EL FERROCARRIL DE AMAGA Y LA POBLACIÓN DE CALDAS

 

Caldas (A.), mayo 10 de 1917

    Siento no haber seguido hasta Amaga para dar noticias de todo el ferrocarril de este nombre, iniciado en la Administración Reyes y que hoy presta servicio hasta aquel lugar, a 37 kilómetros de Medellín. Me limitaré por ahora a dar cuenta de lo que observé en la vía hasta esta población de Caldas, en el kilómetro 24 y de lo que ella es.

    Los datos estadísticos, de puentes y de pendientes sí se refieren a toda la vía construida, la cual llagará en julio próximo a Angelópolis, en el kilómetro 43, y aseguran los empresarios que a finen del año entrante a Fredonia, en el 55. Angelópolis es la región carbonífera más rica que tiene el Departamento, y Fredonia, población muy próspera y de los mayores centros productores de café.

    No tiene el ferrocarril estanque o depósito metálico para el agua de las locomotoras, sino que son grandes tinas de madera; ni tiene taller de mecánica más que para reparaciones ligaras, y se vale de los  talleres de particulares para las de importancia.

    Los carros de pasajeros de primera son poco menos que los de segunda del ferrocarril de la Sabana; los de segunda poco más o menos como los de tercera allí, y los de tercera, sumamente chicos e incómodos, que más parecen jaulas para transportar presos; los vagones para ganado y para carga son por el estilo de estos últimos, de capacidad los de carga para unas cinco, toneladas.

    La zona del ferrocarril es angosta, como para una sola línea; de manera que cuando el tráfico exija su duplicación, lo cual será no muy tarde, según el desarrollo que se nota, su ampliación será muy costosa porque atraviesa una región donde las tierras tienen gran valor y se están haciendo numerosas edificaciones.

    Los empleados del tren no están uniformados; el conductor no avisa a los pasajeros la, llegaba a cada estación; en los carros de primera se fuma y se admiten maleteras que no caben debajo de los asientos o en las canastillas; las locomotoras no anuncian la llegada del tren a las estaciones, sino que sólo dan un pitazo corto dentro de ellas para  que aprieten frenos; y, lo que es peor, no pitan cuando van a pasar por los numerosos caminos de herradura o la carretera que atraviesan la vía  férrea. La carretera es la que viene de Medellín a Caldas.

     En materia de aforos de equipajes hay una gran tolerancia, de manera que como tales y francos se admiten víveres, muebles y objetos de  trabajo a todos los pasajeros hasta el límite de 60, 40 y 20 kilogramos,respectivamente, a los de primera, segunda y tercera, con esto presta un gran servicio la Empresa y atrae muchos pasajeros y simpatías.

     Hay cuatro trenes diarios de pasajeros, uno de carga, que tiene vagón para pasajeros de segunda, y uno más; que llaman da recreo, los  domingo, pero sin rebaja de precios para pasajeros, pues este día muchas familias de Medellín salen a las bellísimas y lujosas quintas que en gran número tienen desde dicha ciudad hasta este lugar.

     La Empresa, que es una Compañía formada por capitalistas antioqueños, no tiene hospital ni campamentos para los peones de la conservación, ni casas para habitación de los empleados.

     Da gusto ver que esta vía está muy bien balastada, completamente limpia, lo mismo que las cunetas, sin una sola yerbita, ni una paletada de tierra, a pesar de lo crudo del invierno ; muy bien nivelada y sin un sólo durmiente en mal estado, para lo cual se usa la madera llamada  comino. Los siguientes datos sobre los movimientos que hubo el año pasado dan Idea clara del gran desarrollo que a tenido este ferrocarril.

     Carga. de 1.a clase, 128,951  kilogramos.

     Carga de 2.a clase, 20.188,868 kilogramos.

     Carga de 3." clase, 11.174,687 kilogramos.

     Equipajes, 40,832.

     Pasajeros de 1.a clase, 130,427.

     Pasajeros de 2. clase, 275,681.

     Pasajeros de 3. clase, 348,260.

     Ganado mayor, 17,576.

     Ganado menor, 8,291.     

     Aves, 924.

     La estación en Medellín está a una, cuadra de distancia de la del de Antioquia y hace contraste con lo elegante e imponente de ésta, pues es un modesto edificio de un piso, con dos cobertizos, también muy modestos, para depósito y reparación de locomotoras y carros. La línea sale en dirección sur por entre el camellón de Guayaquil y el que conocíamos con el nombre de el Del Medio, y al llegar al río sigue por la, ribera de la derecha de éste.

