad pronosticarse por una lluvia menuda que viene antes que ella, venga por la banda del norueste. Tiene esta isla los puertos siguientes, que todos son buenos:

Tacata-Angune, Quedemayyn, Aquimeboo, Yamango; y por el leste, Negume, Mimato, Tonoca ó Tanora, Dozosima, Firinga, Bugosaquino; por la parte del norte llega á juntarse con la tierra firme de Meaco, de quien se divide por un estrecho, aunque Gerardo Mercator, en su mapa universal, la pone junto á una cordillera de islas que llama de Myaco, que van corriendo desde ella para el norte cuarenta ó cincuenta leguas; por la parte del sur se junta con las islas que llaman de los Lequios.

 

NOTICIAS DE LAS ISLAS DE LOS LEQUIOS

De la islas de los Lequios no se sabe más, de que es una cordillera de islas, las más de ellas pequeñas, que comienza de la isla de Xapón por la parte del sur, y se va prolongando hácia la costa de la China, aunque no llega á ella; hay entre ellas dos islas juntas, de quince ó veinte leguas cada una, cerca de la costa de Xapón, que llaman Lequio mayor, y otras dos al fin de la cordillera del mismo tamaño, juntas, que llaman Lequio menor: son todas pobladas de gente bien dispuesta y blanca; los hombres con barbas, vestidos de sedas y paños, casi al modo nuestro. No dejan salir de la tierra á hombres que no dejen en ella hijos y mujer y hacienda, y así algunos mueren de los que salen á contratar ó á otras cosas. Los capitanes á cuyo cargo van, los vuelven salados á la tierra para dar cuenta y testimonio dellos: son todos mercaderes muy ricos, y traen guerra con los chinos.

COROGRAFÍA DE LA NUEVA GUINEA Y DE LAS ISLAS DE SALOMÓN

 

DESCRIPCIÓN DE LA COSTA DE LA NUEVA GUINEA E ISLAS DE SALOMÓN Y DECLARACION DE LA TABLA PRECEDENTE

La costa de la Nueva Guinea, comienza como cien leguas al oriente de la isla de Gilolo, en 1° ó poco más de la otra parte de la Equinocial, y así se va prolongando, según refieren los que la han navegado, cerca de trescientas leguas hasta subir en 5° ó 6° ó más de altura. Comenzóse á descubrir año de 45 por un navío de los de Ruy López de Villalobos, que habiendo partido de las Filipinas para la Nueva España, con tiempo contrario, se derrotó y vino á dar á esta costa, que llaman la Nueva Guinea, por haber hallado en ella atezados. No se ha vuelto á costear después acá, y así no se sabe cierto si es isla ó tierra firme; continente que parece verosímil por ser tan larga y por lo que queda dicho. Es la tierra á la mar hermosa y de buen parecer y de grandes llanos, y por la tierra adentro una cordillera de sierras altas, en que se vieron muchos palmares de cocos y bastimentos de Çagúe, que es de lo que se sustentan los naturales, que los que pudieron ver son negros todos atezados, gente bestial, desnudos y sin cobertura ninguna en su cuerpo. Las armas que traen son flechas, lanzas y porras, y varas de puntas tostadas: la costa es toda de fondo limpio dos y tres leguas á la mar, y por toda ella muchas islas y buenos surgideros y puertos: los nombrados son los siguientes:

Primera tierra, cien leguas ó más al oriente de la isla de Gilolo, en 1° de altura austral.

El Aguada, un río o puerto más al oriente como treinta ó treinta y cinco leguas.

Santiago, un puerto diez y ocho ó veinte leguas al oriente del sobredicho.

Buen Puerto, otro tanto del puerto de Santiago.

Isla de los Crespos, una isla como de quince ó diez y seis leguas larga, cerca de la costa.

San Andrés, un puerto norte-sur con la sobredicha isla, con siete ú ocho isletas desde la boca hasta la dicha isla.

Las Vírgenes, un río al levante del dicho puerto junto dél.

La Ballena, una isleta triangular junto á la costa, muy pequeña.

Río de San Agustín, cincuenta y tres ó cincuenta y cuatro leguas al levante de puerto de San Andrés.

San Pedro y San Pablo, otro río junto al de San Agustín, más al oriente.

