395 VAMOS A LA ZAFRA
Vamos mi amor a la zafra,
tenemos que levantar
todo el dulzor de la tierra
cuajado en las fibras del cañaveral.
De sol a sol en el surco
trabajaremos los dos,
mientras madura en tu entraña
el hijo cañero que tengo con vos.
Quiero que tengas un chango(1)
para yapar el jornal,
porque pelando maloja
se come mis brazos el cañaveral.
Ya no creo en el desquite
que buscaba en el alcohol.
¡Vamos mi amor a la zafra...
me queman las ganas de hachar sol a sol!
Cuando voleo el machete,
tajando la sombra del cañaveral,
es el sudor la simiente,
salando caliente mi sangre y mi pan.
Jaime Dávalos
(1921- )
Argentino.
396 EL TRAPICHE
Juego de mazas que gira
la mansa yunta babeando,
mientras la caña llorando
grita, se queja y suspira.
Y la paila que delira
por tomar el jugo luego,
luce un vestido de fuego
que su loca sed inspira.
Es tazón de espuma rica
bajo un ambiente que pica
porque el horno está caliente.
Y es campana que repica
y el trabajo santifica
con el dulzor de un sobado.
(2)
Reinaldo Soto Esquivel
(1900- )
Costarricense.
397 EL TRAPICHE
Era el viejo trapiche de madera,
el que molió las cañas
nacidas al calor de la primera
fértil fecundación de las entrañas
de las vírgenes tierras lujuriosas,
que sus pródigos senos
dieron voluptuosas
a las caricias dulces, pero extrañas,
de gérmenes ajenos.
El trapiche de bueyes
que lento y perezoso se movía,
dando a la animación de los bateyes
la rústica alegría
de sus blancas maderas perfumadas,
que a los montes vecinos
arrancaron a golpes las cansadas.
hachas de los esclavos campesinos.
De la yunta maestra
a la pértiga uncida,
la marcha siempre igual, hábil y diestra,
por la faena habitual medida,
parece que acompasa
los monótonos ruidos de la casa.
El íntimo crujir de las espigas
de las gastadas piezas
que cuentan a las muescas sus fatigas
al roce de sus hondas asperezas;
el lento tropezar de los piñones
que en marchas invariables y seguras
van repitiendo siempre sus canciones
a las mismas ranuras.
Y la queja doliente del molino
que prolongada gime,
mientras el llanto dulce y cristalino
del tierno tallo que la maza exprime,
en tímidos raudales
parece que en silencio se dilata,
inmóvil, dibujando en los canales
una cinta de plata.
En tanto que, apagados y lejanos,
del canto de los negros africanos
que en los confines lánguidos se pierde,
se oyen los roncos dejos guturales
en la tristeza rumorosa y verde
de los cañaverales.
¡ Oh rústico trapiche!, tú tenias
hondas melancolías
que en las solemnes calmas
de los agrestes campos recogiste,
en el susurro errante de las palmas
inmensamente triste,
en las remotas selvas que perfuma
del plañidero cedro la resina,
en la pálida hoja blanquecina
de la frágil yagruma,
en la sutil fragancia
del corpulento jobo
y en la salvaje y áspera arrogancia
solitaria y tenaz del algarrobo.
Es tuyo mi cantar, ¡oh viejo amigo!,
de mi niñez romántica testigo.
Tus rubios camellones de bagazos
fueron los tibios y mullidos brazos
donde encontraba cariñoso abrigo
el sueño de mi rústica inocencia,
y en los bateyes aprendí contigo
a cantar el dolor de la existencia.
Francisco J. Pichardo
(1873-1941)
Cubano.
398 COSTUMBRISTAS
En el ingenio viejo que no muele,
sustituido ya por los Centrales,
un sello de añoranzas ancestrales
en su despido de dolor repele.
Es posible que aun la torre vele
el güin cenizo en giros magistrales,
y el sueño azul de los cañaverales
su fraterna hermandad, también revele.
Destrozados los muros de viviendas,
como sombras de mágicas leyendas,
siniestra proyección hará la luna.
