MAC DOUALL, ROBERTO (Zipaquirá, 1851; Bogotá, 1920). Otero Muñoz dice que fue «lazo de unión entre las generaciones de |El Romancero Colombiano y |La Lira Nueva (1851-1886)». De ascendencia escocesa, fue ingeniero, científico, educador, diplomático y político y se destacó por sus traducciones teatrales y de poetas ingleses y franceses. Su obra principal, |El joven Arturo (1883) —siete cantos en octavas reales en los cuales critica festivamente los sistemas de educación— fue muy controvertida, y se reprodujo con otras póstumamente en un volumen, en 1930. Pero su más conocido poema, por haber sido divulgado en numerosos textos escolares, es su romance histórico sobre la batalla del Bárbula y la muerte de Atanasio Girardot. Fue uno de los mayores —en edad—miembros de La Gruta Simbólica.

 

MARCÍA, RAFAEL E. (Salamina, 1866-1939). Hizo secundaria en el Colegio Santo Tomás de Manizales. Se destacó como periodista satírico, en su periódico El Granuja. Lírico costumbrista, maestro del soneto, premiado por |Bolívar en el Chimborazo. Su obra, considerada quevedesca por el |libro Salamina: ciudad poesía (1956), se destacó |en Lecturas de Antioquia y Caldas.

|

 

MACÍAS, LUIS FERNANDO (Medellín, 1957). Profesor de literatura y lingüística en la Universidad de Antioquia.
Libros: |La flor de lilolá (1986); |La rana sin dientes (1988); |Casa de bifloras (1991); |Del barrio las vecinas (1988); |Una leve mirada sobre el valle (1994). Novelas: |Amada está lavando (1979) y |Ganzúa (1989).
Dice Manuel Mejía Vallejo: «Sus estudios de español y literatura, su ejercicio frente a la poesía y el hecho de ser uno de los mejores repentistas y trovadores colombianos, lo capacitan para el dominio de la cuestión formal, menos simple de lo que parece. Lo demás es una especie de don, responsabilidad de creador desconfiado, facilidad con disciplina».

 

MACHADO, GONZALO (Popayán, 1884-1924). Hizo las delicias de sus coterráneos con sus epigramas y con sus urticantes notas periodísticas. Sobre sus versos dijo Víctor M. Londoño: «Nos dejan la impresión de un grato sueño que se desarrollara armoniosamente a lo largo de un bloque de mármol».

 

MACHADO LARGO, JOSÉ FERNANDO (Supía, Caldas, 1957). Estudios de derecho en la Fundación Universidad de Manizales. Integrante del grupo La Barra de su ciudad natal. En 1982 publicó en compañía de Idelfonso Buitrago Arango el libro |Letanías de la ausencia.

 

MACHADO LOZANO, ALBERTO (El Líbano, Tolima, 1915). Promotor nacional de cultura y recreación cuando fue ministro de Educación Jorge Eliécer Gaitán. Considerado —dice |Palabra viva (1991) de Carlos Orlando Pardo— como el principal pionero del movimiento cultural de su tierra natal. Autor de las novelas |La tierra los llamaba, El castigo de la sangre, Bajo los cedros y |Los peregrinos de la muerte, finalista en el concurso Esso. Para teatro escribió |Manos sucias. Libros de versos: |Selección poética y |Caracolas de niebla (1993).

 

MADIEDO, MANUEL MARÍA (Cartagena, 1815; Bogotá, 1888). Muy joven viajó a Estados Unidos y adquirió una excepcional preparación intelectual. Fue abogado, educador, periodista, parlamentario, fecundo autor teatral y de novelas costumbristas —precursoras del naturalismo en el mundo»— polémico ensayista político y religioso. Traductor, desde luego. Sus más destacados trabajos fueron filosóficos. Prestó meritorios servicios a la instrucción pública. Sus |Poesías se publicaron en 1859, precedidas por un tratado de métrica y de un prólogo de José Joaquín Ortiz. Después: |Ecos de la noche (1870) y |El 25 de septiembre. Su |Canto al Magdalena «vivirá mientras nuestro río arrastre sus turbias ondas», dijo Salvador Camacho Roldán.
Don Juan Valera conceptuó que su obra poética es «muestra del candor natural y sin aliño con que sin duda hace versos en Colombia todo hombre de ingenio y de ciencia, fijando sus fugitivas impresiones por medio de la palabra rítmica, y procurando transmitir y perpetuar la idea y el sentimiento que ha despertado en su espíritu la naturaleza circundante».

