Reseña del libro: Diccionario de pensamientos sublimes i sentenciosos. Estractado de los moralistas, legisladores, estadistas, escritores i publicistas; tanto de la antigüedad, como de la edad media i de nuestros días
Datos bibliográficos:
Gustavo de Lartigne. Traducido al castellano por A. L. (Un
epígrafe) Bogotá. Imprenta de El Día por José Ayarza. 1851. --- 14
x 10 Cms. 164 páginas.
Artículo escrito por Raúl Jiménez Arango, para El Tiempo, en Mayo 7
de 1967.
Hasta el momento, puede considerarse como el primer
"diccionario" impreso en Colombia. No está mencionado en el
interesante artículo que sobre este tema publicó el señor Vicente
Pérez Silva en el número 3 del volumen IX ---1966---, del "Boletín
Cultural y Bibliográfico" de la Biblioteca "Luis Angel Arango".
Inicia la lista de los diccionarios ---clasificados allí
cronológicamente---, el titulado "Diccionario para pensar", editado
en Bogotá por la "Imprenta de la Nación" en 1860. (Véase esta
sección el 19 de abril de 1964).
El 20 de septiembre de 1850, el número 120 de "El Neo-Granadino", y
los números 754 y 60 de "El Día" y "La Civilización" de fechas 5 y
17 de octubre del mismo año, respectivamente, iniciaron la
publicación de la siguiente noticia:
"INVITACION. - Va a publicarse en este país una obra que ha visto
la luz en el extranjero con el título de 'Diccionario de
pensamientos sublimes, filosóficos, políticos, morales i
literarios', en el cual se ven los nombres de sus autores al pie de
cada pensamiento. La personas de la capital que quieran suscribirse
a ella pueden hacerlo en esta imprenta, en la del 'Neo-Granadino' o
en el almacén del señor Anjel María Flórez sito en la galería baja
de la casa Consistorial N° 12 i los señores de las provincias en
las ajencias de 'El Día', de 'La Civilización' i el
'Neo-Granadino'. El precio de la suscrición es de doce reales el
ejemplar compuesto de 196 pájinas en 4°, i se dará principio a la
empresa cuando el monto de las suscriciones alcance a cubrir los
gastos. Por lo demás sería encomiar esta producción que por hombres
eminentemente ilustrados se ha considerado como la mejor de su
especie; i para que los suscritores i el público todo, puedan
formar una idea de la obra que le ofrecemos, insertamos a
continuación el discurso preliminar de su autor", etc.
El "Discurso preliminar" comprende el mismo epígrafe de la portada
del volumen, y casi los mismos párrafos de la introducción ---"Una
palabra al lector" --- con que se inicia la obra. Dice el
epígrafe:
"Una colección de pensamientos debe ser una botica moral donde se
encuentren remedios para todos los males. ---VOLTAIRE".
Los "Pensamientos sublimes i sentenciosos" se hallan dispuestos
como conviene a cualquier diccionario, en orden alfabético de
temas, términos, objetos o situaciones que sirven de base a cada
aforismo o frase lapidaria desde "Abrigo", "Abuso" y "Accidente"
hasta "Voluptuosidad", "Zeros" y "Zero". En el mismo orden, están
reseñados en índice. Solo hay una nota del traductor, al pie de la
página 105, para justificar la palabra "Moza" como equivalente del
término francés "Fille entretenue".
Teniendo en cuenta las tendencias filosóficas y políticas de la
época en que fue impreso el libro, bien puede adivinarse la
orientación y sentido general de los pensamientos en él contenidos.
"Administración", "Constitución", "Depotismo", "Derecho",
"Elecciones", "Fanatismo", "Filosofismo", "Imprenta", "Justicia",
"Lejitimidad", "Libertad", "Majistrado", "Opresión", "Oposición",
"Periódico", "Pluma", "Publicidad", "Pueblo", "Relijión",
"República", "Representante", "Senador", "Sociedad", "Tiranía", y
"Tribuna", son los términos que más se destacan. Entre todos los
autores citados, se nota cierta preferencia, como es de suponerse
por los escritores franceses del siglo XVIII. No se debe olvidar
que la administración del 7 de marzo estaba en el paroxismo, y las
"Sociedades democráticas" en lo más fino de sus retozos".
Tan difícil de localizar es el autor Soler Gustavo de Lartigne,
como el traductor, que obstinadamente se oculta tras las iniciales
"A. L.". Sin fundamento ---y en descargo de cualquier
rectificación, por cierto muy deseada---, se puede creer que dichas
letras corresponden a Andrés Lombana o Ambrosio López. O también, a
"Algunos liberales", "Aficionados librepensadores", "Autores
locales", etc. Es decir, cero.
