Reseña del libro: Almanaque nacional o guía de forasteros de la Nueva Granada
Datos bibliográficos: Para el año de M DCCCXXXVIII. Bogotá. Impreso
por J. A. Cualla. Año de 1837. - 14 x 10 C.ms. 198 paginas.
Artículo escrito por Raúl Jiménez Arango, para El Tiempo, en
Diciembre 31 de 1967.
Esta "Guía de Forasteros", semejante a las que comenzaron a
publicarse en Madrid en 1722, tuvo como antecedentes locales
-santafereños- las de Joaquín Durán y Díaz, de 1793 y 1794, y la de
Antonio García de la Guardia, de 1806, impresas las primeras por
Antonio Espinosa de los Monteros, y la última por Bruno del mismo
apellido. Parece que existe, también, una de 1800, no comprobada
del todo.
Además del almanaque, con sus habituales informaciones sobre
cómputos eclesiásticos, témporas, fiestas movibles, explicación de
signos, eclipses y épocas notables, el plan general de la obra es
como sigue: lista de los gobernantes del país desde el tiempo de
los Zipa hasta 1837; casas reinantes en Europa, con indicación de
las fechas de nacimiento de los principales personajes de la Corte
de cada Estado, y la de la iniciación del reinado del soberano
respectivo; lista de los principales mandatarios de Asia y África;
presidentes de los Estados de América; composición del Sacro
Colegio de Cardenales; poder ejecutivo de la Nueva Granada;
ministros plenipotenciarios, encargados de negocios y cónsules;
poder legislativo; poder judicial, jueces letrados de hacienda y
escribanos; gobiernos de los provincias; gobierno particular de
Bogotá, con datos sobre policía, consejo, jueces parroquiales de
cada barrio y jueces para causas de imprenta; Dirección de
Instrucción Pública; Universidad de Bogotá y Colegios del Rosario,
de San Bartolomé y de Ordenandos; casa de educación; hacienda
pública, con informaciones sobre contaduría general, escribientes,
tesorería general, casa de moneda, administración de las salinas de
Zipaquirá y Chita, tesorerías provinciales y aduanas; dirección
general de correos y direcciones seccionales y expendió de papel
sellado; estado eclesiástico, que comprende: la serie de arzobispos
de Bogotá, cabildo metropolitano, tesorería de diezmos, curia
eclesiástica, curas de Bogotá , órdenes monásticas de la capital,
curas y vicarías del arzobispado con la enumeración de todos los
presbíteros que desempeñan los curatos de cada una de estas, y
datos sobre los obispados de Cartagena, Panamá, Popayán, Pamplona,
Antioquía y Calidonia "inpartibus"; estado militar, con todas las
divisiones, subdivisiones y ramificaciones del caso; lista de
abogados residentes en Bogotá y fechas de sus recepciones; lista de
médicos y farmacéuticos; museo, observatorio astronómico,
biblioteca, academia de derecho y facultad de medicina; datos sobre
la fundación de los principales establecimientos, parroquias,
iglesias, conventos y colegios de Bogotá; sueldos anuales de la
mayor parte de los empleados de la República; distancias de las
capitales de provincia a Bogotá; horarios de trabajo y de visita a
algunas corporaciones y establecimientos públicos de la capital;
distancias de algunos puertos de la República a otros extranjeros;
división territorial de la Nueva Granada; datos sobre educación
pública y salidas de correos; correspondencias de pesos, medidas y
monedas, con varios cuadros comparativos, y, por último, una
"Nota", las adiciones sobre eclipses para 1838, el índice general y
la fe de erratas.
Como puede observarse, todo este material, a excepción de los datos
sobre las casas reinantes en Europa, es interesantísimo y
definitivo para el estudio de la situación y organización del, país
en aquella época. Nombres, fechas, lugares, distancias, cargos y
asignaciones se hallan consignados con prodigalidad. Claro que las
informaciones sobre los mandatarios de Asia y África, y la
composición del colegio cardenalicio, que pueden consultarse en
cualquiera otra parte, también son relativamente superfluas.
Algunos datos de la "Guía de Forasteros", a manera de ejemplo,
pueden resultar curiosos: había por entonces en Bogotá 100
abogados, 29 médicos y 5 farmacéuticos; el presidente de la
República ganaba 12.000 pesos anuales, el vicepresidente 4.000, el
portero 200, el encargado de negocios ante la Santa Sede 5.000,
cada magistrado de la Corte Suprema 2.400, el portero de la misma
200, los profesores de derecho 200, el profesor de botánica 400, el
gobernador de Cartagena 3.200, el de Antioquia 2.400, el del Cauca
1.500, el portero de la gobernación de Mompós 100, los tenientes
coroneles 1.248, los cabos primeros 144, los tambores 132, los
pitos 132, los generales de división 3.000, el administrador de
correos del Chocó 300, etc.
El 12 de noviembre de 1837, decía la "Gaceta de la Nueva Granada"
en el número 322:
"A principios del mes entrante se publicará un 'Almanaque nacional
o Guía de Forasteros de la Nueva Granada'. Un análisis de este
trabajo se dará a luz por un anuncio impreso en algunos de los
periódicos que se publican".
Y, por otra parte, "La Crónica Semanal", el 1º de diciembre en el
número 11:
"En el número venidero insertaremos un artículo analítico sobre la
nueva publicación que se va a hacer en el presente mes de un
'Almanaque nacional o Guía de Forasteros, obra mui interesante i
que contiene datos sobre manera curiosos. Se dará también razón del
lugar en que se expende en esta capital, i en otras capitales de
provincia, igualmente del precio que se impone, que será mui
equitativo".
Por desgracia, en la colección consultada de "La Crónica Semanal"
falta una hoja del número a que alude la anterior información.
Allí, precisamente, debe estar el comentario. El 22 de diciembre,
el número 14 del mismo periódico anuncia que "desde el 26 próximo
en adelante, se hallará ya de venta". Desde el 29 -número 15- se
podía leer, finalmente, el siguiente aviso:
"Se halla ya de venta 'El Almanaque nacional o Guía de Forasteros
de la Nueva Granada' en los almacenes expresados de los Ss. Antonio
Ponce 1ª calle del comercio, Antonio Vélez i Gerardo Arrubla en la
2ª idem".
