FACIO, MIGUEL (Mompós, 1931). Primaria en el Convento de San Agustín, bachiller del Colegio Pinillos, médico de la Universidad de Cartagena, especializado en la del Valle. Catedrático de la Universidad de Cartagena y de la Armada Nacional. Concejal, diputado, senador. Siembra árboles y prepara sus libros en su casa, en una colina de Turbaco.

 

FACIO LINCE, CARLOS (Cartagena, 1932). Abogado de la Universidad de Cartagena, especializado en criminología y derecho penal en España. Juez, concejal, diputado, senador de la república, miembro de la dirección del Partido Liberal. Fue decano de derecho de la Universidad de Cartagena y presidente del Colegio de Abogados.
Libro: |Gritos y mordazas (1962).
Dice Eutiquio Leal: «Para este poeta no hay nada impuro, nada impropio de la poesía. Toma los ingredientes que lo rodean y trabaja con ellos. Incorpora todos los elementos, potables e impotables, y con ese amasijo crea el plan integral de su poesía. A su paso por la tierra no halla ni musas, ni hadas, ni doncellas ideales... En cambio palpita en sus versos la constante del hombre, el compás de la vida en su incesante lucha redentora... Facio Lince siempre ve e interpreta al hombre por su ángulo positivo, fervoroso en su salvación terrenal. Si alguna vez ha tenido su caída, su depresión intelectual, sólo ha sido como pretexto para confirmar su vocación de optimismo».

 

FACUSEH, MONIQUE (Santa Marta, 1964). Tecnóloga en administración de empresas turísticas, se destacó en el Encuentro de mujeres poetas de Roldanillo, Valle, en 1992, y en el concurso de poesía de la revista Ko’ Eyú Latinoamericano en Caracas en 1994. Miembro de la Fundación Poetas al Exilio de la capital del Magdalena.
Libros: |Interno (1992) y |Ciudad al fondo (1995) |. «La ausencia, el triple filo de sus rostros en rotación en el texto: desamor, anonadamiento del ser, nostalgia metafísica —dice Rómulo Bustos sobre este poemario— acechando por los grandes signos romántico-simbolistas de la luna, la noche, la dulce muerte»... En 1988 publica |Entre tonos.

 

FAILLACE, AUGUSTO (Barranquilla, 1918). Estudios, desde primaria hasta psicología, química y arte dramático en Roma. Piloto de aviación, políglota y estudioso de diversas lenguas y literaturas. Autor de la |Oda a Italia (1967), que en 1.200 endecasílabos cuenta la historia de Italia, y de la cual Julio Enrique Blanco dice es «una interpretación como creo que no se había hecho hasta entonces ni se ha hecho después por nadie: ante todo estética, para ser enseguida ética, y finalmente crítica ...». Tradujo algunos cantos de la |Divina Comedia y los grabó con otros versos en un disco de 33 revoluciones al cual se refirió Otto de Greiff así: «Al llamar extraordinario este disco no pecamos por hipérbole... producto netamente colombiano que ahora sale a la luz con el nombre de |Poesía interpretate de Augusto Faillace (1960) y que es una muy sumada antología de la poesía italiana desde Dante hasta Leopardi, Carducci y Trilusa, a comienzos de nuestro siglo».
Libros: |Obsesión, scherzo (1961); |Oda a Italia (1967).

 