El antiguo sereno, ya no duerme
por hábito adquirido, y vela inerme
debajo de una mata de yagruma.
Enrique Martínez
( ? )
Cubano.
399 PARADO O ENGENHO... (*)
Parado o engenho, extintas as senzalas,
Sem mais senhor, existe inda afazenda,
A envidraçada casa de vivenda
Entregue ao tempo com as desertas salas.
Se ali penetras, vês em cada fenda
Verdear o musgo o ouves, se acaso falas,
Soturnos ecos e o roçar das alas
De atros morcegos em revoada horrenda.
Ama o luar, entretanto, essas ruínas.
Uma noite, horas mortas, de passagem
Eu a varanda olhava, quando vejo
A tanela da frente, entre cortinas
De prata e luz, chegar saudosa imagem
E, unindo os dedos, atirar-me um beijo...
Antonio Mariano Alberto de Oliveira
(1857-1937)
Brasileño.
400 AZÚCAR
Yo la vi entre los negros.
Sus guerreras espadas
eran un remolino en su sandalia;
un remolino verde
de hojas afiladas.
Mas le movieron guerra
y la vencieron
y las máquinas
con feroces cadenas
le amarraron las alas.
Atada y prisionera
fue molida,
exprimida,
estrujada.
Y cayó de repente
como un ángel
toda la catarata
de sus plumas
e iluminó los rostros de los negros
con una eterna claridad de lámpara.
Pero no la mataron,
que los hombres no matan
ni la verdad ni el alma.
Y ahora es esta reina
que anda
-con sonrisa de niña-
por mi casa.
Con aureola de estrella
está sentada
frente al lino y al vino
y a las rosas. El gato
en sus dos esmeraldas
la retrata,
mientras cae en un cubo de dulzura
toda la maravilla de la tierra
y toda la blancura del alba
en mi pequeña taza de café
y la hebra
azul del cigarrillo
sube buscando
las estrellas altas,
azúcar de las noches
aventada
por el puño de Dios
sobre mi casa.
José María Vivas Balcazar
(1918 - 1960)
Colombiano.
LINO
401 [CRECE DE PRESTO...]
Crece de presto, poderosa yerba,
que medras en la injuria, si dispones,
no a Pitágoras manto, ni los dones
de Aragne, que irritaron a Minerva;
ni senos para hacer a la Asia sierva,
cuando navales fábricas compones,
y al viento opuesta, a descubrir regiones
vuelas, que el orbe idólatra conserva;
sino para apretar deste vecino
Causídico la pérfida garganta
(sacro lazo) que luego de mi mano
serás de la piedad ofrenda santa.
Crece, tardo suplicio; tú, Silvano,
Dios de los campos, guarda el deste lino.
Bartolomé Leonardo de Argensola
(1562-1631)
Español.
VIÑAS
402 "VINYES VERDES VORA
EL MAR (**)
Vinyes verdes vora el mar,
ara que el vent no remuga,
us feu més verdes i encar
teniu la fulla poruga,
vinyes verdes vora el mar.
Vinyes verdes del coster,
sou més fines que la userda.
Verd vora el blau mariner
vinyes amb la fruita verda,
vinyes verdes del coster.
Vinyes verdes, dolç repòs,
vora la vela que passa;
cap al mar vincleu el cos
sense decantar-vos massa,
vinyes verdes, dolç repòs.
Vinyes verdes, soledat.
del verd en l'hora calenta.
Raïm i cep retallat
damunt la terra lluenta;
vinyes verdes, soledat.
Vinyes que dieu adéu
al llagut i a la gavina,
i al fi serrellet de neu
que ara neix i que ara fina...
Vinyes que dieu adéu!
Vinyes verdes del nieu cor...
Dina del cep s'adorm la tarda,
raim negre, pàmpol d'or,
aigua, penyal i basarda.
Vinyes verdes del meu cor...
Vinyes verdes vora el mar,
verdes a punta de dia,
verd suau de cap al tard...
Feu-nos sempre companyia,
vinyes verdes vora el mar!
