LAGOS, RAMIRO (Zapatoca, Santander, 1922). Grado en filosofía y letras en la Universidad Javeriana de Bogotá, especializado en filología hispánica en España. Ejerce la docencia en la Universidad de Notre Dame en Indiana y en la de Carolina del Norte en Greensboro, Estados Unidos, donde preside el Centro de Estudios Poéticos Hispánicos.
Ha publicado las antologías |Máster de rebeldía en la poesía hispanoamericana (Madrid, 1974); |Poesía liberada y deliberada de Colombia (1976) y |Mujeres poetas de Hispanoamérica (1986). De su propia obra, que según Rafael Díaz Borbón está en «la confluencia de tradición y contemporaneidad, del rancio clasicismo de la forma y el toque de actualizada sensibilidad social e histórica latinoamericana» son sus libros |Canción entre roca y nube (Madrid, |1952); Brisnas de una canción rota (Madrid, |1955); Sinfonía del corazón distante (1958); Testimonio de las horas grises (Madrid, |1964); Ritmos de vida cotidiana (Madrid, 1966); |Romances de pie quebrado (1970); |Ráfagas y cantigas (1978); |Cantos de gesta comunera (1981); Bodegones de Eros y otros cantos (1995). Su obra figura, entre otras selecciones, en |Ocho poetas hispanoamericanos en Madrid (1987).

 

LAGOS CASTRO, ANTONIO (Zapatoca, Santander, 1927). Ejerce la docencia y ha publicado en Bucaramanga sus libros de versos |Canto a Kennedy (1967) y |Canciones para la marcha (1968).

 

LALEMAND, ENRIQUE (Riohacha, Guajira, 1895-1977). Estudió en el Liceo Celedón de Santa Marta, el Colegio Biffi y el Liceo Caldas de Barranquilla. Fue funcionario, pero por vocación y consagración apostólica, un educador, director de varios colegios y fundador del Instituto Padilla. También fue director de los periódicos El Impulso y Cerbatana, éste fundado por él.
En |La Guajira en las letras colombianas (1978) dice la hermana Teodosia Josefina Zúñiga: «Es lamentable no poder contar con un mayor número de sus poemas, casi todos inéditos, ya que sólo de viva voz de él logramos obtener el título de muchos de ellos, porque su última enfermedad no le permitió proporcionarnos todo su contenido debido a la dificultad para la búsqueda de los mismos».

 

LAMUS, GONZALO (Pamplona, 1921). Publicó en periódicos de Cúcuta. Es autor de |Gallos y algo más, de una |Síntesis de la poesía colombiana y de un folleto de sonetos a damas de la capital de Norte de Santander.

 

LAMUS RODRÍGUEZ, ALFREDO (Bucaramanga, 1916; Bogotá, 1982). Abogado, profesor de ciencias políticas, historia, literatura y filosofía.
Libros: |Ansiedad (1938); |Tema y canto (1945); |Acuarelas al humo (1954); Yugo y estrella —novela— (1959); |Vigilia de la luz (1962), que había recibido el premio «Martínez Mutis» en 1958; La |sombra en el agua (1973).

 

LEAL, EUTIQUIO (Chaparral, Tolima, 1928; Bogotá, 1997). Cuentista y novelista, profesor universitario, viajero por el mundo, fundador y director de talleres literarios. Pero también: jornalero, periodista, agente viajero, soldado raso, director de la revista Letras Nacionales y miembro del grupo cultural Pijao.
Libros: |Mitin de alborada y Música de sinfines (1988). Agua de fuego, Después de la noche, Cambio de luna, Bomba de tiempo, Trinos para sembrar, La hora del alcatraz, El oído de la tierra, entre otros. Traducido a varios idiomas, ganó premios literarios nacionales e internacionales.
Críticos como Isaías Peña Gutiérrez y Carlos Orlando Pardo consideran a Leal como uno de los primeros en renovar la literatura colombiana, de manera especial en cuanto a procedimientos, técnicas, lenguaje, voces y modos narrativos. El mismo Pardo publicó en 1988 el libro |Vida y obra de Eutiquio Leal.

 

LEIVA, JORGE ERNESTO (Ibagué, 1937). Estudió derecho y ciencias políticas en la Universidad Libre de Bogotá. En París fue periodista, activista de la revuelta estudiantil de mayo del 68 en la barricada de la Gay Lussac; vendedor de frutas en Les Halles, cantante de tangos en el Bar Veracruz de la Gare du Nort. Siguió un largo periplo en el cual estudió literatura, historia del cine y del Oriente (India y | China). Visitó Praga y Estocolmo, donde fue profesor de literatura colombiana en el Instituto Iberoamericano. Allí fue alumno de Carpentier, conoció y fue amigo de Neruda, Asturias, Himmet, De Greiff, Dalton y Alberti. En Pekín participó en la revolución cultural maoísta y fue periodista de Radio Pekín. En su patria chica fundó la Extensión Cultural de las Universidades del Tolima y Libre de Bogotá así como la de su departamento en 1959. Director del Instituto Tolimense de Cultura |y de los suplementos literarios de Tribuna Gaitanista y de El Cronista de Ibagué. Ha traducido a poetas franceses.
Sus libros, todos de poesía: |No es una canción (1959); Poemas de ausencia (1962); |La ceniza es el infinito (1963); |Territorios y ausencia —selección— (1978); |Diario de invierno (1992); |Memoria de los caminos (1996).
Dice Germán Espinosa: «Leiva es, ante todo, un poeta social, no en un sentido político, sino en otro de comunión. Hay en su poesía un anhelo de compartir, como lo hubo en la de Vallejo y no en la de Neruda. Un anhelo también de clarificar antes que protestar. Si se piensa que el poeta tomó parte activa en la insurgencia estudiantil de 1968 en París, sorprende que no se nos eche encima con las protestas consabidas. Prefiere, en cambio, escudriñar en el alma popular de quien vende pájaros en las calles de Hong Kong o serpientes en las cocinas de Bud Instand. Comulgar, en fin, con el alma del universo, con el Tao, principio y fin de todas las cosas. Todo y Uno».

