SIMÓN BOLÍVAR (Libertador.)

EL LIBERTADOR Simón Bolívar nació en la ciudad de Carácas, República de Venezuela, en la noche del 24 de julio de 1783.

Huérfano de padre a los tres años, su madre, la señora Concepcion Palacio i Sojo, cuidó de él con gran solicitud, esforzándose en darle una esmerada educacion.

A los 15 años de su edad, Bolívar tuvo la desgracia de perder a la buena señora que lo llevara en sus entrañas, i habiendo quedado bajo la curatela de don Cárlos Palacio, éste lo envió a España, en enero de 1799, a fin de que terminase su educacion, recomendándolo en Madrid a don Estévan Palacio, su tio.

Este señor tenia relaciones de sincera amistad con el favorito de Cárlos IV i María Luisa, don Manuel Mallo, circunstancia que le valió a Bolívar el haber sido recibido en la Corte.

Hácia el mes de diciembre de 1801 contrajo matrimonio en Madrid con la señorita Teresa Toro i Alayza, de noble nacimiento i oríjen americano, e inmediatamente regresó a su patria, a fin de disfrutar en ella de la inmensa fortuna que habia heredado de sus padres.

El 22 de enero de 1803, a los diez meses de su arribo a Carácas, la muerte abrió nuevos senderos a su vida, arrebatándole a la que habia de ser la dulce i tierna compañera de sus futuros años.

Tan inesperado acontecimiento lo determinó a hacer un segundo viaje a Europa, volviendo a fines del año últimamente citado a Madrid, de donde pasó poco despues a Francia, atraido por las glorias de Napoleon el grande, yendo en 1805 a Italia.

Hallándose en Roma en compañía de su maestro de primeras letras, don Simon Rodríguez, visitaban ambos, en una tarde de hermoso sol, el Aventino, i sobre las colinas de aquel monte de tantos i tan sublimes recuerdos históricos, Bolívar, lleno de inspiracion, juró a su compañero la libertad de su Patria.

Desde este instante se dedicó con inquebrantable entusiasmo, a semejanza de los antiguos guerreros romanos, a dar forma práctica a la idea que mantenia en febril ajitacion su espíritu i que habia acariciado desde su primera juventud.

Al terminarse el año de 1806, despues de haber visitado la Holanda i los Estados Unidos de América, volvió a Carácas, i por cuantos mediós estuvieron a su alcance trabajó en el sentido de infundir en la conciencia de sus conciudadanos el amor a la libertad ; esfuerzo que por aquel entónces parecia inútil, por cuanto a que en tal época fracasó en Coro la primera espedicion lanzada por el ilustre Jeneral Francisco Miranda sobre Venezuela.

A pesar de todo, Bolívar, como todos los hombres de jenio positivo que saben remover los obstáculos i leer claramente en el porvenir, continuó en sus planes de emancipacion, halagando la idea de fundar en su patria, cautiva por tres centurias, un gobierno propio popular.

Dió principio a. su obra promoviendo juntas en su casa de campo, a las márjenes del Guaire, a las que asistian muchos jóvenes notables a quienes estaba dado dormir mas tarde en el regazo de la inmortalidad.

El entusiasmo por la República llegaba a la cima de su apojeo, cuando en 1809 Empá-ran, Capitan jeneral de Venezuela, penetrado del espíritu revolucionario que amenazaba su poder, echó por tierra algunas concesiones hechas por el Supremo Gobierno de la Metrópoli a los venezolanos, declarando que en adelante no habria, especialmente en Garácas, "mas lei, ni otra voluntad que la suya."

Desde este momento Bolívar conspiró con mayor entusiasmo contra los tiranos de su Patria, i en compañía de otros republicanos logró deponer al Jefe español en 19 de abril de 1810, fundándose en Carácas una "Junta pública revolucionaria."

Dado este paso, cuya audacia era incomparable, fué como comisionado de la Junta, en asocio de don Manuel López Méndez, cerca de su Majestad Británica, a fin de buscar en aquel Gobierno apoyo i simpatías para la causa de la independencia americana.

El Libertador fué tratado cortesmente en Lóndres por el marqués Wellesley, Ministro de Estado i Relaciones Esteriores, pero mui poco pudo obtener del Gabinete inglés, que a la sazon tenia un tratado de estrecha alianza con España.

Entónces, asociado del Jeneral Miranda, resolvió regresar nuevamente a su Patria, arribando a la Costa firme el 5 de diciembre del año citado.

Venezuela se hallaba en esta época en mejor situacion política para los independientes, pues habian logrado reunir una Asamblea de oríjen popular, con el objeto de rejir el país por los principios del gobierno representativo.

A su llegada a Carácas, Bolívar i Miranda fundaron una "Sociedad patriótica," especie de "Montaña," que sirvió en alto grado a la causa de la libertad.

Los miembros de aquella Sociedad, a semejanza de los soberbios galos del tiempo de Cayo, no tenian mas pensamiento que uno, el de ser libres; ni otra idea que la de combatir el despotismo.

Así que, en alas del mas acendrado patriotismo, proclamaron en 5 de julio de 1811 la independencia absoluta de Venezuela del ominoso poder español.

Una vez dado este paso, el Jeneral Miranda, que tantos esfuerzos habia hecho por la República universal en 1793, peleando al lado de los jirondinos, fué encargado del mando de las fuerzas patriotas, e inmediatamente acompañado de Bolívar, Coronel entónces del batallon Aragua, abrió campaña sobre la ciudad de Valencia, en donde estaba lo mas florido de las tropas realistas.

El 13 del mes siguiente, agosto, fué tomada esta plaza, dejando bien puesto su nombre así los vencedores como los vencidos.

Bolívar, por su parte, lidiador insigne e intrépido, echó en el sitio de Valencia los cimientos de su fama guerrera..

La victoria del 13 de agosto hubiera tenido mayor resonancia para los independientes, apesar de los esfuerzos hechos posteriormente por el brutal Monteverde en favor de la causa de España, sin el terremoto ocurrido e1 26 de mayo de 1812 en Carácas, que destruyó muchos elementos de guerra que habian conquistado los republicanos.

A consecuencia. de este suceso, i habiendo obtenido los realistas algunas ventajas sobre la revolucion, Bolívar se retiró con una pequeña fuerza a San Mateo, de donde fué mandado llamar por Miranda poco despues, a fin de que ocupara la plaza de Puerto Cabello, punto en donde los patriotas tenian acopiados algunos recursos.

Una vez Bolívar en aquel lugar, Monteverde lanzó sus lejiones sobre él, sosteniendo los republicanos por tres dias el vigoroso empuje del enemigo, hasta el 6 de julio, en que, falto enteramente de tropa el Jefe patriota, se embarcó en Borburata en direccion hácia la Guaira.

