| ROBLEDO, ANA MARÍA (Manizales, 1953). Estudió análisis transaccional en la Universidad de Buenos Aires, artes gráficas y sistematización de la palabra en la IBM de Colombia, donde fue representante educacional. Auxiliar de vuelo en aerolíneas norteamericanas por trece años. Traducida al húngaro y galardonada en Miami. Coautora de libros de temas culturales.
ROBLEDO, JORGE SAMUEL (Salamina, Caldas 1886; Medellín, 1960). Estudió filosofía y letras en la Universidad de Antioquia, fue educador, administrador público, diplomático y periodista político y literario. A pesar de haber sido premiado en distintos certámenes |(Los funerales del sol ganó los primeros juegos florales de Manizales en 1904 y |La bandera colombiana fue el mejor soneto en el primer centenario de la Independencia): «es un poeta caldense, de la generación del centenario, injustamente olvidado en la literatura nacional», dice Silvio Villegas.
ROBLEDO, JUAN FELIPE (Medellín, 1968). Pasó la infancia en Montelíbano, Córdoba. Bachillerato en Bogotá, donde así mismo estudió literatura en la Universidad Javeriana, en la cual es profesor de la cátedra de Literatura española del siglo de oro. Ha publicado cuentos en un libro colectivo de la misma universidad y la Fundación Fumio Ito: |Textos 1 (1987). Su poesía aparece en un libro conjunto con tres amigos y titulado |La isla era el tesoro (1998).
ROBLEDO CORREA, EMILIO (Salamina, 1875; Medellín, 1962). Fue uno de los más prominentes hombres públicos de Antioquia, donde estudió y se graduó como médico. Sus trabajos científicos le dieron fama internacional. Miembro de las academias nacionales de Medicina, de la Lengua, de Ciencias Exactas Físico-Químicas, Naturales y de Historia, correspondiente de la Sociedad de Patología Exótica de París. Constituyente en 1810, gobernador de Caldas, fue llamado a ministerios nacionales que no aceptó. Fue sí gobernador y congresista y rector de la Universidad de Antioquia. Su obra bibliográfica es inmensa y magistral, y según el libro |Salamina: ciudad poesía (1956), «como poeta es un lírico de noble inspiración, su poesía es fácil, diáfana y de un corte de decantado clasicismo, saturada en veces de un colorido perfume místico». Tradujo |La colonización en el occidente de Antioquia de James J. Parsons.
ROBLEDO CORREA, EUSEBIO (Salamina, 1872; Bogotá, 1926). Abogado de la Universidad de Antioquia, desempeñó importantes cargos públicos en Antioquia, entre ellos la dirección general de Instrucción Pública. Congresista, académico de jurisprudencia y de historia, fue laureado varias veces y figura entre los grandes de la elocuencia en Colombia. Entre sus libros se destacan |Nociones generales de estética e |Historia de la literatura española. Cantó las emociones cotidianas de la vida provinciana, sus gentes sencillas y sus hogares patriarcales y uno de sus trabajos cumbres es el canto |A los ancianos del terruño.
ROBLEDO ORTIZ, JORGE (Santafé de Antioquia, 1917; Medellín, 1990). Consagrado por sus paisanos como «poeta de la raza» por su sencilla versificación en la línea de los cantores populares de Antioquia (sucesor, pues, de Gutiérrez González y de Epifanio Mejía) y coronado por la jerarquía eclesiástica de la Catedral Metropolitana de Medellín como poeta mariano, ganó numerosos y folclóricos trofeos (dos mazorcas, un hacha, un arriador, violetas y orquídeas de oro...). A pesar de todo, fue siempre un hombre modesto, tímido y honorable, o sea, también, patriarcal... Estudió con los jesuitas, siguió ingeniería y se capacito en periodismo en España, profesión que ejerció en Cali, Medellín y Bogotá. Trabajó asimismo en diversos institutos oficiales, con la empresa privada y en los ministerios de Educación y Relaciones Exteriores (fue embajador en Nicaragua). Como poeta —o compositor— ¿quién no ha oído sus cuitas en una fonda caminera o en un hogar pueblerino, especialmente |Siquiera se murieron los abuelos..., llevado a la radio y al disco en su propia voz o en la de un popular locutor paisa?
