| ARANGO, GONZALO (Andes, Antioquia, 1931; Gachancipá, Cundinamarca, 1976). Fundador y «profeta» del Nadaísmo —su escandaloso manifiesto se lanzó en 1958—, había sido estudiante de derecho y profesor en la Universidad de Antioquia, donde trabajó también en su biblioteca, su emisora y su revista. Su obra en prosa es, indudablemente, la que lo salva para la posteridad —larga o corta— por su actitud desenfadada, reveladora y rebeladora, por su violenta ternura y por su sintonía con otros iconoclastas, el más visible y cercano, Fernando González. En una nueva mirada al nadaísmo, que se niega a morir 35 años después de su escandaloso zafarrancho, dice Edgar O’Hara, crítico peruano: «¿Con que ha vuelto Gonzaloarango? Mejor que mejor. Su prosa arde y en algunos casos quema con razón; su poesía en verso ...es olvidable, redundante y de ocasión, en el peor sentido de la palabra». Pero Darío Jaramillo lo contradice: «Ante todo fue un poeta. Puede que sus versos le parezcan malos al reseñista pero, ante todo Gonzalo —y cita a Jotamario— puso la poesía en estado de alerta, la regó por todo el país y la insufló de manera indeleble en el alma de la juventud». El mismo Jotamario dice que Gonzalo integró a la narrativa, y aún al periodismo, su aliento poético y «dejó un caudal de literatura asombrosa expresada en todos los géneros: el poema, el cuento, la novela, el teatro, el ensayo, el planfleto, la carta (escribió las más bellas de la tierra)» así como guiones para televisión y, desde luego, sus columnas, crónicas y reportajes, muchos de los cuales son verdaderamente antológicos y como tales fueron publicados, en una selección de dos tomos, por la Universidad de Antioquia, en 1993.
ARANGO, JOSÉ MANUEL (El Carmen de Viboral, Antioquia, 1937). Licenciado en filosofía y | educación por la Universidad Pedagógica de Tunja. Magister en filosofía y literatura de la Universidad de West Virginia, U.S.A. Profesor de lógica simbólica, hasta su jubilación en 1989, en la Universidad de Antioquia (también lo había sido en las del Cauca y Pedagógica de Tunja). Cofundador, coeditor y redactor de las revistas Acuarimántima |y Poesía, en Medellín. En 1998 funda y dirige la revista de poesía |Deshora con Elkin Restrepo, Juan José Hoyos, Mariluz Vallejo y Guillermo Baena.
ARANGO ARANGO, RAMÓN (Copacabana, Antioquia, 1886; Ayapel, 1928). Estudió en Bello y en Medellín e inició el magisterio en Envigado. Entre sus obras en verso: |La parábola del milagro, Nostalgia de los bovinos y |Alma del cantor.
ARANGO FRANCO, RICARDO (Manizales, 1896-1965). Uno de los críticos que mejor lo conocen, Hernando Salazar Patiño, lo considera el cantor por antonomasia de la ciudad, y así precisamente se llama un estudio en el cual trabaja. Prestante ciudadano, fue concejal, secretario de la Asamblea de Caldas y magistrado del Tribunal de Cuentas. También fue cuentista, pero no publicó sino un libro con sus poesías: |Canción crepuscular (1943). Fueron muy comentados, en el país y en el exterior, sus |Sonetos cervantinos, aunque sólo los publicó en alguna revista...
ARANGO MUNOZ, GERMÁN (El Líbano, Tolima, 1946). Se destaca su labor cultural en medios radiales y en la prensa. Estudios secundarios en el Instituto Nacional Isidro Parra y en el Colegio Claret, donde dirigió sus centros culturales. Ha obtenido premios locales en concursos de poesía.
ARANGO VÉLEZ, DIONISIO (Cartagena, 1895; Bogotá, 1943). Abogado. ensayista, dramaturgo, autor de las novelas picarescas (recalcamos que fueron escritas a principios del siglo, no en estos finales...) llamadas |El inocente y |Un tal Pastrana.
ARB, JAN —Jesús Antonio Arbeláez— (Cali, 1948). De la mano de su hermano Jotamario ingresó al Nadaísmo y publicó sus versos en revistas de México y de Inglaterra, y después de un silencio de 20 años, en que se entregó a escribir una obra de aliento místico y sicológico, la publica en 1997 la Universidad del Valle con el nombre de |El robo en el amor. Otra: |Poemas en el bus 94. Jota Mario dice que «en estos tiempos de revelaciones y de relevo de milenios, la obra de Jan Arb nos presenta a un poeta filosofal atrapado en la pura luz de la adoración» religiosa.
