-Qué tienes? la preguntó Arturo sobresaltado.
-Perdóna! amigo mio, respondió Agatha, pero conozco mejor que tú la triste historia de esa infeliz. Veo que la juzgas con más desprecio que severidad. Despues de la noche aquella que creíste reconocerla en las orillas del Ganjes, yo la interrogué i ella me lo refirio todo la escena de las serpientes en las ruinas de la pagoda; el abandono de tu hija en el desierto ; su tentativa de suicidio con olpas; i la indiferencia con que la habias tratado, no obstante que ella habia implorado tu ausilio i tu jenerosidad.
-No fué culpa mia, Agatha.-Quién sabe! Esa mujer, no sé porqué, estaba enlazada con mi existencia de un modo estraño.
-Ella dice lo mismo de ti ; i aunque te agradece que hubieras dado sepultura a su hija, i el mucho interés que tomaste por que no muriera, cuando el caso del úpas, te acusa de haberla abandonado, i llora i se desespera cuando recuerda que no la dejaste morir. Pobre! almenos. ", seria La desgraciada...
-Es aún desgraciada?
-Mucho.
-Vive Zafré aún?
-Nó; pero Imina vive de sus recuerdo, Ios cuales le roen la entrañas, como roía el
buitre las del hijo de Climene. 

-Tienes razon infanticida, suicida, juglare8a, mujer de africano, esa infeliz
puede vivir contenta de sí misma. Debo despreciarse, aborrecerse. . . qué sé yo.
-Eres cruel, Arturo, con esa víctima del destino, dijo Agatha, con un acento que desgarraba el alma; i lo crees tánto más, cuanto Imina, que no es responsable de nada de lo que le ha sucedido, si vive  espera, es porque tú le dijiste algun dia: Imina, yo quiero que Vivas, es preciso que vivas!"
-Pues qué?
-Nada, ingrato e insensible Arturo! Es pobre muchacha estaba i está hoi enamorada de ti, locamente enamorada ; i aunque eso es, sin duda, el error, una locura, no es razon para que  la trates como no la trataria el más inexorable de los jueces.
-Qué ! esclamó Arturo, ¿ Imina me a amado? Imina me ama? I se puso a reir.
-Sí, dijo Agatha, i sonriendo, rodeé con sus lindos brazos el cuello de Arturo rara colmarlo de caricias. Si, te ha amado, te ama... . Arturo, yo te ruego por ella y ves que no soi zelosa.
-Quieres, pues, que yo le corresponda
-Si lo quiero. Perdónale unas faltas que no son suyas. . . ábrele tu corazon sin asco, sin desprecio, sin lástima ; ámala, como ella te ama. - . húye con ella lejos de aquí, a las soledades del polo, i libra así, a tu pobre amiga, de sí misma i de ti..
-Estás loca, Agatha? Qué me propones

Amar yo a otra mujer que a ti. Irme !.. Dejarte !..
-Yo te lo suplico . yo me postro a tu piés lo imploro de i, dijo Agatha abrazando i besando los piés de Arturo.
-Calla! Es yá demasiado. Si quieres desterrarme de tu presencia, i prefieres los desvíos de un esposo que o abandona, al inmenso y puro amor del hombre que te ha consagrado su vida, dímelo i me alejaré de ti pata siempre. Pero no me propongas locuras, no inventes fábulas ridículas, i no quieras echarme de tus brazos, únicos que yó puedo amar, para lanzarme en los de una infeliz a quien compadezco como desgraciada, pero a quien no puedo estimar como mujer.
--Ah! esclamó Agatha, estoi perdida... perdida sin remedio. . Amor funesto !.
maldito amor!..
En seguida se desmayo. Arturo la sostuvo lleno de felicidad: Agatha acababa de descbrirle su secreto; Agatha lo amaba, i no podia resistir mas... . Un cielo de infinitas delicias se abrió ante sus ojos. Comprendió que iba a empezar a vivir.