 

MADRID-MALO, NÉSTOR (Carmen de Bolívar, 1918; Bogotá, 1989). Estudió primaria y secundaria en Barranquilla, ciudad en la que vivió mucho tiempo y a la que amó y cantó. Se graduó en la Universidad Nacional en Bogotá y adelantó estudios sociales en una universidad de Roma. Ocupó numerosos e importantes cargos, entre ellos el de gobernador del Atlántico, director nacional de Planeación, asesor jurídico del Senado de la República; fue profesor universitario, magistrado y notario en sus últimos días. Era un intelectual de tiempo completo, de envidiable cultura, académico de historia y fundador y director de la revista El Café Literario. Incursionó también en el ensayo político e histórico, en la narrativa y el teatro.
Sus libros de poesía: |Los sueños recobrados (1949); |Memoria de los sueños (1959); |Poemas italianos (1967), escrito cuando desempeñó la consejería de la embajada colombiana en Roma; |Navegante del sueño (1976). En 1985 recogió en un volumen titulado también |Memoria de los sueños los cuatro libros anteriores y le agregó nuevos poemas. También publicó |50 años de poesía colombiana 1924-1974 en 1973, la antología |Los árboles en la poesía castellana (1973) y |Sonetos reunidos (1989).

 

MAGDA-STELLA —Magda Stella Quintero de De la Pava— (Sevilla, Valle, |1935). Abogada, psicopedagoga con mención en trastornos de conducta en menores, autora de artículos sobre su especialidad y aficiones y del libro |El juego como tratamiento psico-pedagógico para niños preescolares con conflictos emocionales (Caracas, 1984). Residió muchos años en Venezuela, donde publicó sus primeras obras: |Las palabras (1970); |Canciones-poemas para niños (1989).

 

MALDONADO SIERRA, ÓSCAR EMILIO (El Difícil, Ariguaní, Magdalena, 1957). Secundaria en Barranquilla. Licenciado en lenguas modernas por la Universidad del Atlántico, se dedica a la docencia.
Libro: |Pedazos de vida (1992).

 

MALO, NÉSTOR AUGUSTO (Carmen de Bolívar, 1909; Barranquilla, 1975). Estudió secundaria y contabilidad en Cartagena. Fue un hombre discreto, sentimental y grande de espíritu. Dejó muchos poemas inéditos y publicó dos libros: |Las pájaros de la lluvia (1943) |y Las flautas del viento (1965).

 

MALLARINO FLÓREZ, GONZALO (Bogotá, 1958). En antología poética del Gimnasio Moderno, en el |Panorama inédito de la nueva poesía colombiana (1986) preparado por Santiago Mutis y en |Tres poetas bogotanos inéditos (1986) fueron publicados sus primeros versos, algunos de los cuales también obtuvieron honores en Cali en el Concurso «Octavio Paz» y en Valparaíso, Chile, en el IV Concurso Iberoamericano de Poesía «Javiera Carrera» en 1986. Después publicó sus libros: |Las llantos (1988) y |La ventana profunda (1995).
Giovanni Quessep le dice a Mallarino Flórez su predilección por «tus poemas, su lenguaje transparente y el mágico sentido de que están hechos. Qué lejos están de todo ese lenguaje confuso tan de moda en la nueva poesía colombiana, de todo ese surrealismo deleznable que nos agobia».
José Luis Díaz Granados dice que la de Gonzalo es una «poesía que se destaca por su introspección, por la búsqueda de territorios multicolores, entre el humor y la nostalgia, dimensión que se prolonga en sólidas y hermosas narraciones».
Y Hernando Caro Mendoza en el prólogo de Los llantos: «Es indudablemente, poesía para ser dicha en voz alta, con todas sus consecuencias.
Mallarino tiene predilección por los ritmos bien medidos y los períodos bien equilibrados... Para el poeta bogotano el agua, la lluvia, el rocío, la bruma, lo rodean como el mar al griego, y los ve transformarse ante sus ojos...».

 

MANRIQUE, JOSÉ ÁNGEL (Santafé de Bogotá, 1777; Cácota, Norte de Santander, 1822). Dice Javier Arango Ferrer en la |Historia Extensa de Colombia: «Es un ejemplo del genio festivo —hoy perdido- que caracterizó al Bogotá de antaño. El humor regocijado de los repentistas, en la décima y la redondilla sube a mayores en el aristócrata José Ángel Manrique, conspirador en 1794 y sacerdote ejemplar por el resto de sus días». Pero lo cural no quita lo valiente, y así es que escribió |La tocaimada (1855) para burlarse de la población como venganza por una mala curación...
Manrique, hijo de doña Manuela Santamaría, animadora de la Tertulia del Buen Gusto, estudió en El Rosario. En 1794 fue perseguido con Nariño, Zea y otros patriotas. También, fuera de la mencionada sátira, escribió |La tunjanada.
Elocuente patriota, fustigó a los españoles, quienes lo apresaron para llevarlo a España, pero él se les fugó en Santa Marta. Al saber el triunfo de Boyacá, ciego y sin recursos se trasladó a Bogotá, donde Bolívar le ofreció un puesto en el coro de la Catedral, que él no aceptó. Pero sí el curato de Cácota, donde fue a morir.

