GAITÁN, PAULA (París, 1952). Hija del poeta Jorge Gaitán Durán, ha residido muchos años en el Brasil, de donde es oriunda su madre y donde contrajo matrimonio con el célebre director de cine Glauber Rocha, cuyos pasos ha seguido profesionalmente hablando. Andrés Holguín le publicó sus primeros versos en la revista Razón y Fábula de la Universidad de los Andes y en la |Antología crítica de la poesía colombiana (1974). También aparece en |Obra en marcha (1975), selección de literatura joven realizada por Juan Gustavo Cobo para Colcultura. Hoy se dedica a producir y a dirigir cine.

 

GAITÁN DURÁN, JORGE (Pamplona, 1924; Point-a-Pitre, isla Guadalupe, 1962). En |la Antología de la nueva poesía colombiana (1949), que él preparó, editó y cuyas notas elaboró, escribió sobre sus primeros años y sus dos primeros libros: «Hizo estudios de bachillerato en el colegio provinciano de su departamento. Cursó las carreras de leyes y economía de la Universidad Javeriana de Bogotá. Actualmente hace estudios de filosofía y letras en la Universidad Nacional de Colombia. En su primera juventud se destacó como deportista. Escribe crítica de arte en el suplemento literario de El Tiempo y de literatura en otros periódicos... Pertenece al grupo de los Cuadernícolas. Su primera obra, |Insistencia en la tristeza (1946), tiene la definida importancia histórica de haber sido el primer libro de poesía absolutamente libre de la influencia de Piedra y Cielo. En su segundo libro, |Presencia del hombre (1947), ratificó esta característica de independencia pero rompió con el tono subjetivo para preocuparse dentro de un noble rigor formal, por los problemas fundamentales del hombre».
En la |Historia de la poesía colombiana (1991) dice a su vez Jaime García Maffla: «En sus primeros libros, por juveniles, priman tanto la euforia de crear, como la confianza en un verso retóricamente vuelto más al pasado que al futuro, esto es, escrito más en consonancia con las formas tradicionales, que en la necesidad de una innovación. Esta, con la inauguración de un pensamiento y en el despojamiento de figuras, giros o soluciones de artificio para el verso, se dibujará con excepcional intuición en sus dos últimos libros». Éstos, lo verdaderamente grande de su obra poética prematuramente cortada por la fatalidad, |son Amantes (1958) y |Si mañana despierto (1961), |Asombro fue publicado en París en 1951 y |El libertino en 1954.
Fue la fundación de la revista Mito (1955-1962) en compañía de Eduardo Cote Lamus principalmente, lo que ha consagrado en la historia de las ideas y del arte en Colombia la breve pero intelectualmente fecunda vida de Gaitán Durán, por constituir una apertura comprometida con los valores en crisis tanto en la política nacional como en el pensamiento internacional del postmodernismo. A estos dos poetas los rodeó, como «grupo» una élite heterogénea y como generación toda una solidaria audiencia que crece y crece, como en el poema de Zalamea, no sólo en su momento sino en la posteridad, con la toma de conciencia de los poetas más jóvenes. Gaitán significó el paradigma de los intelectuales libres de su tiempo, y su posición ética y estética fue un ejemplo estelar. Escribió con pasión, especialmente ensayos como |La Revolución invisible (1959), |Sade: el libertino y |la revolución (1960) y una ópera, |Los hampones (1961), que fue representada con música de Luis Antonio Escobar. Tradujo a importantes escritores contemporáneos.
Gaitán Durán fue un viajero sólo frustrado por su trágico accidente, periodista (en El Espectador publicó una columna de cine), empresario (era gerente de la editorial Antares cuando pereció de regreso de una viaje de vacaciones a París). Y, en fin, el temprano fruto de una vocación invencible («no pudo la muerte vencerme», dejó escrito para siempre).

 

GALÁN CASANOVA, JOHN (Bogotá, 1974). Estudios de literatura en la Universidad Nacional. Premio nacional de poesía joven Colcultura en 1993 con el |libro Almac n Ac sta. Trabaja en programas de participación y organización juvenil en la capital de Antioquia.

 

GALEANO ARIAS, NÉSTOR (Manizales, 1937). Ensayista, cuentista y profesor universitario. Columnista de periódicos diversos. Obra poética: |Un dios amenaza el horizonte.