ROBLEDO URIBE, JAIME (Manizales, 1903-1942). Su obra poética quedó dispersa en varias publicaciones, especialmente en La Patria. Silvio Villegas habló de él después de su trágica muerte: «Jaime Robledo Uribe era un juglar escapado de un libro de caballería. Estudiante ejemplar, fue un alumno de las Gracias y un discípulo de las Musas. Escribía dignamente en prosa y en verso, y soñaba con quiméricos paraísos bajo cielos imposibles».Y Gonzalo Ríos Ocampo: «Sus versos fueron de musicalidad tan eximia que al compás de ellos podría danzarse; manejaba el romance como una flor de mil pétalos y ninguna armonía le fue desconocida. Estaba hecho de la misma materia que la poesía...».
ROCA, JUAN MANUEL (Medellín, 1946). Juan Manuel Roca es, indudablemente, una de las personalidades decisivas de la vida cultural colombiana. Poeta, periodista y artista por herencia y por soberana conformación propia, con su obra y con su actividad incansable, de amplitud internacional, se ha colocado en un lugar representativo. Por ello, entre otras cosas, dice Eduardo García Aguilar que «Roca nos lleva de la mano por diversos estados de ánimo en un país que decidió habitar desde siempre y para siempre. Tal vez sea ésta la razón por la que muchos jóvenes lo sientan tan cerca y por la que su obra se haya convertido en el alimento necesario y recurrente de una generación». Su infancia fue viajera -cuando su padre ejerció cargos diplomáticos en Europa— pero la madurez también lo lleva dondequiera que hay sucesos importantes que tengan qué ver con la libertad de la palabra. Por eso ha hecho una carrera de crítico que ya deja huella, orientando páginas tan exigentes como las del Magazín Dominical de El Espectador, y talleres de la importancia generadora de los que patrocina la Casa Silva. Pero su obra literaria también es impresionante, y sólo reseñarla es ya tomar partido por su lucidez nocturna y visionaria. Germán Espinosa dice, primero, que Juan Manuel Roca es, hasta el momento, el poeta más plenamente logrado de cuantos nacieron después de 1940. Aquí están sus libros para comprobarlo: |Memoria del agua (1973); |Luna de ciegos (1975); premio nacional de poesía «Eduardo Cote Lamus»; |Los ladrones nocturnos (1977); |Señal de cuervos (1979) |, premio nacional de poesía Universidad de Antioquia; Fabulario real (1980) |; Antología poética (1983) |; País secreto (1987); |Ciudadano de la noche (1989); Luna de ciegos —antología— (1990); |Pavana con el diablo (1990); |Prosa reunida (1993) |y La farmacia del ángel (1995). |La editorial mexicana Joaquín Mortiz publicó en 1994 su antología de 20 años con el título de su más obsesiva metáfora: Luna de ciegos. Ese mismo año apareció |Monólogos y en 1995 La farmacia del ángel.
RODRÍGUEZ, FRANCISCO ANTONIO (Popayán, 1750-1817). Maestro y abogado. El primero—cronológicamente—de los poetas festivos destacados en la |Historia de la Poesía en Popayán. Fiel realista—o sea, al rey de España—según el presidente de la Real Audiencia de Quito, sufrió prisiones, perjuicios y destierros «durante el tiempo que aquel país (Colombia) ha permanecido en rebelión» (la guerra de la emancipación). Pero al mal tiempo, buena cara...literaria. Lo muestra su obra. Aunque tampoco le fue muy bien con la crítica. De las dos mejores composiciones que de él se conservan dijo Vergara y Vergara: «De la primera, su mérito consiste en que no hay una sola palabra que se entienda...De la segunda: tiene rasgos felices» y lamenta que no se conservaran otras.