FAJARDO, JULIO JOSÉ (Cali, 1926; Bogotá, 1997). Hizo primaria en el Liceo Francés de Bogotá y bachillerato en el Berchmans de Cali. Ingeniero civil de la Universidad Nacional de Colombia e ingeniero mecánico de Georgia Institute of Technology (Atlanta). Colaboró en el montaje de Paz del Río; gerente de su empresa Vargas y Fajardo; asesor del presidente Lleras Camargo en la Oficina de Rehabilitación (para la solución de los conflictos guerrilleros), fundador y gerente de la primera fábrica de acero de Colombia (Encocables); presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción; presidente del XXIII Congreso Interamericano de la Construcción; ingeniero consultor de Hudson Institute; asesor del Ministerio de Obras Públicas y Transporte de Colombia y en varias entidades nacionales y extranjeras.
Se dedicó, pues, «a la producción de unos proyectos de ingeniería de indudable lirismo y a escribir una poesía alucinada, de un hermetismo que la ha resguardado de la popularidad de sus coetáneos, pero que encierra una belleza raramente igualada en la poesía de los últimos decenios». Sus construcciones estrictamente poéticas están en sus libros |Hombre esencial (1948) —o sea, que es de la generación «cuadernícola»—; |Epicoidal (1966), ganador del premio nacional de poesía «Guillermo Valencia» de la Academia de la Lengua; |Erotario (1986) y |Amo-rosa-mente (1995). También es autor de una novela, |Del presidente no se burla nadie (1972), finalista en el premio Nadal de España, del ensayo |San Agustín, una cultura alucinada (1977) y del «ensayo-humor» |Enciclopedia extensa de la tauromaquia (1976). Su poesía ha sido traducida al inglés y al francés en varias antologías.
Jorge Zalamea saludó la aparición de |Epicoidal afirmando —además de lo que citamos arriba— que este «canto de amor a América entra, con un decoro insólito en nuestros días de confusión, en su órbita estelar de obra maestra... No obstante la diafanidad del lenguaje y el rigor casi geométrico de la metáfora, todo el poema tiene el aura de las recitaciones mágicas, de las grandes declamaciones rituales y de los oráculos favorables». Gustavo Ibarra Merlano le ha dicho a Junior, como lo llamaban su allegados: «Sus libros me han mantenido en vilo deslumbrado por la limpia complejidad de su estilo que trata los poemas más variados sin cejar un punto en su altura lírica y en las estructuras tan originales que hacen de usted un poeta inolvidable y que indudablemente pertenece a lo mejor de nuestra actual literatura».

 

FAJARDO FAJARDO, CARLOS (Cali, 1957). Distinguido en concursos nacionales e internacionales de poesía, entre ellos primer premio en el «Antonio Llanos» de Cali, 1991.
Libros: |Origen de silencios (1985) —selección del concurso de Icfes de 1984—; |Serenidad sitiada (1990); |Veraneras (1995).

 

FALQUEZ, FLAVIA (Barranquilla, 1958). Se graduó en filosofía y letras en la Universidad de los Andes de Bogotá con su tesis |García Lorca y |el sortilegio del duende que mereció la calificación de |suma cum laude. Su libro |Hojas de nostalgia (1979) mereció el premio de poesía de la Universidad Javeriana en 1978. Su segundo libro, |Cartas a Leonor (1995) había obtenido el segundo lugar en la VII convocatoria del Premio Nacional de poesía «Carlos Castro Saavedra». «Es éste —dice Meira Delmar— un fino libro escrito con hondo sentimiento y contenido pulso. Las palabras, sabiamente escogidas —como lo hiciera Rut con las espigas bien ganadas en los campos de Booz— conforman un manojo de estrofas por las que discurre la nostalgia, tal un río que no lleva prisa. Y aunque su poética obedece a un estilo actual de libre andadura y ritmos nuevos, alcanzan a percibirse allí vagos ecos del mester de juglaría que floreciera bajo las góticas torres del siglo XII. Hay voces de evocación, de un tiempo a otro, nieblas de lejanía».

 

FALLON, DIEGO (Santa Ana, Tolima, 1834; Bogotá, 1905). Nacido en la población que hoy tiene como nombre su apellido (castellanizado fonéticamente Falan), residió en la capital colombiana, que lo tuvo como hijo dilecto. Matemático, ingeniero (graduado en Inglaterra), músico, preceptor, poseía una personalidad noble y atractiva. Dejó una obra majestuosa —según la crítica de la época— y aunque influyó mucho en su tiempo, las nuevas generaciones sólo leen su canto |A la Luna (pues es insoslayable en las antologías, que a veces también incluyen |A la palma del desierto y |Las rocas de Suesca). En prosa demostró sus dotes de crítico, entre otras piezas, en una carta a Miguel Antonio Caro. Tradujo especialmente a Longfellow. Su libro fue llamado, como casi todos los de esas calendas, simplemente |Poesías.
Nicolás Bayona Posada lo vio así: «Posee Fallon una imaginación fertilísima, una sensibilidad extrema, una admirable facilidad para la versificación. Esas cualidades, con todo, se hallan dominadas en él por un deseo de superación, por un afán insomne de no producir sino belleza absoluta. Por eso su obra, que habría podido ser muy vasta, quedó reducida a algunas composiciones de ocasión y a tres poemas breves.., suficiente cada uno para dar pasaporte de inmortalidad a su autor».

