La tierra en la América Equinoccial
Víctor Manuel Patiño
© Derechos Reservados de Autor


LIBRO SÉPTIMO  

SIGLO XX

 

Capítulo XXIX

DIVISIÓN TERRITORIAL

 

 

Antecedentes  

Los nacionalistas y los regionalistas a ultranza en los países ecuatoriales no caen en la cuenta de que los territorios grancolombianos fueron objeto en el pasado de cambios de jurisdicción, a medida que la dinámica administrativa confrontaba nuevas situaciones.

Sin hablar de la época de los descubrimientos, cuando se asignaban a adelantados y conquistadores globos de terreno con límites muchas veces indefinidos, baste recordar que con el establecimiento de las Audiencias de Santo Domingo, Panamá, Nueva Granada y Quito se produjeron asignaciones de territorios y de regiones, intensificadas con la creación por dos veces del virreinato de la Nueva Granada y luego con la de la Capitanía General de Venezuela, todo lo cual complicado con la erección de obispados y arzobispados, que a veces no coincidían con los limites político-administrativos. El segundo arzobispo de Santa Fe de Bogotá no pudo hacer Sínodo en 1582, porque tanto los obispos de Popayán como de Santa Marta alegaron depender del arzobispado de Lima (Asensio, 1921, 24).

La Audiencia de Santo Domingo se creó en 1511 y a ella quedó adscrita la costa de Tierra Firme.

La Audiencia de Panamá se instaló en febrero de 1539 y tenía jurisdicción sobre las comarcas del río de La Plata, Chile, Perú, Cartagena, Nicaragua y las provincias de Castilla del Oro y Veraguas, limitando al sur con el estrecho de Magallanes y al noroeste con el Golfo de Fonseca (Castillero et al., 1949, 30-31). Los primeros oidores de la Nueva Granada llegaron a principios de 1550 a Cartagena y la Audiencia inició labores en Bogotá el 7 de abril de ese año (Friede, 1975,I,40-41). La Audiencia de Quito, creada el 29 de agosto de 1563, tuvo inicialinente bajo su jurisdicción las gobernaciones de Quito, Esmeraldas, Quijos, Yaguarzongo y parte de la de Popayán. Por el sur llegaba a Paita y comprendía hasta los distritos ahora peruanos de Piura, Cajamarca, Chachapoyas, Moyobamba y Motilones exclusive, y por el norte hasta Buenaventura, incluyendo Pasto, Popayán, Cali, Buga, Chapanchica y Guachicono (Reyes, 1943, II, 252-255).

Los traslados, agregaciones y segregaciones no fueron desconocidos durante el período colonial (Ots Capdequí, 1958,224-227). Ya se quejó de la mala demarcación territorial el virrey Guirior; pero la corona no le prestó atención (Plaza, 1850 (1984), 324-325).

Al virrey Amar y Borbón, recién llegado a Bogotá, le tocó cumplir la cédula de 30 de noviembre de 1803 por la cual se agregaban al Nuevo Reino las islas de San Andrés y Providencia y la costa de Mosquitos. Después se quejaba el mismo funcionario de que la administración del archipiélago sólo ocasionaba gastos, y en cambio perjudicaba a la Nueva Granada la segregación de Guayaquil. Intentó elaborar un plan geográfico del Virreinato, idea que se frustró por falta de medios para realizarla (Herrán Baquero, 1988, 38, 180, 210).

Casi tan imprecisos como los límites de las grandes regiones, fueron los de villas y ciudades. Esto se prestó durante la época colonial a una serie de pleitos entre municipios vecinos por la recaudación de diezmos y por la exigencia de vecindad para los habitantes. En la cuenca del Cauca perduraron por decenios las diferencias entre Cali y Buga, Cartago y Buga y de las dos primeras con Caloto. Gran parte de esta situación entre Cali y Buga ha sido tratada por un historiador (García Vásquez, 1928, 65-66; 118, etc.).

La legislación indiana exigía la vecindad como condición inexcusable para dar encomiendas. El encomendero estaba obligado a residir en la cabecera del lugar donde vivían sus indios; él sólo se podía llamar vecino, porque al que no tenía indios encomendados se le decía domiciliario (Solórzano y Pereyra, 1972, II, 317).

Al producirse la independencia política, las nuevas repúblicas convinieron en acogerse al uti possidetis de 1810, o sea la situación en que estaban los límites en ese año.