Josep M. de Sagarra
(1894-1961)
Catalán.
403 LAUDANZA DE LA VID
I
Por los campos de azur, próvido llega
el hálito vernal, tejiendo rosas,
y calienta con manos fervorosas
los frutos en agraz, que abril le entrega.
Se festona la ruta veraniega
con retoños de sol y mariposas;
el vástago, de ramas perezosas,
da el fruto y a su peso se doblega.
En cada floración, pule la vida
sarmientos de cristal, pulpa encendida,
frutos de miel y pristino retoño.
Y la calina lleva a sus telares
las hebras luminosas del Otoño,
para tejer su aroma en los lagares
II
Odorante licor hincha la malla
poliforme y sutil del rubio grano:
fruto en sazón que protectora mano
labra en la vid cuando la yema estalla.
Brilla la cepa al sol de la rocalla,
y el retoño, cautivo del solano,
va siguiendo los pasos del verano,
y se liberta en otoñal batalla.
Bajo el terrón -fermento de amargura-
es la simiente dádiva futura,
en la paz hogareña suspendida.
El tiempo cuaje en brotes de esperanza
y al sol de la heredad, forja la vida
sueños de vid en campos de labranza.
III
Plurales tirsos donde el tiempo aloja
zumo encerrado en ánforas morenas,
con zarcillos de luz entre sus venas,
y un corazón fragante en cada hoja.
Cuando encienden las viñas su panoja
y la pulpa lustral madura apenas,
el grano melifica las faenas,
y frutece el afán en sangre roja.
-Mieles de abril en madurez de agosto
con sangre de oblación, entrega el mosto licor de vid en cáliz de
dulzura.
Dora la siega campos de esmeralda,
y la Vendimia va por la llanura
con un sol de racimos a la espalda.
José Antonio Niño
( ? )
Mejicano.
(1) |
Chango, changa =Trabajo o faena de poca duración. (regresar 1) |
(2) |
Sobado = Especie de dulce de caña, equivalente al blanqueado, moscorrofio y quizá alfandoque de otras partes. (regresar 2) |
(*) |
XVII // PARADO EL INGENIO... //Parado el ingenio, / extintos los barracones, / ya sin señor, todavía existe la hacienda, / la envidrada casa de vivienda / entregada al tiempo con las salas desiertas. // Si allí penetras, ves en cada hendidura / verdear el musgo y oyes, si acaso hablas, / lúgubres ecos y el rozar de las alas / de tenebrosos murciélagos en revolar horrendo. / Ama la luna, entre tanto, esas ruinas. / Una noche, a altas horas, de pasada, / yo la baranda miraba, cuando veo / en la ventana, / del frente / entre cortinas / de plata y luz, llegar recordada imagen / y, uniendo los dedos, enviarme un beso... (regresar *) |
(**) |
VIÑAS VERDES VERA AL MAR / Viñas verdes cerca del mar, / ahora que el viento no susurra, / os hacéis más verdes y aun / tenéis la hoja medrosa, / viñas verdes cabe el mar. // Viñas verdes de la costa, / sois más finas que la alfalfa. / verde cabe el azul marinero / viñas con la fruta verde, / viñas verdes del abajadero. // Viñas verdes, dulce reposo, / cerca la vela que pasa; / cabeza al mar cimbráis el cuerpo / sin ladearos demasiado, / viñas verdes, dulce reposo. / Viñas verdes, soledad / del verde en la hora caliente. / Racimo y vid recortada / sobre la tierra luciente; / viñas verdes, soledad. / Viñas que dicen adiós / a la alondra y a la gaviota, / y al fino fleco de nieve / que ahora nace y ahora acaba... / Viñas que dicen adiós. / Viñas verdes de mi corazón... / dentro de la cepa se aduerme la tarde, / racimo negro, pánipano de oro. / agua, peñón y pavor. / Viñas verdes de mi corazón... // Viñas verdes vera al mar, / verdes del amanecer, / verde suave hacia el atardecer... / Hacednos siempre compañía,.. / viñas verdes cerca al mar! (regresar **) |