RODRÍGUEZ, MANUEL DEL SOCORRO (Bayamo, Cuba, 1758; Santafé de Bogotá, 1819). Desde cuando, en 1789 fue traído |a la Nueva Granada por el virrey Espeleta, se unió entrañablemente a la vida santafereña. Padre del periodismo colombiano, director de la incipiente Biblioteca Nacional, director fundador de la Tertulia Eutropélica, fue gran impulsor de la cultura y descubridor de algunos de nuestros más conocidos poetas. De su obra poética, en 5 volúmenes, desaparecieron tres en España. Los dos tomos que se salvaron fueron conocidos en Colombia con el nombre de |Antología o colección de epigramas sobre todo género de asuntos así literarios como políticos, etc. y se conservan en la Biblioteca Nacional, en Bogotá. Los más eminentes críticos colombianos estuvieron de acuerdo en que era un poeta neoclásico de pesado y abrumador estilo.
RODRÍGUEZ BALLESTEROS, ARMANDO (Bogotá, 1956). Realizó estudios de literatura y lingüística y de diplomacia. Cofundador y coordinador del Encuentro de Poetas Hispanoamericanos «Presencia viva de la poesía» y autor de los volúmenes antológicos sobre este evento anual, así como del colectivo |Postal de fin de siglo (1995).
RODRÍGUEZ DÍAZ, MARCEL (San Jerónimo, Antioquia, 1857; San Cristóbal, 1885). En Medellín fue diputado y fiscal del circuito. En Bogotá estudió derecho en el Rosario, ofició como fiscal y representante a la Cámara. Llegó también a coronel de la Guardia Colombiana. Discípulo de Rojas Garrido y amigo de Antonio José Restrepo y de otros líderes liberales. Murió tuberculoso y se perdió la mayor parte de su obra, pero muchos recuerdan y conservan aún poemas como |¿De dónde? ¿A dónde? que dedicó a Ñito, así como su |Himno al Sol.
RODRÍGUEZ MOYA, FRANCISCO (Santa Rosa de Osos, Antioquia, 1884; Bogotá, 1958). Estudió bachillerato en la Universidad de Antioquia y se graduó como ingeniero civil en la Escuela Nacional de Minas de Medellín, donde después fue profesor. Ocupó altos cargos públicos, como secretario de Hacienda de Antioquia, director general de Caminos, gerente del Banco de la República, senador y ministro de Agricultura y Comercio y de Obras Públicas en la administración López Pumarejo. Tuvo a su cargo el estudio y dirección de la construcción del Puente de Bolombolo y del Tranvía de Oriente. Consagrado y eminente catedrático, miembro de la Academia Colombiana de la Lengua. Tradujo mucha poesía y especialmente el |Hamlet de Shakespeare y |Fedra de Racine.
RODRÍGUEZ ROSALES, JAIRO (Yascual, Nariño, 1960). Tiene licenciatura y maestría en literatura de la Universidad de Nariño.
RODRÍGUEZ ROSALES, JAVIER (Yascual, Nariño, 1956). Profesor. Libro: |Ajetreos sigilares (1994).
RODRÍGUEZ TORRES, ÁLVARO (Zipaquirá, 1950). Estudió en Zipaquirá y es funcionario de la Biblioteca Nacional. Se destaca como traductor. Ha publicado los libros de poesía |Recordándole a Carroll (1982), |El viento en el puente (1990) y |En alabanza del tiempo (1993), editados por Colcultura, la Universidad Nacional y la Universidad del Valle, respectivamente.