 

MANRIQUE ARDILA, JAIME (Barranquilla, 1949). Narrador, traductor y crítico de cine. Obtuvo en 1975 el premio del II Concurso nacional de poesía «Eduardo Cote Lamus» por su libro |Los adoradores de la luna (1976). En Nueva York, donde reside, ha publicado su libro de poemas bilingüe |Mi noche con Federico García Lorca y la antología |Poemas de amor de sor Juana Inés de la Cruz, traducidos al inglés con Joan Larkin.
Es autor también de tres novelas en inglés, |Colombian gold, Latin moon in Manhattan y |Twilight at the Equator, y una en español, |El cadáver de papá.
Dice María Mercedes Carranza: «La poesía de Manrique se desarrolla dentro de un clima cultural muy diferente al nuestro: el clima de la cultura norteamericana. Y hablo de clima en forma deliberada: no es que su poesía esté influida por la poesía norteamericana, es poesía norteamericana escrita en español. Esto que a primera vista puede parecer un juicio negativo, no lo es. Muy por el contrario: en sus manos el lenguaje poético adquiere una frescura y una originalidad inusuales entre nosotros y su escritura, a mi juicio, es una de las más interesantes de la poesía colombiana de los últimos años».

 

MANTILLA ORBEGOZO, DANIEL (Piedecuesta, 1836; Bogotá, 1868). Estudió en San Bartolomé en Bogotá y en París continuó asignaturas de literaturas extranjeras. Sus primeras producciones en verso fueron publicadas en La Guirnalda por José Joaquín Ortiz. Periodista de magnífica prosa. Residió en Bogotá, Piedecuesta y Cúcuta. Escribió también novelas |(Resignación y |Una tarde de verano) y | ensayos críticos sobre José María Samper y Emiro Kastos, Lamartine y Jorge Sand. «El Musset de Colombia» y «primer lírico del Estado de Santander» lo llamó su colega Adriano Páez, quien publicó su breve obra poética. Pombo consideró su poema |A Elvira como «una de las mejores composiciones que el numen del dolor ha inspirado en nuestra lengua». Páez dice que entre sus obras «campea el magnífico canto a la desgracia y al dolor |Date obolum —en el cual pedía un pan para el desgraciado poeta Daniel Cardona—. Si Abel Karl (su seudónimo) no hubiera escrito otras obras, ese canto en prosa, empapado en lágrimas, bastaría para confiarle el glorioso título de poeta».

 

MANUEL V., ANÍBAL (Roldanillo, Valle, 1950). En su único libro publicado |(Canto del proletario, mención especial en el II concurso nacional de poesía «Eduardo Cote Lamus» en 1975) dice en el poema inicial: «¿Títulos?/ No, no ostento títulos/ ni diplomas que acrediten / ni menciones de honor que cuelguen en las paredes de mi orgullo». María Mercedes Carranza dice en el prólogo: «La poesía de Aníbal Manuel es de este mundo. Allí la noche es simplemente la noche, la fábrica la fábrica, el pan pan y no hay vino, como no lo hay en la vida corriente... No se da ninguna clase de retórica. Sólo la convergencia, sutil y difícil, de lograr un idioma eficaz y unos temas que no son nada ajenos a la experiencia del poeta... Si Aníbal habla, por ejemplo, de la | manera como un obrero vive en la ciudad, no cae en la falsificación de un tema —esto es, en el panfleto o la charanga fácil— porque para él no es el resultado de una impostura. Pero no fracasa porque además trata de manejar un lenguaje que no se ve limitado por la forma de representación que consigue dar de esa realidad».

 

MARCEL, ÁNGEL —Pompilio Iriarte Cadena— (Neiva, 1945). Licenciado en español en la Universidad Pedagógica Nacional y master of arts de la del Norte de Iowa (USA), profesor del Gimnasio Moderno, de la Universidad Pedagógica, Externado, Central y el Rosario.
Libros: |Una pausa total (1980); |Transgresión y anacronismo (1990) —primera mención de honor del Concurso Hispanoamericano de Poesía «Octavio Paz» en 1988—. También recibió el primer premio de poesía «Alférez Real» de la Universidad del Valle en 1989 y el primer premio del Concurso Nacional de Poesía «Carlos Castro Saavedra» de la Alianza Colombo-Francesa de Medellín en 1997. Gonzalo Mallarino Botero dice en el prólogo: «Este lector piensa que la expresión cabal y sincera de evidencias poéticas basta para renovar una forma: para justificarla de nuevo. Y cree que los sonetos de Ángel Marcel, en conjunto, constituyen un estudio coherente y renovador, lo cual sería suficiente como premio al arduo intento de un poeta rico en emociones, que ya sabe que su sola expresión liberadora no basta para comunicarlo con el lector exigente. A mi modo de ver, entre esta cadena de sonetos hay más de un eslabón que quedará entre los ejemplos imperecederos, no sólo de la forma, sino del poema, en el idioma».
