 

GALINDO STEFFENS, MARGARITA LUGARDA (Barranquilla, 1946). Estudió periodismo en la Universidad Javeriana y lo ha ejercido en su ciudad natal lo mismo que cargos administrativos y académicos en la Universidad del Atlántico. Redactora cultural de El Heraldo y Diario del Caribe, fue finalista única en el concurso nacional de periodismo «Eddy Torres». Destacada en el concurso de poesía «Héctor Rojas Erazo» en Sincelejo.
Libros de poesía: |Vendedor de mariposas (1962); |Fundación de mis sueños y |A orillas de la voz.

 

GALLARDO, MIGUEL ÁNGEL (El Guamo, Tolima, 1944). Licenciado en ciencias sociales de la Universidad del Tolima, ha ejercido la docencia universitaria. Secretario de la Unión de Escritores capítulo del Tolima. Pertenece al Centro de Estudios e Investigaciones, Ceis. Su primer libro de versos: |Poesía para la vida (1986).

 

GALLEGO, MIMÍ —Nohemí Gallego Correa — (Supía, Caldas, 1948). Enfermera profesional de la Universidad del Valle.
Libro: |Lugares comunes (1984).

 

GALLO ISAZA, ORLANDO (Medellín, 1959). Abogado de la Universidad de Antioquia. Libros: |Siendo en las cosas (1984); |Los paisajes fragmentarios (1985) —ganador del segundo puesto en el V Premio Nacional de Poesía Universidad de Antioquia, 1983; |Siendo las cosas —poesía reunida— (1996); |La próxima línea, tal vez (1990) —ganador del VII Premio Nacional de Poesía «Eduardo Cote Lamus»—; |Todas las cosas es lo único que dejamos (1995), proyecto ganador de una beca de creación de Colcultura.
Juan Manuel Roca escribió en la Revista Universidad de Antioquia a propósito de |La próxima línea, tal vez: «Cuando uno lee los poemas de Orlando Gallo, le ocurre como al hombre que tendido en la hierba siente, en la quietud del día, el bisbiseo de un pequeño insecto. Siempre que cruza un abejorro, un moscardón, parece que nos hubiera dejado, en el oído, una razón, un recado. Con los poemas de Orlando me ocurre algo parecido: su tono asordinado, su manera susurrante, antes que decirnos secretos a voces, lo hacen de una forma elusiva, discreta, como en ese viejo arte de imposibles que es escribir sobre la piel del agua... Gallo lleva el registro de las pequeñas cosas, las ausculta desde su lenta y paciente visión ennoblecedora. En su lenguaje no hay estridencias, sólo medios tonos, claroscuros que de pronto relampaguean porque ha llevado a buen término su oficio: ese oficio que consiste en encontrar la palabra justa en medio del pajar del lenguaje».
Y | Darío Ruiz Gómez a propósito de |Los paisajes fragmentarios: «Gallo no hace poemas sino que busca la poesía desde el espacio que abren sus confrontaciones. Y es esto lo que lo aparta de delirios inventados tan típicos de la llamada poesía joven. De ahí el rigor conceptual como la única manera de hacer frente a esas evidencias: lo que entraña una lucha secreta contra el espontaneísmo, contra la facilidad de la poesía de consumo. Así busca en el pasado de la literatura no lo que escolarmente solemos llamar una influencia sino la huella viva de esa constatación vital que debe llenarse con una palabra nueva y resonante...¿Es su poesía intelectual? Lo es en el sentido de que su exigencia se plantea de acuerdo a esa herencia ética y de que busca siempre un horizonte que está más allá de lo inmediato tal como lo plantea la calidad con que formalmente plantea el poema. Pero sobre todo la estricta visión de lo que debe constituir un libro como una intangible pero manifiesta unidad. La forma es así no un capricho sino responsabilidad ética para sacar los predicados y evidencias del magma de los lugares comunes, de los vocabularios desgastados».