ARBELÁEZ, FERNANDO (Manizales, 1924; Bogotá, 1995). Estudió en el seminario y en el Colegio de Cristo en Manizales, comenzó derecho en la Universidad Nacional y asistió a cursos de filosofía en Buenos Aires y de lenguas romances en Upsala, Suecia. Fue empleado y desempleado público, diplomático (secretado de la embajada en Suecia) y funcionario internacional (director de la biblioteca del Banco Interamericano de Desarrollo en Washington), profesor universitario en Colombia y en Estados Unidos. Cuando la revista Semana llamó «cuadernícolas» en 1949 a los poetas posteriores a Piedra y Cielo, a Arbeláez lo presentó como prototipo de la nueva sensibilidad «por preconizar la estética del caos» asumiendo cierto liderazgo generacional (entabló polémicas con los maestros León de Greiff y Eduardo Carranza) y por su manifiesta bohemia en los cafés Asturias y Automático...
ARBELAEZ, JOTAMARIO (Cali, 1940). Estudios secundarios en Santa Librada College (como lo llamé en uno de sus poemas primarios), plantel caleño que sólo en 1997 le otorgó (¿«horroris causa»?) el cartón de bachiller. Ingresó al Nadaísmo en 1959 (veáse enseguida la cita pertinente (¿o impertinente?). Se radicó en Bogotá, donde se desempeñó como publicista, en el sentido antiguo —de publicador— y en el moderno de ejecutivo de publicidad, palabra que reemplazó a la de propagandista. Director de cultura del departamento de Cundinamarca.
ARBELÁEZ, JUAN CLÍMACO (San Vicente, Antioquia, 1844; Bogotá, 1948). Estudios elementales en Marinilla y en Academia Mutis de Bogotá, que dirigió Caicedo Rojas. Poemas en |Antología de Poetas de Antioquia (Imprenta Departamental). Publicó sus |Poesías en 1875.
ARBELÁEZ, JUAN JOSÉ (Ibagué, 1931), Médico, colaborador de periódicos literarios. La dirección de Extensión Cultural del Tolima publicó su libro |Poemas y se ha destacado en concursos nacionales, entre ellos el de la Universidad Externado de Colombia.
ARBOLEDA, JULIO (Timbiquí, Cauca, 1817; Berruecos, Nariño, 1862). Figura byroniana, por su cultura y por su trayectoria política fulgurante, apasionante y combativa, como José Eusebio Caro (nacidos con el mismo signo, en la misma fecha, copartidiarios y perseguidos), Arboleda fue otra leyenda romántica. Recibió esmerada educación en Inglaterra y en Italia y decisivas influencias literarias españolas. Su obra quedó interrumpida e inconclusa cuando fue asesinado por sus enemigos políticos. Principalmente, el largo poema |Gonzalo de Oyón, cuyos fragmentos fueron ordenados y publicados póstumamente en París con un estudio de don Miguel Antonio Caro. Abogado y gran orador, militar, periodista, político, diplomático, parlamentario, académico y dramaturgo. Hizo campañas ideológicas en el periódico El Misóforo, y fundó El Patriota, El Independiente, El Payanés en la capital de Cauca, El Siglo, El Constitucional, El Día, La Época y El Porvenir en Bogotá, y El Intérprete del Pueblo, La Revista y El Comercio en Lima. En 1851 la Universidad del Cauca publicó sus obras |El Congreso Granadino y |Estoy en la cárcel.
ARBOLEDA, MATOÑO —Manuel Antonio— (Popayán, 1905; Fúquene, Cundinamarca, 1936). «Nada queda de su lira, hecha para los cantares de gesta, para la epopeya feudal y el romancero galante», dice el historiador de la poesía payanesa, José Ignacio Bustamante, quien destaca como inolvidables sus chispeantes y efímeros versos festivos, travesuras de estudiante, especialmente aquellos escritos con los pies (o sea, de pie forzado) que intercambió con Alberto Mosquera. Matoño pereció ahogado en la laguna de Fúquene y no en una quijotesca reyerta caballeril, como hubiera sido lo lógico.