 

LEIVA RIVERA, ANTONIO (Manizales, 1946). Cuentista, hombre de teatro.
Libro: |Cantera del viento (1989).
Dice Édgar Escobar: «Antonio comulga con las más hondas motivaciones del alma y extrae del fondo de la condición humana, en virtud de una dolorosa percepción de su fugacidad y fragilidad, un manojo tembloroso de vivencias que toca ineludiblemente nuestras íntimas fibras».

 

LEMA ATEHORTÚA, HERMANN (Anserma, Caldas, 1936). Director de la biblioteca del Ministerio de Gobierno. Estudió en Bogotá derecho y filosofía y letras y en Montevideo diplomacia. Funcionario de Alalc, Incomex y el Pacto Andino. Medalla de oro en concurso de poesía del Ministerio de Educación en 1961.
Obras: |Cantos de Anserma y |del paisaje (1959); |Al sur de los caminos (1961); |Perfil del aire (1964); |Presencia de itinerario (1969); |Cinco variaciones y |un réquiem (1985); |Poemas agónicos (1988).
Dice Fernando Mejía Mejía: «En este tiempo antipoético, Hermann Lema es uno de los pocos, si es que realmente hay algunos, que pueden mostrarnos la palabra convertida en milagro de creación, sin alteraciones ni artificios que la desfiguren o la vistan de falsos ropajes. Hay ritmo y magia, elementos esenciales sin los cuales el poema quedaría trunco».
Y Helcías Martán Góngora: «La suya es una voz proyectada hacia la angustia cotidiana, en un torturado empeño por trascender la corteza del hombre contemporáneo, su lacerada piel, con la metapoesía de las definiciones».
José María Pemán le escribió: «Su alado y precioso libro de canciones y poemas |Presencia de itinerario se lee con verdadera emoción por la amenísima inspiración que late en los versos y por su forma soleada de transmisión».

 

LEMA ECHEVERRI, RAFAEL (Santa Rosa de Cabal, 1912; Manizales, 1966). Ensayista y periodista, jefe de redacción de La Patria. Integrante del grupo Milenios, autor de la antología |Caldas en la poesía (1970). Su propia obra poética: |Elevación (1951), de alta inspiración religiosa.

 

LEMAITRE, DANIEL (Cartagena, 1883-1962). Estudió su bachillerato en Mompox. Cantó, contó y pintó su tierra —y mar— nativos. Rómulo Bustos, en su |Antología de poetas costeños (1993), dice que la Ciudad Heroica «lo recuerda como uno de sus más preciados cantores, desde la fina joyería del soneto a la décima socarrona y locuaz. Su calidad de compositor de música popular ha sido así mismo celebrada en piezas memorables como |Pepe. En condición de acuarelista transita del pincel a la pluma para dibujar nostalgias de la ciudad o recortar contra el tiempo escenas cotidianas».
Libros: |Poesías (1937); |Corralito de Piedra (1949); |Flor de Corralito de Piedra (1961); |La ñapa (1956).
Fernando de la Vega dice que Lemaitre, además de ser un bardopintor bohemio, «punteaba la guitarra a cualquier hora, pues la inspiración de su poesía se nutría de la fantasía de las calles de Cartagena».

 

LEMOS, DARÍO (Jericó, Antioquia, 1942; Medellín, 1987). Miembro fundador del Nadaísmo y «considerado su poeta maldito», dice Jotamario... —¿pero es el único?— decimos nosotros... Su obra dispersa fue recopilada por Jotamario, quien prologó la edición de Colcultura, en 1985, de |Sinfonías para máquina de escribir.
En |su Antología de la poesía nadaísta (1992) explica Eduardo Escobar por qué no incluyó a Darío: «Cuánto quise a Darío Lemos no tengo necesidad de comprobarlo.., basta como testimonio mi serie de |Poemas de amor a Dariolemos, publicado en |Escribano del agua como |El otro poeta. Fuimos hondos amigos y hasta el fin mojaba su última enfermedad con mis lágrimas mientras escribía esos textos, su muerte nos llenó de estupor porque fuimos más que hermanos desde la adolescencia, cuando dábamos la vida por el otro. Sin embargo, siempre nos pareció que al incorregible Darío, como todas las cosas, también los poemas se le desbarataban en algún momento.. . Tantas enfermedades juntas consiguieron de Darío un poeta desbaratado, de índole laberíntica. Pero pienso que no llegó a ser tan mal tipo como fingiera ni el excelso poeta de que alardeaba. Aunque sus poemas parezcan tan llenos de buenas ideas. Y desganadas intenciones. Ninguno se concreta. Sí, tampoco su vida contra sus yerros indómitos y sus deslealtades, alcanzó a constituirse en un mal ejemplo»... Sin embargo, «poetas más logrados que Lemos, jamás consiguieron un orbe de elementos tan personales. Una luz propia».
Y | su otro compañero nadaísta, el gran poeta del grupo y de todos los grupos Jaime Jaramillo Escobar: «El Nadaísmo encuentra sus orígenes en el existencialismo, en la época de violencia y en los poetas malditos, a los que da miedo leer. Pero Darío Lemos los leyó. Y quedó trazado su destino. Desde muy joven se dedicó al atentado permanente contra sí mismo, hasta reducirse a una silla de ruedas... En su «lemosina» (como la llamaba), como en una cruz, Darío Lemos se pasea por las calles de Medellín... y recoge los gusanos que se le caen de las llagas y los vuelve a su sitio «para que coman ellos, ya que yo no tengo nada qué comer»... De todas las propuestas del Nadaísmo, Darío Lemos escogió la más ignominiosa y la aplicó rigurosamente para sí. De tal suplicio brotó una honda y hermosa y auténtica poesía, lo cual es, por lo demás, un común resultado de los suplicios».

