Reseña del libro: Método o arte de aprender a cortar vestidos para señoras y niños, según el sistema de proporciones. Acompañado de un tratado de corte de camisas para hombre
Datos bibliográficos:
Pedro Maria Arango M. Sastre y profesor. Con privilegio en
Colombia, Bogotá, Casa Editorial de M.- Rivas & Ca. M.
Rivas, director. 1887 --- 21 x 14 cms. VIII y 72 páginas. X
Planchas litografiadas.
Artículo escrito por Raúl Jiménez Arango, para El Tiempo, en
Diciembre 4 de 1966.
Salvo prueba en contrario, puede tenerse esta obra como la
primera del género, escrita ---y publicada--- por un autor
colombiano. En 1849 se imprimió un "Reglamento de Uniformes del
Ejército de la República", con descripciones e indicaciones
minuciosas y gran cantidad de ilustraciones que, sin embargo, por
su carácter oficial y especializado, no puede considerarse como un
tratado de modas. El señor Arango, en la "Explicación" que da
comienzo a su libro, dice:
"En extremo notable es la necesidad que hay en el país de un texto
claro sobre, sastrería o corte de vestidos para señoras, de manera
que se halle al alcance de todas las personas de mediana
inteligencia, al mismo tiempo que de medianos recursos, y que esté
escrito en los términos propios del arte y en los usados en el
país. Las obras que hay entre nosotros, en la materia, escritas por
profesores europeos, no satisfacen cumplidamente la necesidad de
que hablo, pues la deficiencia y la poca claridad con que están
escritas, las inutilizan para el objeto que debían llenar y que sus
autores se han propuesto" ... "Presento, pues, a las señoras de la
República de Colombia, y espero que sea aceptado por ellas con la
benevolencia que las distingue, este texto que con el título de
"METODO O ARTE DE APRENDER A CORTAR VESTIDOS PARA SEÑORAS Y NIÑOS",
he escrito para ellas, no impulsado por una vanidad caprichosa,
sino movido del ardiente deseo de que en Colombia se propague la
manera de vestir con elegancia, como signo evidente de civilización
y de cultura".
Con unos "Preliminares" continúa el "Tratado de corte" que en
términos muy claros y didácticos, se desarrolla de acuerdo con lo
expuesto en la portada. Finaliza con diez planchas dobladas,
dibujadas por el autor y litografiadas por Ayala. Contienen estas
la muestra de todos los patrones o moldes necesarios para poner en
práctica el texto, que, por su parte, hace continua referencia a
cada una de las "Figuras". Esta parte gráfica de la obra, titulada
"Planchas profesionales", va precedida de una portada a dos
tintas.
Los siguientes anuncios, aparecidos en diferentes épocas, se
refieren a don Pedro María y su libro.
Pedro M. Arango, sastre de Medellín. Pone en conocimiento de la
juventud elegante i del público en jeneral, que se ha encargado del
establecimiento de sastrería del señor Rafael Benavides; en donde
se encuentra un completo i variado surtido de telas como también
varios artículos de moda i ropa hecha. En su trabajo ofrece
elengacia i esactitud en la confección de las piezas que se le
encarguen. 2ª calle real, volviendo para la de San José, número 6"
("Diario de Cundinamarca", número 1374 de julio 4 de 1874).
"MODISTERIA METODO O ARTE DE aprender a cortar vestidos para señora
y niños. Acompañado de un tratado de corte de camisas para hombre,
por Pedro María Arango N. Esta obra se compone de dos partes: la
una la forma el texto explicativo, la otra las planchas con figuras
litografiadas. De venta en la librería Luis Angel R., Calle 12ª
número 86, y donde los Sres. Paulo E. Morales & Castro,
portales, números 261 y 263. A $ 3 el ejemplar". (Desde el 14 de
febrero de 1888 en el número 244 de "La Nación").
"El METODO MAS PRACTICO de modistería, por el profesor Arango, se
vende en la librería del Atrio a $ 3". ("La Opinión", número 278 de
julio 31 de 1901).
Para hacerse la composición de lugar ---¡y qué lugar!---, es
conveniente recordar que en los años de publicación del "Tratado de
Corte", la nota saliente en el sentido más literal de la
palabra---, en la moda femenina era el miriñaque o "quitrín" La
frondosa maraña de la crinolina estilo Segundo Imperio se concentró
en este adminículo posterior, como su nombre lo indica, para subir
luego a los hombros y mangas en la década de 1890, desplazarse al
busto en los primeros años del siglo, desaparecer totalmente en los
años veinte y reaparecer, finalmente, más o menos, en los lugares
que Natura aconseja.
