EPILOGO.
No habia trascurrido mucho tiempo despues de la muerte de Vasco,
y ya Pedro Arias comenzaba á recoger los frutos de tan néfando
crímen. Los indios, que con la muerte de aquel Jefe habian perdido
un amigo y sincero aliado, principiaron á irritarse á consecuencia
de las repetidas expoliaciones y trato cruel que recibian de los
favoritos del Gobernador; y los ataques al establecimiento eran tan
constantes que ya ningun español se encontraba con seguridad en su
misma casa, mucho ménos en las cercanías de la poblacion, donde
tuvieron que abandonar todos los sembrados, y de aquí provino una
escasez espantosa hasta el punto de faltarles lo absolutamente
necesario para la subsistencia; tal situacion vino á empeorarse con
la fiebre maligna que se apoderó de la colonia como un azote
terrible. Toda esa série de jóvenes lucidos que tanto habian
brillado en la corte y que habian venido en busca de riquezas, se
encontraban casi desnudos, extenuados y agobiados bajo el peso de
las enfermedades, y de 1,000 solo quedaban ya unos pocos, que
emprendieron su regreso á España en medio del mayor desconsuelo y
lanzando una maldicion contra Pedro Arias á quien creian autor de
aquella desgracia.
El Gobernador intentó varias expediciones, pero sus esperanzas
quedaron frustradas ante la fuerza irresistible de los indios, que
en esta vez peleaban como héroes. En una de estas expediciones
Garabito cayó en poder de los indios, quienes saciaron en él toda
la furia y resentimiento de que estaban poseidos; el cuerpo de este
desgraciado duró por muchos dias, cual el de otro Júdas pendiente
de las ramas de un árbol.
Pedro Arias, en la miseria, y maldecido por sus propios compañeros,
se vió precisado á abandonar aquel establecimiento y buscar al
acaso y en medio de mil fatigas y sinsabores otro punto donde
pudiera residir al abrigo de otros terrenos donde la naturaleza le
fuera ménos adversa; pero la fama de sus maldades llegó hasta
España, y tanto allí como en la América su nombre quedó para
siempre odiado.
El año de 1524 tomaba Pizarro posesion del Perú, del mas rico y
opulento imperio que los españoles pudieron descubrir en la América
del Sur. Esta era la dorada region á donde tanto habia sido
invitado Vasco por su fiel Fulvia, y que mas tarde debia formar la
gloria de Pizarro, pero donde éste debia terminar la jornada de su
vida, como el descubridor del Pacífico la habia concluido en el
Darien.
Vasco murió por la ambicion de Pedro Arias y la perfidia de dos
amigos, y Pizarro en su mismo palacio, anegado en su propia sangre
y al golpe asesino de uno de sus compañeros. Terrible arcano de la
Providencia!
FIN DEL EPISODIO