 

LEÓN, NELSON (Bogotá, 1975). Estudia arquitectura en la Universidad Piloto de Colombia. Libros: |La superficie del eco (1996) y |Regreso al círculo (1997).

 

LEÓN, TEODORO AQUILINO (Popayán, 1839-1908). Militar, legislador, periodista, educador, poeta y dramaturgo fácil y fecundo. Sólo se conserva su drama en verso |Martirio y redención.

 

LEÓN GÓMEZ, ADOLFO (Pasca, Cundinamarca, 1857; Agua de Dios, 1927). Uno de los más fecundos polígrafos colombianos. Eximio jurisconsulto, de amplia obra, fue también periodista (fundó El Bogotano con su hermano Ernesto), autor teatral, traductor y fabulista. Su poesía fue consagrada por el gusto académico pero también por el popular, ya que era una mezcla dolorida de resignación cristiana y de protesta por el sufrimiento en que estuvo sumido en sus últimos años en el leprocomio. Publicó en 1890 un volumen de sus poesías con su hermano pero dejó muchas en folletos y en periódicos.
Libros: |Hojas dispersas (1913); |Fábulas (1913); |Poesías (1914).

 

LEÓN GÓMEZ, ERNESTO (Bogotá, 1853; Chocontá, 1892). Educador, comediógrafo. «Poeta sentido y dulce, uno de los mayores becqueristas colombianos, quizá el más sincero...» dice el padre Ortega Torres sobre la obra poética de esta «alma soñadora y triste, musa piadosa y casta, uno de los temperamentos poéticos más completos» de su generación. Publicó en un volumen con su hermano Adolfo sus |Poesías en 1890. Otros: |Diálogos historiales y |Como en un sueño.

 

LICONA, PEDRO —Pedro Adán Caicedo Licona— (Quibdó, 1948). Topógrafo de la Universidad de Córdoba, licenciado en filología e idiomas de la Universidad Libre de Bogotá. Director de la Casa de Poesía del Huila.
Libros: |Memorias del tiempo (1989); |Viaje a pie al Akasha (1991); |Pasos universales (1992); |Desfabulando un peregrino (1993). También dos de cuentos: |Lámparas de mi tierra (1983) y |Campeón de sueños (1984).

 

LINARES, ROBERTO (Confines, Santander, 1897; Socorro, 1937). Abogado, juez del circuito y magistrado del Tribunal de San Gil. Secretario departamental de Gobierno y Educación. Incluido en |Poesía santandereana —selección oficial—.

 

LINERO, FERNANDO (Santa Marta, ¡957). Estudió filosofía en la Universidad de la Salle y dirección de orquesta en la Universidad Nacional. Pianista de profesión.
Libros: |Sonata de sonámbulo (1980); |Aparte de amor (1993); |La risa del saxo (1985); |Guijarros (1985); |Postal de fin de siglo (1991).
Darío Jaramillo Agudelo dice que la de Linero es «una voz apacible, sin vehemencias, que puede transformar en imágenes las alucinadas percepciones de una aguda sensibilidad».
Y Juan Manuel Roca: «En el prólogo (de su primer libro) escribí, recordando la sentencia de Stevenson que tanto apreciaba Borges, cómo una página bien escrita es aquella en la que las palabras miran hacia un mismo lado, que Linero lograba ese cometido, miraba hacia el ennoblecimiento de lo cotidiano. Diez años y Linero sigue igual, pero mejor, más desencantado como poeta y como músico».

 

LONDOÑO, JAIME (Véase Cóndor, Federico).

 

LONDOÑO, VÍCTOR M. (Vianí, Cundinamarca, 1876; Bogotá, 1936). Por su propio esfuerzo alcanzó un posición eminente en las letras y en la diplomacia. «Fue un maestro en la más alta significación del vocablo», dice el |Panorama de la Literatura Colombiana de Nicolás Bayona Posada. Director de El Nuevo Tiempo Literario. Miembro de La Gruta Simbólica. Fundó en 1906 la revista Trofeos, con Cornelio Hispano, quien recopiló y publicó toda su obra literaria en 1937.
Hizo afortunadas traducciones de Verlaine, Heredia y Prudhome, entre otros. Gómez Restrepo se refirió a la escasez de su obra así: «No cabe la producción caudalosa con tan indeficiente anhelo de perfección».

