CHAPARRO, JULIO DANIEL (Sogamoso, Boyacá, 1962; Segovia, Antioquia, 1991). Su naciente carrera de inteligente y sensible periodista fue truncada por los asesinos cuando cumplía una misión para el diario donde trabajaba, El Espectador de Bogotá, en una zona de violencia. Había realizado estudios de lingüística y literatura en la Universidad de la Sabana. Fue fundador de la revista Oriente en Villavicencio y miembro del Fondo Editorial Entreletras.
Libros: |Y éramos como soles (1986), |País de mis ojos (1988) y |Árbol ávido (1991). Sus amigos publicaron un volumen póstumo de sus crónicas periodísticas con el título de |Papaíto país (1992).
El narrador y periodista Jaime Fernández dijo: «La obra de Julio Daniel Chaparro nos permite ver un trabajo fresco, eternamente nuevo; una propuesta experimental con indudables aciertos, una voz poética que comienza en la imagen y termina en el rincón sin límites de un sueño».

 

CHAPARRO VALDERRAMA, HUGO (Bogotá, 1961). Bachiller del Calasanz, estudió comunicación y se graduó en filosofía y letras en la Universidad de los Andes. Jefe de redacción de la revista Arcadia va al Cine, editor de Cinemateca Distrital de Bogotá y director del suplemento literario de El Siglo en 1987. En 1988 fue redactor del Magazín Dominical de El Espectador. Ganó el concurso de cuento de la Universidad Nacional de Medellín en 1984 y el primer concurso nacional de crítica cinematográfica «Hernando Salcedo Silva» en el Festival de Arte de Cali en 1987. También fue el mejor comentarista de libros, reconocimiento de la Cámara de la Industria Editorial, en los años 1990 y 1991. Obtuvo la beca de novela «Santiago de Cali» en 1989 con |El capítulo de Ferneli, que fue publicada en 1992. Este mismo año ganó la beca Colcultura para la novela La |sombra del licántropo.
Con su libro |Imágenes de un viaje ganó el premio nacional de poesía en la segunda convocatoria de Colcultura, en 1993, compartido con Rómulo Bustos y Ricardo Burgos López. También publicó el ensayo |Lo viejo es nuevo y lo nuevo es viejo y todo el jazz de New Orleans es bueno (1992).
Dirige sus propios Laboratorios Frankenstein para trabajos independientes de literatura y periodismo.

 

CHARRY LARA, FERNANDO (Bogotá, 1920). Vida entregada con la más alta fidelidad, dignidad y sobriedad a la poesía es la de este maestro contemporáneo, cuya conciencia es la de un verdadero esteta que, tanto en su depurada y escasa pero esencial, intensa, misteriosa y bella obra poética como en su lúcida y rigurosa crítica, deja un testimonio auténticamente representativo de la lírica de nuestro siglo. Tempranamente percibió el aletazo de la vocación, pero nunca se ha precipitado al torrente impúdico de la publicidad. Sus |Poemas primiciales aparecieron en los cuadernos de Cántico en 1944 y su primer |libro, Nocturnos y otros sueños (1949), cuando ya su voz era conocida y respetada inclusive por los poetas españoles de la generación del 27, los que tanto habían influido en la generación anterior, la de Piedra y Cielo. Pero Charry no se acomodó ni en el grupo mayor así llamado ni en el post-piedracielismo, nombre con el cual rebañaron a sus contemporáneos. El comprendió y estimuló desde su aparición —y contribuyó a ella— a los muchachos llamados «cuadernícolas» y con este espaldarazo se identificó amistosamente y se unió estéticamente con su núcleo principal, que posteriormente recibió el nombre de «grupo de Mito» porque colaboró en la revista así bautizada en 1955. Después, Charry sólo ha publicados dos libros con creación nueva: |Los adioses (1963) y |Pensamientos del amante (1981). En 1986 se recopiló su obra poética en |Llama de amor viva, que en España se reeditó con motivo del V Centenario del Descubrimiento de América, honor que sólo recibió también Aurelio Arturo. En 1991 se lanzó una nueva y lujosa edición —con dibujos de Fernando Botero— de su primer libro.
La obra crítica de Charry Lara: |Lector de poesía (1975); Poesía y poetas colombianos (1985); |José Asunción Silva: vida y creación —compilación— |(1985) y los prólogos |para Silva de Procultura (1993) y |Saulo de Isaacs editado bellamente por la Universidad del Valle (1993). En 1990 hizo la selección para la antología |Poésie colombienne du XXe siecle, publicada en Ginebra por Ediciones Patiño con traducciones de Marilyne-Armande Renard. Y en 1996 elaboró el primer tomo de |la Antología de la Poesía Colombiana para la Biblioteca Familiar Presidencia de la República (el segundo tomo lo hizo Rogelio Echavarría). De éstos dos hizo una reedición la Imprenta Nacional en 1997.
Fernando Charry Lara ejerció su profesión de abogado (de la Universidad Nacional) en cargos privados y públicos (director de la Radiodifusora Nacional y director de Extensión Cultural de la Universidad Nacional, entre otros). Dicta cátedra en la Universidad de los Andes y en el Instituto Caro y Cuervo, del cual es miembro honorario. Es individuo de número de la Academia Colombiana de la Lengua. En 1994 le ofreció su homenaje el III Encuentro de Poetas Hispanoamericanos «Presencia viva de la poesía», en Bogotá.
Rafael Gutiérrez Girardot, autor del más profundo ensayo hecho por un escritor colombiano sobre la lírica de Charry Lara, dice: «Treinta y cinco poemas publicados y elaborados en 40 años son 35 ejercicios logrados de heroísmo sereno y silencioso. Son 35 pruebas de que la poesía no admite lo mediocre. Son 35 | muestras de la |exorbitancia, de que habla Benn, de medidas extremas. La obra poética de Charry no requiere elogios. En ella sobra todo lo que no sea |noble simplicidad y callada grandeza, para decirlo con una frase de Winckelmann. Así como el |Cántico de Jorge Guillén |es fe de vida, así también es la obra poética de Charry noble y callado elogio de sí misma, fe de vida apasionada por la poesía, fe de vida suprema...».