 

GAMBOA, ISAÍAS (Cali, 1872; El Callao, Perú, 1904). Residió en El Salvador, Costa Rica y Chile y falleció en el puerto peruano cuando regresaba a su patria, donde fue en su juventud soldado, institutor y periodista. Manifestó especial sensibilidad en sus |Poesías (1902), libro publicado en Santiago, lo mismo que un folleto con |Poemas (Fantasía, Primavera; Ante el mar). Su obra, pues, fue más conocida en el exterior, donde también aparecieron |Flores de otoño (en San Salvador) y |La tierra nativa (en Chile).
En su libro |Tierra de sol de ensueños escribió Alberto Carvajal sobre Isaías Gamboa: «Sintió mucho. Sus cantos hacen sentir hondamente a quienes los lean como amor, porque fue consecuente con su corazón, porque fue sincero. En su poesía no hay rebuscamientos retóricos ni influencias extrañas. Cantó siempre con la espontaneidad del ruiseñor en los amaneceres vallecaucanos. Apenas sí en |El tren y |Ante el mar pasa la sombra de Poe y parece sentirse, especialmente en la última, el graznido de su cuervo, admirable y siniestro. |Fantasía y |La forma fueron, sin duda, influenciadas por las ráfagas del simbolismo que remozaron, en las postrimerías del siglo, nuestra literatura. Pero en lo general de su obra le pertenecen el fondo y el procedimiento».

 

GAMBOA, MATEO (Cali, 1880-1948). Periodista, vate romántico y costumbrista. Sus libros: |Paisajes caucanos y |Del terruño. Su soneto |Las dos cordilleras fue premiado en Cali en 1905 y se considera su mejor poema |Ante el mar, que es un homenaje al poema que con el mismo nombre escribió su hermano Isaías. Antonio Llanos dijo que Mateo «poseía el don muy castellano y muy romántico de hablar sobre la fuga de las cosas».

 

GAMBOA, OCTAVIO (Cali, 1923-1990). Heredero espiritual de los grandes cantores del Valle (Villafañe, Garrido, Carvajal, Nieto y Llanos) y por sangre de Mateo e Isaías Gamboa, se contentó en su vida con no salir del paraíso, con asomarse apenas a la otra construida realidad ciudadana. Discreto y asordinado, pasó sin dejarse ver apenas por el mundo de las publicidades. Tal vez la única vez que se sorprendió la gente al verlo de protagonista fue cuando, en un famoso concurso de televisión, lo ganó al responder todas las preguntas sobre la vasta obra de León de Greiff. Era ingeniero y antes de su muerte se fue de Bogotá y se dedicó a sus flores, a la sombra pacífica de sus recuerdos. Nunca se quejó de la crítica aunque tal vez en alguna de sus notas en El tiempo o en la presentación de sus antologías del Valle del Cauca se dolía, no por él, del menosprecio hacia otros paisanos suyos (como Gilberto Garrido).
Libros: |Canciones y |elegías (1963); |La voz que llega del misterio (1977); |Regreso al Valle del Cauca (1981); |La luz del medio día (1982); |Palabra en el tiempo (1989).
Andrés Holguín dice sobre Octavio Gamboa: «Maneja un idioma puro, de gran musicalidad y delicadeza expresivas... Una honda nostalgia, un hondo amor, un hondo pesar se transmiten a través de sus estrofas. Una innata discreción, impregnada de esa timidez que es frecuente en los temperamentos poéticos muy agudos, ha hecho que la obra de Gamboa pase completamente inadvertida para el público y la crítica. Pocos son quienes la conocen, aprecian, sitúan. Es justo rescatarla de ese prematuro olvido».
Y Juan Lozano y Lozano: |«La voz que llega del misterio coloca a Gamboa en la primera fila de los poetas colombianos contemporáneos y prolonga la alta prosapia espiritualista de los mejores poetas del Valle, de los cuales tiene también la compenetración con las cosas de la naturaleza. Gamboa es poeta de translúcida autenticidad que sorprende, ve, ama y expresa las sencillas cosas que rodean al hombre... La soledad, los árboles, el viento, la música, las aguas de los cielos y de los ríos, las plantas de los huertos, ese complejo de emociones que es la casa de una familia, ese espectáculo a la vez luminoso y abismal que es una noche con estrellas. Todo en la poesía de Gamboa es habitual, profundo y misterioso y todo está expresado con sencillez y emoción desconcertantes... Los versos de Gamboa tienen los principales elementos de la auténtica poesía: ritmo, emoción, dominio del idioma, imaginación, capacidad de sumir al lector en un estado de alma».