En la Guaira fué preso, i traido a Carácas, se le indultó por Monteverde, debido a la influencia del vizcaino don Francisco Iturbe, que tenia gran ascendiente entre los españoles, recibiendo pasaporte para salir de Venezuela, lo que efectuó el 27 de agosto en rumbo hácia Curazao.

Hombre prodijioso, sabiendo que llevaba sobre sus hombros los deberes i destinos del héroe, i no teniendo mas pensamiento que el de salvar a su Patria, a la América esclavizada, resolvió marchar de Curazao para Cartajena, Nueva Granada, a donde llegó el 1° de diciembre, siendo nombrado en el acto Coronel de las fuerzas de Barranca, bajo las órdenes del frances Pedro Labatut.

Atrevido por temperamento e inquieto por carácter, emprendió el 23 del mismo mes el asalto del "Fuerte de Tenerife," tomando al enemigo la artillería i buques que allí habia.

En seguida fué, por órden del Gobernador de Cartajena, doctor Manuel Rodríguez Toríces, a libertar de la ominosa opresion española el alto Magdalena, venciendo espléndidamente a los realistas, con una pequeña fuerza de cuatrocientos hombres, en el Guamal, Banco, Puerto Real de Ocaña i Chiriguaná.

Tales victorias le merecieron del Gobierno granadino el mando de otra espedicion contra las provincias de Cúcuta i Pamplona, en cuya empresa no fué ménos feliz que en la anterior, pues que libertó los valles de Cúcuta, venciendo las fuerzas que ocupaban aquel territorio, a cargo del Coronel don Ramon Correa i Guevara..

En esta campaña Bolívar, que, como dijo un eminente compatriota nuestro, " era como el fuego del cielo que brillaba en medio de las tempestades," adquirió gran reputacion de intrépido i apto para la direccion de la guerra.

Vencido Correa, volvió con quinientos hombres i algún armamento a Ocaña.

Deseando libertar a Venezuela, pasó el Táchira el 1 de marzo de 1813 i acantonó sus tropas en territorio venezolano, preparándose para luchar nuevamente contra el sanguinario Monteverde.

Para esta invasion, arriesgada en estremo, prestó su beneplácito el doctor Camilo Tórres, Presidente en aquella época del Gobierno jeneral de la Union, quien, ademas de la licencia, envió a Bolívar el despacho de Brigadier i el título de ciudadano de la Nueva Granada.

Bolívar ocupó a Mérida el 30 de mayo, i de aquí partió para Trujillo, a donde llegó el 14 de junio.

El 28 se dirijió a Guanare i de allí pasó a San Cárlos, venciendo todos los obstáculos que estos rápidos i atrevidos movimientos le ofrecian.

En el tránsito de Guanare a San Cárlos hizo que sus valientes capitanes, granadinos casi todos, cosecharan las gloriosas victorias de Horcones i Niquitao, dando él la famosa batalla de los Llanos, en la que el ejército realista, a órdenes del sanguinario Izquierdo, fué completamente vencido.

El 1° de agosto las fuerzas republicanas marcharon sobre Valencia en solicitud de Monteverde, quien, sabiendo la calidad de los hombres con quienes tenia que combatir, i estando declarada la guerra a muerte, abandonó la citada plaza dirijiéndose a Puerto Cabello.

Bolívar; que comprendia como César las ventajas que en campaña ofrece la celeridad en los movimientos, siguió sobre Carácas, ocupando la ciudad el dia 6, la que abandonó el 16 para marchar sobre el enemigo.

El ataque del Fuerte de Puerto Cabello no le produjo los resultados que se proponia, por falta de los elementos navales indispensables para una empresa de esta magnitud, i despues de ocho dias de combate se vió en la necesidad de levantar el sitio, retirándose de allí estratéjicamente.

Monteverde, creyendo que los patriotas habian sido derrotados, siguió en su persecucion, presentándose a Bolívar la ocasion de escarmentar a los tiranos una vez mas, venciéndolos el dia 30 en las alturas de Bárbula; batalla en que la Patria perdió al ínclito Jirardot, i en seguida en las Trincheras, en donde la sangre de este mártir quedó vengada, viéndose obligados los españoles a volver a sus antiguas posiciones.

Obtenidos estos dos triunfos, Bolívar volvió a Carácas en busca de nuevos recursos, i allí fué proclamado popularmente " Líbertador."

En efecto, Venezuela parecia por aquel entónces libertada!

Algunos meses habian pasado, i ya los realistas, repuestos del pánico que les habia causado el valor, la constancia i los triunfos obtenidos por el gran jenio de la libertad, tornaron pertinaces a alzar el grito de una nueva i formidable insurreccion.

En Barquisimeto, especialmente, habian logrado levantar una fuerza numerosa que amenazaba la causa de la independencia.

Bolívar marchó sobre este ejército, i el 10 de noviembre lo derrotó en el campo glorioso de Gaburare; pero al dia siguiente, habiéndose repuesto el Jefe Cebállos, merced a los auxilios que recibiera, venció a su vez las tropas republicanas despues de una batalla en que la muerte hizo buena cosecha en uno i otro campo.

Esta victoria sirvió al Jeneral Salomon, que habia llegado a Puerto Cabello en repuesto de Monteverde, para ponerse en persecucion de las reliquias del ejército patriota, las que, habiéndose unido a una tropa comandada por el benemérito Jeneral José Félix Rívas, derrotaron el 25 a Salomon en las agrestes montañas de Patanemo.

Obtenida esta victoria, Bolívar lanzó inmediatamente sus impetuosos soldados sobre Cebállos i Yáñez, que se habian unido en Araure, i allí los venció el 5 de diciembre en singular combate, ocupando de nuevo, el 8, la ciudad de Valencia, de la que pasó en seguida a Carácas.

Con esto terminaron los prodijios obrados el año de 1813 por Bolívar i los capitanes que tuvieron la gloria de acompañarlo.

El 1° de enero de 1814 se reunió en Carácas una " Asamblea popular," i en vista de la situacion de Venezuela, Bolívar fué proclamado " Dictador."

El, en un elocuente manifiesto, rehusó tal título, que ofendia su dignidad de republicano; pero celoso de la libertad, asumió la actitud que el estado de la política, le aconsejaba, hallándose su Patria plagada de guerrillas realistas i amenazada por numerosos ejércitos comandados por Calzada, el fiero Bóves, Yáñez, Lizon, Moráles i otros Jefes que Hácian gala de crueles, talando los campos i desolando las poblaciones por donde pasaban.

El mercenario Bóves, altivo de carácter e intrépido, deseaba conquistarse un nombre midiendo sus armas con las del Libertador, como que éste era el mas formidable enemigo de su Rei, i a fin de llevar a cima sus esperanzas, levantó una numerosa lejion i se dirijió sobre Carácas.

