La generosidad real a la que apelaba Mutis no era asunto de poca monta. En el texto de la representación hecha al Rey en 1763, el botánico se declaraba no sólo exhausto, sino imposibilitado de continuar, pues "... deben ser mayores los sufragios para tan grande empresa". | 8 Durante más de dos décadas, a partir de su llegada a Santa Fe de Bogotá, Mutis había financiado sus investigaciones con ingresos provenientes de lecciones de matemáticas, filosofía e historia natural, lo mismo que con sus prácticas de medicina. En consecuencia, en el Informe fechado en 1762, Mutis solicita una "... corta gratificación de 2.000 doblones para satisfacer mis débitos", | 9 cantidad que él consideraba muy inferior a los gastos invertidos en veintidós años y que "... parece mínima a la piadosa consideración del Monarca". | 10
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La donación a la que aspiraba Mutis podía en verdad minimizarse si se considera las posibilidades económicas que la explotación del té de Bogotá y otros productos naturales podrían representar para la economía de la corona española. En realidad, Mutis actuaba estimulado por el hecho de "ver robados nuestros mejores tesoros de la América por manos de los extraños". | 11 En este sentido, uno de sus objetivos era la extensión del comercio. Y para lograrlo ponía como ejemplo la quina ("ramo importante del comercio"), el canelo hallado en Zipacón (con el cual pretendía "cortar a los holandeses ese gran ramo de su comercio") y el té de Bogotá, presentado como sustituto de las variedades asiáticas.
Las visiones de Mutis de un futuro posible en medio de sus propias carencias se convierten así en un acto de fe, en el cual la terminología de la abundancia es como la medida del deseo que busca apropiarse de la naturaleza bajo la necesaria dictadura del comercio trasatlántico.
De acuerdo con Diego Mendoza, | 12 la Expedición Botánica recibió en veinticinco años la suma de 220.000 pesos, 6 reales y I cuartillo, que fueron entregados a don Salvador Rizo, a cuyo cargo corría el sostenimiento económico de la misma. Además, 13.029 pesos pagados por las cajas reales a diversos empleados que, en su mayoría, laboraban en la sede levantada en la población de Mariquita, en donde Mutis se instaló por un período de ocho años, hasta 1791 (entre ellos figura José Antonio Candamo comisionado para la recolección del té, quien se incluía entre los pobres que "han de lograr del thé", puesto que "Dios es el descubridor de todo"). | 13
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JOSÉ CELESTINO MUTIS, ÓLEO ATRIBUIDO A SALVADOR RIZO (DETALLE), SIGLO XIX. |
Mutis había hecho "su entrada triunfal" al puerto de Cartagena el 29 de septiembre de 1760, al cabo de una travesía de casi cuatro semanas desde Cádiz. Llegó a Bogotá el 29 de febrero de 1761. Dos décadas más tarde, el 29 de abril de 1783, emprendió desde Bogotá viaje hacia la Mesa de Juan Díaz, lugar elegido para "la pronta recolección de productos naturales". Tenía 41 años de edad.
8 | Diego Mendoza, |Expedición botánica de José Celestino Mutis al Nuevo Reino de Granada y memorias inéditas de Francisco José de Caldas, Madrid, Ediciones Suárez, 1909. |
9 | Ibid. |
10 | Ibid. |
11 | Ibid. |
12 | Ibid. |
13 | En una carta fechada en 1788. |