 

GARAVITO PARDO, FERNANDO (Bogotá, 1944). Bachiller del Colegio Mayor de San Bartolomé. Estudió derecho en la Universidad Javeriana y se graduó con honores... ¡27 años después de terminar la carrera! con una tesis sobre |El poeta Julio Flórez frente al Código Penal. Empezó el periodismo en una «mensajería disimulada» en la misma universidad, donde fue compañero de Luis Carlos Galán, quien lo llevó a El Tiempo. Después estuvo en otros medios, entre ellos la revista Cromos. Allí hizo conocer sus urticantes reportajes a políticos, artistas e intelectuales, firmados como Juan Mosca. Algunos de ellos fueron libros: |Bogotá, ayer, hoy y |mañana (1978); |El corazón de oro (1993); |Querido Ernesto (1993) y |Tres años de soledad (1994). |País que duele aparece en 1995. Entre sus trabajos como funcionario se destaca el Tren de la Cultura, un museo que ideó y montó para el Instituto Colombiano de Cultura sobre seis vagones de ferrocarril, y el cual, luego de recorrer cerca de mil municipios olvidados de Colombia y de ser visitado por millones de personas, fue recomendado por la Unesco como programa cultural para los países del Tercer Mundo. Otra gran realización de Garavito fue la dirección de |Estravagario, suplemento del diario El Pueblo, de Cali, que con una novedosa y original presentación gráfica publicó colaboraciones de los principales escritores de los años setenta. Cumplió también excelente labor cultural en la Universidad Nacional. Actualmente pertenece al servicio diplomático.
Sus libros de poemas son: | (1976) e |Ilusiones y |erecciones (1989). Preparó las antologías Diez poetas |colombianos (1976);Cien años de poemas de amor (1991) y |Cien mujeres colombianas (1992) en colaboración con Fernando Umaña Pavolini.
Sobre los versos de Garavito escribió en 1977 Laura Restrepo: «Diciéndole pan al pan y paloma torcaz de las comunes y corrientes al Espíritu Santo, Fernando Garavito empieza a desmontar, poema tras poema, los tópicos manidos, los lugares comunes, los clisés no sólo de la poesía sino también de la vida misma».

 

GARCÉS, GUSTAVO ADOLFO (Medellín, 1957). Estudió derecho en la Universidad de Antioquia. Cofundador de la revista literaria Gaceta de la misma. Premio Nacional de literatura concedido por el Instituto Colombiano de Cultura en 1992.
Su obra: |Libro de poemas (1987); |Breves días (1992).
Dice Guillermo Linero: «Los poemas de Gustavo Adolfo Garcés, compuestos frecuentemente de contadas líneas, en lo que de pronto constituye una atracción por la conformación precisa de lo bello y no una identificación facilista con la sensualidad espiritualizada de la poesía oriental, ni mucho menos por carencia de resolución, detentan en la forma y también en sus contenidos, una sencillez refinada y constante, que requiere cierto detenimiento (tal vez el de una segunda lectura) para visualizar a través del cristal de lo ínfimo la mención de lo superior, o, lo que es lo mismo, para descubrir tras los sucesos cotidianos el discernimiento de lo trascendente. .».
Jaime Eduardo Jaramillo presentó así la poesía de Gustavo Adolfo Garcés: «Posee características que la particularizan, constituyéndose en una de las voces más personales de la lírica reciente. Es en muchos de sus mejores momentos de una sabia y medida concisión en sus medios expresivos, separándose del retoricismo, la grandilocuencia y el exceso verbal que han frustrado tantas producciones líricas de nuestra historia».

 

