1.- SU MISTERIOSO ORIGEN


El maíz (Zea Mays) es, sin duda, el más importante de los cultígenos amerindios y con él se relacionan aspectos fundamentales de la colonización en la América precolombina, ya que se pudo cultivar en casi todas las latitudes (desde lo que hoy es Canadá hasta lo que hoy es Chile) y en casi todas las altitudes, salvo las propias de los páramos; desde el nivel del mar hasta los mas de 3.000 metros del lago Titicaca. Esto hizo posible que el hombre habitara algunos espacios donde parecía imposible su supervivencia. Su migración - la del hombre que portaba esta planta - desde hace tres milenios y medio permitió difundir rasgos y complejos culturales de un lugar a otro y la aparición de la concentración habitacional que dio paso al fenómeno urbano en Mesoamérica y en la región andina. Pero no sólo
el maíz fue esencial para el amerindio; también el amerindio fue esencial para el maíz, ya que dicha planta, configurada como verdadero maíz, no tiene forma de propagar sus semillas sin la ayuda humana. Maíz e indio son dos elementos íntimamente vinculados entre si.
El origen del maíz ha sido un misterio a cuyo esclarecimiento han dedicado sus esfuerzos numerosos científicos a lo largo de este siglo1 . Hoy sigue siendo objeto de debate, ya que no ha sido totalmente resuelto. Sin embargo, los estudios efectuados nos permiten saber con bastante grado de certeza su procedencia, el lugar donde se domesticó y hasta las fechas aproximadas en que se produjo dicha domesticación.
El camino ha sido largo, no obstante, y lleno de dificultades. Así en 1953 Silvia Rendón sostuvo la teoría, basada en testimonios históricos y lingüísticos, de que el maíz no era originario de América, sino de la cuenca del Danubio o de Transcaucasia2, y en 1959 Croizat aportó algunas pruebas botánicas y antropológicas en favor de la hipótesis de que el maíz se originó en Asia3. Salvando estos casos exóticos, los científicos son unánimes en reconocer América como el continente donde se originó, ya que no se ha encontrado una sola mazorca en el Viejo Mundo anterior a 1492, lo que contrasta con las 25.000 halladas desde Arizona hasta Guatemala antes de dicha fecha. No es tan evidente, en cambio, lo que respecta a la región matriz. Hugh C. Cuttler se inclinó por pensar que fue la del Mato Grosso y parte oriental de Bolivia4, contradiciendo la tesis de Birkett-Smith que señalaba a Colombia como patria del maíz5 , pero coincidiendo bastante con Carter, quien también defendió su domesticación en Bolivia y Paraguay6. Una variación interesante fue la tesis de Kulesnov de que el maíz fue domesticado por primera vez en Perú, lo que no quería decir, como recalcó, que fuera originario de dicha región7. En 1977 Wilkes señaló que la diversidad racial del maíz parecía indicar que Perú y México eran sus centros primarios de la diversidad genética8.
La mayoría de los científicos admiten el origen mesoamericano del maíz y lo relacionan por lo común con las variedades del teosinte anual o teocintle o Euchlanea, y del Tripsacum. El Teosinte anual (Zea mexicana), una gramínea silvestre que se encuentra en México y América Central, fue considerado durante muchos años el ancestro del maíz, tesis que sostuvieron en 1937 Kempton y Popenoe9, y hasta recientemente el propio Beadle10. Lorenzo y González Quintero encontraron el teosinte más antiguo, una especie llamada Euchlaena Mexicana Schaeder, en la Mesa de Guaje (Tamaulipas) y databa de 7040 años11. El tripsacum, el otro pariente gramíneo americano - procede de México y Centroamérica - se consideró también con posibilidades, si bien Mangelsdorf y Reeves anotaron desde hace muchos años que tanto éste, como el Zea Mays, descendían probablemente de un remoto ancestro de la época geológica y que el hecho de que se pudieran producir híbridos de las dos plantas señalaba un gérmen que ambas poseían12 . Afirmaron además que el teosinte anual era producto de repetidos cruzamientos de Zea y Tripsacum. Para estos autores el maíz cultivado tenía un antecedente silvestre de maíz tunicado (cuyos granos están encerrados, uno por uno, en vainas desechables o glumas), probablemente extinguido hoy día, que sería además una forma de maíz duro (de grano pequeño y duro). Al descubrirse en 1979 un teosinte perenne (Zea diploperennis), dotado de tallos subterráneos (rizomas) que le permiten dicho carácter perenne, Mangelsdorf ha reajustado su teoría, considerando que el maíz moderno y el teosinte anual descienden por hibridación del teosinte perenne con un maíz tunicado, primitivo. En su opinión "el maíz moderno, si bien ha heredado sus características botánicas específicas de un pariente silvestre del maíz, también ha recibido una contribución igualmente importante de Z. diploperennis. A decir verdad, fue la hibridación del teosinte perenne, hace probablemente unos 4.000 años, lo que disparó la evolución explosiva del maíz como planta cultivada"13 . Naturalmente antes de que esta evolución se produjera el maíz era ya el cultivo mas importante de América.
Respecto a la cronología de la planta es otro problema que se va resolviendo así mismo. Mangelsdorf ha señalado que se han encontrado corozos de maíz silvestre en Tehuacán, fase El Riego, cuya antigüedad se remonta a un período que va del 5.000 al 7.600 a.C.. MacNeish ha
encontrado muestras de maíz domesticado en Coxcatlán que datan de hace 4.445 años14 , y opina que la domesticación de la planta debío efectuarse entre los años 7.000 y el 5.000 a.C15. . El maíz se domesticó así en una región de México existente al norte de Chiapas y sur de la ciudad de México y antes del 4.000 a.C.16  . Mangeldorf opina que la hibridación del Zea diploperennis y del Zea mays se produjo probablemente hace unos 4.000 años y que mucho "antes de que se encontraran en el valle de Tehuacán, el maíz y el teosinte perenne, tuvieron que divergir de una antecesor común. Acerca de este antecesor, casi nada se puede decir, aparte de que perteneció probablemente a las Andropogoneas, tribu de las gramíneas que incluye el sorgo, el mijo, la caña de azúcar un buen número de importantes hierbas forrajeras y de pasto. Cómo evolucionó el maíz silvestre a partir de su antecesor remoto, y, en particular, cómo evolucionó la mazorca, todavía es objeto de especulación17