 

MAREL, JORGE —Jorge Hernández Gómez— (Sincelejo, Sucre, 1946). Autodidacto en artes, literatura, periodismo y pintura. Director de la Casa de la Cultura de su ciudad natal, profesor de literatura en la Universidad del Norte, Barranquilla.
Libros: |Palabras en el tiempo (1976); |Nocturnos del mar (1982); |Palabra por palabra (1984); |Las antiguas palabras (1986); |La palabra que amaba (1983); |El mar y las palabras (1989) y |La última elegía (1996). También seleccionó |Patrimonio de poesía —antología cartagenera— (1991) y |Poemas a la |mujer—antología colombiana (1991). En 1998 lanza |Metafísica del mar —suma poética—.
Meira Delmar se identifica con Marel (ambos seudónimos de amor marino) y con sus versos como olas: «Me ha dado la alegría del encuentro con la poesía verdadera, poesía en el más alto sentido del vocablo. Allí están los |adentros del poeta, hondos, ciertos. Y los |afueras, el mar, la noche, el viento, esas criaturas que nos rodean y nos hacen, en gran parte, la vida. Poesía hermosa, limpia, desnuda, como la soñaba Juan Ramón Jiménez».
Manuel Zapata Olivella dice que Marel «lleva el mar adentro, prisionero como un pez que no puede desbordar las orillas de su propio sentimiento. En su profunda religiosidad de marinero, Jorge es hermano de la muerte, los pájaros, el viento y el amor. Tiene la vocación de los náufragos, los silencios del pez, el miedo a la inmensidad. Además, él, que conoce lo insondable de la noche, es reiterante como un contador de estrella. Este libro es un anda en aguas profundas».
Y Jaime García Maffla: «Poemas breves, muy breves, casi leves, que juegan con el espacio en blanco de la página, llevando hasta el decir la intención que, procedente de Mallarmé, busca incorporar a la poesía las relaciones entre lo visible y lo invisible, la presencia y la desaparición... El sentido de estos poemas es, finalmente, restituir su virtud original al Verbo».

 

MARÍN, ABEL (Villamaría, Caldas, 1888; Buenaventura, 1950). Abogado de la Universidad Republicana, fijó su residencia, hasta su muerte, en el puerto vallecaucano, donde se desempeñó como notado. Poeta sencillo, sentimental, de carácter retraído, su obra quedó dispersa en diversas publicaciones y en tal cual antología.

 

MARÍN, ALFONSO (Pereira). La primera información nos la da Cecilia Caicedo de Cajigas: «Supimos de Alfonso Marín, refugiado en las solitarias playas de Capurganá (soledad gratificante que interactúa con el recóndito ser de este poeta), en donde lo convencional, normado y rutinario lo desplazó, en auto-exilio voluntario, hacia una vida elemental en procura de valores, de realizaciones más próximas a la serenidad».
Libros: |Con...secuencias (1983); |Uni-versos (1985).
La misma autora de |Literatura risaraldense (1988) nos dice: «Marginal en doble sentido, el primero por su intencionalidad de referir en eco asordinado el mundo del desprotegido y una segunda marginalidad entendida por el poeta como exclusión consciente del mundo cotidiano... Prácticamente todo el mundo de la marginalidad social encuentra eco en los temas tratados por Marín, un autor desconocido a nivel nacional que amerita por su trabajo mayor divulgación y mejor conocimiento». Su narrativa se confunde con sus versos en esta temática de protesta existencial.

 

MARÍN ARIAS, ÁLVARO (Manzanares, Caldas, 1958). Zootecnista de la Universidad Nacional de Bogotá, destacado en el concurso convocado por la Casa de Poesía Fernando Mejía Mejía, de Manizales, en 1991.
Libros: |Jinete de sombras (1992); |La brújula no quiere marcar más el norte —ensayos— (1996).
Al presentarlo en una serie de nuevos creadores colombianos el editor del Magazín Dominical de El Espectador, Juan Manuel Roca, dice: «Como ensayista ha dado muestras de gran agudeza. Creemos que se destaca, entre los autores nacidos a partir de 1950, como serio investigador de carácter independiente: no gusta de la siesta del rebaño. El sabe, como en el borgesiano cuento de Ulrika, que ser colombiano es un acto de fe, aunque para muchos, sea un acto de mala fe». Antes el mismo Roca había escrito: «Álvaro Marín es además de un sugestivo, sutil poeta, uno de los mejores prosistas, ensayistas de su generación».

 

MARÍN CONTRERAS, DIEGO (Barranquilla, 1958). Licenciado en filosofía y letras. Docente en diversos colegios y universidades en las áreas de literatura y redacción periodística. Columnista del Heraldo y de Tiempo Caribe. Director de la Biblioteca Piloto del Caribe y de la Biblioteca Departamental del Atlántico.

 

MÁRQUEZ CASTAÑO, HUMBERTO (Aguadas, Caldas, 1940; Pasto, 1986). Graduado en filosofía y letras en la Universidad de Caldas, profesor de literatura y funcionario de la Universidad de Nariño hasta su asesinato. La misma editó su |Obra poética como «un justo reconocimiento a su labor y homenaje póstumo» al cumplirse un año de su desaparición. Bruno Mazzoldi dijo que «los poemas de Humberto Márquez me hicieron entender que el peso de la memoria es el peso de la tierra, y que no se levanta si no se escala». Alberto Quijano Guerrero dice en el prólogo que Márquez fue un filósofo doblado de poeta y agrega: «Como de la confrontación de sueños y circunstancias entran en escena las injusticias, la violencia, los conflictos bélicos, el hambre, el odio, la violación de todos los derechos humanos, el poeta quiso dejar testimonio de su sensibilidad ante lo que ocurría. Y articuló sus voces de anatema y rebeldía. Guardar silencio hubiera sido incurrir en complicidad correlativa. Cuando el hombre padece, agoniza y muere, los testigos de su pasión no deben dejarse empequeñecer por la cobardía. Por lealtad a estos postulados, Humberto Márquez Castaño se magnificó en el sacrificio».