GARCÉS GONZÁLEZ, JOSÉ LUIS (Montería, 1950). Estudió en las universidades Nacional y Pedagógica de Bogotá y se graduó en la de Córdoba en ciencias sociales. Fundador y presidente del grupo El Túnel en la capital de Córdoba, director de su revista (del mismo nombre) y director de la Casa de la Cultura de Montería. Ha recibido muchos premios por sus obras: las novelas |Carmen ya iniciada y |Entre la soledad y |los cuchillos, primero y segundo lugar, respectivamente, en los concursos «Ciudad de Pereira» (1984) y Plaza & Janés (1985); |Fernández y las ferocidades del vino, segundo puesto en el concurso nacional de libros de cuentos «Ciudad de Bogotá» en 1991; y su trabajo Dos |lujurias en América fue premiado en el concurso regional de historia convocado por la Universidad del Atlántico. Pero la obra que mayores satisfacciones le ha dado fue una que nunca se llevó a libro: el argumento de |Caballo viejo, que obtuvo en la televisión un éxito sin precedentes y mereció numerosos premios... ¡menos el del autor! También escribió otros argumentos, entre ellos el del dramatizado |Música, maestro.
Con su cuento |La noche alta y el titilar de las estrellas obtuvo el premio «Al Mejor Envío Extranjero» en el concurso Ibero-americano «Javiera Carrera» de Valparaíso, Chile, en 1986.
Como periodista, es colaborador de numerosas publicaciones y revistas culturales y en 1995 publicó el libro de crónicas |Los locos de Montería.
Sus textos poéticos están recogidos en los libros |Corazón plural (1989) y |Cuerpos otra vez (1993).

 

GARCÉS RENTERÍA, CLEOFÁS (Chocó, 1925; Buenaventura, 1977). Desde niño vivió en el puerto, donde estudió bachillerato. Cursaba derecho en la Universidad Santiago de Cali cuando falleció. Su obra, dispersa, no conoció el libro. Pero sus versos fueron publicados en |Indice poético de Buenaventura (1979), de Helcías Martán Góngora, quien dice que «será recordado siempre como el poeta de Buenaventura» y agrega: «Las noches de bohemia circundaron la figura popularísima de Cleofás Garcés. Fue un poeta mesiánico, sencillo y cordial, con auditorio propio para sus arengas. Su anecdotario y obra pertenecen al folclor y a la geografía del litoral. En cada estrofa del hermano Cleo se presiente la fascinación del estero de El Piñal, el chocar de las botellas que se rompen en la proa natalicia de los barcos mercantes. Sobre el ara de Baco se consumió su vida».

 

GARCÉS VALENCIA, ÁLVARO (Popayán, 1912). Periodista, colaborador de diarios de Bogotá, Cali y Medellín.
Obras: |Llama y ceniza (1962); |La luz en el viento (1945); |Más allá de la voz; Octubre; Sinfonía en gris.

 

GARCÍA, ÁNGELA (Medellín, 1957). Estudió ciencias de la comunicación en la Universidad de Antioquia, codirige la revista Prometeo y es directora ejecutiva del Festival Internacional de Poesía de Medellín. Codirigió el video de poesía |La orilla opuesta (1992). Incluida en la selección |Poetas y panidas (1994). Poemas suyos han sido publicados en España, Costa Rica, Nicaragua, Argentina y México. Invitada el III Festival Latinoamericano de Poesía en Rosario, Argentina (1995).
Libro: |Entre leño y llama (1993).

 

GARCÍA, SEBASTIÁN (Tunja, 1589 - ?) «Primer criollo que escribió versos». Se conserva su |Loa a Juan de Castellanos, reproducida en |la Antología de la poesía hispanoamericana de Albareda y Garfias (Madrid, 1957).

 

GARCÍA AGUILAR, EDUARDO (Manizales, 1953). Estudió economía política y filosofía en la Universidad de Vincennes, París. Novelista, cuentista, ejerce el periodismo en Ciudad de México.
Sus libros de poesía: |Palpar la zona prohibida (1984); |Ciudades imaginarias (1986); |Urbes luminosas (México, 1991); |Llanto de la espada (México, 1992).
Novelas: |Tierra de leones (1986); |Boulevar de los héroes (1987); |El viaje triunfal (1993) —con la cual obtuvo el premio de novela «Ernesto Sábato» en Cali en 1989—y |Tequila coxis (1997). Libro de cuentos: |Cuaderno de sueños (1981). Sobre |Llanto de la espada dice Edgar O’Hara: «... Dista mucho de ser el libro de poemas de un novelista, es decir, un libro menor, poco exigente. Todo lo contrario. Creo que García Aguilar juega a conciencia con tales estereotipos porque sabe que «la verdad de la poesía», perseguida por los soñadores, habita el filo de la hoja. De ahí la increpación: «Perro, poeta, ¿dónde están tus espadas? Muéstrame tu tesoro... De ese cortante camino nacen las heridas o las palabras. O una misma cicatriz».