ROJAS, JORGE (Santa Rosa de Viterbo, Boyacá, 1911; Bogotá, 1995). Creador, promotor y editor de los Cuadernos de Piedra y Cielo, que dieron nombre (el mismo de un libro de Juan Ramón Jiménez) al grupo del cual hicieron parte —y pasaron a la historia junto con él— Eduardo Carranza, Arturo Camacho Ramírez, Carlos Martín, Gerardo Valencia, Tomás Vargas Osorio y Darío Samper. Empleó su formación de abogado en favor y cuidado de su hacienda particular y de algún cargo público de excepción, como director-fundador del Instituto Colombiano de Cultura (Colcultura), donde cumplió una labor generosa de organizador y de editor y divulgador, especialmente en una colección de libros populares. Amigo de eminentes figuras internacionales del arte y la cultura, su mansión y su biblioteca eran un aristocrático y rico museo, donde hacía gala de su talante lúcido, alegre, chispeante de ingenio. Fue miembro de la Academia Colombiana de la Lengua y sobre su obra se han escrito varios libros, entre ellos los de Cecilia Hernández de Mendoza y Cristina Maya. «Poeta por antonomasia» para Álvaro Castaño Castillo, «fue uno de los mejores poetas de este siglo» (al decir de uno de sus sucesores en Colcultura, Juan Luis Mejía) y un «eminente sonetista . . .(eran tan perfectos que hubieran podido aparecer en el Siglo de Oro», según Álvaro Mutis). Prefería el terceto «como el más difícil» metro para un artífice del verso y asumió últimamente la creación de las tredécimas, de las cuales hizo un libro completo. Aunque el nombre de su ópera prima y el del grupo que fundó son homenajes a Juan Ramón Jiménez y a la generación española del 27, él dijo alguna vez: «Soy muy consciente de que la mía es una poesía anecdótica, absolutamente contraria a lo que predicaba Juan Ramón Jiménez. Lo nuestro está hecho con bases muy concretas (y ahí los incluyo a todos): mujeres, sonrisas, rosas, cosas materiales que se ven, que podemos apretar con las manos o llevar a los labios». Entre los numerosos homenajes que recibió en vida, destacamos el último, en 1993, cuando se le entregó el premio Aplauso en el Teatro Colón de Bogotá, en una solemne ceremonia que vino a ser la sustitución de las antiguas coronaciones a los poetas de aceptación general.
ROJAS BUITRAGO, ALFONSO (Fusagasugá, 1910). Cursó filosofía y letras en Popayán. Periodista. Cantor de la provincia con afortunada sencillez.
ROJAS HERAZO, HÉCTOR (Tolú, Sucre, 1921). Cursó estudios de bachillerato en Cartagena y en Barranquilla. Su personalidad avasalladora, su rica y profunda experiencia vital, intelectual y artística, se han expresado con la misma fuerza y eficaz elocuencia en su narrativa, en su pintura, en el ensayo crítico y, lo esencial, en su poesía. Y aunque no se refiere a la multiplicidad de los géneros sino a la caudalosa corriente, al amplio despliegue de su escritura, podríamos aplicarle a esa totalidad lo que dice Fernando Charry Lara sobre la obra poética de Rojas Herazo: «Lo que pudiera a primera vista tomarse como dispersión es, por el contrario, fijeza y exactitud... Fuerza y vehemencia animan la poesía de Rojas Herazo con rasgos que son de su personalidad y de su acento cotidiano: el narrador, el pintor, el poeta. Leyéndole está a nuestro lado, de cuerpo presente, un universo de alegría y de duelo. Se combinan también una exuberancia y un rigor». Su gran aporte a la novelística de este fin de siglo aparece en |Respirando el verano (1962), |En noviembre llega el arzobispo (1967) y |Celia se pudre (1985). | Con las dos primeras obtuvo el premio Esso. La segunda fue traducida al alemán.
ROMÁN VÉLEZ, RICARDO (Cartagena, 1873-1915). Prosista polémico, poeta romántico y sencillo, cultivó también el verso festivo y satírico. Su poema |El cóndor fue laureado en Cartagena en 1911.