ARBOLEDA, VICENTE J. (Popayán, 1872). Historiador, catedrático de latín, francés y literatura, se destacó también como funcionario regional, nacional e internacional. Sobre su poesía dijo Arcesio Aragón, historiador y crítico paisano suyo: «No pueden ser más altos y luminosos los temas que ha enfocado su numen: en ellos está contenido todo nuestro mundo geórgico y—encima de él— el magno e inquietante problema del más allá... En todas sus composiciones poéticas brillan la aquilatada pulcritud de la forma y la delicadeza de sentimiento, condición que pone una aristocrática nota personal a todas las manifestaciones de su alma, y que le dan cierta semejanza, dentro del desempeño artístico, con José María Gabriel y Galán...».
ARBOLEDA AYERBE, LEOPOLDO (Popayán, 1899). Destacado funcionario en Popayán y en Barcelona, sus «entretenimientos literarios» —como llama sus versos José Ignacio Bustamante— «recogen para el lector desprevenido un mundo lejano de muertas sensaciones y de romanticismos medioevales sin vigencia que, por otra parte, tienen el interés permanente de las cosas que nos llegan a través de la añoranza, con un desvanecido perfume de remotas leyendas».
ARBOLEDA QUIJANO, MANUEL ANTONIO (Popayán, 1879-1904). A pesar de su corta existencia, se destacó por su cultura e inteligencia. Sobre sus versos dice la Historia de Popayán: «Admirador rabioso del poeta de los |Nocturnos, sus poesías están firmemente inspiradas por la musa de Silva».
ARCÁNGEL, ARTURO (Bogotá, 1945). Estudió estadística en la Universidad de los Andes y periodismo educativo en Cinpec-OEA. Miembro de numerosas entidades culturales, nacionales y extranjeras, dedica actualmente tiempo completo a su quehacer literario, en bastantes publicaciones, especialmente en plegables propios y colectivos, entre ellos los llamados El Sumo Zumo, El Plegable, Opúsculo y Trébol, El Poema y Poster Poema. Ha obtenido premios y el diploma de la International Poetry Society de la Universidad de Colorado, por su libro |Iris-viento (1980), y otras distinciones nacionales e internacionales.
ARCE FIGUEROA, MANUEL (Palmira, Valle, 1903). Periodista a quien se deben magníficos perfiles biográficos de sus más importantes paisanos. Servidor de la patria como soldado y como funcionario. En el homenaje que le ofreció su patria chica se refirió Héctor Fabio Varela a «su genial capacidad para representarse el mundo a través de imprevistas imágenes y deslumbradoras metáforas. Todo ese tumulto de sensibilidad parece derrumbarse sobre el papel en una especie de terremoto primigenio, en que no cuentan el rigor y la medida, pero en donde siempre sale a salvo un poema inolvidable, como aquel ramo de oliva que trajo la paloma al arca desde la tierra erosionada. ¿Quién, entre nosotros, no ha sentido la ternura de su maleta de viaje, el melancólico encanto de aquella canción del marinero en el bar porteño azotado por las olas, la gracia inefable y mística de su invocación a Nuestra Señora del Consuelo, su rebelde protesta contra las injusticias que padecen los niños abandonados y las madres proletarias, su exaltación de la milenaria patria de los cedros o el canto a la celtíbera madre de encinas y olivos, la filial alabanza de sus naturales lares, como si al cabo de los años regresara a reconstruir el mundo de su infancia, poblado de ilusiones y ensueños? Allí quedan sus libros |La palabra en el surco, Preámbulos de la aurora y |Un grito sin escolta, entre otros, como vivo y ardiente testimonio de que lanzó su voz en el tiempo».
ARCILA, ANÍBAL (Pereira, 1889; Manizales, 1915). En el ensayo denominado «Los poetas malditos», publicado en la revista Manizales, aparece el capítulo «Los silencios de Aníbal Arcila», poeta que después de sus primeros éxitos (ganó con su poema |La ermita los juegos florales de Manizales en 1910 y en la misma ciudad fue laureado por |Canciones de mis montañas en 1913), se dejó quizás llevar por el desencanto, tan natural en su personalidad melancólica, y no publicó nunca los dos libros en que reunió sus versos: |En la penumbra y |Ritmos del silencio». Gilberto Agudelo concluye: «No hizo estudios de ninguna clase. Fue un iluminado». Y Rafael Lema Echeverri, en su libro antológico |Caldas en la poesía (1970) lo llama «poeta total» y agrega: «Aníbal Arcila es un poeta de calidades eximias. Su poema |La ermita, que le dio renombre lírico en nuestro medio, habla de esta extraordinaria vocación poética de quien pudo haber logrado una posición cimera dentro de la poesía colombiana. Todo en él habla de poesía, y hasta su misma muerte trágica parece ser un destello maldito de estas condiciones excelsas. Hubiera vivido (más de sus 26 años), y Aníbal Arcila sería hoy uno de los grandes de la poesía colombiana».