Bolívar abandonó esta plaza, i mediante hábiles movimientos burló la táctica de su enemigo, ocupando a San Mateo el 20 de febrero, despues de haber dejado al Coronel D' Eluyar, con la mitad de sus tropas, mandando la línea sitiadora de Puerto Cabello.

El dia 28 Bóves, acompañado de siete mil hombres, en su mayor parte de caballería, atacó al Libertador en las alturas de San Mateo, i despues de diez horas i média de combate en que la sangre corrió a torrentes, los republicanos obtuvieron el triunfo, replegándose el caudillo español sobre la villa de Cura.

Bolívar no pudo perseguir a los realistas por el estado en que quedó su corto ejército, i los españoles volvieron sobre él el 17 de marzo, sufriendo un nuevo rechazo.

Bóves, que era pertinaz i tan valiente como carnicero, volvió a atacar el 20 el injenio de San Mateo, en donde estaba el parque, custodiado por el Capitan Antonio Ricaurte.

Ricaurte, viendo que no podia resistir el empuje de los tiranos, hizo salir de la casa a los pocos hombres que lo acompañaban, i mas grande que Scevola, puso fuego al parque, entregando su nombre a la admiracion de las jeneraciones futuras !

Aterrado Bóves del heroismo de sus contrarios, i habiendo sufrido grandes pérdidas, levantó el sitio de San Mateo el 30 de marzo, despues de haber sido rechazado por mas de treinta veces durante el tiempo del sitio.

Concluido este sangriento i glorioso drama, Bolívar repuso i aumentó en lo posible su ejército, resuelto a sitiar de nuevo a Puerto Cabello, pero desgraciadamente obtuvo el 17 de abril la triste nueva de la derrota del Jeneral Mariño en Pao, i esto le hizo variar de plan, obligándolo a marchar sobre las fuerzas de Cajigal i Calzada.

Las huestes de estos dos espertos tenientes de Fernando VII se hallaban en Carabobo, i allí aguardaron imperturbables las lejiones del Libertador. El 28 de mayo Bolívar atacó a los españoles, i despues de un reñido duelo los realistas fueron vencidos.

Pero a la sazon que se obtenia esta victoria, Bóves tambien cosechaba laureles venciendo las reliquias del ejército del Jeneral Mariño en La Puerta i las tropas republicanas que se hallaban acantonadas en San Francisco, tomando inmediatamente la ciudad de Carácas.

Bolívar se retiró entónces, 6 de julio, a Barcelona, i de allí pasó a Aragua, en donde fué atacado por el numeroso ejército de Moráles el 18 de agosto, viéndose en la necesidad de retirarse del campo de batalla despues de seis horas de sangriento combate.

Estos i otros incidentes desgraciados lo obligaron a seguir hácia Carúpano, de donde salió con unos pocos compañeros, 9 de septiembre, en rumbo hácia Cartajena.

Inconstante el destino que protejiera las huestes de la libertad en 1813, las abandonaba en 1814!.

Mas aquí es necesario advertir que, a pesar de los reveses de la fortuna, Bolívar que sabia como Aníbal hacerse superior a la derrota, no habria sido desgraciado en su campaña del año de 14 si algunos de sus mas distinguidos subalternos, dejando a un lado el sentimiento de rivalidad que los dominaba, nacido del amor a la gloria, hubieran obedecido estrictamente sus órdenes ; pero pretendiendo Piar, Rívas, Mariño i aun Bermúdez, ser mas grandes que él, así en la majistratura como en la guerra, burlaron sus planes i perdiéndose todos por el momento, prolongaron el advenimiento de la Patria libre.

El Libertador llegó a Cartajena el 25 de setiembre, i como no pudo avenirse con el Jefe de aquella plaza, don Manuel Castillo, remontó el Magdalena a fin de venir a Tunja, en donde estaba reunido el " Congreso granadino."

Una vez en Tunja, fué comisionado por el Supremo Gobierno para someter a Santafé, que, bajo la dictadura de don Manuel Bernardo de Alvarez, se habia separado de la Union.

Bolívar cumplió su cometido estrictamente, tomando la ciudad el 12 de diciembre, despues de tres dias de sitio; siendo nombrado por el Gobierno de Nueva Granada, en recompensa de tal accion, Capitan jeneral de los ejércitos de la Confederación.

Inmediatamente instó al Gobierno para que le permitiera pacificar las costas de la .República, i habiéndolo obtenido, partió con una fuerza de dos mil hombres el 24 de enero de 1815, en dirección a aquellos lugares.

Llegado que hubo a Mompos, a tiempo en que los españoles eran dueños de toda la antigua provincia de Santamarta, desde el mar hasta Ocañia, el Gobernador de Cartajena i algunos de sus parciales, arrastrados por el ruin sentimiento de la emulacion, se declararon en completo antagonismo con el Libertador ; i como la mencionada autoridad era la que debia dar los elementos necesarios para la campaña, no pudiendo Bolívar obtener auxilios para armar sus tropas, apesar de haber trabajado para ello por mas de tres meses, se embarcó el 8 de mayo, con una corta espedicion, en direccion hácia Jamaica, con el propósito de buscar en las Antillas los recursos del caso para volver a su Patria a luchar contra don Pablo Morillo, que habia ocupado a Venezuela con un considerable ejército.

El resto del año de 1815 lo pasó sin poder arribar a la Costa firme, escribiendo en Jamaica contra los tiranos, denunciando sus crímenes a la conciencia del mundo civilizado, i buscando elementos para afrontar a un enemigo poderoso, que contaba ya en Nueva Granada i Venezuela con alga mas de veinte mil europeos de ejército.

El Libertador, poseido de su misión i sin fijarse en los innumerables obstáculos que se oponian a sus miras, habia pronunciado el fiat lux i borrado de su memoria la palabra imposible. Entregando todo su ser al servicio de una causa, grande como ninguna pero difícil como pocas, solo pensaba por encima de todo i al traves de todo, " en llevar el íris de la República desde donde paga su tributo al Dios de las aguas el caudaloso Orinoco, hasta las cumbres arjentadas del Cuzco i Potosí, declarando la libertad de América desde el templo del sol."

Infatigable en sus procederes, el 20 de marzo de 1816 salió de los Cayos de San Luis con siete goletas de guerra en direccion a la isla de Margarita, llevando algunos elementos comprados a caro precio, tropa i un puñado de valerosos capitanes dignos de pasar el Rubicon i de poner su planta sobre las termópilas.

El 7 de mayo llegó a la Villa del Norte, i allí convocó una reunion de patriotas para deliberar sobre la suerte de Venezuela i el partido que se debiera tomar a fin de desatarle las pesadas cadenas que la oprimian.

La Junta, despues de haber dictado algunos acuerdos, proclamó a Bolívar Jefe Supremo de la República; i éste, sin pérdida de tiempo, marchó sobre Carúpano; batiendo el 1° de junio la guarnicion que allí habia.