 

FALLON BORDA, LUIS CARLOS (Ibagué, 1944). Abogado de la Universidad Nacional. Periodista, profesor, funcionario público. Pertenece a academias y fue condecorado por Naciones Unidas por su labor voluntaria en desarrollo de programas de paz (1986).
Libros, fuera de su estudio jurídico sobre |El Mar Territorial (1973) |Canto interior (1974); Mientras mueren las horas (1975) |y La llama y las sombras.

 

FARINA, ABEL —Antonio María Restrepo— (Aguadas, 1875; Medellín, 1921). Inició estudios con los jesuitas pero los abandonó para seguir como autodidacta tras la ciencia, el derecho, la filosofía, el arte y las letras, llegando a dominar varios idiomas, inclusive el latín. Devoto de los simbolistas, cantó a Mallarmé y tradujo a Verlaine y a Musset. Sus páginas de crítica fueron famosas por su objetividad, rigor y justicia. Fue considerado «uno de los más grandes poetas de Antioquia, tierno, sincero y hondamente melancólico, nuevo en la forma, correcto en la expresión», dice la |Historia del padre Ortega. Y el crítico Abel García Valencia lo llama «primer poeta de Antioquia». Rafael Lema Echeverri, poeta y antólogo de Caldas, dice que la poesía de Fama «es una de las más bellas, hondas y depuradas de toda la poesía colombiana».
Libros: |Páginas locas (1900) y |Juvenilia (1924). Después de su muerte, sus hermanos publicaron su obra poética con el título de |Musa clásica y |musa romántica (1926). Y en 1973 se hizo otra edición de sus |Obras poéticas escogidas. Para ingresar a la Academia de la Lengua, Javier Ocampo López publicó en 1996 su libro Abel |Farina, el Quijote soñador.

 

FARLAY, SURLAY (Medellín, 1971). Estudiante de sicología en la Universidad de Antioquia.
Libro: |A la espera de Nayán (1994).
«Hijo de un mago y criado por un brujo, Surlay Farlay nació predestinado a la poesía» dice Jaime Jaramillo Escobar, quien hace un magistral esbozo biográfico de su discípulo en el taller de poesía de la Biblioteca Piloto de Medellín, publicado en el Boletín Bibliográfico de la Biblioteca Luis Ángel Arango (número 36, de 1995).

 

FERNÁNDEZ, ENRIQUE W. (Medellín, 1858; Bogotá, 1931). Periodista y poeta católico y tradicionalista. Dirigió los periódicos La Sociedad y La Familia Cristiana y colaboró en La Lira Nueva. Publicó sus versos en Londres, en dos tomos, en 1986 y 1987. El crítico español F. Navarro Ledesma dijo que «su ingenio es lozano y grande». Muy popular, fue protegido por Suárez y elogiado por Núñez.

 