Sant Gerónimo, un puerto junto al río de San Pedro y San Pablo, á la parte del oriente, con dos isletas á la boca.

Morro de buena Paz, una isleta pequeña junto á la mar, arrimada por la parte del ocidente á la punta que se sigue.

Punta Salida, ó cabo de San Lorenzo, en 2° de altura, prolongada á la mar de donde tomó el nombre.

El Arrimo, una isleta muy pequeña leste-oeste con la isla Mo, á la parte del levante de la dicha punta.

Mala Gente, otra isleta muy pequeña cerca de la precedente, al levante della, nombrada así de la gente que se vido en ella.

El Abrigo, buen puerto, treinta y tres ó treinta y cuatro leguas de Punta Salida, en 3° de altura.

Bahía de San Nicolás, junto á la punta ó cabo que sigue, al ocidente della.

Gaspar Rico, un cabo ó punta metido á la mar, como treinta leguas al levante del puerto del Abrigo y en la misma altura que él.

Gente Blanca, una isleta en 1° y de altura, al nornordeste del cabo precedente.

Madre de Dios, una isleta de cinco ó seis que están sin nombre cerca della, junto á la costa, diez ó doce leguas al levante del cabo de Gaspar Rico.

Buena Bahía, en 4° y 2 cerca de cincuenta leguas de Gaspar Rico.

Natividad de Nuestra Señora, ó Bahía de los Volcanes, un río ó bahía grande, diez y ocho ó veinte leguas de Buena Bahía, en 5° y 1/2 Volcán, una isleta, leste-oeste con la Madre de Dios, cuarenta y ocho ó cincuenta leguas apartada della, en 3° ó algo más de altura.

La Caymana, una isleta pequeña: unos la ponen debajo de la Equinocial, otros en alguna altura, casi norte-sur con la bahía de Nuestra Señora.

 

DESCRIPCIÓN PARTICULAR DE LAS ISLAS DE SALOMÓN, Ú OCCIDENTALES

Las Islas de Salomón, que como queda dicho, son de las occidentales de la demarcación, y por caer al ocidente de las provincias del Pirú se cuentan entre ellas, á lo que se puede colegir de la primera navegación que al descubrimiento dellas se ha hecho, estarán mil trescientas ó mil cuatrocientas leguas dende arriba de la ciudad de los Reyes y provincias del Pirú, desde 7° hasta 12° de latitud de la otra parte de la Equinocial; y así parece, hasta que mayor averiguación haya, que deben de estar cerca de alguna costa de tierra firme, que puede ser que se venga continuando con la costa de la Nueva Guinea. Son las que hasta agora están costeadas y comenzadas á descubrir, diez y ocho de las grandes y principales, en las cuales afirman que puede haber de trescientos á cuatrocientos mil indios, que siempre en los descubrimientos parece son más, por acudir todos juntos á la costa á la novedad de la gente nunca vista.

Descubríéronse en principio del año 68 por Alvaro de Mendaña, que tomó la posesión de ellas en nombre de S. M., y salió de la ciudad de los Reyes al descubrimiento dellas por orden y comisión del Licenciado Lope García de Castro, gobernador del Pirú, año de 67 mediado el mes de Noviembre: llamólas de Salomón, porque en el Pirú había noticia de unas islas que estaban al poniente, que decían deben ser de donde Salomón trajo el oro y riquezas que había en su templo; aunque después acá, por el año de 70 ó 74, se descubrieron otras dos islas en el paraje y poniente de Chile, que es más verosímil ser las de la sobre dicha noticia, que también podría ser las que llaman de Magallanes, unas islas que descubrió yendo navegando del Estrecho para las islas del Maluco año de 20. Como quiera que sea, es fuera de propósito llamarlas de Salomón á las unas ni á las otras, porque en su tiempo no se hacían tan largas navegaciones, y caso que se hicieran, antes de llegar á estas dieran primero con otras más ricas y más cerca.