ARCILA ROBLEDO, GREGORIO (Chinchiná, 1890; Manizales, 1948). Estudió en Santa Rosa de Cabal y recibió la ordenación sacerdotal en Cali. Escribió la |Historia de la Orden Franciscana en Colombia (a la cual él pertenecía). Su obra lírica es muy extensa y sólo la publicó poco antes de su muerte. Tradujo a los clásicos latinos y griegos.
ARCINIEGAS, AURORA (Bogotá, 1936). Estudios en Estados Unidos y Europa. Especializada en los idiomas francés, inglés, italiano y alemán, traductora oficial de los Ministerios de Hacienda y Educación. A ella se deben versiones de |La parade de L ‘imperceptible, del poeta iraní Djahanguir Mazhary (del francés); |The Place of Lions, novela de Eric Campbell (del inglés); |Ransom for a river dolphin, novela de Sarita Kendall (del inglés). Y tradujo al inglés |Poemas burlescos del escritor antioqueño Óscar Uribe. Es secretaria del comité de escritoras del PEN Club Internacional, capítulo de Colombia. Cultiva también la música.
ARCINIEGAS, ISMAEL ENRIQUE (Curití, Santander, 1865; Bogotá, 1938). Se educó en la capital de la república, donde desarrolló una prestigiosa carrera como militar, congresista, periodista (fundó en Bucaramanga El Impulso y en Bogotá El Nuevo Tiempo) y diplomático (ministro plenipotenciario en Francia, Ecuador y Panamá). Literariamente, fue uno de los principales bardos de La Lira Nueva, no sólo por su variada y elegante obra propia sino por sus traducciones, entre las cuales las más famosas son |Tú y yo de Paul Geraldy, |Los trofeos de Heredia y las |Odas de Horacio. (El humanista nariñense Ignacio Rodríguez Guerrero dice que «Arciniegas es el más afortunado intérprete del gran latino en el idioma de Cervantes). Sus propios libros: |Poesías (Caracas, 1897), |Cien poesías (1911) y |Antología poética (Quito, 1932). Su poema |Inmortalidad fue premiado en 1904. Falleció en Bogotá tres días antes de que se celebrara su coronación.
ARENAS MANTILLA, VICENTE (Piedecuesta, 1912; Bucaramanga, 1992). Periodista muy leído, especialmente por sus magníficas crónicas, publicadas en El Deber de Bucaramanga.
ARENAS SAAVEDRA, JULIO ROBERTO (Valle, 1943-1973). Sus libros |Canto de hoy y—Viñetas fueron publicados en un solo volumen con la obra de Tomás Quintero por la Universidad del Valle en 1993. El editor, Carlos Vásquez Zawadzki, compañero de generación, dice que «el trabajo ético-creativo de Julio Roberto, en el contexto de los años 60 y comienzos del 70, pasa por una práctica política de izquierda: práctica teórica, investigación de realidades concretas del país y su transformación. Trabajo discursivo. Trabajo translingüístico. Trabajo intertextual: lenguajes literarios leen y reescriben su lenguaje político y viceversa»... Y en otra parte: «Dicho de otra manera, este arte de vivir ético y estético es contracultural. De allí la vigencia de la vida y obra —un paradigma vital, 20 años después de su desaparición— de Julio Roberto Arenas Saavedra: contracultural y positivo de cara a la crisis de sociedad y civilización de la Colombia de fin de siglo».
ARIAS, ANÍBAL (Barbacoas, Nariño, 1948). Estudios en Pasto. Bibliotecario de la Universidad Santiago de Cali.
ARIAS, JUAN DE DIOS (Mogotes, 1896; Bucaramanga, 1973). Educador y escritor, ocupó los siguientes cargos: director del Instituto Colombiano de Estudios Históricos, director de Extensión Cultural de Santander e inspector nacional de Enseñanza Secundaria. Presidente de la Academia de Historia de Santander y miembro de la Comisión Nacional de Folclor. Fuera de sus obras biográficas (sobre Bolívar y Santander principalmente) es autor de una |Historia de la literatura colombiana (1950), de |Letras santandereanos (1963) y de |Folklore santandereano (1952 y |1954). Versos suyos aparecen en |Poesía santandereana publicada por la Gobernación.