En cuanto a Colombia, las distintas disposiciones en que se basó la división territorial pueden encontrarse en Arboleda, 1916; García Samudio, 1933; Guhl, 1991, 255-258.

Los motivos para las pugnas por división territorial han sido varios:1- Odios y rivalidades lugareñas o regionales;2-Diferencias étnicas;3-Predominio político; 4- Económicos, como tener acceso a regiones potencialmente ricas; 5-Burocráticos; 6- Otros.

1-. A raíz de los sucesos del Valle del Cauca en 1854 con el choque entre liberales demócratas y conservadores, y la iniciativa de crear milicias territoriales dice un autor:

“La federación de provincias que se habían establecido en la Nueva Granada era de pequeños Estados, algunos de los cuales no llegaban a veinte mil almas de población, y en lo general carecían de ciudadanos capaces de comprender y administrar el gobierno federativo. Los odios y rivalidades lugareñas eran más violentos y debían mantener en combustión a los nuevos Estaditos...”(Restrepo J.M., 1963, II, 298 nota).

2-. Durante el proceso de miscegenación que se operó a partir del siglo XVI, la población mulata se asentó de preferencia en las regiones de clima caliente, y la blanca, indígena y mestiza en las partes altas, aunque todos esos grupos estuvieron dotados de gran movilidad. La costa atlántica, los valles del Cauca y Magdalena, el Chocó y las zonas mineras de Antioquia tenían una elevada pigmentación negroide. En la cuenca del Cauca esto se vio claro entre Popayán propio, al sur del río Ovejas y el valle propio, rivales casi desde la época de la conquista (García Vásquez, 1951, II, 100, 225, etc.). La situación afloró con fuerza en el proceso de la independencia. Para mediados del siglo XIX el fenómeno se hizo manifiesto a viajeros circunstanciales; el proceso de división no culminó entonces por influencia de Popayán (Schenck, 1953, 58; Ospina Vásquez, 1955, 22-23). Cuando la división del Gran Cauca se produjo en 1905 por Rafael Reyes, dicen que refunfuñó el poeta y político Guillermo Valencia: “Nos quitaron el potrero y nos han dejado la casa de la hacienda con el mangón de los terneros” (Lemaitre, 1981, 113 nota).

Antagonismo similar se vivió entre Bolívar y el Atlántico, aunque en este caso sin mayor diferencia étnica, como sí la ha habido entre Quito indígena y Guayaquil montuvio.

3-También ha sido fenómeno más o menos definido a partir de la segunda mitad del siglo XIX el predominio numérico de un partido político en los Estados soberanos y en los departamentos que los sucedieron. Antioquía ha sido fundamentalmente conservadora y el Cauca liberal. Así, no es de extrañar que la disputa por los limites haya tenido varios episodios. Juan del Corral propuso como limite con Popayán el río Sopinga que ahora se llama Risaralda, en virtud de la anexión de los distritos de Supía, Quiebrabomo y Ansermaviejo (Tisnés, 1980, 303, 438). Posteriormente se acordó como línea el río Chinchiná. El gobierno liberal del Cauca autorizó la fundación de María (ahora Villamaría), para atajar la marea antioqueña (Jaramillo, R.L.: Melo, 1991, 195, 198). Anteriormente la provincia del Quindío que había sido del Cauca, pasó a formar parte del Gran Caldas. Esto fue según un viajero resultado de un pacto secreto que incluía también la salida de Antioquia al Atrato, boque asimismo se consumó (Schenck, 1953,48).

Situación similar se vivió entre la conservadora Boyacá y el liberal Santander.

4-Los motivos económicos suelen estar subyacentes en cualquiera de las otras categorías. Antioquía quería tener acceso al Urabá, porque codiciaba un puerto propio y buenas tierras.

5-A mediados del siglo XIX no querían en otras partes popayanejos porque creían que los de esa ciudad acabarían por sobornar a todos y quedarse con todo (Arboleda, 1935, V, 161).

6-Los intereses particulares han incidido a veces en el destino de los pueblos. En 1854 Julio Arboleda propuso que Caloto fuera capital o cabecera de la provincia del Cauca, por tener allí su familia posesiones de tierras (Arboleda, 1933, IV, 24,1916, 97).

