CAPÍTULO DÉCIMO NONO
DE LA NUEVA INSTITUCIÓN DE EL OBISPADO DE SANTA MARTA


En tiempo que la ciudad y de Santa Marta, y Nuevo Reino de Granada se conquistaron, fue todo ello un obispado, cuya cabeza y ciudad diocesana era la ciudad de Santa Marta, subjeta y diocesana a la ciudad de Lima y creciendo el número de los obispados en aquellas Provincias, el Rey Don Felipe hizo arzobispado la ciudad de Santa Fe de Bogotá con todo el Nuevo Reino de Granada y la ciudad de Santa Marta y toda aquella costa hasta la gobernación y obispado de Venenciela ( |sic) con algunos pueblos de el Río Grande de la Magdalena. Hizo y nombró obispado por si, donde el siguiente y primero obispo después de esta división que el Rey nombró, fue Fray Juan Méndez, fraile dominico, y murió en él sin consagrarse. Luego fue proveído segundo obispo Don Fray Sebastián de Ocando, como se ha dicho, cuyas costumbres son loables y conocidas en este Nuevo Reino, donde vivió con humilde subjeción debajo de la obediencia de tres Provinciales y un Comisario Provincial, el tiempo que en ella estuvo. Reside en su obispado en la dispensación espiritual de su oficio pastoral |41 .

|41 Siendo ya Obispo de Santa Marta, comenzaron con su buena industria a ser doctrinados los indios del Valle de Tamaca que se habían rebelado varias veces contra los españoles, por lo cual les obligaron a quitar sus poblaciones de las cumbres y a ponerlas en los llanos. SIMÓN. |Noticias hist., P. III, 7ª not., cap. XXI.
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