Reseña del libro: Contrástes



Datos bibliográficos:
Rodrigo de Rahavanez. Novela histórica de costumbres bogotanas. 1905. G. Forero Franco, Editor Calle 4ª, Numero 48. Bogotá Colombia) --- 16 x 11 Cmts. XXV Y 274 páginas.

Artículo escrito por Raúl Jiménez Arango, para El Tiempo, en Diciembre 15 de 1968.

No se trata de una novela histórica sino de una serie de cuadros o episodios costumbristas, animados algunos de ellos con tal cual acontecimiento novelístico, y enlazados casi todos por la presencia de los mismos personajes. Es la primera obra publicada por Daniel Bayona Posada y Pedro Gómez Corena con el seudónimo conjunto de "Rodrigo de Rahavánez". Como ocurre con "Caprichos" (1907) y 'Pasiones"- (1910), la parte que corresponde a cada uno de los autores es muy difícil de determinar.
Se inicia con una presentación del señor R. Escobar Roa, titulada "Por falta de prólogo", y comprende los siguientes capítulos no reseñados en índice: "E1 viejo amigo" (Introducción); "Plaza de Albán", "El Cometa", Teatro de Colón", "Antaño", "El monte", "De viaje", "Elvira", "Lunch", "El Oasis", "Anfiteatro", "Los Nidos", "El pueblo", "Al río", "La noche", "Alberto", 'El Lidiador", "Los' Trasnochadores", "Gerardo", "El baile", "Cortejo fúnebre", "Octava", "Manuel", "Cara a cara", "Consecuencias", "Incendio", "La cartas", "Emilio", "Alicia", "Redención" y "Misa campal".
El prologuista, después de varias consideraciones generales, menciona la necesidad y dificultad de la novela de costumbres en Colombia, y señala a "Maria", "Manuela", "Frutos de mi tierra" y "Amores y leyes" como las producciones que en su opinión se han hecho "con más o menos éxito". Habla; con mucha oportunidad, de la nueva tendencia literaria llamada "realismo", que debe estar situada en el término medio entre el ya pasado de moda "idealismo" de los románticos y el "naturalismo" de quienes han caído en el extremo contrario. En su opinión la obra de Rahavánez se caracteriza por la presentación realista de los temas en ella tratados, y este propósito, más que el valor intrínseco unido a la autenticidad de los protagonistas y de los escenarios, constituye su principal mérito.
En "Contrastes" figuran tranvías llenos de gente: funciones de gala en el Teatro Colón; libaciones, versos y ajiaco en características "fondas"; paseos a las "quintas de Chapinero"; escenas de anfiteatro y hospital; viajes a tierra templada con baños de río, naranjales y besuqueos (sin pasar de ahí); misa dominical en el pueblo; elegante baile que termina en suicidio; misa de entierro solemnizada con "gemidos prolongados de los violines", "ayes tristísimos de las violas" y "ronquidos de protesta del violón", discursos en el cementerio; visiones vengativas: incendios, y espectáculo multitudinario en la Plaza de Bolívar. No faltan, tampoco, los lugares comunes, las frases sobrecargadas de adornos baratos y la preciosa niña en cuya figura se destacan "sus pupilas decidoras de ternezas y los rizos negros de sus blondos cabellos". (Pág. 273).
El número 92 del periódico "Sur América", correspondiente al dos de septiembre de 1905, en la sección "Bibliografía", decía:
"Contrastes. Novela de costumbres colombianas por Rodrigo Rahavánez, con ameno prólogo del poeta R. Escobar Roa. El desconocido autor que modestamente oculta su nombre bajo aquel seudónimos, revela altas dotes para el difícil género de literatura que se ha ensayado y que, como el dramático, ha sido muy descuidado entre nosotros. En 'Contrastes' llámanos la atención, lo suelto y fácil del diálogo, algunas descripciones fieles y el estilo sencillo. No nos gustó aquello de que caballeros de alta clase, por muy bohemios que el autor los llame, aparecen comiendo en una inmunda ajiaquería como "El Cometa", tomando vulgar licor del pueblo y pasan luego al Teatro Colón a los palcos de distinguidas señoritas. Tiene la obra, además, algo inmoral que no nos gusta".
La farisaica pudibundez de este comentario resulta increíble en un periódico como "Sur América" cuyos directores se distinguieron siempre por la ostentación que solían hacer de la amplitud de sus convicciones.

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