En Carúpano dió su plan de campaña i, dividiendo su corto ejército, empezó a obrar sobre el enemigo en distintas direcciones.

Como a fines del año 14, varios de sus subalternos desconocieron su autoridad, i el enemigo los venció a pesar de los poderosos esfuerzos que hicieron para lograr la victoria.

Todo estaba perdido nuevamente!.

Bolívar, acosado por todas partes, tuvo que penetrar en los inclementes valles de Aragua, anclando en el puerto de Ocumare el 5 de julio.

De aquí, despues de mil vicisitudes, fué de lugar en lugar sobre la costa occidental de Cumaná, hasta tanto que, víctima de terribles contratiempos que si desgraciados para la causa, no llegaron jamas a abatir la grandeza de su espíritu, se embarcó de nuevo en la Guaira, haciendo rumbo a las playas hospitalarias de Haití.

Durante su ausencia de la Costa firme, los patriotas lograron obtener algunas ventajas en Venezuela. El infortunado Piar, soberbio como los héroes lejendarios que tomaron a Sagunto, batió a Moráles en el Juncal, i el noble Mac-Gregor venció a Quero en Quebrada Honda i San Francisco.

Estos triunfos, de alta resonancia para la independencia, despertaron por el momento ciertas rivalidades entre los Jefes patriotas, i próximo a perderse el ejército republicano por la anarquía, cada cual depuso sus personales aspiraciones ante el patriotismo, i se resolvió llamar a Bolívar a fin de que dirijiera las operaciones, tanto civiles como militares, encargándose de esta comision el eminente estadista, doctor Francisco Antonio Zea.

El Libertador, que solo era dominado por la idea de la Patria libre, echó a un lado la ingratitud de sus compañeros de armas i, en olvido completo de los agravios pasados, volvió a prestar su eficaz cooperacion a la santa causa de sus convicciones, con el mismo entusiasmo de siempre.

Llegado que hubo a Margarita el 8 de diciembre, proclamó sublimemente a los venezolanos, suplicándoles se pusieran al servicio de la República.

El 1.° de enero de 1817 volvió a pisar el continente americano para no abandonarlo mas.

Una vez ocupada Barcelona con una fuerza de setecientos hombres, en su mayor Parte colecticios, se movió el 8 sobre los valles de Carácas, atacando en las Trincheras de Unare una columna comandada por don Francisco Jiménez, por la que fué rechazado i obligado a volver a Barcelona.

Sabedor de este suceso el español Moxo, partió sobre el Libertador el 8 de febrero con una fuerza respetable, pero éste le opuso una indomable resistencia i los realistas tuvieron que desistir de su empresa despues de haber sufrido grandes pérdidas.

El 25 de marzo emprendió Bolívar viaje para Guayana a fin de ponerse en comunicación con Piar, i hacer de aquella provincia el centro de las operaciones militares i administrativas.

El 2 de mayo se avistaron estos dos grandes colaboradores de la libertad americana, i fué tal su cordialidad en aquella entrevista, que " nadie podia creer, dice un testigo ocular, que aquellos dos poderosos atletas del derecho llegaran a enemistarse de manera tan inconciliable."

El dia 20 abrió Bolívar campaña sobre el enemigo, i despues de algunos combates parciales ocupó la ciudad de Angostura, abandonada el 17 de julio por el brioso mariscal don Miguel de Latorre.

En Angostura asentó el Libertador su Gobierno ;

Dictó sabios decretos sobre organización de la hacienda pública ;

Fundó el Consejo de Estado;

Organizó las milicias libres ;

Dispuso la libertad de los esclavos;

Hizo gran. acopio de elementos militares ; i

Envió tropas a muchos de sus valientes capitanes para que cosecharan victorias.

Deseoso de volver a Carácas, a donde las necesidades de la guerra lo llamaban imperiosamente, levantó un ejército respetable por su número i por la decision de sus soldados, i avanzó una parte de él, al mando del incomparable Jeneral Zaraza, sobre el pueblo de Orituco i los llanos de Calabozo, para que vijilara los movimientos del enemigo.

Desgraciadamente Zaraza comprometió una batalla el 30 de noviembre contra las fuerzas de Latorre, i fué vencido en el sitio de Hogaza.

El Libertador Dió a este contratiempo la importancia que se merecia i, con la actividad que le era característica, remontó el caudaloso Orinoco el 31 de diciembre con un ejército de dos mil hombres i veintinueve buques, enviando emisarios al titánico Jeneral José Antonio Páez i a los Jefes Monágas, Tórres i Cedeño, para que con las fuerzas que tenian a su mando se reunieran en San Juan de Payara a la mayor brevedad.

Esta reunion se efectuó felizmente el 31 de enero de 1818, a tiempo en que el bravo español Morillo, de triste recordacion en América, ocupaba con una lejion de veteranos de España las llanuras de Calabozo.

Bolívar comprendió la necesidad de batir a Morillo, pero hallándose el correntoso i profundo Apure por medio de los dos ejércitos, i careciendo las tropas libres de embarcaciones para salvar tal obstáculo, semejante empresa parecia por de pronto irrealizable.

Qué hacer en tal situacion ?

El indómito Páez i el infatigable Arismendi vencen la dificultad. Aquellos dos atletas, con unos pocos compañeros mas, se lanzaron sobre las aguas con ímpetu de centauros, lucharon entre las olas i regresaron con las embarcaciones enemigas presentando al Libertador los trofeos de una singular victoria alcanzada entre las ondas.

Salvado el inconveniente, los patriotas rodearon a Calabozo al amanecer del dia 12 de febrero, i despues de un terrible combate de cinco horas desalojaron a Morillo de sus posiciones, con grandes pérdidas para cada uno de los dos combatientes.

El 8 de marzo, Bolívar, acompañado solamente de Zaraza, se movió con dos mil hombres sobre la villa de Cura, estableciendo su cuartel en el sitio de "La Victoria."

Morillo, mediante un hábil movimiento, pudo reunir su jente con la numerosa division de Moráles, i haciendo un ejército de cerca de seis mil hombres de todas armas, se propuso destrozar las fuerzas situadas en "La Victoria;" pero éstas, abandonando el campo, se retiraron en direccion a Bocachica.

En la planicie de "La Puerta" las tropas españolas les dieron alcance i rodeándolas por todas partes, Bolívar resolvió combatir.

La batalla empezó con gran encarnizamiento, i a cada instante crecia el heroismo de los luchadores, terminándose al fin la accion en combate de cuerpo a cuerpo, como esos duelos singulares de los lacedemonios del tiempo de Leonídas. El Libertador, segun los historiadores, estuvo, como jamas, espléndido en aquel lance:

Combatió sin descanso;

Tiñó la hoja de su espada con la sangre enemiga;

Dirijió todas las maniobras con acierto, i

Si bien la suerte le fué adversa, conservó toda la serenidad de su ánimo, i a sernejanza de Anteo, que tomaba nuevo aliento cuando se le consideraba postrado, se rió de la catástrofe que parecia agobiarlo, i haciendo un supremo esfuerzo, rompió el anillo de hierro que lo oprimia, retirándose en buen órden del campo con las reliquias de su lejion.