 

LONDOÑO ÁLVAREZ, ALBERTO (Montenegro, Caldas, 1926; Manizales, 1992). Ensayista y musicólogo, fundó en 1954—y fue su director hasta su muerte— la sala de música de la Universidad de Caldas.
Sus libros: |De la música, la enfermedad y los perfumes —ensayos— (1966); |La siesta de un fauno (1985); |Fernando Mejía Mejía (1986); |Poemas de la ausencia y la presencia (1987); |La música, el hombre y la fe (1991).

 

LÓPEZ, EDUARDO (Buga, 1890; Bogotá, 1972). Popular poeta terrígeno, cantor de las cosas viejas y autor del |Almanaque de los hechos colombianos. Publicó también |La cabaña (1914); |Cosas viejas (1931); |Más cosas viejas (1960).

 

LÓPEZ, LUIS CARLOS (Cartagena, 1879-1950). Amó tanto a su patria chica y acorralada de piedra, pero con un amor critico y mordaz, que ella le retribuyó plasmando un monumento a sus zapatos viejos... Sólo salió en algún cargo diplomática a Alemania y Estados Unidos. «Es el maestro de la caricatura poética», dice el padre Ortega en su |Historia de la Literatura Colombiana pero acoge también las justas palabras de José de la Vega: «A nadie se parece, con ninguno se confunde: es único y extraordinario. Su curiosa personalidad, que a los comienzos se discutió muchísimo y atrajo todo género de comentarios —desde el grosero e incomprensivo hasta el vibrante y fervoroso— ha pasado ya por ese instante de prueba, y hoy se le acepta y admira en Colombia como a uno de sus artistas representativos y excelsos». Pero no sólo en Colombia, como lo demuestra la página que en 1962 escribió el argentino César Tiempo en homenaje del cartagenero, a quien llamó «poeta indomable, uno de los pocos artistas libres del continente». Para Angel Rama es «el poeta más importante del siglo XX colombiano posterior al modernismo». Don Miguel de Unamuno dijo que López «es el poeta más original de la lengua castellana». Y cierra con broche de oro Rubén Darío: «¡Admirable! Es indiscutiblemente un gran poeta».
Libros: |De mi villorrio (1908); |Posturas difíciles (1909); |Varios a varios (1910); |Por el atajo (1920); |Hongos de la riba (1942). Dos antologías: |La comedia tropical, realizada en 1962 por Jorge Zalamea; |Obra poética, edición crítica de Guillermo Alberto Arévalo, en 1976, y muchas otras, entre ellas una publicada por el Estado soviético, en ruso, en 1961. Para Arévalo, Luis Carlos López «es el más importante poeta sustantivo de nuestra historia literaria; es el primer poeta realista».

 

LÓPEZ A., LUIS ALEJANDRO (Riohacha, Guajira, 1922). Secundaria en el Seminario de la Divina Pastora de La Sierrita (hoy Cesar) y en Valencia, España; bachiller del Liceo Nacional Padilla, especializado en español y literatura en las universidades Javeriana y La Salle en Bogotá. Su actividad heredada y hondamente vocacional es la enseñanza, por la cual fue condecorado con la Medalla Camilo Torres. Orador, colaborador en publicaciones, es también músico, compositor y ejecutante, autor del himno a la Guajira.
Es autor de |Amor y lágrimas, entre otras obras, una de las cuales «su máxima producción, una colección de sonetos alejandrinos —dice Teodosia Josefina Zúñiga— desapareció, no se sabe si sustraídos culpablemente por manos indelicadas o extraviados en el trajín de sus labores docentes».

 

LÓPEZ CARRASQUILLA, RICARDO (Anorí, Antioquia, 1841; Medellín, 1926). Pocos estudios en su pueblo. Periodista en la capital antioqueña. «Modesto y honrado ciudadano que sólo hizo el bien desinteresadamente». Entre sus mejores composiciones se citan el romance |Al eucaliptus de Santa Rosa y |El arroyo de Santa Elena.

 

LÓPEZ DÍAZ, MARGA (Medellín, 1946). Profesora de historia del arte y de la música, literatura, filosofía y otras materias en colegios de La Ceja y Medellín en Antioquia y de Managua en Nicaragua. Directora de la Biblioteca Comfama en La Ceja.
Libro de poesía: |Alojos de transparencia (1990).

 

LÓPEZ FERNÁNDEZ, GERMÁN (Anorí, Antioquia, 1870; Medellín, 1945). Educador, funcionario en el Chocó. Se destacó en los juegos florales nacionales especialmente con su obra |La canción de la belleza negra.

 

LÓPEZ GIRALDO, BERTHA (Manizales). Estudió en su patria chica y en Bogotá declamación en el Teatro Colón, donde hizo varias presentaciones. Después se dio a conocer por esta actividad en muchas ciudades del país y del exterior. Decoradora de interiores, trabajó con mucho éxito en Caracas, donde residió 26 años. Su primer libro de poesía, |Poemas de lluvia y nieve, aparece en 1996, como un testimonio de viajes y regresos.
Meira Delmar nos cuenta cuando la conoció: «Ella.., andaba entonces recorriendo el mapa de Colombia, deteniéndose de ciudad en ciudad —juglaresa escapada de una viñeta medieval— para decir, bellamente por cierto, las más altas creaciones de la poesía universal» y la presentó en el Teatro de Bellas Artes de Barranquilla. Y agrega: «Hoy, como en un pase mágico, mas de magia fácilmente predecible, la palabra antes tomada en préstamo a los otros, se ha trocado en la propia palabra. Ahora es ella la que siente el amor, y la alegría del amor, y el desgarramiento del amor... Con el amor alternan, tal varias melodías en una sola canción, los ecos del ayer, los jubilosos diciembres de la infancia, los interrogantes del ser y el no ser que también la asaltan en medio del silencio. Y aparece así mismo el golpe de sombra que asesta a su corazón el sufrimiento de la tierra-madre sometida sin fin a la ciega crueldad de sus hijos».