 

El Nobel de poesía Vicente Aleixandre había escrito en el prólogo para el primer libro de Charry Lara: «Los temas eternos del hombre —el amor, la esperanza, la pena, el deseo, el sueño- transcendidos al mundo que lo rodea... son los de esta poesía, que parece arrastrarse en el vasto aliento de la noche tentable. Un verso, suelto generalmente, otras veces medido, a un tiempo justo y libre, como únicamente puede ser el signo fiel de la comunicación, expresa los anhelos de un corazón entero que no se siente del todo distinto del medio telúrico o cósmico que lo sostiene y envuelve...».
Pedro Salinas escribió sobre |Los adioses: «Es un |libro, no una mera colección de poesías, una visión de la vida a través de lo poético. Tiene lo principal de un poeta: una |dirección visionaria, un modo de acercarse a las cosas, suyo...».
Enrique Anderson Imbert, en la |Historia de la Literatura Hispanoamericana (1974), se refirió a esta poesía «de reminiscencias deliberadamente vagas, desvanecidas. Sueña con sombras y así su mundo íntimo se va poblando de distraídos, sonámbulos fantasmas hechos de polvo y de nostalgia».

 

CHAVES, GUILLERMO EDMUNDO (Pasto, 1903-1984). Quizá más conocido por su novela |Chambú, su obra poética es contrastante por su «fresco vigor pictórico, su sabiduría del corazón, de asombro y de ternura, de patria y de sueño... —dice Eduardo Carranza en el prólogo de |Oro de lámparas (1940) y añade:— ...Por el admirable clima dorado de su emoción, por su sostenida maestría formal, por la depuración de su idioma, la limpidez de sus imágenes y el fervor nacional que lo conmueve, está llamado a ocupar un sitio alto y seguro en la joven poesía colombiana...».
Chaves ejerció en diversos foros su profesión de abogado.

 

CHAVES, MARCO FIDEL (Puerto Tejada, Cauca, 1926). Estudió derecho y didáctica general. Profesor universitario de literatura, sociología, sicoanálisis e historia del arte. Fue condecorado por Proartes en el V Festival de Arte en Cali en 1991. Colaborador en páginas editoriales y literarias de la prensa caleña.
Libros: |Oscuro meridiano (1967); |Edipo negro (1978). Y los trabajos en prosa |Presente y futuro del Instituto Popular de Cultura de Cali (1984) y |Presencia de Cali en la historia social de Colombia (1984). En el libro |Cuatro ensayos sobre la poesía de Aurelio Arturo, ganadores del concurso abierto por la Universidad de Nariño y que fue publicado en Bogotá por el Fondo Cultural Colombiano, aparece el de Chaves como finalista.
Héctor Fabio Varela lo llama «poeta sobrerrealista... sí, Chaves no quiere mostrar las cosas como son sino superar su condición real para expresarlas como aparecen confusamente en su espíritu, cosidas a otras por invisibles hilos mentales y sentimentales. Su meridiano es oscuro para el lector ligero, pero claro, esplendoroso, para quien se sume en sus delirantes sueños. Es honroso que haya nacido y aliente en nuestra tierra un poeta tan hondo, tan visceral y tan culto como Marco Fidel Chaves».

 

CHAVES TORRES, JOSE MARÍA (Pasto, siglo XIX). Figura entre los más destacados nombres en la antología |Portaliras nariñenses, de Samuel Delgado, publicada en Quito en 1928. El poeta colombiano nació a finales del siglo XIX y fue elogiado, entre otros, por Rafael Pombo.
Libro: |Ecos tropicales (Panamá, 1889).

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