El Idolo
Qu' importe le flacon pourvu qu' on aie l'Ivresse?
Maga de las redomas letales, que recatas
-como dentro de un círculo mágico- mis postreras
Fatigas y mis sueños volubles en las gratas
Penumbras de un nirvánico jardín de adormideras;
con tus azules uñas de harpía me laceras
El corazón desnudo... ¿Qué importa, si dilatas
El horizonte rosa y oro de mis quimeras
Y si me das tus besos al tiempo que me matas?
Al par ramera y virgen, tú posees la llave
Del negro paraíso donde brindas el suave
nepenthes de tus labios a los mismos que inmolas;
y en cuyo umbral vedado vigilas, grave el ceño,
Los párpados violetas cargados de beleño
y con las manos cándidas colmadas de amapolas.