Inmediatamente i sin haber sido perseguido por sus contrarios, envió a las márjenes del Apure un correo lijero en busca de Páez i Cedeño, para que vinieran en su auxilio.

Poco despues estos tres guerreros se reunieron en Calabozo, i de allí se lanzaron sobre el ejército del mariscal Latorre, venciéndolo gloriosamente en los sitios de Ortiz i Cura.

En seguida se dividieron a fin de practicar ciertos movimientos estratéjicos, necesarios a las operaciones jenerales de la guerra; siendo Bolívar sorprendido en el punto llamado " Rincón de los Toros," en donde, como en Jamaica en 1814, estuvo a punto de perecer, salvándose de la muerte merced a la Providencia, que tomaba bajo su amparo la vida de este hombre prodijioso, a quien tenia predestinado para un fin inmortal. Al tercer dia del desgraciado suceso que se acaba de referir, se unió en el " Rastro " a unos cuarenta de sus compañeros i marchó a los alrededores del " Pao," a donde habia llegado Páez, permaneciendo en San Francisco todo el mes de mayo. De este lugar partió el 7 de junio en direccion a Angostura; i una vez que hubo llegado allí, se ocupó en levantar un nuevo ejército i ejercer funciones administrativas concernientes a la guerra i al Gobierno civil.

Deseoso de darle al país una forma verdaderamente republicana, convocó el 22 de octubre el Congreso de Venezuela, señalando para su instalacion el 1.° de enero de 1819.

El 29 de diciembre regresó a los valles de Apure a fin de conferenciar con Páez, a quien el espíritu de intriga habia hecho creer que el Libertador era su enemigo, sojuzgándole para que desconociera su autoridad.

Bolívar i Páez se entendieron al verse, i el primero regresó a Angostura el 23 de enero con el objeto de reunir el Congreso, que aun no habia podido instalarse.

Reunido éste, el Libertador, en un elocuente i sentido mensaje, depuso ante él toda su autoridad, suplicando a los convencionales le admitieran la formal renuncia que hacia del mando i ofreciendo que continuaría trabajando como soldado de la libertad hasta que la Patria se viera libre de los viles tiranos que la oprimian.

El Congreso, en vez de aceptar la renuncia, lo instó para que continuara en el ejercicio de la Presidencia de la República, i le ratificó todos sus títulos.

Luego de esto, se puso en marcha en la madrugada del 27 de febrero en direccion a Apure, reuniéndose nuevamente con Páez el 10 de marzo.

Por aquel entónces Morillo se hallaba en las márjenes del Arauca, i el Libertador, deseando batirlo, mandó sobre él a Páez; teniendo lugar la famosa batalla de las " Queseras de en medio," 13 de abril, en la cual el " Leon de Apure," fabuloso en el heroismo como los semidioses griegos, obtuvo la mas espléndida victoria que hombre alguno haya alcanzado nunca.

Bolívar ordenó en seguida a Páez marchara sobre Barinas, dejando a su cargo el acabar de batir las fuerzas realistas que aun quedaban en el interior i mediodía de Venezuela, i él por su parte, con un pequeño ejército, capaz por su valor de conquistar un mundo, trepó los Andes granadinos deseoso de libertar la Nueva Granada.

Despues de mil penalidades, la fuerza libertadora llegó el 11 de junio a " Tame," i allí se reunió con la division que comandaba el Jeneral Francisco de P. Santander.

El 5 de julio, despues de haber trasbordado la cordillera andina, se movió el Libertador sobre el pueblo de Socha, distrito perteneciente entónces a la provincia de Tunja; i el Jeneral Barreiro, uno de los capitanes de España mas valientes i amaestrados en la carrera de las armas, marchó sobre él pretendiendo sucumbirlo al golpe de su espada valerosa.

El 11 de julio Bolívar presentó su primera batalla a Barreiro en las alturas de "Gámeza," i apesar de la superioridad numérica del enemigo, éste fué rechazado con grandes pérdidas, despues de ocho horas de combate.

El Jefe español, que tenia siete mil soldados, reorganizó con gran prontitud sus disciplinados batallones i a los pocos dias volvió a ser rechazado en "Bonza", recibiendo un tercer escarmiento el 25 del citado mes en la famosa jornada de " Pantano de Várgas."

No obstante esto, Barreiro, que era pundonoroso e intrépido, juntó los restos de su ejército i con nuevas fuerzas de repuesto enviadas por Sámano, logró poner tres mil hombres, contra los cuales se libró el 7 de agosto la cruenta batalla de Boyacá, en que la victoria fué decisiva i completa.

La Nueva Granada quedó con este triunfo redimida!

El Libertador, inmediatamente despues de este feliz suceso, vino sobre Santafé en busca de Sámano, pero éste, aterrado del valor de los patriotas i temiendo el castigo de sus crímenes, ya habia huido tomando la via del Sur.

Una vez Bolívar en Bogotá, reorganizó convenientemente el Gobierno de Cundinamarca, i poniendo al frente del mando al Jeneral Santander, con. el título de Vicepresidente, se retiró de la ciudad el 20 de setiembre para volver a Venezuela.

El 17 de diciembre se encontraba de nuevo en Angostura, i comprendiendo la necesidad de la union entre todos los pueblos que anhelaban la libertad, hizo que el Congreso dictara un acto lejislativo formando una sola nacionalidad de las capitanías de Venezuela, Nueva Granada i Quito, con el nombre de Colombia, en conmemoracion a la memoria del hombre que, en lucha abierta contra las preocupaciones de quince siglos, habia dado al traves de los mares un mundo nuevo a la civilización universal.

El Libertador fué por unanimidad de votos elejido Presidente de la gran Republica, a la que ofrendó siempre su valor i su jenio.

Despues de haber permanecido algunos meses en Venezuela, regresó a la Nueva Granada, llegando a Bogotá el 4 de marzo de 1820, en donde fué recibido con las aclamaciones mas entusiastas.

En esta ciudad, dando pábulo a sus grande ideas, dispuso lo conveniente para libertar las provincias del Sur i la Costa i preparar la independencia del Ecuador y el Perú.

Arreglado el plan conveniente para este objeto, volvió a Venezuela a fin de sellar la independencia de aquel pueblo heróico.

