Reseña del libro: Parte moral del evanjelio esplicado por los espíritus perfectos. Precedida de un vocabulario espírita i de una comunicación del espíritu del señor Manuel José Mosquera, Arzobispo que fue de Bogotá, i seguida de varias comunicaciones i de un hecho histórico espírita.
Datos bibliográficos:
Publicación dedicada a los colombianos. Por la Sociedad Espiritista
americana --- Sección Bogotá. Bogotá Imprenta de Gaitán. 1868.---
16 x 10.5 Cms. 48 páginas.
Artículo escrito por Raúl Jiménez Arango, para El Tiempo, en
Octubre 10 de 1965.
A falta de cine, radionovelas y televisión ---que tan pocas
visiones de algún valor espiritual contiene---, las buenas gentes
del siglo XIX tuvieron que inventar el espiritismo para llenar sus
proverbiales ratos de ocio y sus lentas noches de insomnio.
La publicación se compone de tres partes. La primera comprende "El
espiritismo Perfecto comparado con el Espiritismo Imperfecto", un
vocabulario espiritista y la comunicación del espíritu del
arzobispo Mosquera. La segunda, titulada "El Evanjelio esplicado
por los Espíritus Perfectos", se divide en XXV capítulos precedidos
de una introducción. Casi todos comienzan con lo que "Jesús dijo".
El último, sobre "El Cielo i el infierno" termina así: "Hemos
concluido esta obrita para que se publique por la imprenta, cuando
se presente la ocasión oportuna. Así lo quiere Dios i así lo
exijimos nosotros los espíritus que acompañamos al Altísimo". La
tercera parte transcribe los mensajes de ultratumba de varios
espíritus, sobre diversos temas, y la "Diferencia histórica entre
lo que piensa un Obispo en la tierra i lo que enseña desde su vida
de ultratumba", por haber quemado 300 volúmenes de espiritismo en
su sede de Barcelona, según parece.
La comunicación del arzobispo Mosquera está fechada en Bogotá el 2
de julio de 1866. Para ilustrar el criterio de quienes tuvieron
alguna vez la peregrina idea de canonizarlo, vale la pena copiar
los siguientes apartes:
"El espíritu de Manuel José Mosquera está presente para enseñar lo
que es el romanismo, el cristianismo i el espiritismo de una manera
que no haya exajeración en pro ni en contra de ninguna doctrina,
sino con toda imparcialidad". - "La mayor parte de los papas, de
los obispos, de los clérigos i de los concilios romanos, i griegos,
pospusieron el bien de la humanidad, a una jeringonza que llamaron
ciencias sagradas: i ahogaron la humanidad en el piélago de las
formas, pisoteando con descaro el fondo relijioso i moral del
cristianimismo". "El romanismo cometió la torpeza de prohibirle al
hombre razonar, pues la razón humana ha estado siempre en pugna
contra los dogmas inintelijibles de la iglesia romanista".
Entre las otras comunicaciones, hay dos, hechas seguramente en
Bogotá y fechadas el 16 y el 28 de abril de 1868, respectivamente.
La primera fue dictada "por un espíritu que se llamó él mismo con
el mui respetable nombre de Jesús" y la segunda, "por un espíritu
que se llamó a si mismo María Madre de Jesús. Esta última, ---sin
que ello comprometa nuestro criterio personal según aconseja
Pilatos para ocasiones semejantes---, dice así:
"Vengo a vindicar el espiritismo perfecto contra sus calumniadores,
que le han atribuido el absurdo de que ataca la pureza moral de la
madre de Jesús. Ninguna más que yo sabe que el espiritismo
perfecto, no se ha permitido nunca la más leve enseñanza contra mi.
Antes bien me consta que he sido defendida por él en las
conferencias que se han tenido sobre mi conducta moral. No es,
pues, el espiritismo perfecto el que me ha calumniado sino los
traficantes con mis favores, que enseñan que no protejo si no a los
que le compran mi protección con dinero, pues me igualan con las
mujeres que han prostituido su amor. I si no véase lo que han hecho
con las advocaciones de Chiquinquirá, la Peña i otras mui
conocidas".
La bibliografía colombiana del siglo XIX sobre espiritismo, además
de algunos escritos de Manuel María Madiedo, comprende un folleto
titulado "El Espiritismo en su más simple expresión; escrito en
francés por M. Allan Kardec, Bogotá, Imprenta de Gaitán 1874" (35
páginas); la revista Psychis o Estudios del Alma Humana", Bogotá,
imprenta de Gaitán (12 números, entre el 1° de diciembre de 1870 y
el 30 de noviembre de 1871) y la revista "La Luz de Sion",
redactada por Manuel J. Angarita (12 números) entre el 16 de mayo
de 1876 y el 31 de mayo de 1878. Según Laverde Amaya, el
zipaquireño Eugenio Orjuela publicó en la segunda serie de "El
Mosaico" unos artículos titulados "Espiritualismo y espiritismo".
Por su parte "La Caridad" el 6 de enero de 1870 y 29 de julio de
1875 polemiza sobre el tema, atacándolo
Desde el punto de vista religioso. Transcribe sendas cartas de los
señores Ignacio Pereira y Madiedo, en que éste certifica
públicamente que el primero no es espiritista, por habérselo pedido
con la voz al cuello.