FERNÁNDEZ MADRID, JOSÉ (Cartagena, 1789; Barnes, Inglaterra, 1830). Eminente médico y abogado, graduado en El Rosario, hizo una brillante carrera pública, destacándose como orador y periodista. Publicó el periódico El Argos Americano en Cartagena, Tunja, Santafé de Bogotá y La Habana, Cuba. Perteneció a la tertulia del Buen Gusto. Fue signatario del documento de la emancipación de la Ciudad Heroica, representante al Congreso y triunviro presidencial en 1816. Perseguido por el Pacificador Morillo, huyó al sur. La enfermedad de su esposa lo obligó a entregase a las autoridades españolas, que lo enviaron en castigo a la Península, pero él se quedó en Cuba, donde vivió varios años. Allí publicó su primer libro, |Poesías, en 1822, que reeditó en 1828 en Londres, cuando el Libertador lo nombró representante ante los gobiernos de la Gran Bretaña y Francia. Aunque «nadie escribió versos mejores en la Nueva Granada», él es más reconocido por sus tragedias |Atala y |Guatimoc en verso. Fue, pues, pionero de nuestras artes dramáticas. Muchos recuerdan al gran romántico por su ramillete amoroso de |Las rosas (1816), otros al poeta del hogar y de la patria.
El español José Joaquín Mora dijo de él en Chile: «La colección de sus poesías es una de esas publicaciones que servirían a las generaciones futuras como faros luminosos en medio de la oscuridad en que las circunstancias del día envolvían el buen gusto de España».
Se le considera, pues, fundador de la escuela liberal romántica, lazo de unión entre el clasicismo del siglo XVIII y el romanticismo del XIX. José de la Vega juzga que «el carácter conviene más a sus atributos de poeta lírico, cantor de nuestras glorias marciales, panegirista vibrante de los goces caseros y aun de acaecimientos de ecuménica resonancia».

 

FLÓREZ, JULIO (Chiquinquirá, 1867; Usiacurí, Atlántico, 1923). El más famoso y representativo de los bohemios de La Gruta Simbólica y quizás el más popular de los poetas colombianos, cantado y recitado todavía. «Es el tipo del trovador espontaneo y romántico, de estro tumultuoso y que ostenta todos los ardores y todos los reflejos del sol tropical», dijo Gómez Restrepo. «La imagen materna iluminó su corazón como el sol las cavernas», opinó Víctor E. Caro. Su compañero Luis María Mora dice que «el socio de La Gruta que sobresalía entre todos era Julio Flórez... por sus versos llenos de inspiración y por lo triste y melancólico de su vida que parecía marchita en plena juventud». Y Eduardo Carranza reconoce que «ningún otro poeta ha arraigado tan hondo y entrañablemente en el corazón de su pueblo».
Sus obras, algunas de ellas publicadas en España, son: |Fronda lírica (1908)— título por demás adecuado para toda su obra—; |Cardos y |lirios (1905); |Manojo de zarzas (San Salvador 1906); |Cesta de lotos (1906); |Gotas de ajenjo (1909); |Oro y |ébano (1943). Por sus títulos podríamos hoy catalogar al «caballero del romanticismo», también, entre los poetas ecológicos... y podría ser el santo patrono permanente del Festival del Despecho, aunque «entre las hojas de laurel, marchitas,/ de la corona vieja,/ que en lo alto de mi lecho suspendida,/ un triunfo no alcanzado me recuerda...», como dice en |La araña, fue consagrado como poeta nacional y se lo coronó, en su lecho de agonía en Usiacurí, el 14 de enero de 1923. Su poema |Las flores negras ocupó el tercer lugar en el concurso para escoger «el mejor verso de la poesía colombiana» en el primer Encuentro con la Palabra realizado en Bogotá en 1987. Pero para muchos el mejor verso, estrictamente, es «Algo se muere en mí todos los días» del mismo Flórez, o «Todo nos llega tarde, hasta la muerte»... Selecciones de sus poemas siguen apareciendo infinitamente.
El poeta boyacense, que fue también un cantor de Bogotá, estuvo una temporada como adjunto de nuestra legación en España, visitó algunos países europeos y en América realizó exitosas giras en las cuales fue aplaudido con delirio.
En 1994 apareció la biografía de Flórez titulada |Todo nos llega tarde, por Gloria Serpa Flórez, y en 1997 el libro |Julio Flórez en las letras nacionales y |boyacenses por el académico Julio Barón Ortega.
Gabriela Mistral dijo en su momento: «Para mí no ha habido en América un poeta de mayor inspiración, ni un romántico más aristocrático que Julio Flórez. Cada estrofa suya vale por un poema. Su rima es delicada y sencilla. Y ... ¿se ha hecho justicia a su obra en Colombia?».
El maestro Guillermo Valencia lo calificó de «enorme poeta» y en una dedicatoria lo llamó «divino».
Enrique Anderson Imbert dice que la poesía de Flórez se caracterizó por «chorros de color.., pero este ardiente, este apasionado, este espontáneo, tenía una visión tétrica de la vida».
Pero una de las mejores definiciones críticas la hizo Carlos Arturo Torres: «Flórez es, ante todo, el poeta, gran poeta, nada más que poeta; éste es el secreto de su fuerza. En la división del trabajo intelectual, él ha seguido con fe una sola vía y por eso ha ido lejos. En su marcha no se ha detenido a espigar en la ajena heredad; su espíritu no ha sido solicitado por esos múltiples problemas sociales, económicos, políticos o filosóficos que atraen, en las postrimerías de nuestra centuria, la parte militante de la inteligencia, produciendo hondas y dolorosas turbaciones... Su horizonte se ha limitado a su propia alma, y nos la muestra en cada uno de los versos, vasta, insondable, ardiente, iluminada por vagos rayos de luna o por cárdenos relámpagos de tempestad que descubren ora la magnífica florescencia de una creación virgen, ora las mustias soledades de un mundo en minas».