Es la tierra de estas islas, á lo que agora se ha podido entender, de buen temple, sana y fértil, muy asombrada de montes, y muy regada de ríos, y abundosa de mantenimientos; y así se hallaron en ella manzanas como las de España y melones aunque chicos, cañas dulces, limas y naranjas, puercos y gallinas de España, que no se han hallado en otra parte de las Indias: pan hacen bueno de una raíz que se llama vinao, y hallóse nueva entre los indios de nuez moscada, clavo y gengibre que trujeron; hallaron sándalo y ébano, y otros árboles de madera colorada y medicinal, zarzaparrilla, caña fístola, cocos, palmares, mucha albahaca; por los montes palomas torcaces mayores que las de España, y muchos papagayos de muchos colores, y blancos, que no se han visto en otras partes; y entre los indios hallaron nueva de oro en las orillas de los ríos, porque las mugeres de una isla lo traen al cuello, y así se halló entre ellos margagita cuajada, que es señal de haberlo, y plata dicen que no hay, y de perlas se halló noticia entre los indios y algunas conchas de las ostias donde se creían.

Están todas estas islas muy pobladas de muchos naturales, que es argumento de su fertilidad, todos gente desnuda, y de diferentes colores; unos color baso como indios y mulatos, v otros blancos y rubios, y otros negros atezados, que son diferencias y colores que no se han hallado en partes ningunas de las Indias: traen barbas largas y cortadas, y los cabellos enrizados, y muchos dellos teñidos de diferentes colores. Tienen un rey á quien obedecen, y pueblos muy grandes, y es gente limpia y sin borracheras, porque no tienen brevages para ello; y en una isla presentaron al general, entre otras cosas de comida, un cuarto de carne humana, que es argumento que la deben de comer. Aunque al principio comenzaron á venir de paz y dieron la obediencia á S. M., luego se rebelaron todos y hacían guerra á los españoles: son sus armas arcos y flechas, lanzas y macanas, sin hierro ni metal ninguno.

 

HIDROGRAFÍA DE LAS ISLAS DE SALOMÓN

La navegación para las islas de Salomón desde la ciudad de los Reyes, que está en altura de 12° y 1/3 de la otra parte de la Equinocial, se hizo por el ueste, cuarta al sudueste ochocientas leguas, hasta subir en altura de 16°, desde donde se volvió por el ues-norueste hasta bajar en 6° de altura, y desde allí al leste veinte días hasta la dichas islas. Pero la derrota que parece se debe seguir para las dichas islas, conforme á la que se hace de la Nueva España para las Filipinas, debe ser; en saliendo del puerto de los Reyes irse metiendo á la Equinocial por el norueste, ú oes-norueste hasta ponerse en 6° ó 7°, por donde las brisas serán más ciertas desde Noviembre adelante, y desde allí caminar al poniente sin subir ni bajar de altura hasta dar en las dichas islas. A la vuelta dellas atravesaron la Equinocial y fueron en demanda de la Nueva España adonde aportaron, que fué navegación muy errada y de gran rodeo; y así parece, que la que se debía hacer para volver al Pirú de las dichas islas, es, en saliendo de las islas por los meses de Octubre para adelante con los vientos nortes y ponientes, subir en altura austral á buscar los vientos sures, que son ciertos del otro polo en los meses de verano, con que puedan venir á tomar la costa de Chile, porque desde allí la navegación es fácil para el Pirú. Entre las islas hay algunas con bajos y peligros, como en la descripción particular de cada una se hará relación, que son las que se siguen:

Isla de Santa Isabel, desde 8° hasta 9° de altura, de doscientas leguas de box, de más de ciento cincuenta leguas de largo, y diez y siete ó diez y ocho de ancho, echada leste-oeste casi, en la cual, aunque es la menos poblada, dicen que habrá á lo que se pudo colegir poco más ó menos de treinta mil indios de guerra; en la cual hay un puerto qne llaman de la Estrella, porque cuando le descubrieron, habiendo salido de una gran tormenta, vieron en medio del día una grande eslla (era Venus) en el cielo, y á la parte del ocidente muestra tener un arrecife de bajos é isletas.

San Jorge, en lengua de indios Borbi, al sur de Santa Isabel legua y media, treinta leguas de box, y entre ella y la de Santa Isabel una bahía de siete leguas de largo, de á doce y quince brazas de fondo limpio, en que pueden surgir todos los navíos que quisieren, en que dicen habrán como diez mil indios de guerra.