 

MÁRQUEZ CRISTO, GONZALO (Bogotá, 1963). En 1989 participó en la fundación de la revista Común Presencia (premiada por Colcultura en 1992) y es su director. Posee su propia impresora. El proyecto de su novela |Ritual de títeres obtuvo beca de creación de Colcultura en 1990. Poemas suyos han sido traducidos al francés, italiano, portugués e inglés.
Libro de poesía: |Apocalipsis de la rosa ( 1988 ) y la novela mencionada, que apareció en 1992.
El poeta argentino Roberto Juarroz dijo: |«Apocalipsis de la rosa me parece un valioso ejemplo de lo que debe ser la poesía... Me atrae especialmente su sentido de los contrastes fundamentales, su |pacto con la sorpresa, la contención del lenguaje, la natural osadía para atravesar los límites, la proyección de silencios que hay en sus palabras, el modo de buscar la videncia iluminadora y no el artilugio o el simulacro que sólo deslumbra a los incautos».
Y el francés Roger Munier: «Es un pequeño libro cautivante. Por la grandeza de su inspiración, por la sorpresa de las imágenes que siempre tienen un gran poder y actúan dentro de lo impredecible, permanecemos bajo su bello suspenso, desconcertados, felices, al borde del abismo... Su poesía fuerza la intimidad de los dioses».

 

MARROQUÍN, ANDRÉS MARÍA (Santafé de Bogotá, 1796-1833). Estudió en San Bartolomé y pasó la mayor parte de su vida entregado a la cultura y a la agricultura en su hacienda de Yerbabuena. Fue regidor, consejero, alcalde y prefecto de Cundinamarca, convencionista en 1831 y tesorero de la provincia. En su juventud también fue miembro destacado de El Parnasillo, donde se conocieron sus versos. Su obra poética fue discutida y menospreciada por su formalismo neoclásico. Su |Oda al chocolate figuró en muchas antologías para paladeo de Miguel Antonio Caro.

 

MARROQUÍN, JOSÉ MANUEL (Bogotá, 1827-1908). Otro patriarca de nuestras letras que —tal como les sucedió a Marco Fidel Suárez y a otros escritores de su siglo— llegaron en mala hora a la Presidencia de la República. «Hidalgo campesino pero colocado en la más alta esfera social, fue Marroquín el castellano de Yerbabuena. De ilustre familia, dueño de cuantiosa y heredada fortuna, mimado por la sociedad, pudo dedicarse tranquilamente al cultivo de las letras durante toda su larga existencia» —dice Antonio Gómez Restrepo—... pero se dejó tentar por la política. Fue uno de los fundadores de la Academia Colombiana, correspondiente de la Española, y del periódico El Mosaico y su memorable tertulia. Entre sus más famosas obras literarias figuran la novela |El moro, el |Diccionario ortográfico en verso (que memorizaron nuestros abuelos) y el |Tratado de ortografía y ortología. De sus poesías se hicieron ediciones en 1867 y en 1875. De Marroquín dijo Rafael Pombo: «Es más bien un poeta en prosa» y siempre se le celebraron su lenguaje y su gracejo de buena ley. Otros libros suyos: |En familia (bocetos familiares e historia de la hacienda Yerbabuena), |Poesías (1867); |Obras escogidas (1875); Ofrendas al ingenio (antología poética hecha con Ricardo Carrasquilla), |Entre primos (novela que hizo llorar a Carlos E. Restrepo «como no lo había hecho sino |María»); así como |Blas Gil y muchas otras novelas, cuadros de costumbres, fábulas y comedias.
Al frente de la primera magistratura de Colombia, presidió el ominoso episodio de la separación de Panamá. Por ello dice de él Eduardo Lemaitre: «Disfrazado perpetuamente de sonrisa y chiste, fue como un ataúd cubierto de flores... Su mundo, el mundo de donde no debió salir nunca, era el de las letras. La publicación de La |perrilla en 1895, ya le había dado fama. El poemita es ingenioso y buena muestra de poesía festiva». El mismo Marroquín se había definido perfectamente: «Yo siempre fui inclinado a la frivolidad».

 

MARTÁ, ADOLFO —Francisco Adolfo Támara Cumplido— (Sincelejo, Sucre; Barranquilla, 1965). Hizo estudios secundarios y superiores en Cartagena. Periodista de tiempo completo, crítico literario y social, autor del «más importante poemario escrito en el país en los inicios del denominado proceso de la Revolución en Marcha» —dice en su exégesis Abel Avila. Con Porfirio Barba-Jacob dirigió la revista Mundial —de su propiedad—. Fundó y dirigió también la revista literaria Ariel, el semanario Alma Escolar y el periódico El Proletario.
Libros: |Vaso santo (1925); |Carteles proletarios (1934) y |Romances y cánticos (1961).