Dos dia despues de los acontecimientos que acabamos de referir, lady Agatha 1nurí de una fiebre cerebral muí intensa. De los brazos de Arturo habia pasado, primero al techo de muerte i despues a la tumba.
Como cae la noche sobre los desiertos helados, cayó el dolor el! el corazon de Mr. Wise, i aquel hombre i aquel sabio no fue yá sino un niño en presencia de su nueva desventura,
La pérdida de la princesa no habia sido mas que un juego, comparada con la de Ja preciosa criatura que acababa de abandonarlo para siempre. Encerrado en su gabinete de estudio, no hizo sino llorar. El hombre que llora modifica su sór moral.
Algunos dias despues vino Jason a visitar. lo, i al despedirse le entregó una carta. Era de Agatha, i Arturo, aunque no era supersticioso, tembló al recibirla, como si fuera una misiva venida del país de los muertos.
Esa carta, que se habia encontrado entre los papeles de Agatha, decia así:
"Mil veces ha estado la palabra fatal pronta
 "para partir de mis labios, i otras tántas he tenido el valor i la prudencia necesario para
 "detenerla.,.. Ai Arturo mio cuán gran
"des son los tormentos de mi vida, i cuánto
 "me habeis hecho sufrir, sin sospecharlo si-
 "quiera ! Yo, más jenerosa que vos, os perdono. Solo vos no habeis tenido ni bondad,
"mi corazon, ni lástima, .para perdonar a la
"más despreciable i a la mas infeliz de la
"mujeres Orientales.
"Sinembargo, esa mujer no es mas que un
"víctima inocente de un destino implacable.
"Perdonadmo para hacerme amar do vos,
"para que vos pudiérais acercaros a mí sin
"repugnancia, sin asco, os he engañado. Yo
no soi la esposa de John Smith, yo no soi
"lady Agatha: ese hombre no existe ni esa "mujer tampoco. Yo soi Imina, la infeliz "Imina!"
Al llegar a este pasaje de la carta, Mr. Wise sintió que perdia las fuerzas i se dejó caer en una silla, casi fuera de sí, i esclamó:
-Conque era ella! Ella! Dios santo perdonadme: la maté con la dureza i el desden de mis palabras  Imina! Imina mia! Hicisteis bien en huir de mí, soi el mas torpe i el mas criminal de los hombres !..
Que el cielo haya reparado tan triste injusticia, haciendo uno de los ánjeless del trono de Dios!
Pasado este primer estupor, Wise continuó
leyendo
"Juglaresa, infanticida, suicida, mujer
"de un inmundo africano, madre de serpientes,
"¿de que otro ¡nodo hubiera podido
"acercarme a vos, mi hermoso i sabio
Arturo, sino engañadoos, como he engafado a
"toda la sociedad distinguida de Calcuta ?
 "Zafré murió del cólera. Yo tuve que que
 "mar su cuerpo en una hoguera que prepa
"ró en las orillas del Ganjes con mis propias
"manos. Creyéndonos abandonados de vos
' i perseguidos por la justicia, habiamos
"resuelto ir a establecernos en Cuchemira.
 "¿ Porque no quiso el cielo que se realiza
"ra esos proyectos Yo seria hoi más
 "feliz al lado del viejo africano Zafré, do
 "mador de serpientes -quien al menos no
 "me despreciaba - de lo que soi al lado del
"hombre que tánto he amado, i de quien
"separa un abismo do horrores..
"Entre el equipaje de Zafré hallé un tesoro inmenso, compuesto de grandes diaman
"tes, de gruesas perlas i mui valiosos rubíes.
Con ese tesoro compré trajes, palacios, es
"clavos, todo para poder acercarme a vos; a
 "vos sólo, mi Arturo adorado, mi dios, mi
"felicidad. . . . ¡Hice mas : me instrui, apren
"dí las lenguas, la literatura, la historia,
"las bellas artes; i si me hubiera sido dado
"hacerlo, habria trasformado un cuerpo,
 "como trasformé mi alma. . -. Cuando yá
 "me sentí suficientemente preparada, me
"acerqué a vos; pero ¡ ai! Con cuánto míe
 "do lo hice El poder de vuestra doble vis
"ta me aterraba. Creía que íbais a conocer
"me desde el primer momento, i a despreciar
a Agatha tanto o más de lo que habeis des
"preciado a Imina.. Yá sabeis todo lo que
"hice para librarme de ese poder tremendo.
Primero, huí de vos; despues, os supliqué; i al fin os embelesé con mi ternura i con "mis cuidados.. vos habeis sido leal a
"vuestras promesas.. . . Cuánto os lo agra.
"dezeo Yo sabia bién que nuestra felicidad
"no era más que un vaso delicado, pronto a "romperse a la primera sospecha vuestra.
"Para ensayar descubrirme, preparó el
"lance de la falsa Imina. Me habia persua
"dido de que el manto de oro i de amor i le
"mi metamorfosis no seria bastante a cubrir
"a la infanticida de la pagoda, el dia que