 

LÓPEZ JARAMILLO, EDUARDO (Pereira, 1947). Estudios superiores en Lovaina, Bélgica, en Pittsburgh y en Chicago. Profesor universitario. Escribe relatos y ensayos.
Fundó —y editó él mismo su primer libro— la colección El Soto y su Donaire.
Libros: |Lógicas y otros poemas (1979); |Hay en tus ojos realidad (1987); |El ojo y la clepsidra —ensayos—(1995).
Miguel Álvarez de los Ríos dice que «sus traducciones de Cavafy y de Pound son muestras admirables de arte y sensibilidad. Su poesía, ejecutada con rigurosa corrección, es de amplia y variada tonalidad; en ella se aquilatan los giros y tendencias de otras culturas...».

 

LÓPEZ NARVÁEZ, CARLOS (Popayán, 1898; Bogotá, 1971). Se destacó como orador y forense. Combativo periodista, defendió siempre la candidatura de Guillermo Valencia, de quien fue alumno y secretario. Como poeta tal vez fue perjudicado por la vecindad del maestro Valencia, aunque «su producción original, muy escasa... tiene obras que resisten al olvido». Pero fue autoridad indiscutible en Colombia en la traducción de poetas en varias lenguas. «Es difícil hallar, por ejemplo, una superación en las traducciones de |Los trofeos de Heredia», dice J.J. Ortega Torres. De la intimidad de López Narváez con Valencia nada tan elocuente como estas palabras del maestro a un grupo de sus confidentes: «Si a la hora de mi muerte tengo perdida el habla, yo que quiero morir como cristiano viejo, con un Cristo entre las manos y un sacerdote al canto de mi lecho, pido que traigan a Carlos López Narváez para que se confiese por mí...».
Libros: |Cartas a una sombra (1948); |Itinerarios de poesía (1970); |La voz en el eco —traducciones del francés— (1942); otras traducciones: |Las letanías de la Virgen por Armando Godoy (1946); |El cielo en el río —versiones del francés y el inglés— (1952); |Jesús el hijo del hombre por Kahlil Gibran. Y en prosa: |Putumayo (1933); |Diario de guerra (1951), sobre el conflicto con el Perú, al cual se refirió Baldomero Sanín Cano: «Libros como éste hacen falta en el país para avivar el sentido de patria y ponernos en comunicación con los motivos eternos de la vida». Publicó también |Tres recobros españoles en el teatro francés (1956) y una antología de Carducci por poetas colombianos. También publicó versiones del italiano.

 

LÓPEZ RACHE. VÍCTOR (Toca, Boyacá, 1959). Entusiasmado por la gran literatura a raíz de sus lecturas y de los seminarios que dictó Estanislao Zuleta en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja, donde estudiaba economía, se dedicó de lleno a escribir ensayos, publicados en medios de comunicación nacionales. Miembro de jurados en concursos literarios. Premio Nacional de Poesía Universidad Externado de Colombia en 1990 y premio nacional de poesía Ciudad de Bogotá en 1992.
Libros: |Otra orilla de luz (1985); |La casa (1992).
Jorge H. Cadavid se refiere a su último libro, «poemario que sin lugar a dudas absorbe con su madurez y fuerza expresiva al lector. La contundencia y vitalidad de sus versos sobrecogen, atrapan con sólo la primera lectura... La perfección formal lo lleva a plantear su más lúcida poética».

 

LORENZO, SILVIA —Sofía Molano de Sicard— (Agrado, Huila, 1918). Se educó en Ibagué y se radicó en Bogotá, donde estudió lingüística y filología en el Instituto Caro y Cuervo, francés y cultura francesa en la Universidad Javeriana. Trabajó en la Alianza Francesa, en una agencia de representaciones y en el SENA hasta su jubilación. Con su propio nombre publicó una serie de libros técnicos, sobre relaciones humanas, gramática, secretariado y una novela que ella llamó «de ocasión» titulada |Bosquejos (1971).
Su poesía, ajustada a la métrica tradicional, habla de su experiencia personal amorosa y religiosa.
Libros: |Preludio (1953); |El pozo de Siquem (1963); |Sólo el viento (1968); |Arcilla y lumbre (1983).
En 1987 obtuvo el primer premio en el concurso nacional de poesía religiosa de la Diócesis de Pereira.
El maestro Rafael Maya la llamó «alta, estremecida voz lírica de América».
Carlos López Narváez dijo: «De las cosas fulgentes en los versos de Silvia Lorenzo es la minuciosa ausencia de ecos, rastros, gustos que no sean los íntimos propios sin reminiscencia de lecturas próximas o remotas. Puede sentirse dueña de los secretos del oficio, conocedora de las rutas menos holladas del léxico y de la construcción métrica de nobles y sorprendentes giros».
Y el padre Manuel Briceño Jáuregui, presidente de la Academia Colombiana de la Lengua: «Raras veces encuentra uno poesía mística como la suya, que nos vuelve a los mejores tiempos de la edad de oro de nuestra estirpe hispánica. Parece recordarnos que aún puede la poesía hablar en castellano con imágenes frescas, lozanas, sin desgarramientos de lenguaje ni búsqueda de exotismos estrafalarios».