 

MARTÁN GÓNGORA, HELCÍAS (Guapí, Cauca, 1920; Cali, 1984). Uno de los más fecundos y en realidad el más popular de los poetas de su generación, cuyo registro, amplio como su personalidad jocunda y tórrida, abarcaba lo marino, lo afrocubano, lo religioso, lo amoroso, lo social. Todo para él era poesía. Abogado, parlamentario, docente, fue un servidor público de alta categoría y por tanto recibió distinciones académicas, condecoraciones, representaciones en el país y en el exterior, de orden artístico, pedagógico, editorial y periodístico. Fuera de sus numerosos libros, publicaba Esparavel, una revista en la cual se comunicaba con corresponsales de todo el mundo en un lenguaje entre coloquial y poético, a veces polémico —sobre todo para quienes criticaban su exuberancia— y siempre entusiasta y fervoroso con lo que él consideraba una alta misión de cultura. Rafael Maya, entre otros, lo consideró «intérprete del sentimiento popular, cronista lírico del campesino, poeta de la raza y de las memorias épicas».
Su primer libro, que escribió cuando era estudiante en Medellín, se llamó (influencia de la tierra) |Mazorca de canciones. También publicó una novela, criticada por ser «muy poética», denominada |Socavón, ganadora del segundo premio Esso en 1964. Hizo el |Indice poético de Buenaventura en 1979.
Su bibliografía poética: |Evangelios del hombre y del paisaje (1944); |Desvelo (1947); |Canciones y jardines (1950); Océano (1950); Nocturnos y elegías (1951); |Cauce (1953); |Humano litoral (1954); Lejana patria (1955); Memoria de la infancia (1957); |Nuevo laberinto (1957); Siesta del ruiseñor (1963); |Encadenado a las palabras (1963); |Los pasos en la sombra (1964); |Lo rosa de papel (1964); |Casa de caracol (1965); |Treno (1966); |Summa poética (1969); |Diario del crepúsculo (1971); |Auto de fe (1975); |Breviario negro (1978); |Color de Dios (1980); Escrito en el Valle (1977); |Música de percusión (1974); |Poesía (1975); |Poesía (1980).

 

MARTES CHARRIS, CONCEPCIÓN (Polonuevo, Atlántico, ¡956). Licenciado en filología e idiomas en la Universidad del Atlántico. Profesor de español y literatura en Cartagena y en El Carmen de Bolívar. Libro: |Farallón desnudo de los vientos (1992).
Colabora en diferentes medios literarios del país y dirige la página de poesía «Comuna de sueños».

 

MARTÍN, CARLOS (Bogotá, 1914). El menor cronológicamente (y único sobreviviente) del grupo de Piedra y Cielo, fue el segundo en darse a conocer, después de Rojas, en los cuadernos quincenales que con el nombre del grupo se publicaron entre 1939 y 1940. Y sigue tan campante, después de los 80, escribiendo, amando, viajando y haciendo más y más amigos. Abogado, catedrático en Colombia y desde 1961 vitalicio por concurso y por decreto real en Utrecht, Holanda, académico de la lengua en Colombia y en Venezuela, país que le concedió la medalla «Lucila Palacios» del Círculo de Escritores. En 1935 y en 1936 ganó respectivamente los concursos de ensayo y poesía con motivo de los 300 años de la muerte de Lope de Vega y del centenario de Bécquer. En 1989 ganó el primer premio de poesía «Aurelio Arturo».
Su obra en verso incluye, hasta el presente, los siguientes libros: |Territorio amoroso (1939); |Travesía terrestre (1943); |Es la hora (1973); |Epitafio de Piedra y Cielo y otros poemas (1984); |El sonido del hombre (1986); |Hacia el último asombro (1991); |Perdurable fulgor (1992); |Habitante de nuevo y viejo mundo (1995); |Vida en amor y poesía (1995). Y en su obra crítica se destacan: |La sombra de los días (1952); |Piedra y Cielo en la poesía hispanoamericana (1962); |América en Rubén Darío (1972); |Hispanoamérica, mito y surrealismo (1986); |Tomás Vargas Osorio (1990) y |Otto Morales Benítez (1995). En 1993 publicó su traducción —y prólogo.— de |El cementerio marino de Paul Valery. Y en 1995 |Vida en amor y poesía —suma poética—.
Entre sus mejores poemas iniciales —dice el poeta ecuatoriano Jorge Carrera Andrade— «se encuentran los de inspiración americana, en los que hay versos claves que contienen la verdad de nuestro continente, en sus más claros atributos: el viento universal, el hemisferio abierto sin color ni fronteras, la sed de libertad...»
Y el poeta venezolano Vicente Gerbasi: «La poesía de Carlos Martín parte de lo humano y los elementos reales que emplea completan mágicamente los irreales, hundiéndose así en los ámbitos del misterio y del milagro. Logra la corporeidad de lo incorpóreo... Sangre, ojeras, amor: lo humano, son los tallos alimentando la corola, el color, la medida, el perfume, la creación. Estos elementos resuelven finalmente su mundo erótico. Ellos podrían constituir un peligro en una imaginación pobre, pero en Carlos Martín sirven de impulso y lo colocan en una profunda corriente cósmica, lo elevan y lo hacen tocar las diferentes zonas del misterio... Este poeta que sigue las más nuevas corrientes poéticas oye la voz del subconsciente y en su voluntad creadora, logra darle los más sorprendentes toques y matices».