    En el kilómetro 9 está la estación de Envigado, a unas cuatro cuadras de la población de este nombre. El edificio es mejor que los anteriores. Los campos muy cultivados y bellos. Aquí empieza a verse, y continúa por largo espacio y a trechos, la cerca o adorno que ha puesto la Empresa del Ferrocarril a su zona, de lado y lado, de naranjas mandarinas, mangos, pomarrosos y otros árboles frutales y de rosales de muchas variedades, llenos de flores.

    Pasado el río de Medellín, que más abajo se llama Porce, se llega en el kilómetro 14 a la estación de Itagui, cuyo poblado está a unos 2 kilómetros de distancia hacia el Norte.

    Caldas, en el kilómetro 24, es una estación de mucho movimiento, la de mayor después de la de Medellín, con edificio grade, paro cuyas bodegas no alcanzan a alojar los centenares de cargas de café que diariamente llegan de los campos vecinos y de las poblaciones del suroeste del Departamento. País las recuas que traen esta carga hay un amplio patio. Está edificada donde principian las calles de la población.

    Caldas es población hoy muy próspera por ser en cierto modo como la terminal, pues es la que sirve a una región distante y muy rica; pero que perderá casi toda su importancia cuando la línea llegue a Angelópolis y Fredonia,

    En los archivos no hay constancia de cuándo se fundó el Distrito, ni las personas con quienes hablé tienen recuerdo de ello, pero sí se sabe que se formó de parte de los territorios de Amaga y de La Estrella.

    Las calles son rectas, regularmente anchas y llanas, empedradas unas y macadamizadas otras, y forman 23 manzanas, no todas compactamente edificadas,  a las cuales no hay ni un solo edificio que llame la atención, pero al son casi todas de tapia y teja.

    La plaza principal, pues se está formando otra al lado de la estación  del ferrocarril, es grande y tiene una buena pila con agua abundante. De las casas de su contorno siete son bajas y de portales sencillos  y las otras altas. Allí está la iglesia, que es amplia, de tres espaciosas naves, con muy regulares estatuas y muchas bancas con los nombres de las familias que las costearon. La torre es elegante, ochavada, y tiene reloj público con cuatro muestras. El pavimento es muy bueno. Me pareció de muy mal gusto el que, a imitación de la iglesia de San José, de Medellín, se hayan construido a la entrada del templó nichos para colocar restos mortales. En esa plaza se celebran el mercado del domingo y una feria de ganados bastante concurrida, los lunes.

    Se nota bastante movimiento comercial, debido a la riqueza del Municipio, como que éste es centro obligado por ahora de extensa región a que sirve el ferrocarril. Hay varios hoteles y muchas fonditas.

    La población tiene aguas abundantes y de buena calidad, de las cuales una parte pertenece al Municipio y otra a los particulares, a quienes las cedió éste en tiempos anteriores. Los particulares sólo pagan por las de su propiedad a razón de cinco centavos el metro lineal cuando tienen que remover las calles para arreglarlos acueductos; pero eso se hace, como en Medellín, sin sujeción a reglas fijas. El agua del Municipio se arrienda a particulares ,a $0-50 mensuales la paja de diez líneas. Se ha empezado a hacer alcantarillas, de las cuales pueden hacer uso los particulares a perpetuidad mediante el pago de $20 por una sola vez.

    Hay buen alumbrado eléctrico, de propiedad del Distrito. La destinan 80 lámparas para el servicio público, de las oficinas y de la iglesia, a la cual se le cede gratuitamente; esas lámparas tienen de 50 hasta 200 bujías. Por el servicio a los particulares se les cobra a razón de $ 0-2 mensuales por bujía, lo cual, como se comprende, se presta a infinitos fraudes. Además, a una trilladora se le da energía eléctrica por $ 75 mensuales. El alumbrado privado produce cada mes $ 88.

     El presupuesto de rentas comunes del Municipio es $ 8,438-31, y el de instrucción pública $ 1,133-55.

     Tiene Caldas 5,404 habitantes en el censo de 1912 ; en 1870 tenía 2,737 (El censo de 1918 le da 5,863.).  La propiedad raíz está avaluada en el catastro en $ 596,235 su temperatura may suave, aunque a mí me pareció de ambiente algo húmedo, 19°; altura sobre el nivel del mar, 1,800 metros.

     Hay una escuela urbana de varones y otra de mujeres, con 464 alumnos, y cuatro rurales alternadas, con 233; un colegio de niñas, con 38, y uno de varones, con 42. El Departamento auxilia a estos dos colegios con $ 50 y $ 30, respectivamente, y el Municipio con $ 150, que se distribuyen mesualmente, según las necesidades década establecimiento.

     Se beneficio ganado mayor y menor cada dos días, y en la sumas el consumo es de 22 cabezas del primero y 25 del secundo.