San Marcos ó San Nicolás, una isla de cien leguas de box, al sudueste de Santa Isabel, que no se acabó de boxar.

Isla de Arracifes, también á la parte del sur de la de Santa Isabel, tan grande como la de San Marcos, y también por descubrir, la cual muestra á la punta y parte de la de Santa Isabel unos bajos que la cercan.

San Gerónimo, al oeste de la isla de Santa Isabel, de cien leguas de box á lo que se puede entender, que tampoco se acabó de costear.

Guadalcanal, una isla grande al lessudueste de la isla de Santa Isabel, que aunque no se acabó de costear dicen que tendrá trescientas leguas de box, y que hay en ella mucho número de indios para la guerra.

Isla de Buenavista, al leste de la de Santa Isabel, doce ó trece leguas della de veinte leguas de box no más.

Sardinas, otra isla del tamaño y grandor de la precedente, al leste della.

Isla Florida ú de Flores, de veinte leguas de box al leste de la precedente, en la cual y en las otras dos que están junto della, dicen que podrá haber como cincuenta mil indios de guerra.

Isla de Ramos, al oriente de las islas Floridas y las precedentes, grande de doscientas leguas de box, á lo que se pudo colegir, sin haberla acabado de costear, la cual se llamó de Ramos por haber llegado á ella Domingo de Ramos.

Malayta, otra isla junto á la de Ramos, de veinte y cinco ó treinta leguas de box, según las relaciones, aunque por las descripciones es mucho mayor. La Atreguada, una isla de veinte y cinco leguas de box á la parte del norte de la isla de Santiago.

Las Tres Marías, tres islas pequeñas juntas, de una legua de box, entre la Atreguada y la de Santiago.

San Juan, una isla al norte de la isla de Santiago de doce leguas de box. Santiago, otra isla de cien leguas de box al sur de Malaita, muy poblada de indios, en que dicen que habrá bien cien mil indios de guerra.

San Cristóbal, otra isla al sueste de la isla de Santiago, la cual tendrá de box cien leguas, de cien mil indios para la guerra, y tiene un puerto que llaman de la Visitación, porque en tal día como aquel se entró por él en ella.

Santa Ana y Santa Catalina, dos islas pequeñas arrimadas á la de San Cristóbal por la parte del sueste.

El Nombre de Dios, una isla pequeña en 7° de altura y como cincuenta leguas ó poco más de las otras islas de Salomón, de las cuales fué esta la primera isla que se descubrió, y llamose así, por haberse descubierto á 15 de Enero año de 68, cerca de la celebración de las fiestas de Jesús.

Bajos de la Candelaria, unos bajos que están al norte de la isla de Santa Isabel, como treinta ó cuarenta leguas della, los cuales se descubrieron el día de la Candelaria.

En el camino y viaje del Perú á las islas de Salomón, hay la isla que llaman de San Pablo, como en 15° de altura austral y seiscientas ó setecientas leguas del Pirú; descubrióla primero Don Alonso de Montemayor, yendo huyendo del Pirú por temor de Gonzalo Pizarro.

Las islas que llaman de Magallanes, en 18° ó 20° de altura austral, trescientas leguas de tierra, según la descripción de algunos parece que deben ser las de la noticia que dan los indios de haber en ellas oro, que podrían ser las que han querido decir de Salomón, ú otras que se descubrieron por el año de 73 ó 74 en el paraje de Chile.

 

DESCRIPCIÓN DE LAS ISLAS DE LOS LADRONES Y LAS DEMÁS ADYACENTES Á ELLAS EN EL CAMINO DE LA NUEVA ESPAÑA

Las islas de los Ladrones son una cordillera, de quince ó diez y seis isletas juntas, que se corre norte-sur desde 12° ó 13° de altura septentrional hasta 20° ó 21° norte-sur con la costa de Guinea, por el medio della, aunque otros la ponen más al ocidente y cerca de las islas Filipinas; pero de su longitud ni de las otras islas que están esparcidas por este mar y viaje de la Nueva España para las islas Filipinas, no puede haber cosa cierta ni averiguada, y así en diferentes cartas se pone en diferentes puestos y alturas. Descubriéronse primero que otro por Magallanes, que las llamó de los Ladrones, porque en una dellas le hurtaron el batel de la nao capitana, el año de 20, cuando iba en demanda del Maluco: son adelantamiento y gobernación desde el año de 69, que se dió título de gobernador y adelantado dellas á Miguel López de Legazpi.