 

MARTÍNEZ, JAIME ARTURO (Sincelejo, Sucre, 1946). Estudió derecho y ciencias políticas en la Universidad de Cartagena y es profesor de literatura.
Libros: |Autorretracto (1989); |Hasta el sol de hoy (1993).
El poeta Hernando Socarrás —con quien compartió Martínez el primer lugar en el concurso Libro de Poesía Regional Costeña, de El Túnel y la U. de Córdoba en 1981— dice que «Jaime Arturo Martínez marca el lugar de la condición habitable del hombre».

 

MARTÍNEZ, JUAN CRISTÓBAL (Girón, 1896; Bucaramanga, 1959). Abogado de la Universidad Nacional, fue diputado y senador Famoso periodista (firmaba Juancé), dirigió con Manuel Serrano Blanco el diario El Deber publicó las novelas |Margarita Ramírez tuvo un hijo y |El último pecado, y los libros de crónicas |Quince minutos de intermedio, Risas y muecas, Todo al vuelo, Confesiones literarias y |Carnet. Su poesía, melancólica y sentimental, aparece en páginas antológicas.

 

MARTINEZ BETANCOURT, ALVARO (Guaitarilla, Nariño, 1951). Abogado de la Universidad de Nariño, docente y funcionario de educación, promotor de cultura, compositor musical, cuentista.
Libro: |Galopes del viento (1985).
A su primera obra se refiere Carlos Bastidas Padilla elogiando la «sinceridad y la buena madera de su autor que busca en sus sueños y en su tierra los argumentos para su propia voz. Sorprende constatar el hecho de que sin desdeñar los manidos temas de la poesía tradicional de Nariño —tan folclorista, romántica, mística, demasiado sonora— Martínez Betancourt logra darle a su lírica un acento que concilia al poeta con el simple ciudadano: el hombre sensible que mira arrobado la salida de la hermosa aurora y las encendidas flores de su parque»... Este libro «es rico en imágenes que trazan un recuento de la vida del autor y de su visión del mundo y de la soledad del hombre y de su impotencia...».

 

MARTÍNEZ COLLAZOS, DAVID (Bucaramanga, 1891-1967). Fiscal de los Juzgados Superiores de Bucaramanga y del Tribunal Superior de San Gil. Primer premio del Certamen de Poesía Lírica en los III Juegos Deportivos Bolivarianos en Venezuela (1953) con su poema |Canto a Caracas, la olímpica.

 

MARTÍNEZ COLLAZOS, LEONARDO (Bucaramanga, 1887-1959). Abogado. Versos suyos aparecen en el libro antológico |Poesía santandereana, editado por la Gobernación de ese departamento.

 

MARTÍNEZ GONZÁLEZ, GUILLERMO (La Plata, Huila, 1952). Ensayista, editor, director del Instituto Huilense de Cultura, profesor de literatura hispanoamericana y de español. Asesor de la revista China hoy en Beijing, China Popular. Miembro de los comités de redacción de las revistas literarias Ulrika y Puesto de Combate, de Bogotá. Beca Colcultura de creación individual en poesía en 1993. Fundador y director de la editorial Trilce.
Libros: |Declaración de amor a las ventanas (1980); |Diario de medianoche y otros textos (1984); |Marx y los poetas —selección y notas— (1986); |Puentes de niebla (1987); |El bosque de los bambúes —versiones de poesía china— (1988); |Mitos del Alto Magdalena (1990); |Lu Xun, poemas —versiones— (1990); |El árbol puro de río (1994); |El solitario de la montaña vacía —traducción de poemas de Wang Wei— (1995).
Fernando Linero escribió: «Frente a tanta palabra estridente y desbordada, la de Guillermo Martínez, dotada de cierta levedad, acaso de la misma de la que habla Ítalo Calvino en sus muy conocidas siete propuestas, tiene la virtud de lo simple».
Álvaro Bejarano afirma: «Porque he visto potencialidad expresiva es que saludo la llegada de Guillermo Martínez a la poesía colombiana. Tiene acento personal, sin cargantes intenciones renovadoras. Vale decir que su poesía está hecha de vida y no de artificios que componen muchas vidas de poetas nuevos que por eso mismo se pierden».
Y Humberto Senegal: «Aquello que Guillermo Martínez tiene que decir en su poesía, utilizando una palabra, unas imágenes, los signos de los cuales otros abusan, lo sugiere desde lo más hondo de su existencia, y lo sugiere hacia dentro, hacia su propia intimidad alimentada de experiencias vitales...».

