636      EL REGRESO


 

La tierra ofrece el ósculo de un saludo paterno...
Pasta un mulo la hierba mísera del camino
y la montaña luce, al tardo sol de invierno,
como una vieja aldeana, su delantal de lino.
Un cielo bondadoso y un cefirillo tierno...
La zagala descansa de codos bajo el pino,
y densos los ganados, con paso paulatino,
acuden a la música sacerdotal del cuerno.
Trayendo sobre el hombro leña para la cena,
el pastor, cuya ausencia no dura más de un día,
camina lentamente rumbo de la alquería.
Al verlo la familia le da la enhorabuena...
Mientras el perro, en ímpetus de lealtad amena,
describe coleando círculos de alegría.

Julio Herrera y Reissig
(1875 - 1910)
Uruguayo.


 

 637      CANT DEL CAMPEROL (*)


 

La tarda s'esllangueix; les ombres assaonen
           la vinya i el sembrat.
Els fruits del presseguer a poc a poc es fonen       

 en l'aire fatigat.
És l'hora del retorn. A la carena brilla,
           vermell, el primer estel.
A la muntanya hi ha un gemegar de guilla         
 i degotalls de cel.
Plaer del camperol: des d'una recolzada
           la mar que no té fi.
L'estepa i el fonoll li fan una vorada
          al marge del camí.
És la nit de Sant Joan i un foc albirador
          l'esguard pressentiria
si veu, mesclats, en l'horitzó,
la flor del llimoner i el fum de la masia.

Tomás Garcés
(1901- )
Catalán.


 

638      EL RETORNO


 

Soporosa es la tarde.
Junto al estrecho aprisco sestean los ganados.
La vaca, zahareña, 
muge tranquilamente, mientras sopla la peña, 
la agridulce nariz del buen ternero arisco...

Colúmbrase, entre zarzas, el caldeado risco 
tras el que da el amate  su nota lugareña. 
Un ponentino sol, indeciso diseña 
sobre el nácar del cielo, su ensangrentado disco.

En el largo camino polvoso y solitario
se esparce largamente la voz del campanario
y el murmullo del bosque y el rebramar del toro.

Y al nativo regazo de las silvestres chozas
retornan de la fuente las insinuantes mozas
desgranando en el aire sus cantinelas de oro.

Alfredo Espino
(1900-1928)
Salvadoreño  


 

(*)      
CANTO DEL CAMPESINO // La tarde languidece; las sombras difuminan / la viña y el sembrado. / Los frutos del melocotonero poco a poco se esfuman / en el aire fatigado. / Es la hora del retorno. En la loma brilla / roja, la primera estrella. / En la montaña hay un gemir de borra / y gotear de cielo. // Placer del labriego: desde un recodo / (mirar) la mar sin fin. / La estepa y el hinojo le hacen un borde / al margen del camino. // Es la noche de San Juan y un fuego visible / la mirada presentiría / si ve  mezclados, en el horizonte, / la flor del limonero y el humo de la alquería (regresar *)
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