El 2 de octubre se hallaba en la capital de Mérida al frente de Morillo, pronto a librarle la prostera batalla, cuando ocurrió lo que vamos a referir:

Fernando VII, separado del trono de España hacia algun tiempo, habia vuelto a empuñar el cetro de sus mayores, i mas ciego que nunca en su opresora política, preparaba una nueva espedicion de quince mil hombres para lanzarla sobre sus colonias de América.

Las huestes españolas que militaban en Venezuela esperaban de este nuevo auxilio la salvacion de su causa, pero a la hora ménos pensada tuvieron noticia de que el Rei no podia mover de España un solo hombre, a consecuencia de la inesperada insurreccion de Riego contra el trono.

Semejante acontecimiento, que llenó de estupor a los realistas los colocó en una dura alternativa, i para salvar las dificultades de la situacion entraron con los patriotas en un avenimiento

Así que, el 25 de noviembre se firmó cerca de Caraché, por los comisionados del Libertador i los de Morillo, un armisticio, por el cual quedaban suspendidas las hostilidades durante seis meses, mientras se sabia si el Gobierno de la madre Patria reconocia la independencia de América.

Debido a este convenio, Morillo se escapó de ser batido, perdiendo en una última i decisiva batalla todas sus glorias militares; pues comprendiendo lo peligroso de la situacion de la causa que defendia, partió el 14 de diciembre para España relevado del servicio, quedando en su lugar el mariscal de Latorre.

Ratificado el tratado en el sitio de Santa Ana, en donde se mandó levantar una columna egrejia conmemorativa de la gloria inmarcesible del Libertador, partió éste para Barinas con el objeto de comunicarse con San Martin, Olmedo i demás patriotas del Perú, Chile i Guayaquil, afectos a la independencia.

El doctor Roscio quedó encargado del Poder Ejecutivo, en su calidad de Vicepresidente de la gran República, con residencia en la ciudad de Cúcuta.

En marzo de 1821, antes de cumplirse el tiempo del armisticio, se insurreccionó el pueblo de Maracaibo proclamando su libertad.

Este hecho inesperado para los españoles, Dió lugar a que se rompieran de nuevo las hostilidades.

Bolívar, en presencia de la situacion, preparó su ejército, i despues de haberse unido a Páez i a otros memorables caudillos, asentó su cuartel jeneral el 20 de junio en San Cárlos.

El 23 movió una gran parte de su ejército en direccion a Tinaquillo, i el 24 se puso al frente del enemigo que, en número de seis mil hombres, se hallaba en Carabobo.

A las once del dia últimamente citado, el Libertador, despues de haber colocado convenientemente sus tropas para el ataque, lanzó sus divisiones sobre las de Latorre, bastando apenas una hora de combate para que éstas se pusieran en completa derrota.

Casi todo el ejército realista quedó prisionero, sellándose con esta victoria la independencia de Venezuela!

A tiempo en que este acontecimiento tenia lugar, el Congreso de Colombia estaba reunido en San José de Cúcuta, haciéndose sentir esta corporacion, mas que por su patriotismo, por la marcada enemistad que muchos de sus miembros profesaban al Libertador; enemistad, digámoslo de paso, que causó grandes males a la Patria.

No obstante esto, eran tantas i tan sublimes las glorias de Bolívar i tal el prestijio de su nombre en la conciencia nacional, que el Congreso no pudo ménos de elejirlo Presidente de Colombia, poniéndole por segundo al Jeneral Santander.

El Libertador fué llamado de Maracaibo para que tomara posesion de la magistratura, lo que hizo el 3 de octubre, firmando al mismo tiempo la Constitucion que aquella Asamblea habia dado a los pueblos libertados.

Mas como este varon egrejio deseaba presentar a la vista de Europa, del mundo entero, a toda la América unida estrechamente por los lazos de la justicia, del honor i de la fraternidad, vino a Bogotá, despues de haber dejado a Santander encargado del Gobierno, a fin de activar la guerra sobre las provincias meridionales de Nueva Granada, i arrojar a los españoles de las posiciones que aun ocupaban en el continente de Colon.

Hechos sus aprestos para la campaña del sur, i una vez que el Jeneral Mariano Montilla habia tomado la importante plaza de Cartajena, partió el 13 de diciembre para Popayan a la guerra de Pasto.

El 5 de enero de 1822 llegó a Cali, punto donde debia reunirse el ejército, i el 7 de marzo, despues de haber vadeado el cerrentoso Jnanambú, dió a la aguerrida division del Coronel Basilio García la famosa batalla de Bomboná, en la que la victoria coronó sus esfuerzos.

Pocos dias despues, a consecuencia de haber sabido los realistas los triunfos obtenidos en Riobamba i Pichincha por el eminente Coronel Antonio José de Sucre sobre las fuerzas del Virei Aimerich, el Coronel García capituló entregando la plaza de Pasto.

El Libertador ocupó a Quito el 16 de junio, i una vez allí, organizó el vasto i populoso departamento del Ecuador, compuesto de las provincias de Quito, Loja i Cuenca i ascendiendo a Sucre al grado de Jeneral, lo nombró para gobernar esta seccion.

Poco despues se unió a estas provincias la de Guayaquil, ciudad donde el Libertador se reunió el 26 de julio con el Jeneral San Martin, con el objeto de tratar acerca de los medios que debian emplearse para conseguir la independencia del Perú.

La conferencia que tuvo lugar entre estos dos grandes hombres; el uno, que habia peleado por la libertad desde las orillas del Plata hasta las costas del Perú, i el otro, desde el golfo Triste hasta el Ecuador, es digna de la historia i de los grandes caudillos antiguos.

Despues de doce horas de debate, en que cada héroe hizo la fe de sus principios, los dos lidiadores no pudieron entenderse. San Martin no juzgaba propio para la América el Gobierno republicano i optaba por la forma monárquica; Bolívar tenia fe ciega en los buenos resultados de la democracia i queria el gobierno representativo.

La conferencia no tuvo, en tal virtud, resultado alguno favorable.

Mas Bolívar, que habia acariciado la idea de libertar el antiguo i hermoso imperio de Manco-Capac, no desmayó en sus miras i fué derecho al fin que se proponia, con la audacia de Alejandro al conquistar la Tracia.

Fiel a sus ideas, preparó recursos, tomó el Callao i envió al ínclito Sucre con una division sobre la tierra peruana, instando a los Gobiernos de Chile i Buenos Aires para que cooperaran a su empresa.

Hallándose aún en Guayaquil organizando tropas para el fin propuesto, tuvo noticia de que los indios Merchancano i Agualongo se habian insurreccionado en Pasto, i venciendo la fuerza independiente que en aquella plaza habia, se acercaban a Ibarra con un ejército de mil quinientos hombres.

Creyendo de bastante gravedad tal acontecimiento, tomó una de sus divisiones i viniendo sobre los insurrectos con la rapidez pasmosa que acostumbraba, atacó al enemigo en la poblacion citada, 18 de junio, quedando tendidos en el campo ochocientos realistas.