 

LOTERO, RUBÉN DARÍO (1955). Egresado de español y literatura de la Universidad de Antioquia. Premio nacional de poesía «Universidad de Antioquia» en 1991 y premio de poesía «Carlos Castro Saavedra» en 1990.
Miembro de la redacción de la revista de poesía Acuarimántima
Libros: |Poemas para leer en el bus (1991); |Historias de la calle —crónicas— (1991); |Camino a casa, beca Ministerio de Cultura 1997.

 

LOZADA FLÓREZ, FELIX RAMIRO (Codazzi, Cesar, 1953). Estudió lingüística y literatura en la Universidad Surcolombiana de Neiva, de la cual es profesor.
Libros: |Labor de luna (1988); |Hoja al viento (1990).

 

LOZANO, ORIETTA (Cali, 1956). Directora de la Biblioteca del Centenario de la capital del Valle del Cauca. Premio nacional de poesía 1986 con |El vampiro esperado. Su libro |Agua ebria fue traducido al francés. Ganó el concurso del «mejor poema erótico» contemporáneo. Otros libros de poemas: |Fuego secreto (1980); |Memoria de los espejos (1983) y |El vampiro esperado (1987). Sobre éste dice Juan Manuel Roca: «Constituye un momento de esplendor en la poética de Orietta Lozano, cuya raigambre se distancia de los poetas usuales, domésticos, herederos de la costumbre. Algo que ha exaltado Saint John-Perse, en su justo sentido: |Poeta es aquel que rompa, para nosotros, la costumbre. Este es un libro abierto a los viajeros, a los aliados para el sueño».
También ha publicado la novela |Liminar (1994) y un ensayo sobre Alejandra Pizarnik.

 

LOZANO CABALLERO, ALFONSO (Arbeláez, Cundinamarca, 1918; Bogotá, 1976). Doctor en derecho y en filosofía y letras, especializado en Alemania. Profesor de literatura. Miembro de la Academia de Historia de Cundinamarca. Director de Extensión Cultural departamental.
Libros: |Dos ingenios bogotanos (1941); |Los beneficios civiles (1947); |Pantallas de palabras (1963).

 

LOZANO Y LOZANO, JUAN (Ibagué, 1902; Bogotá, 1979). Capitán en el conflicto fronterizo colombo-peruano, doctor en lenguas en Cambridge y en derecho en Roma, ministro, legislador, diplomático, se destacó como uno de las más brillantes periodistas, director de La Razón y de Semana, crítico agudo y biógrafo caluroso de sus más importantes contemporáneos. Su poesía, escrita íntegramente en su juventud, fue publicada en los libros |titulados Horario primaveral (Lima, 1923) y |Joyería (Roma, 1927) y está compuesta por bellos y fluidos sonetos, entre los cuales destacan todas las antologías |La catedral de Colonia, como si fuera el único... Fue el más feroz contrincante de los piedracielistas cuando irrumpieron en el medio literario bogotano. Fundó y editó las bibliotecas Los Clásicos, Los Penúltimos y Los Últimos e hizo parte de Los Nuevos. Otros libros suyos: |Ensayos críticos (1934), |Mis contemporáneos (1944 y 1978) y sus antologías |Obras selectas (1956) y |Última página (1980), así como una selección de su famosa columna |El Jardín de Cándido, que publicó en El Tiempo.
Fue mordaz hasta con su propia obra, así dijo: «Mis versos son más artísticos que poéticos; son la expresión de una persona culta, que se precia de conocer el oficio literario, que gusta de la estética de la vida y que se ejercita ocasionalmente en la poesía...».

 

LUNA, LUIS ERNESTO (Garzón, Huila, 1928). Siguió la carrera judicial, y en la literatura se ha destacado como poeta y traductor. Pertenece al grupo de Los Papelípolas, nombre con el cual bautizó su libro sobre ellos el periodista Delimiro Moreno, quien dice sobre el poeta: «Luna es hoy la más alta voz de la poesía del Huila. A pesar de que sólo ha publicado un libro, la intensidad, el lirismo, la hondura de sus poemas, y su modernidad, lo colocan en este sitio de privilegio. Como poeta, sólo es superado en la historia de su departamento por José Eustasio Rivera y Joaquín García Borrero».
Libro: |Memoria del silencio (1988).
David Rivera nos da algunos otros datos sobre su vida y su obra: «Oriundo de Garzón, peregrino de buena parte de los pueblos del Huila por donde anduvo de juzgado en juzgado municipal, ha venido a Neiva con sus 31 años de vida y su inspiración poética. Detrás de sí deja la indeleble, grande y pequeña huella de su tránsito, lo cual se explica diciendo que a Luna se le recuerda con cariño en aquellos municipios huilenses, más que por sus fallos de juez probo y diligente, por su devoción al periodismo y su vena de poeta, pequeña huella que se torna en grande para el puñado de los amigos comprensivos y espirituales. De todas maneras, la inquietud de Luis Ernesto se llamó así —Inquietud— y fue un diminuto periódico mimeografiado, que salía lo mismo en Pital que en Altamira, es decir, donde quiera que la suerte llevaba a su dueño y director, subordinada su pobreza a la transhumancia burocrática... Bien pudiera decirse que escribió para salvarse del tedio, si su manera poética no afirmara cosa distinta... Su poesía no es refugio, consuelo del desconsuelo de saberse solo y profundamente anónimo en los mil puntos casi ignorados de la provincia lejana. Su poesía es imperiosa necesidad de escribir, de cantar, voz y mandato de la sangre».