ROMERO, ARMANDO (Cali, 1944). Licenciado en español y literatura de la Universidad del Valle, perteneció al grupo inicial del Nadaísmo en Cali. Máster y doctor en literatura latinoamericana de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, obtuvo el grado con una tesis sobre los poetas que él por primera vez agrupa con el nombre de Mito por haber colaborado en la revista del mismo nombre, ensayo que en 1985 fue publicado en libro por Procultura en Colombia con el nombre de |Las palabras están en situación. Viajó y residió en varios países de América y Europa, entre ellos Venezuela, donde fue promotor cultural, fundó revistas culturales, editó libros, hizo cine. En Grecia escribió un libro inédito hasta cuando aparece este |Quién es quién. Traductor e investigador, es actualmente profesor de literatura latinoamericana de la Universidad de Cincinnati, en Estados Unidos. «De poeta nadaísta a poeta totalista» lo define Eduardo Espina.
ROMERO, PEDRO BLAS (Cartagena, 1949). Marino y obrero. Cofundador de la revista En Tono Menor.
ROMERO GUZMÁN, NELSON (Ataco, Tolima, 1962). Estudió filosofía y letras en la Universidad Santo Tomás, en Bogotá. Profesor en la Unión Cooperativa de Colombia, en Ibagué. Primer premio en el concurso nacional de poesía «Fernando Mejía Mejía» de Manizales en 1993 con la segunda obra.
ROMERO VÁSQUEZ, AMPARO (Cali). Realizó estudios de literatura y periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.
ROVIRA, LUIS MARÍA (Bucaramanga, 1882; Bogotá, 1930). Estudiaba derecho cuando lo sorprendió la Revolución de 1899, en la cual tomó las armas. Viajó por España, Argentina, Chile y Perú. Fue prefecto de la provincia de Soto y miembro del Congreso Nacional.
RUBIO DE DÍAZ, SUSANA (San Juan de Rioseco, Cundinamarca, 1902). Educadora, socióloga, cuentista. Presidenta del Centro Poético Colombiano. Autora de los siguientes libros de poesía: |Orquídeas (1929); |Almas cautivas (1938); |Clemencia (1955); |La reja de mi jardín (1966) |; Intimo (1971); |Una voz profunda (1974) |; Raíces del alma (1976). |
RUBIO SANDOVAL, LUIS HELÍ (Cúcuta, 1927). Abogado, catedrático, magistrado del Tribunal Superior.
RUBENS, DIANA —Isabel Pardo Torres de Hurtado— (Málaga, Santander, 1910). Educadora, ha escrito cuentos y ha colaborado en periódicos de Ecuador, Venezuela y Chile. Socia activa del Ateneo Ecuatoriano y de la Sociedad Bolivariana del Ecuador. Fuera de |Mujeres colombianas —biografías— (Quito, 1940), ha escrito los libros de versos |Voz de ausencia (1941); |Cristales festivos (1945); |Alberca de cristal (1953) y |Los caminos iluminados—poemas infantiles— (1953). Su poema |Por la paz fue víctima de la censura en tiempos de regímenes dictatoriales.
RUEDA MANTILLA, CARLOS (Piedecusta, 1919; costa del Pacífico, 1955). Aventurero, marinero, empresario de circos y «mil oficios más» —dice el libro |Poesía santandereana—. Combatió en Francia y firmó sus producciones literarias con el seudónimo de Rumantic.
RUIZ, JORGE ELIÉCER (San Gil, Santander, 1931). Desde su juvenil ingreso a la facultad de derecho de la Universidad Javeriana y al periodismo de opinión, una vida dedicada a los menesteres de la cultura y de la educación. Crítico de muy excepcionales dotes, promotor de prestigiosas publicaciones ideológicas y artísticas, entre ellas la revista Mito con sus entrañables amigos Jorge Gaitán Durán, Eduardo Cote Lamus, Pedro Gómez Valderrama y Hernando Valencia Goelkel. Rector de la Universidad Distrital y vice-rector de la Nacional y de la Central, secretario general del Ministerio de Educación, director de la Biblioteca Nacional, subdirector de Colcultura, consejero cultural de los presidentes Belisario Betancur y Virgilio Barco, consultor de la Unesco y de las Naciones Unidas. Autor de los libros |Política cultural en Colombia (París, 1976); |Sociedad y cultura (1984); |Baldomero Sanín Cano (1990); |Con los esclavos en la noria y otros ensayos (1992).