Inmediatamente, dejando una columna de tropas al mando del Coronel Salom para que acabara de pacificar a Pasto, volvió a Guayaquil, en donde una comision enviada por el Congreso del Perú lo esperaba, suplicándole se hiciera cargo del mandoen jefe de los ejércitos independientes.

Autorizado previamente por el Gobierno de Colombia para esto, el 7 de agosto se embarcó en direccion al Callao, llegando el 1.° de setiembre a Lima.

De Lima, despues de haber conjurado la guerra civil encabezada por Riva Agüero, partió para Cajamalca; plaza que ocupó el 1.° de diciembre i que hizo centro de organizacion del ejército peruano.

En febrero de 1824 se hallaba en Pativilca alarmado de la situacion del Perú, teniendo que combatir con cinco mil colombianos i tres mil peruanos, algo mas de diez i ocho mil realistas que estaban sobre las armas.

En Pativilca recibió del Congreso constituyente del Perú el nombramiento de " Supremo majistrado civil i militar de la República," i en seguida marchó sobre Trujillo, en donde los procederes de los hombres que iba a libertar, le acabaron de demostrar que la ingratitud humana es mas profunda que la bondad de Dios.

Apesar de todo, a mediados de abril se dirijió con el ejército de Colombia por la via de Orituco hácia el departamento de Huamachuco, a fin de reunirse con la fuerza peruana, pasando revista el 2 de agosto al ejército en la llanura de Sacramento, pronto a librar una horrible batalla contra las fuerzas comandadas por el Jeneral Canterac, constantes de nueve mil hombres.

El 6 del mes citado atacó, próximamente a las cuatro de la tarde, al Jefe español, con bravura inaudita, en las pampas de Junin, i despues de tres horas de horrible combate, el campo quedó en poder de los libertadores, salvándose parte de la fuerza realista merced a las sombras de la noche.

Conseguida esta victoria, mandó al Jeneral Sucre, cuya clara intelijencia para la guerra era reconocida, a ocupar las provincias que fuera abandonando el enemigo hasta situarse en las márjenes del Apurimac.

A mediados de noviembre el Libertador regresó a Chancai, cerca del Callao, en donde se hallaba el ejército del español Rodil, i de allí pasó, el 7 de diciembre, a Lima, sabedor de la lei del Congreso colombiano en la cual se le derogaban, por omnímodas, las facultades que tenia cuando estuviera en campaña para gobernar los países que fuéran teatro de la guerra,
i privándolo del mando del ejército de Colombia.

Bolívar, que, segun sus escritos i su conducta privada i pública, parecia tener un gran conocimiento de los hombres, no vió en esto mas que un acto de emulacion, tanto mas ruin de parte de sus malquerientes, cuanto que ellos sabían que si habia aceptado los títulos i cargos que se le habian dado, era solo por amor a la República, de la que sus envidiosos iban a reportar grandes utilidades.

César Cantú dice, hablando del Libertador: " Este hombre prodijioso, con un puñado de valientes, propagó la revolucion en América precisamente cuando Bonaparte, con quinientos mil hombres, la dejaba perecer en Europa. Con estratejia particular guió a su ejército por desiertos i sabanas sin límites ni caminos, ya bajando hasta las pampas del Orinoco, ya subiendo hasta los ventisqueros de los Andes, renovando los portentos de la primera conquista."

I al que tales prodijios obraba, cuando aún no habia acabado de terminar su mision, sus mismos conciudadanos zaherian i calumniaban !...... Triste condicion la del redentor, el tener que ceñir sus sienes con la corona del martirio!!

Dos dias despues de haber llegado el Libertador a Lima, 9 de diciembre de 1824, tuvo lugar la famosa jornada que decidió la libertad del Perú.

Los restos del ejército de Canterac escapados de Junin, se habian unido con otras fuerzas parciales, i todas, aumentando el ejército del Virei don José de Laserna, que se hallaba en el Guzco, formaron un total de once mil hombres, con el cual se resolvió atacar a Sucre, que apenas contaba seis mil.

Este, que, como es bien sabido, era de animo levantado i brazo Fuerte, esperó a su enemigo en Ayacucho, i despues de seis horas de sangrienta batalla acabó de cimentar su gloria, obteniendo un triunfo completo.

Esta accion fué tan admirable, que Bolívar, al hablar de ella, decía: " Su disposicion fué sublime, perfecta, i su ejecucion divina."

Semejante victoria, que fué el golpe postrero a los tiranos de América, le mereció a Sucre el título de " Gran Mariscal de Ayacucho, Jeneral Libertador del Perú."

Obtenido este triunfo, el 10 de febrero de 1825 se reunió el Congreso constituyente peruano en Lima, i ante él depuso Bolívar todos sus poderes, renunciando irrevocablemente los títulos que se le habian concedido.

Los representantes del pueblo agradecidos, le cambiaron entonces todos sus dictados por el de " Restaurador de la República," obsequiándolo al mismo tiempo con un millon de pesos, que él rehusó enéijicamente, como una dádiva contraria a su dignidad i a las leyes de su conciencia.

Mientras esto sucedia, Sucre habia avanzado por órden del Libertador hasta el Desaguadero, límite entre el Perú i Buenos Aires, i punto donde se unieron poco despues estos dos grandes guerreros, "llegando a la ciudad del Cuzco, capital del sol, el 25 de junio."

En esta ciudad se les recibió con pompa réjia, regalándose a Bolívar una rica corona, que él puso en las sienes del Jeneral Córdoba i éste en las de Sucre, como el mas notable entre los restauradores de la libertad.

Del Cuzco pasó el Libertador a Titicaca, cuna de Manco-Capac, i de allí a Potosí, cum pliendo la promesa que habia hecho a sus capitanes en el Orinoco, "de llevar triunfantes las armas de la libertad hasta la cima del cerro arjentífero del imperio de los incas."

Libre el alto Perú de la dominacion española, se reunió en octubre la Asamblea de Chuquisaca i fundó la República de Bolivia, en conmemoracion a las glorias del Libertador, I delegando éste el mando de aquella nueva estrella americana al Mariscal de Ayacucho.

El 10 de febrero de 1826 Bolívar entró nuevamente a Lima.

Cinco naciones quedaban libres, i la mision estraordinaria de este semidios de la democracia estaba cumplida.

Los pueblos de Colombia, con una lujosa mayoría de sufrajios, lo habian elejido Presidente de la República, eleccion que solemnizó el Congreso el 15 de marzo del año citado, i que el Libertador se negó a aceptar.

Muchos colombianos amigos suyos i que gozaban de alta influencia por sus servicios a la Patria, le ofrecieron una corona, interesados en que fundara un trono en los pueblos que su invencible espada habia conquistado, i él, a semejanza de Scipion, que rechazó indignado la idea de que se le hiciera Rei, probó a sus servidores que tal paso era impropio de su carácter i contrariaba las aspiraciones de sus conciudadanos.