 

LUQUE MUÑOZ, HENRY (Bogotá, 1944). Graduado en sociología. Magister en literatura, ejerce la docencia universitaria. Uno de los más representativos miembros de la «Generación sin nombre» no sólo como creador sino como estudioso del fenómeno poético. Becario del Instituto Colombiano de Cultura en 1993, autor de |Tambor en la sombra, antología crítica de la poesía colombiana del Siglo XX, editada en México en 1996. Vivió doce años en el extranjero (Rusia, Japón, China, India, Suecia, España, Afganistán), lo que ha sido decisivo para la ampliación de su universo cultural y la renovación permanente de su lírica y de su «retablo crítico francamente corrosivo, desmitificante»...
Su obra publicada incluye poesía: |Sol cuello cortado (1973); |Lo que puede la mirada (1977) y |Libro de los caminos (1991), finalista en los premios Casa de las Américas de La Habana 1990 y «Pérez Bonalde», Caracas 1993. Ensayos: |Tras los clásicos rusos —Pushkin, Lérmontov, Gógol, Chéjov— (1986). Dos clásicos rusos —Turguéniev, Saltikov Schedrín— (1989). Compilaciones: |Narradores colombianos del siglo XIX y |Domínguez Camargo, la rebelión barroca (1976). Biografía y crítica: |Eduardo Castillo (1989). Coautor de la iconografía de poetas colombianos |El poeta y su sombra (1991). Preparó una |Selección de poesía colombiana del siglo XX vertida al ruso para la revista América Latina de Moscú en 1991 y un libro de refranes al uso en Colombia (Kiev, 1986). Tradujo con Sara González Hernández varios volúmenes de poesía rusa, así como |Cuentos petersburgueses (1993) de Nicolás Gógol. Ha sido traducido parcialmente al inglés, ruso, francés, alemán, portugués, griego e hindi.
A propósito de |Libro de los caminos de Luque dice Héctor Rojas Herazo: «El poeta seria, pues, el hambriento peregrino que, al limosnear los embrujos de la creación, busca salvarnos para alcanzar su salvación. El hombre que husmea en el camino. Aquél para quien toda actitud, presentida, contemplada o soñada, se conviene en un símbolo, en una señal, en un sufrimiento... Todo está escrito en clave poética. Ninguno de los graves misterios que atormenta nuestra orfandad podría ni siquiera ser intuido sin la labor de estos excelsos codificadores. Henry Luque Muñoz —en su tono riguroso, sensual, atormentado- ha vuelto a referirnos la tierra. Entregándonos un nuevo instrumento para encarar la destrucción y defendernos del olvido»
Y Germán Espinosa: «Universalismo, mejor que cosmopolitismo, es el término que podría aplicarse con toda comodidad y anchura al autor de |Libro de los caminos. Las peregrinaciones de Heny Luque Muñoz (mucho tiempo, como la de la madre Castillo, estuvo su alma en el destierro), dejaron en su poesía un adorable sedimento de éxtasis cósmico, que no es hostil a una secreta comunicación con mundos inteligibles».
El poeta argentino Manuel Ruano escribió: «La piedra de toque del corazón humano transgrede a veces los sentimientos más íntimos con los que se predispone para ser contemplador en el universo de la poesía. Y es en ese sentido, lo sé, que Luque ha trazado una escritura desmitificante, que habla de las costumbres lejanas de otros hombres, de los encuentros del amor, de la mitología viviente y las remembranzas que suelen ser el paso previo de una fantaseadora visión de la realidad. De esa realidad, eso es, en donde la intimidad de la imagen recuerda un encuadre fílmico de Buñuel... Y otra cosa que llama la atención es que se trata de una escritura exenta de jardinería literaria. Sí, en cambio, hay reflexión sobre lo literario, los paisajes griegos y una mitología en combustión que ayuda a desmitificar el texto. La historia, la corrosión de los tiempos, son apenas un itinerario. Y aquí vale la pena tener en cuenta otro de los poemas de este libro, |Historia verdadera, donde se conjugan los destinos, las catástrofes y el verdadero sentido de la poesía, es decir, su extraña vocación.. donde el poeta encontrará más tarde lazos de identidad con el viejo pasado ruso... íconos vivientes, figuras premonitorias de una circunstancia en la que se desafían los tiempos. De ahí su resplandor y su diafanidad».

 

LUSIGNÁN, MARZIA DE —Juana Sánchez Lafaurie— (Santa Marta, 1910). Narradora y periodista.
Libros de poesía: |Oro y mirra (1934); |Arca de sándalo (1945). Además |Viento de otoño —novela— y |Sombra de las parábolas —cuentos—.
Fue la «primera mujer, que para escándalo social, trabajó en una oficina pública: en el Ministerio de Comunicaciones, que la condecoró después de su jubilación».