Ha habido así mismo aspiraciones regionales insatisfechas. La costa del Pacífico en Colombia ha deseado manejar sus propios asuntos, pues desde los tiempos de Pascual de Andagoya se configuró como provincia independiente (García Samudio, 1933, 2-3), con más razón cuando el Chocó fue erigido en Gobernación el 28 de septiembre de 1726 (Olano, 1910, 70). En 1832 el representante caleño Borrero presentó un proyecto de creación del Valle del Cauca como entidad separada de Popayán y de reforma territorial en la costa occidental; pero no fue aprobado (Arboleda, 1918,I, 181). De San Miguel del Micay salió en 1915 una petición al Congreso para que se creara el departamento del Pacífico (Merizalde, 1921, 74). Mientras esto se escribe en 1993 se vuelve a hablar de lo mismo, aunque la fuerza de los intereses centrípetos que se ha impuesto en Colombia le pronostique poca viabilidad al asunto.

Durante la administración de Rafael Reyes (1904-1909) y en 1910 se verificó una importante división territorial de Colombia, con fraccionamiento de departamentos grandes en otros más pequeños. El Gran Cauca dio origen a Nariño, Cali y Buga, aunque estos dos últimos en 1910 fueron fusionados para formar el departamento del Valle del Cauca. Antíoquia dio origen al Gran Caldas. Bolívar generó el Atlántico. Santander a Norte de Santander. Tolima al Huila.

En la actualidad la división territorial de Colombia es la siguiente:  

Nombre Año  Providencia Segregado de  
Amazonas 1991
Antioquia 1909 Ley 65
Arauca  1991
Atlántico  1910  Ley 21 Bolívar
Bolívar 1898 Ley 16
Boyacá 1886
Caldas   1905 Ley 17 Cauca
Caquetá  1981
Casanare 1991
Cauca   1910 Ley 65
Cesar 1967 Ley 25 Magdalena,N. de Santander, Santander
Chocó 1947
Córdoba  1951  Ley 9a Bolívar
Cundinamarca 1886
Guainía   1991
Guaviare 1991
Huila 1905 Ley 46 Tolima
La Guajira 1964  Ley 19 Magdalena
Magdalena 1886
Meta 1959 Ley 118
Nariño  1904  Cauca
Nte. de Santander 1910  Ley 25 Santander
Putumayo 1991
Quindío 1966   Ley 2a Caldas
Risaralda  1966 Ley 70 Caldas
San Andrésy Providencia 1991
Santander 1909 Ley 65
Sucre 1966  Ley 47 Bolívar
Tolima 1910
Valle del Cauca 1909 Ley 65 Cauca
Vaupés 1991  
Vichada 1991(1995)

Por la Constitución de 1991 se dictaron varias normas sobre organización territorial. El artículo 290 dispone el examen periódico de los límites entre entidades territoriales, con miras a actualizar el mapa oficial. En el artículo 297 se consagra la autorización para formar nuevos departamentos, mediante el lleno de los requisitos legales. Según el artículo 306, dos o más departamentos podrán constituirse en regiones administrativas para el desarrollo económico y social. Finalmente, el artículo 309 erige en departamentos las cuatro intendencias y las cinco comisarías que venían funcionando antes del susodicho año. Estas reformas —excepto la última—, no se han empezado a realizar.

La creación de nuevas entidades territoriales afecta al régimen de tierras, en cuanto se establecen nuevos círculos judiciales y notariales y de registro, así como reestructuración de la rama ejecutiva. Los pleitos sobre tierras y el otorgamiento de escrituras de compraventa de predios, se desplazan geográficamente. Pero la manera como afecte esa división a los cubos electorales es lo que más se ha tenido en cuenta durante el período republicano, porque los caciques políticos tratan de evitar la fragmentación de sus feudos.

Con motivo de la creación de la Comisión de Reforma Territorial se enviaron algunas iniciativas a uno de sus integrantes (Apéndice 1).

En Colombia, por Decreto 930 de 1902 se creó la Oficina de Latitudes, dependiente en parte del Ministerio de Guerra y en parte del Observatorio Astronómico. En 1934 por iniciativa del matemático Belisario Ruiz Wilches se creó el Instituto Geográfico Militar, hoy Instituto Geográfico “Agustín Codazzi”, reorganizado en 1939 (Obregón Torres, 1992, 187-188; 194; Arias de Greiff, 1993, 106-110).

La división territorial en Venezuela pasó por un proceso de agregaciones y segregaciones como en Nueva Granada, y también a principios del siglo XX (constituciones de 1909 y 1914) quedaron conformados 20 Estados (Febres Cordero, 1931, II, 272-277).

Continuar

  Indice


Comentarios (0) | Comente | Comparta c