 

FLÓREZ FRANCO, GERMÁN (Socorro, Santander, 1938). Abogado. Fue distinguido con la Pipa de Oro por el grupo Las Trece Pipas en 1993.
Libros: |Al filo de un poema (1977); |Escombros del olvido (1983); |Río de gritos (1993).

 

FLÓREZ MOYA, CICERÓN (Condoto, Chocó, 1938). Periodista, se radicó en Cúcuta en 1957, vinculándose como subdirector al diario local La Opinión y donde dirige el suplemento «Imágenes» y, como corresponsal, a El Tiempo de Bogotá.
Publicó el libro de crónicas |La puerta abierta.
Su obra en verso aparece parcialmente en el volumen 12 de la Biblioteca de Autores Ocañeros |Antología poética (1973) y en |Poesías (1977), en la misma colección.

 

FLÓREZ PRIETO, TALLULAH (Barranquilla, 1957). Primaria y secundaria en su ciudad natal, estudios de lingüística y filología en la Universidad Popular de Bucarest, Rumania. Licenciado en filosofía y lingüística por la Universidad Javeriana de Bogotá. Miembro del Consejo Editorial de la revista Olas.
Libros: |Poesía para armar(1988); |Voces del tiempo (1993) y |Cinematográfica (1996).

 

FLÓREZ RODRÍGUEZ, ANTONIO MARÍA (Don Benito, Badajoz, España, 1959). Hijo, pues, de madre extremeña y de padre caldense. Desde niño |vivió en Marquetalia, Caldas. En Manizales obtuvo su grado de médico y se especializó en medicina deportiva en el Brasil. Máster en drogas en la Universidad Complutense de Madrid. Profesor universitario y asesor del gobierno colombiano. Como poeta ganó el primer premio de poesía de la Fundación Givré de la Argentina y del Festival Iberoamericano de la Cultura en 1992.
Libros: |El círculo cuadrado (1987); |Dos voces en cámara lenta —con Robert Zapata— (1989); |Zoo: poemillas de amor antiecológico (1994) y |El bar de las cuatro rosas (1995).

 

FLÓREZ TÁMARA, ÓSCAR (Chochó, Sucre, 1957). Secundaria en Sincelejo, donde fue lotero y presidente de su sindicato; derecho en la Universidad San Simón de Barranquilla, en la cual es presidente de su biblioteca de humanidades. Ha fundado varias publicaciones y ha sido distinguido en concursos de poesía.
Libros: |Entre el tiempo y la sonrisa (1983); |En la soledad mis ojos (1984); |En los estambres de la aurora; Canto para todos (1988); |Flor de cactus y uno de ensayos: |Parábolas de la ironía.

 

FORERO, MANUEL JOSÉ (Bogotá, 1902). Fecundísmo historiador, ensayista y, en su juventud, poeta lírico. Fuera de sus muchos libros sobre los próceres de la Independencia, sobre leyendas santafereñas y, en fin, sobre temas de la historia patria, se destacan sus obras literarias |El estilo de los grandes historiadores de Colombia, Apuntes sobre el folclor de Colombia y |La poesía de Francisco A. Vélez Ladrón de Guevara.