 

LUZ STELLA —María Cárdenas Roa— (Ibagué, 1899-1969). Bachiller de la Presentación, se graduó como normalista superior y ejerció la docencia por varios años. Dirigió programas radiales para niños y la página literaria del diario Tribuna de Ibagué. Ejerció también el periodismo, escribió teatro y ganó premios en concurso nacionales de cuento, novela y poesía, entre ellos el de los juegos folclóricos de Sonsón, Antioquia, en 1926, con la novela |Los celos del río; el de Mundo al Día y el del Centenario de Bogotá en 1938.
Libros: |Rincón infantil (1942); |Ronda iluminada (1951) |; Retablo de Navidad; La princesita y la estrella; Romance navideño y |El río que llora —novela—.

 

LLANOS, ANTONIO (Cali, 1905-1978). Periodista (director de Diario del Pacífico en la capital del Valle), educador, crítico (escribió |Meditaciones sobre Porfirio Barba-Jacob), fue «corresponsal» o correspondiente en su tierra del grupo de Piedra y Cielo, cuyo líder, Eduardo Carranza, dijo que en su libro |La voz entre lágrimas (1950) «brilla uno de los más altos momentos de nuestra lírica en todos los tiempos». Después del conmovido y conmovedor homenaje que Cali le rindió al delicado lírico en sus años de triste reclusión, nos cuenta Carranza que «entre un silencio humedecido de lágrimas apareció en el escenario histórico del Teatro Municipal nuestro desolado amigo en su lecho doliente. Mario Carvajal, en prosa tersa y luminosa, trazó una cabal semblanza de la vida y la obra de Antonio» y concluye: «En su doloroso silencio de Cali, constelado de canciones y elegías, Antonio Llanos, sumo ejemplo de amigo, de cristiano y escritor, sigue siendo el príncipe reinante de la poesía colombiana». Los otros libros con su poesía: |Temblor bajo los ángeles (1942), |Rosa secreta (1950), |Casa paterna (1950), |La madre muerta (1958), |Antología poética (1982).

 

LLERAS, LORENZO MARÍA (Bogotá, 1811-1868). Doctor en leyes—y después rector— del Rosario. Enemigo de Bolívar, tuvo que radicarse en Estados Unidos después del atentado septembrino. Allí publicó, en 1831, sus |Versos juveniles. Regresó al país con Santander, fue periodista, senador y secretario de Relaciones Exteriores en la presidencia de Obando. Fundó y dirigió colegios y teatros y es autor de piezas propias y traducciones de teatro. Otras obras poéticas: |El viajero (1859): |Ecos de la prisión (1861); |Elegía a la jornada de Puente Grande (1830); |Ocios poéticos (1863) y poco antes de morir, su |Oda a Benito Juárez. Escribió, y publicó en Nueva York, la canción nacional |La libertad de la Nueva Granada, reimpresa en Bogotá en 1831.

 

LLERAS DE LA FUENTE, FERNANDO (Bogotá, 1947). Residió varios años en Estados Unidos y en Europa, principalmente en Bélgica, donde culminó los estudios de economía que había comenzado en Harvard y en la Universidad de los Andes. Ocupa cargos diplomáticos en el Viejo Mundo.
Sobre su primer libro de versos, |Silencio de secretos pasadizos (1978) dijo Roberto García Peña: «Lleras da en sus poemas una prematura certeza de madurez perfecta... Constituye la plenitud de quien ha alcanzado ya la exacta e inefable realidad de lo bello». Lo ratifica Pedro Gómez Valderrama en el prólogo: «No se trata del común libro de poesía con los balbuceos de un poeta».
Sus otros libros: |El corazón suspenso (1989); |Tiempo frágil (1994) y |El riesgo del domingo —cuentos—.
En el prólogo de su segundo libro escribió Jorge Eliécer Ruiz: «La obra que ahora nos ofrece Lleras de la Fuente no es una variación sobre el tema (de la muerte), ya que la reina de los espantos está presente en toda la obra, desde aquella en verso, hasta en sus cuentos, extraños interludios surrealistas o metafísicos, que desconciertan y atraen, como patéticos |revenants de otros mundos, sino una profundización antológica en el tema, una metafísica introspección que nos toca muy de cerca y muy profundamente... Obra musical, ciertamente, más que experimento con la palabra, y tenía que ser así porque el autor es músico... En esta obra, como en su música instrumental, la música y la expresión ganan la apuesta a la muerte».

 

LLERAS RESTREPO DE OSPINA, ISABEL (Bogotá, 19 11-1965). En su esmerada educación mostró predilección por la ejecución del violín, pero pronto prefirió la carrera de las letras. A su selecta cultura de biblioteca añadió la experiencia de los viajes. Su |Romancero de Santa Fe fue laureado por la Academia Colombiana de la Lengua en el Concurso del IV Centenario de Bogotá, y su soneto |El camarín del Carmen figura en todas las antologías bogotanas, tal como |La catedral de Colonia de Juan Lozano y Lozano.
Publicó los libros |Sonetos (1936)—con prólogo de don Antonio Gómez Restrepo—; |Lejanía (1952); |Canto comenzado (1960) y |Más allá del paisaje (1963).

 

LLORENTE, GREGORIO (Popayán, 1842-1885). Militar, humanista, periodista, publicó numerosas poesías en periódicos y un libro que no se consigue, así como el drama |La mujer arrepentida. En la |Historia de la poesía de Popayán sólo salvó José Ignacio Bustamente dos estrofas.

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