Selección de poesía Colombiana, años 80 y 90

HUGO CHAPARRO VALDERRAMA
(1961)


Nació en Bogotá, en 1961. Es director de los Laboratorios Frankestein, donde dedica sus días a la escritura poética, narrativa y ensayística, en especial sobre cine, música y literatura. Ha publicado |El capítulo de Ferneli (novela, 1992), |Lo viejo es nuevo y lo nuevo es viejo y todo el jazz de New Orleáns es bueno (ensayo, 1992), |Imágenes de un viaje (Premio Nacional de Poesía Colcultura, 1993); |Si los sueños me llevaran hacia ella (novela, 1998) y |Para un fantasma lejano (Premio Nacional de Poesía Misterio de Cultura 1998).

 

Retrato en el desierto

La imagen me presenta

la corteza calcinada de la tierra.

Las vetas sombreadas que reposan en las rocas

dibujándose en los pliegues de la luz,

anuncian un crepúsculo cercano.

Adherido a una montaña

bajo el sol del verano permanente,

un arbusto solitario

se transforma en yerba quebradiza.

Imagino en tal desierto

el rumor enronquecido de un viento pasajero

soplando tenuemente.

Apenas se vislumbra algo más

que la sed y la aridez y la apatía de una

nube

rozando con su cuerpo las arenas.


Un arroyo o el más delgado hilo de agua

serían allí una ironía.

No hay bestias ni animales

ni la sombra de una fiera moribunda

resignada a su destino.

El paisaje podría parecer sin vida

pero un detalle, conmovedor, lo protege.

La sombra que proyecta tu presencia en la

arena de la imagen,

en la foto permanente de un instante del

pasado,

observando aquel paraje cuya muerte es

conjurada,

derrotada y vana,

cuando el mundo y su bondad

festejan y celebran

por la obra y por la gracia de tu vida.

El fragmento de ese mundo

se convierte así en santuario

porque sé

que estás en él.


Sobre el insomnio y sus fantasmas

Imagino

que en cualquier momento

cuando abra los ojos

tras el sueño

te veré allí.

Aunque no sea cierto.


Los ojos o el espejo del alma

Aun si fueras un vampiro

y jamás viera mi rostro

por toda la eternidad

siempre tendría tus ojos

para contemplarme en ellos.


Fantasmas en la sombra

Si cayera otra vez la lluvia generosa

vería en este bosque

la imagen secreta de mi infancia;

a mi padre caminando entre los árboles,

recorriendo -con la guía entrañable de su mano-

el paisaje, los senderos que ahora cruza la memoria,

avanzando en el tiempo y el pasado;

rescatando lo que fue quedando atrás,

cuando el cuerpo y el aliento trabajaban sin dolor.

 

 

 

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