ARIAS ARGÁEZ, DANIEL (Bogotá, 1869-1951). Abogado, parlamentario, periodista, académico, diplomático, historiador, novelista, traductor. Sus libros de versos: |Un haz de sonetos (1929); |El presidente Sande —romance histórico- (1936) y |Alas de mariposa. Entre sus obras en prosa más destacadas: |Silva íntimo, Cincuentenario de la muerte de Silva y |La última noche de Silva. (Arias Argáez fue quizás la última persona que vio vivo al poeta de los |Nocturnos, pues fue invitado a la reunión que ofreció éste y después de la cual puso fin a su existencia).
ARIAS FARÍAS, FABIO (Barbacoas, Nariño, 1950). Bachillerato en Santa Librada de Cali. Profesor y periodista.
ARIAS NIETO, GLORIA (París, 1954). El que naciera en la capital francesa y hubiera publicado allá su primer libro de versos a los siete años de edad se debe a que sus padres residían en París, donde Roberto Arias Pérez era funcionario de la Unesco, y a que su madre, Gloria Nieto de Arias, también sea una poetisa de muy cultas disciplinas y exquisita sensibilidad. Esa temprana y sorprendente revelación poética fue llamada por Andrés Holguín «un caso único en la lírica americana». Pablo Neruda y Juana de Ibarbourou también la saludaron con entusiasmo.
ARIAS MEJÍA, EMILIO (Villamaría, Caldas, 1892; Manizales. 1951) Doctor en derecho del Colegio Mayor del Rosario. También fue autor de textos jurídicos. Libro: |Poesías (1968).
ARIAS RAMÍREZ, JAVIER (Aranzazu, Caldas. 1924). Hizo parte de las tertulias del Café Automático de Bogotá cuando irrumpieron los cuadernícolas y fue finalista en el premio nacional de poesía «Guillermo Valencia» en 1964. Después desapareció y supimos que terminó como Barba-Jacob, es decir, al revés de como empezó el cantor de la |Vida Profunda: de maestro en un pueblito de su departamento.
ARIAS SATIZÁBAL, MEDARDO (Buenaventura, 1956). Periodista (en El País, de Cali) obtuvo el premio nacional «Simón Bolívar» a mejor investigación con su trabajo sobre historia de la música en las Antillas. Su libro |Testimonio obtuvo el premio de poesía vallecaucana «Antonio Llanos» en 1984. En 1987 Arias ganó el premio nacional de poesía «Universidad de Antioquia» con |Luces de navegación. En 1989 publicó |Las nueces del ruido, premio nacional de poesía «Luis Carlos López» de Cartagena. Su libro de cuentos |Esta risa no es de locos (1992) fue galardonado con el premio «Ciudad de Bogotá» del Instituto Distrital de Cultura. Su novela |.Jazz para difuntos (1993) fue preseleccionada por Colombia, con las de Germán Espinosa y Luis Zalamea, para el premio latinoamericano «Pegaso».
ARIAS TRUJILLO, BERNARDO (Manzanares, Caldas, 1903; Manizales, 1938). Autor de la |novela Risaralda (1935), «la obra más representativa de la literatura de Caldas en la primera mitad del siglo XX —si es que no continúa siéndolo todavía—.., dice Hernando Salazar Patiño en su biografía publicada en 1994. Arias Trujillo fue también un notable ensayista, cuentista, panfletario político, polémico periodista y poeta de juventud. Sus más famosos poemas son |Roby Nelson, Versos a una muchacha deportista y |La parábola de la serpiente y su controvertida (por Guillermo Valencia, entre otros) traducción de la |Balada de la Cárcel de Reading de Wilde, publicada en 1936. Asimismo, se le atribuye una novela que se editó en Buenos Aires, cuando él fue secretado de la embajada de Colombia, en 1932, titulada |Por los caminos de Sodoma. Esta etapa diplomática que su gran experiencia vital y siempre soñó con volver a residir en Buenos Aires. Allá conoció y fue amigo de Federico García Lorca.
ARISMENDY, VÍCTOR J. (Riohacha, Guajira, 1909). Ha ejercido cargos, políticos y administrativos. Sus versos «son más bien manifestaciones de su sensibilidad ante todo lo noble y bello; se ciñen, pues, más al sentimiento que a la forma» dice el libro |La Guajira en las letras colombianas (1978).
ARISTIZABAL, SANTIAGO (El Fresno, Tolima. 1946). Abogado de la Universidad Nacional, secretado de su facultad de derecho. |