Pronta a caer Venezuela en la guerra civil por ambiciones de Páez, i con ella la Nueva Granada por susceptibilidades del Vicepresidente Santander, el Libertador fué llamado de Lima para que regresara a Colombia, pues que su sola presencia era el símbolo de la paz.

Atento a este llamamiento, volvió a su Patria, llegando a Bogotá el 14 de noviembre.

En esta ciudad, atendidas las grandes instancias que se le hicieron, se hizo cargo del Poder Ejecutivo por pocos dias.

Así que, el 25 partió para Venezuela, a donde la situacion política lo llamaba, entrando a Maracaibo el 16 de diciembre.

La sola presencia de Bolívar entre los venezolanos puso término al debate que ajitaba la conciencia pública, pues Páez, que habia levantado la bandera de la rebelion, fué el primero en apaciguar sus resentimientos, recibiendo por tal acto de patriotismo la declaratoria de " Salvador de la Patria "; obsequiándole al mismo tiempo el Libertador la espada de fuego que llevaba al cinto i que habia lucido en cien combates.

Hacia poco que estaba Bolívar en Carácas, cuando tuvo noticia de que en Bogotá la prensa lo recriminaba apellidándolo tirano; i de que en el Perú se levantaba un nuevo partido que, traidor a la República, pretendia dar en tierra con la obra que sus esfuerzos habian fundado.

El, que deseaba mantener la union de los tres Estados a fin de salvarlos de caer en el abismo tenebroso de las luchas intestinas i de la anarquía, voló a la capital de Colombia con el objeto de evitar, por los medios que le suiriera su influjo personal, acontecimientos deshonrosos i nefandos para la Patria.

Llegado que hubo a Bogotá, 10 de septiembre de 1827, a tiempo en que el Congreso se encontraba reunido, tomó ante él posesion de la Presidencia de la República.

A poco de esto, i continuando la idea de la disolucion de Colombia, hizo que el Cuerpo lejislativo espidiera un acto convocando una Convencion nacional, que debia reunirse el 2 de marzo de 1828 en la ciudad de Ocaña.

Esta corporacion no pudo instalarse hasta el 9 de abril, con solo sesenta i siete diputados de los ciento ocho que conforme al decreto del Congreso debían componerla; i ella, en vez de aplacar los odios nacidos de mezquinas rivalidades, " se convirtió en un campo de discusion i discordia; en un forum de dicterios, de rencores i venganzas; en una arena abierta a todos los delirios de las pasiones, a todos los afanes e injusticias del espíritu de partido ménos sensato i ménos patriota."

El punto objetivo de toda discusion era el Libertador, quien, con la mas alta i recomendable moderacion, se cirnió como el águila sobre aquel palenque de recriminaciones; quedando en 14 de junio disuelta la Constituyente.

El Libertador se habia retirado de antemano al Socorro, i de allí lo llamaron los habitantes de Bogotá, presididos por el Coronel Pedro Alcántara Herran, suplicándole entrara de nuevo en el ejercicio del poder.

Bolívar, oyendo la voz de los patriotas, volvió a la capital i se encargó de la Majistratura suprema, que hacia tres meses estaba a cargo del " Consejo de Estado," llamándose " Libertador Presidente," que era el título que le habian conferido las leyes i los sufrajios universales, i no " Dictador," como lo llamaban sus émulos; pues que tenia bastante amor por el derecho para asumir esta responsabilidad como Fabio Máximo, aunque la Patria le exijiera el sacrificio de todas sus facultades.

Su política desinteresada i patriótica no bastó a calmar los ánimos de sus enemigos, i se pensó en una conspiracion para darle la muerte de los malhechores!

Esta tuvo lugar en Bogotá el 25 de setiembre, pero afortunadamente, para honra de la patria, los conjurados erraron el golpe.

Tal acontecimiento, i muchos otros que tuvieron lugar durante los años de 1829 i 30, quebrantaron de tal suerte el ánimo del libertador, que, agotada su naturaleza por la vida agitada que por tanto tiempo llevara en servicio de la Patria, dejó de existir el 17 de diciembre del año últimamente citado, en la ciudad de Santamarta, en la Hacienda de San Pedro.

Hé aquí los principales rasgos de la vida de este hombre poderoso en la inspiracion i sublime en la idea, que fue en un mismo tiempo asombro i azote de los tiranos;

De este hombre incomparable que luchó quince años con dificultades al parecer insuperables;

El número i disciplina del enemigo;

La derrota;
El hambre;
El destierro;
La traicion i defecciones de los suyos; i
Los obstáculos que la misma naturaleza le ofrecia.
De este hombre cuya.movilidad era tan inconcebible, que parecian sometérsele el
tiempo i las distancias: Pues que él atravesaba montañas inaccesibles;
Caudalosos ríos;
Mortíferos desiertos;
I aparecia como por milagro, ya en un Estado i ya en otro, segun las exijencias de la guerra.

En América no ha habido otro caudillo de la misma talla.

Bolívar tenia la constancia i el arrojo de César;
El espíritu republicano de Washington;
El desprendimiento de Cincinato; i

El valor impetuoso de Alejandro.

César pasó el Rubicon í venció a Pompeyo en Macedonia, Bolívar trasbordó los Alpes meridionales i libertó el antiguo reino de Hatahualpa;

Washington, despues de haber vencido los mas famosos Jenerales ingleses, rehusó un trono que tuvo a sus plantas, a Bolívar se le daba una corona i la rechazó indignado;

Cincinato fué Dictador i Cónsul i murió pobre; Bolívar tuvo en su mano grandes riquezas i bajó al sepulcro sin bienes de fortuna;

Alejandro conquistó briosamente la Tracia i la Iliria i sometió a la Grecia; Bolívar, sin mayores recursos, abrió una guerra de titan contra poderes constituidos por tres centurias i libertó cinco naciones.

Pero se engaña quien crea que este ciudadano era guerrero solamente:

Era tambien orador profundo;
Escritor incisivo i elegante;
Político de primer órden por ciencia i por jenio; i
Hombre de Estado, en toda la acepcion de esta frase.

Bolívar, que goza hoi de la admiracion universal, tenia aspecto de coloso. Lo reunia todo. Era completo. En su cerebro hervian todas las facultades humanas. Hacia códigos como Justiniano; dictaba como Napoleon; reunia en su palabra el vigor de Pascal i la precision de Tácito, i sus proclamas i partes de campaña son verdaderas iliadas.

Hai en él algo de los semidioses de las antiguas fábulas.
Su nombre durará tanto como duren las vastas rejiones que sacó de la nada.
Cuando su gloria se eclipse, amenguará la libertad en América.
Tributémosle el debido homenaje!

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