RUIZ, SALVO —Manuel Salvador Ruiz— (Concordia, Antioquia, 1880-1961). En las antologías poéticas de Antioquia figura su respuesta a la pregunta, en trova, de Ñito Restrepo sobre la virginidad de María. Y con razón (aunque Arturo Escobar Uribe le dijo a Sucesos, apoyándose en Ciro Mendía, que esas trovas no son de Ñito ni de Salvo... Hacemos, pues, la salvedad). Pero Manuel Salvador Ruiz no era un poeta letrado sino un trovador, el repentista más popular y querido en su región, que «deambuló de pueblo en pueblo en el suroeste antioqueño, en donde hay fiestas patrias y regocijos públicos; se le vio por veredas, estancias, fondas camineras, campamentos de mineros, caneyes en aliño de tabaco, bodegas... caminante empedernido y parrandero impenitente, con su tiple a la bandolera, listo a correrse sus vidrios y a jugarse en duelos de trovas». Arturo Escobar escribió un libro sobre él, denominado |Salvo Ruiz, el último juglar (1965). Y más tarde aparecieron sus |Coplas y trovas (1978).
RUIZ GOMEZ, DARÍO (Anorí, Antioquia, 1935). Si sabemos que Darío Ruiz Gómez, después de una larga temporada de vida y estudio en España, regresó a Medellín y se dedicó a buscar lo auténtico con una percepción más universal y a la tarea docente, que tanto sirve para enseñar como para aprender, comprenderemos mejor estas palabras de la presentación de su más reciente libro de versos |A la sombra del ángel (1990): «Desde |Señales en el techo de la casa (1974) y |Geografía (1979) la búsqueda poética de Ruiz Gómez se ha dirigido hacia lo esencial: fijar los términos del desacuerdo con el mundo, los bordes donde la existencia perpleja reclama los favores de la vida, donde el amor no es trazo dolorido sino visión de lejanía, donde la muerte es el otro rostro del vocablo anhelado. O sea el inicio del exilio pero también la recuperación del espacio natal». Esta «nostalgia del orden sagrado» sería la característica de su obra total, «donde lo lírico brota como la imagen de la confianza rescatada». En 1996 publica |Lugares: La soledad de la madre. Pero su obra entera en prosa respalda esa vocación apasionada. Su narrativa, ejemplo cimero de renovación y de búsqueda de lo verdadero escondido en lo visible, aparece en su novela |Hojas en el patio (1977), en sus libros de cuentos |Para que no se olvide su nombre (1967), |La ternura que tengo para vos (1973), «libro fundamental en la marcha del cuento latinoamericano de las últimas décadas», para el venezolano Salvador Garmendia; |Para decirle adiós a mamá (1986) y su lúcida magistratura en sus ensayos |De la razón a la soledad (1977), |Tarea crítica (de arte), |Proceso de la cultura en Antioquia y en otros textos sobre arquitectura, urbanismo, artesanías y artes visuales. Finalmente Darío publicó |En tierra de paganos, «un viaje al alma de Medellín» que nos ha dado también «parte de su alma» —como dice Ricardo Sánchez en su libro |Lecturas colombianas (1995) |—. Éste agrega: «Estamos ante la madurez de un escritor del género del cuento y del relato. Lo increíble es que aquí todo sea poesía, si se quiere lírica e intimista. Y sin embargo, está narrado en Medellín como especialidad humana, como tejido social, como paisaje de individualidades... Podría decirse que Ruiz es un realista crítico, acompañado de un intimista lírico, que busca en el lenguaje poético su fuente de inspiración. La tensión entre estas dos líneas, ha dado como resultado una obra que deja huella profunda en la literatura, en la vida sentimental y cultural de los colombianos». |