"'vos hubierais querido ver i hubierais visto;
 
"i no quena engañaros sino venceros, como
"vence el lebrel a un auto enojado. Me ha
"bria muerto de vergüenza el dia en que mo
 "hubierais descubierto Yo solo quena
 "ganar vuestro corazon con la verdad....
Solo quena que lo olvidaseis todo, por lás
"tíma a la pobre Imina i por recouocimien
"to a la rendida Agatha... Todo ha sido in
"útil, En las orillas del Ganjes os habia visto
 "dar sepultura a mi hija,  los habia empeza
"do a aula! ; en las orillas del Canjes tam
"bien, despues de ocho o diez años, hube de
"convencerme de que todo mi tiempo i todos
mis esfuerzos habian sido perdidos! Sí, fué
"en esas orillas misteriosas en donde supe
"de vuestra boca que vá no era desgraciada,
porque ya no tenia rival ; porque yá habia
"muerto esa princesa desconocida a quien
"tanto parecia que amábais. Pués allá en
 "donde me halargue - por un momento sólo,
"es verdad corria esperanza de reemplazar
 "la en vuestro corazon. Pobre ilusa! Desva
"necida la sombra de la princesa, se Inter.
"puso entre nosotros dos la sombra de la
criminal infanticida, de la esposa del negro
i de la despreciable juglares! En esa no
"che, única noche de amor i de felicidad

 "para mí, me convencí de que el dia en que
"vos supiérais mi secreto, mi terrible secreto,
"estaba yo perdida. Por eso subí al coche
"muda, i muda permanecí en él...Las
 " gratas emociones de esos instantes de feli
"cidad me dieron fuerzas para seguir vivien
"do; pero corno conozco que no tendré mo-
 "do de resistir una segunda pruea, os es
''cribo estas líneas, que son mi testamento,
 
"para que las leais despues de mi muerte.
 "Hoi dependen mi existencia i mi felici
"dad, de que vos no sepais quién soi. Os
lo ocultaré un año, un siglo, una eterni
"dad,
para que sigais siendo mi Arturo, mi
"amante i mi dios ... Sinembargo, el dia
"en que pierda por completo la esperanzado
"conciliar en vuestro espíritu los nombres
"de Imina i de Agatha, ese dia sera el últ
i"mo de mi vida. Creédmelo, Arturo mio no
 "quisiera engañaros ; pero perdonad a la
"falsa Agatha el. único medio quo tuvo de
"estar a vuestro lado, do oír vuestra voz, de
"beber, con los suyos, los rayos de amor de
 "vuestros ojos, de aspirar vuestro aliento i
"de oir palpitar vuestro corazon con la ar
"monía del cielo Perdonad este engaña
 "inocente, i que vuestra memoria no despre
"cie a la que quiso i supo ser virtuosa, solo
 "para vivir a vuestro lado."
Esta carta no tenia fecha.

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