Reseña del libro: Relación de un viaje a Casanare
Datos bibliográficos:
Imprenta de Torres Hermanos y Compañía. - Tunja. - 22,5 x 15 Cms,
14 páginas. El autor es el señor Narciso García Medina, y la época
de publicación, casi con seguridad, el año de 1889. Antes de
aparecer en folleto, este escrito había sido conocido por los
lectores de "El Telegrama", de Bogotá, en las entregas 792, 793,
798, 800 y 801, correspondientes a los días 4, 5, 11, 14 y 15 de
octubre del año mencionado. Está escrito en forma de una extensa
carta, dirigida al redactor del periódico, como "Mi estimado
amigo". Finaliza con el nombre del autor, y la indicación del lugar
y la fecha: Tunja, mayo de 1889.
Artículo escrito por Raúl Jiménez Arango, para El Tiempo, en Junio
7 de 1967.
El viaje, iniciado en diciembre de 1888, concluyó en marzo de
1889, y el recorrido total fué como sigue: Tunja, Sogamoso, Socha,
Socotá, Páramo de Novagete, Rodrigoque (aldea), Alto de El Poleo,
Salina de Chita, Sácama, Sabana de Muneque, Río Casanare, Los
Potreritos (sitio), Quebrada Agua Blanca, Montaña de Mundo Nuevo,
Río Lope, Purare (pueblo), Río Ele, Tocuragua (sitio), El Limbo
(hacienda), Flor Amarilla, Mata de Piedra, Marrero, Las Palomas
(sitios), Río Lipa, La Bendición (caño), Sabanas de Arauca, Arauca,
Llanuras de Apure, El Amparo (municipio venezolano), Ruinas de
Guadualito, Río Apure, El Caimán (hato), Boca de Monte (sitio),
Montaña de San Camilo, San Cristóbal, Cúcuta, Chinácota, Pamplona,
Chitagá, El cerrito, La Concepción, Enciso, Capitanejo, Soatá,
Susacón, Belén, Santa Rosa y -aunque no lo dice-, Duitama, Paipa,
Tuta y Tunja. El lugar descrito con mayor detención es la población
de Arauca. El señor García Medina permaneció allí dos meses y tuvo
tiempo suficiente para estudiar las gentes, el comercio, la
ganadería y, en general, los principales aspectos de la vida en esa
importante ciudad de los llanos. En cuanto a la fisonomía
arquitectónica, dice:
"La Iglesia, la Casa municipal donde están las oficinas públicas,
la Escuela y la Cárcel, son de techo corrugado y en las piezas
principales el piso está formado de losas de mármol traídas
especialmente desde ciudad Bolívar. Hay también otras casas de
hierro y de teja, todas muy cómodas y bien construidas; y el resto
de la población consta de unas ochocientas casas de palma, donde se
ve el aseo, notándose en todos los hogares la abundancia. .
.".
Entre otras cosas, afirma, que la localidad está iluminada "en toda
su extensión, y de cuadra en cuadra por magníficos faroles de gas,
que le dan aspecto de ciudad rica y comercial", y que "hay en las
Sabanas de Arauca cien mil reses de ganado vacuno, distribuídas en
numerosos hatos o fundaciones". Las descripciones de los "rodeos",
"hierras" y "pastoreos", lo mismo que la narración de algunas
incidencias del viaje, son muy interesantes. El autor considera a
la Montaña de San Camilo, en el Estado de Apure, como "la más
extensa de la América meridional, pues comprende desde Tame, que es
el último punto de la Cordillera oriental, hasta Barinas en
Venezuela". También llama la atención el cargo, hecho a las tribus
indígenas de los llanos de Arauca, de desenterrar y despedazar los
cadáveres de los viajeros que por desgracia mueren y son sepultados
en aquellos lugares.
