LA AMISTAD
EN EL ALBUM DE MI AMIGA P.Z.
"Vithout á friend the world is but á
wilderness"
Sin un amigo, el mundo sería un desierto
Me exigiste, querida amiga, escribiera en tu álbum algunos
pensamientos acerca de la amistad, y ahora lo voy á hacer aun con
sobrado temor, pues hay cosas que se sienten y se conciben, pero
que no son fáciles de describir; los hechos se encargan con mejor
éxito de hacerlas conocer en toda su belleza.
La amistad como el amor tienen un orígen divino, son hermanos
gemelos, partes integrantes de todo bien.
Aparece el hombre en la sociedad, y su primera aspiracion como sér
intelectual es la de la comunicacion. Su corazon es agitado por los
deseos mas vehementes, por mil sensaciones é impresiones diversas;
su imaginacion parece estallar acalorada por ideas que se sucedan
rápidamente sin dar lugar á la reflexion. Muchas veces un
sentimiento le tortura sin cesar. Un remordimiento cruel le corroe
y despedaza el corazon, y una pasion violenta guia sus pasos con
precipitud hácia el horrible caos de la miseria, el infortunio y la
desgracia. Pero este hombre despues de haber recorrido todas las
escalas de la gloria y de la riqueza, del dolor, la desesperacion y
la desventura, encuentra en su corazon un vacío y busca
ardientemente un sér que le comprenda y le guie en el camino de la
vida, en fin, una caja de diamante donde depositar sus mas íntimos
secretos......
Encuentra el ente que buscaba, le revela sus placeres, sus temores,
sus desgracias, le hace partícipe de su felicidad ó de su
infortunio; y, al encontrar un apoyo para la satisfaccion de sus
mas laudables aspiraciones, al sentir el suave lenitivo que va á
mitigar sus penas, al percibir que el sér que le prodiga tanta
dicha tiene un corazon abnegado, heróico, apasionado, que responde
á los latidos del suyo, al confundir sus miradas con las de este
sér, al observar el vivo interes que toma por su bienestar, la
sinceridad con que le sirve, la abnegacion conque resuelve hasta de
sacrificarse por él, eleva su imaginacion hasta contemplar la
grandeza y bondad del Eterno; vivifica su espíritu, adquiere la
fuerza, el valor y la animacion; y expandiendo deliciosamente el
corazon, en su entusiasmo abraza á su amigo, le estrecha contra su
pecho y uniendo sus almas, marcha, para no separarse jamas, por la
senda florida de la felicidad. Es hombre ha resuelto el problema de
su vida, ha tributado el mas sagrado culto en el altar de la
amistad......
La amistad! mágica palabra, grandioso sentimiento que, cual chispa
eléctrica del placer viene á engolfar el corazon en la mas intensa
alegría; y que eleva y fortifica el alma abatida por el dolor, como
la suave y perfumada brisa va á reanimar las marchitas flores de un
pensil.
La amistad comprende lo que hay de divino en el período de la
existencia humana. El anciano recuerda con júbilo los dorados
ensueños que ella le forjó en sus primeros años, y analiza con el
mas profundo respeto el grato sentimiento que á Dios le plugo
grabar en nuestro corazon. Y el jóven la siente, la palpa, y en
medio de los célicos goces que ella le prodiga, no se atreve á
estudiarla, él quiere la sorpresa de sus encantos; sí, él la adora
porque es tan divina como divino ha sido su orígen. Ella descendió
del Empíreo para buscar un altar en el corazon del hombre, y en
medio de las pasiones que agitan á la humanidad, del piélago de
desgracias en que se sume la existencia, ella aparece radiante para
elevar las generaciones al mas alto grado de felicidad.
Ella no elige un corazon esmaltado por el oro, no ; ella busca un
corazon puro, sincero, desinteresado, para aparecer en su inocente
sencillez y germinar en él la fuente del bienestar social.
Hé aquí, mi cara amiga, un pequeño bosquejo del modo como comprendo
la amistad. No dudo que cultivarás con esmero aquel grato
sentimiento, pues tienes un corazon animado por la inocencia, la
nobleza y la generosidad y has tomado siempre por guía de tus
acciones las virtudes mas sublimes.
Que siempre la dicha tienda sus alas sobre tí y nunca se dibujen
las mas ligeras sombras de traicion y perfidia en el brillante
horizonte de tu eterna felicidad!
1859