 

FORERO OTERO, ANTONIO (Zapatoca, 1910). Licenciado en idiomas por la Universidad Pedagógica Nacional, abogado de la Universidad Libre, doctor en filosofía y letras en la Universidad Javeriana, especializado en lengua francesa en La Sorbona de París, profesor de las universidades Nacional, Libre, Javeriana y Pedagógica, magistrado del tribunal administrativo de Santander. En su obra literaria se destacan sus traducciones de Virgilio y de los poetas franceses.
Libro: |Sonetos intemporales, publicado con el seudónimo de Antonio Nasón.

 

FORERO REYES, CAMILO (Onzaga, Santander, 1871-1940). Capitán en la Guerra de los Mil Días, maestro y finalmente miembro de la comunidad de los Agustinos, en los Estados Unidos, a donde llegó después de visitar a México y Cuba.
Libro: |Abejas de mi colmena (1947).

 

FRANCO, GABRIEL JAIME (Medellín, 1956). Ganador, con el libro |Reaprendizaje del alfabeto, del primer premio en el II Concurso nacional de poesía convocado en 1995 por Cootramed (Cooperativa de Trabajadores del Municipio de Medellín) bajo el lema de «Fuego en palabras». Miembro del consejo editorial de la revista Prometo y, por lo tanto, uno de los organizadores del Festival Internacional de Poesía de Medellín. Cofundador y director de la revista Siglótica.
Destacado en el premio nacional de poesía «Aurelio Arturo», 1991.
Libros publicados: |En la ruta de día (1989); |La tierra de la sal (1993). Juan Manuel Roca, quien lo incluyó en su antología |Disidencia del limbo (1992) dice: «A mi manera de entender, Gabriel Jaime Franco es uno, si no el más logrado de los poetas nacidos en la década de los cincuenta. Lo mejor de sus poemas quizás tiene que ver con la «despersonalización», aquello que Hugo Friedrich señala como propio del mejor lirismo moderno a partir de Baudelaire, y que rebasa la poética puramente confesional. Se trata de un yo lírico que se hace colectivo».

 

FRANCO VÉLEZ, JORGE (Envigado, Antioquia, 1922; Medellín, 1996). Humanista. Autor de una novela que se ha vendido como arepa en Antioquia: |Hildebrando, y continuador, en ese mismo estilo regional, de |El Quijote a lo paisa del gazapero Argos de El Espectador; médico internista y profesor emérito de la facultad de medicina de la Universidad de Antioquia, director del departamento médico del Seguro Social en Antioquia y, según Alberto Mesa Vallejo, «permanente servidor de la sociedad en sus consultorios médicos y apóstol anónimo que ha ayudado a miles de compatriotas para salir del infierno de las drogas y el alcohol a través de sus conferencias, de su ejemplo y de sus consejos».
Obra poética: |Palabras del transeúnte (1978); |Una elegía y otros cantos (1987).
René Uribe Ferrer le dijo: «Es la suya una poesía esencial ... se concreta a algunos temas esenciales de la vida humana. De aquellos que nos torturan y nos llenan de plenitud: la fe y la duda, el anhelo dionisíaco y la resignación estoica; el amor y el olvido, la naturaleza, no descrita sino contemplada en sus rasgos fundamentales; la fugacidad del tiempo, y la muerte. Y también las pequeñas pero auténticas alegrías vitales; el amor a la poesía y a los grandes creadores estéticos».

 

FUENMAYOR, JOSÉ FÉLIX (Barranquilla, 1885-1966). Periodista profesional, político, fundador de las revistas Mundial y Semana Ilustrada, así como del Grupo de Barranquilla, al cual, como ya lo sabe todo el mundo, pertenecieron Gabriel García Márquez, Héctor Rojas Herazo, Álvaro Cepeda Samudio, Germán Vargas y su hijo Alfonso Fuenmayor, entre otros. «Verdadero patriarca del cuento regional de la Costa Atlántica colombiana y uno de los iniciadores de la novela urbana nacional», dice Eduardo Pachón Padilla. Publicó sus versos juveniles en el Libro |Musa del trópico (1910). Luis M. Sánchez dice que es un «bardo claro, sencillo y lleno de sensibilidad».

Comentarios () | Comente | Comparta c