Son todas de tierra pobre y miserable, porque no hay género ninguno de ganados ni aves, sino unas como tortolillas, y algunas gaviotas y alcatraces; en una dellas hay arroz, cañas dulces y gengibre y camotes; no hay en ellas hierro ni metal ninguno: están todas pobladas de gente desnuda y pobre, bien dispuesta, y muy inclinada á hurtar, hasta quitar los clavos de los navíos de españoles que han llegado á ellas. Usan de canoas con velas latinas; sus armas son hondas y varas tostadas arrojadizas; estiman en mucho el hierro, y las conchas de tortugas para hacer peines dellas. Los nombres de las islas son las que se siguen:

La Inglesa, la más septentrional.

Ota, ú Ora, al sur de la Inglesa.

Mao, ó Maao, al sur de Ora.

Chemechoa, ó Chenchia, al sudueste de Mao.

Gregua, al sur de Mao.

Agan, ó Pagan, al sur de Chemechoa.

Oramagan, al sudueste de Agan.

Guguan, al sur de Gregua.

Chereguan, al sur de Agan.

Natan, al sur de Chereguan.

Saepan, al sudueste de Natan.

Bota, al sur de la precedente.

Volid ó Guahan, al sur de las sobredichas.

Entre estas islas y las del Maluco hay otras algunas, como son las que llaman de los Reyes, al sudueste de las islas de los Ladrones, que son diez y ocho ó veinte isletas juntas, todas pequeñas: descubriólas Villalobos año de 44 ó 45 yendo á los Malucos, y llamólas de los Reyes, por haber llegado á ellas día de los Reyes; los naturales son de los moros de Xava, y viven de pesquería, y válenle mucho las perlas que pescan.

Arcipiélago, ó islas del Coral, otras muchas isletas juntas, al norueste de las islas de los Reyes veinte y cuatro ó treinta leguas; llámase del Coral, porque una dellas, la mayor, que está hácia el medio lo tiene colorado, y en algunas otras dicen que le hay blanco.

Los jardines, otra cantidad de isletas pequeñas al poniente de las islas del Coral.

Pialo-sanuilan, una isleta cerca de los jardines.

Matalotes, una isla que se llamó así porque los naturales llamaron Matalotes á los castellanos que vieron en los navíos que llegaron á ella, la cual está poblada.

Isla de Arracifes, una isla cerca de los Matalotes al levante, que tiene perlas. Sayavedra, otra isla cerca de la Matalotes.

Isla de San Juan ó de Palmas, la más cercana á las islas del Maluco de todas las sobredichas.

Por la parte del septentrión de las islas de los Ladrones, en 22° ó 23°, se hallan cinco ó seis isletas juntas que llaman de los Volcanes, despobladas, en que hay gran abundancia de cochinilla y muchos avestruces.

Malpelo, una isleta pequeña al sur ó sueste de las islas de los Volcanes, pocas leguas, en que dicen que hay copia de Çinaloes muy finos.

Por la parte del oriente de las islas de los Ladrones se hallan en los mapas las que se siguen:

Dos Hermanas, leste-oeste de la Inglesa, dos isletas pequeñas en 26° y según otros en 23°.

San Juan, en 22°.

San Bernaué, al sur de San Juan junto della.

Isla de los Mártires, otra isleta pequeña.

A bre-ojo, una isleta cercada de bajos, en 9° ó 10° de altura, más de doscientas leguas al oriente, antes del parage de las islas de los Ladrones.

Mira-como-vas, otros bajos en 10° de altura.

Quita-sueño, y por otro nombre Catanoduermas, en el mismo parage mas al oriente, unas isletas llenas de bajos.

San Bartolomé, una isleta, ó un bajo grande en 14° de altura, norte-sur de Mira-como-vas.

Isla de Martín, junto á Quita-sueño, al sur della.

San Pedro, y San Pablo, otra isleta con bajos, al sur de la sobredicha Quitasueño, y al levante de la isla de Martín.

La Poblada, al levante de Quita-sueño, cerca della.

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