 

MARTÍNEZ MADROÑERO, CARLOS (Pasto, 1902-1988) Escritor y educador, ejerció la docencia en la Universidad de Nariño y en importantes planteles en Bogotá, Medellín, Cali, Pasto, Túquerres e Ipiales. También fue asesor de enseñanza primaria y secundaria de la Secretaría de Educación de Nariño y primer director del reformatorio de menores «Benjamín Belalcázar». Fundó y dirigió los semanarios humorísticos Arlequín y Colombina.
Libro: |Cantos de pájaro salvaje (1988).
Vicente Pérez Silva dice sobre su poesía: «Carlos Martínez Madroñero fue un verdadero innovador en los módulos de la expresión poética; un poeta que imprimió cierta novedad en la figura, en el símil y en la metáfora; un poeta de suaves tonalidades que le dio movilidad a la métrica y se apartó de los cánones imperantes. Es un poeta de acentos inconfundibles, donoso en el ritmo, dúctil, que sabe y maneja los secretos de la forma; original en sus imágenes; magnífico en sus concepciones y diáfano en el decir. A nuestro parecer, sus poemas tienen en el fondo una gran fuerza lírica y son espontáneos. Este artífice del verso está plenamente identificado con la razón de John Keats cuando dijo: Creo que si la poesía no brota tan naturalmente como las hojas en el árbol, valiera más que no lo hiciera nunca».

 

MARTÍNEZ MUTIS, AURELIO (Bucaramanga, 1884; París, 1954). «Poeta autóctono y representativo del alma colombiana, porque ha sabido cantar sus glorias, sus dolores y sus esperanzas y sus héroes... la religión, el amor y la naturaleza», fue coronado por sus paisanos en 1932. Sus poemas fueron laureados en concursos nacionales e internacionales: |La religión y la Independencia en los juegos florales de Bogotá en 1910; |Salve, España gloriosa en Cádiz, en 1912; |La epopeya del cóndor, premio, en 1914, de la revista Mundial, que dirigía Rubén Darío (fue publicado en Bogotá en 1935); |La epopeya de la espiga, galardonado en el Congreso Eucarístico de 1913; |La esfera conquistada, en Chile en 1920 (Rafael Maya dijo que éste supera a la mayor parte de los poemas épicos escritos en lengua castellana). Martínez Mutis obtuvo el título de pedagogo en Chile y ejerció el magisterio ampliamente y en toda su significación. Algunos de sus libros publicados: |Mármol (1921); |Lo torre de Babel (1937); |La tercera salida de don Quijote —drama lírico— (1938); |Romancero del tabaco (1941); |Biografía de Elena Mutis o un país alrededor de una mujer (1954) y |Julio Flórez, su vida y su obra (1973).
«Cazador de laureles... de quien podría escribirse un opúsculo: Martínez |Mutis o la inutilidad del laurel», dijo Jaime Barrera Parra en un espléndido esbozo biográfico que concluye así: «El botín literario lo hizo más pobre. Fue linotipista en Santiago y llevó el overol azul con dulce maestría. Sonrió a las horas de penuria con una sonrisa de niño que amparaban los ojos árabes. Nunca perdió su fe ni su continencia. Otros, sus compañeros de generación y de credo, hacían fundaciones en la política, se hacían elegir diputados, iban al exterior como diplomáticos, ganaban sueldos saludables. El seguía siendo pobre y dulce. Al regresar al país con su diploma de pedagogo le ofrecieron la capitanía de un barco en el Magdalena. En Colombia sólo el Estado es humorista. Martínez Mutis no se desalentó por este percance. De pronto, por primera vez en la vida, empezó a soplarle un poco de lógica. Fue nombrado rector del Colegio de San Simón de Ibagué. Pero un bello día, como saliera al campo de vacaciones, al regresar a su magisterio, con los bolsillos llenos de florecillas, supo que había sido destituido. Entonces, sereno y escéptico, comprendió que éste era un país arbitrario. Se marchó a su tierra natal con la cabeza llena de canas».
Y Rafael Maya completa este triste retrato: «Como hombre fue Martínez Mutis un personaje excéntrico, pero cordial y profundamente humano. Recorrió varios países de Hispanoamérica, y desempeñó toda clase de oficios compatibles con ese riguroso sentido de la dignidad moral, que fue una de las virtudes más características de su temperamento. Anduvo metido en empresas quijotiles, de las cuales salió maltrecho, económicamente, pero sin que hubiese perdido nunca la afición por la vida azarosa y por los lances imprevistos de la fortuna... Poeta, y nada más que poeta, sentía en ocasiones la rabia de la impotencia, cuando quería vengar agravios, o alcanzar algún honor a que creía tener derecho, y que se le negaba. Sólo en sus últimos años logró ser nombrado vicecónsul de Colombia en París. Recompensa un poco tardía, pero que significó un positivo alivio en la vida del gran poeta».
Al celebrar su centenario, la Gobernación de Santander abrió un concurso para premiar la mejor biografía suya, que fue ganado por Antonio Cacua Prada con el |libro Aurelio Martínez Mutis, poeta de la patria, de la raza y de la fe (1986). El mismo Cacua publicó después |Martínez Mutis, el poeta de las epopeyas (1988).

Comentarios () | Comente | Comparta c