 

1
Ya el Padre Acosta se planteó el problema al decirnos "De dónde fue el maíz a Indias, y por qué este grano tan provechoso le llaman en Italia grano de Turquía, mejor sabré preguntarlo, que decirlo. Porque, en efecto, en los antiguos no halló rastro de este género". Acosta, José de: Historia natural y moral de las Indias. En Obras del P. José de Acosta, Madrid, Biblioteca de Autores Españoles, 1954, p. 110.
2
Rendón, Silvia: "¿Fue el maíz originario de América?". En América Indígena, México, I.I.I., vol. 13, julio, 1953, pp. 223-230.
3
Croizat, León: "A note on the Origin of Zea Mays". En Boletín de Ciencias Naturales, Caracas, vols. 4-5, núm. 1-4, 1958-59, pp. 169-182.
4
Cuttler, Hugh C.: "The Geographic Origin of Maize". En Biología, Waltham, Mass., vol. 2, 1951, pp. 167-169.
5
Birkett-Smith, Kaj: "The origin of Maize Cultivation". En Det Kgl. Danske Videnskabernes Selskab. Historikfilologiske Meddeleser, Copenhague, vol. 29, 1943, 59 p.
6
Carter, George F.: "Origins of American Indian Agriculture". En American Anthoropologist, New York, New Series, vol. 48, nñum. 1, jan-march,1945, pp. 1-21.
7
Kulesnov, N.N.: "The Geographical Distribution of the Varietal Divertity of Maize in the World". En Bulletin of Applied Botany, Genetics and Plant Breed, vol. 20, 1929, p. 506-509.
8
Wilkes, H.G.: "The origin of corn; Studies of the last hundred years". En Crop Resources, New York, Academy Press, Inc., 1977, pp. 211-223.
9
Kempton, James Howard y Wilson Popenoe: Teosinte in Guatemala. Report of an expedition to Guatemala, El Salvador and Chiapas, México, Carnegie Institution of Washington, Contributions to American Archaeology, Washington, D.C., vol. 4, núm. 23, 1937, pp. 199-217.
10
Beadle, George W.: The origins of Zea Mays, Origins of agriculture, La Haya, Mouton Publishers, 1977, p. 615-635.
11
Lorenzo, J.L. y L. González Quintero: "El más antiguo teosinte". En Boletín del Instituto Nacional de Antropología, México, 1970, núm. 42, pp. 41-43.
12
Mangelsdorf, Paul C. y R. G. Reeves: The origin of Indian Corn and its relatives, Texas, 1939, p. 267.
13
Mangelsdorf, Paul C.: "El origen del maíz". En Investigación y Ciencia, núm. 121, Barcelona, 1986, p. 65.
14
MacNeish, Richard S.: Restos precerámicos de la cueva de Coxcatlaán en el sur de Puebla, trad. de Castillo Tejero y Mirambell, México, Instituto de Antropología, 1961, 29 9.
15
MacNeish, Richard S.: "Reflections on my search for the beginnings of agriculture in México". En Willey, Gordon R. (edit): Archeological researches in retrospect, Cambridge, Mass., 1974, p. 20++7-234.
16
Magelsdorf, Paul C.: "El origen del maíz", edic. cit., p. 66.
17
Mangelsdorf, Paul C.: "El origen del maíz", edic. cit., p. 71
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