     En 1874 hubo 142 nacimientos, de ellos 19 de hijos ilegítimos;  136 defunciones, y 720 matrimonios.

     La principal industria es la pecuaria, y se producen bastante los plátanos y el café.

    Hay una asociación llamada de Socorros Mutuos, con 325 socios, que contribuyen semanalmente con $ 0-10 cada uno. Lo que se recaudase destina a pagar médico y botica que necesiten los socios y sus familias.

     Se publican en Caldas dos periódicos semanales; uno de ellos tiene ya más de dos años de vida, y el otro más de uno. No tratan asuntos políticos.

     En 1882 inició el doctor Teodomiro Llano el establecimiento de una locería y vidriería en este distrito, para lo cual formó una compañía anónima con varios de los principales capitalistas de Medellín, y puso la empresa bajo la dirección del alemán Reinaldo Paschi, quien murió algunos años más tarde. La empresa fracasó, y en 1890 se hizo cargo de ella Enrique Restrepo Mejia, quien había hecho estudios especiales de la industria en Francia. El tomó la mitad de la empresa, y la otra mitad quedó de los antiguos accionistas, y la levantó notablemente. Hoy pertenece locería a Enrique Mejía Ochoa y Antonio Echavarría, quienes compraron todas las accione, y la vidriería a Greiffeinstein & Compañía.

    El director técnico de la locería es un mozo antioqueño, que apenas sabe leer y escribir, y la maneja con un acierto admirable. Entre los obreros, que son 25, no hay uno solo que no sea de la tierra.

     El combustible que se usa es carbón mineral de Angelópolis y Amaga, que cuesta a $ 5 la tonelada. La arcilla blanca se trae dé la Provincia de Oriente, especialmente de la población del Carmen, y todos los demás materiales se encuentran en Caldas.

    Produce esta fábrica toda clase de objetos de vajilla de loza, baldosines, adobe refractario, aisladores para líneas eléctricas, etc., en fin, toda obra de cerámica en número de 10,000 piezas semanales, todo de muy buena calidad, como lo prueba el hecho de consumirse lo que se fabrica en Antioquia, Bolívar, Atlántico, Santander y Caldas, donde hay agencias y grandes almacenes. En Cundinamarca tiene una agencia en Girardot. A causa, del gran pedido, al contrario puede atenderse   debidamente, está tratándose de ensanchar la fábrica.

     Los precios de estas manufacturas son muy bajos, como puede juzgarse por los siguientes : una docena de platos de mesa vale $ 1; una docena de platos para dulce, $ 0 -60; una de tazas para caldos, de $ 0-30 a $ 1.

    El señor Mejía Ochoa, con aquel espíritu cristiano que tan querido y respetado lo ha hecho en Antioquia, ha convertido la fábrica de locería de que hablo en un modelo de orden y buena organización y no seguro porvenir para, el obrero que entra y se maneja correctamente. El que enferma, si no es por desarreglo de costumbres, recibe el jornal íntegro mientras no puede trabajar, por mucho tiempo que dure la incapacidad. Al obrero que en el primer año se ha manejado bien, se le estimula a que adquiera una casita en propiedad, y para ello se le anticipa en dos contados el valor de ella, sin cargarle interés, para descontarle en pequeñísimas cuotas semanales con semejantes condiciones Dios ha bendecido esta empresa grandemente.

     También es muy notable la de vidriería, a cargo de un español de origen francés, quien es accionista. Desde 1902 se instaló esta fábrica por separado de la locería. En ella no se hacen vidrios planos, pero sí en numero de mas de 20000 piezas semanales, vasos de todos tamaños, floreros, botellas, botellones Juegos de baño, frascos, tejas, baldocines, lámparas, pantallas para luz eléctrica, saleros, etc. En fin, toda suerte de envases para botica y de objetos en que se acostumbra emplear el vidrio, La coloración de la manufacturas es de mucho mérito.

    Hay en la fábrica 55 obreros, entre ellos muchos niños de poca edad, a los cuales se estimula.

    La materia prima, se introducía de Europa, y ahora de los Estados Unidos, menos la cal, el cuarzo y la tierra especial que se emplea. Esta es traída de Ríonegro.

    Los artículos de la fábrica tienen activo mercado en el Cauca, en Santander y en el Tolima., y en Medellín y en Manizales hay grandes almacenes de ellos; los precios de todo son sumamente  bajos.

    Hay también en Caldas dos fundiciones, donde se hace toda clase de máquinas e instrumentos más usados en las industrias del país. A Cundinamarca han llevado muchos trapiches y oirás máquinas fabricadas en Caldas.

     Además hay una fábrica de clavos monta la por capitalistas de Medellín.

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