LXXIV. - EL LEON.
(23 DE MAYO DE 1867).
Ruge en su cueva al declinar el día,
Y con mudo pavor tiembla la tierra,
Huye el chacal, el gamo vil se encierra,
Triste el turpial suspende su armonía.
El eco ronco de su voz aterra,
Cesa el placer, el ruido y la alegría,
Y entre angustias, espanto y agonía
Aguarda el mundo la terrible guerra.
Encrespa altivo la gentil melena,
Sacude la cerviz, alza la frente,
Pasea en silencio, de confianza llena
La mirada altanera, lentamente
La garra avanza y……. ¡siente la cadena
Con que lo liga valerosa gente!