 

GARCÍA DE BODMER, HELVIA (San Gil, Santander, 1912). Tomás Vargas Osorio escribió una bella y misteriosa página sobre su infancia, encabezada así: «Helvia García o el don espontáneo. Hoy empiezo tu biografía...».
Víctima de una nociva publicidad provinciana, desde muy joven rechazó —en notas autobiográficas— la intromisión en la intimidad ajena. Sin embargo, su poesía es hermosamente intimista y no refleja el resentimiento social que sugiere el libro |Poesía de autoras colombianas (1975). Después de un largo viaje por América del Sur, se instaló en Bogotá, donde ha publicado toda su obra poética, en los siguientes libros: |La colina dorada (1945); Campanas sumergidas (1961); |Vitral de bruma (1963); 20 |elegías y una canción desesperada (1966). En 1992, con el nombre de |Verdad o sueño, apareció un volumen con los libros anteriores y con poemas nuevos. En el prólogo, Hernando Valencia Goelkel dice: «Esta reedición de los poemas de Helvia García de Bodmer será un regocijo para los iniciados a su obra y servirá para que quienes se aproximen a ella por primera vez puedan situarla en el lugar que se merece dentro de la poesía nacional».
Luis Eduardo Nieto Caballero dijo que Helvia «tiene poemas crepusculares y el romántico amor de la tristeza... —Fue la tristeza la que enseñó canciones a mi alondra—, dice ella. Es verdad también que toda alondra, para el adiós que es el dolor, nace aprendida... Helvia es una poetisa de extraordinaria delicadeza, de sensibilidad exquisita, que juega con las imágenes y con la rima, y que en romance, coplas, canciones de cuna, lo mismo que en las estrofas del deseo y del hastío, pone a soñar a quienes la leen...».

 

GARCÍA GÓMEZ, ALEJANDRO (Sandoná, Nariño, 1952). Profesor, narrador, ensayista y columnista de prensa. Ha obtenido premios en concursos de cuento (en Medellín en 1994) y de poesía (en el concurso de la revista Mairena de Río Piedras, Puerto Rico, en 1988). Forma parte del consejo de la revista Mascaluna de Medellín.
Autor de |Transparencias (1991), «libro que no puede olvidarse después de leerlo, todo verso de él nos resulta impactante», según Gustavo Álvarez Gardeazábal.

 

GARCÍA GÓMEZ, CARLOS (Salamina, 1898-1927). Cuando cursaba medicina en la Universidad Nacional la ceguera truncó su carrera. Escribió una poesía delicada y sencilla, triste y soñadora, pero que tampoco vio la luz y quedó así desconocida. Sólo hemos visto cuatro sonetos en |Salamina: ciudad de poesía (1956).

 

GARCÍA MAFFLA, JAIME (Cali, 1944). Vida consagrada fervorosamente a la poesía —a la teoría y a la práctica—. Jefe del departamento de humanidades de la Universidad de los Andes, que lo licenció en filosofía y letras. Director de literatura y profesor de la Universidad Javeriana (que le concedió el título de magister) y en el Seminario Andrés Bello del Instituto Caro y Cuervo. Director del taller de creación y apreciación de la lírica moderna en la Casa de Poesía Silva y cofundador de la revista de poesía Golpe de Dados. «La devoción por Mito me liberó del Nadaísmo», dijo alguna vez al crítico Álvaro Pineda Botero.
Libros: |Morir lleva un nombre corriente (1968); |Dentro de poco llamarán a la puerta (1972); |Guirnalda entre despojos (1976); |Sus ofrendas olvidadas (1976); |En el solar de las Gracias (1978); |Las iluminaciones del pasado (1978); |Canciones de ausencia (1978); |La caza (1984); |Las voces del vigía (1986); |En el solar de las Gracias —antología publicada por la Universidad Nacional— (1981); |Poesía colombiana e hispanoamericana —antología— (1995); |Vuelve si puedes (1997). En prosa: |El acto y la palabra que lo nombra (1974); |En otoño debían caer todas las hojas de los libros (1987); |En la huella de Miguel de Unamuno (1987); |Fernando Charry Lara (1989).
En la |Historia de la poesía colombiana (1991) es clasificado por James Alstrum como «poeta para poetas entre los post-nadaístas». La misma |Historia lo coloca en el capitulo denominado «Generación de Golpe de Dados» (por la revista de la cual es fundador y director con Mario Rivero) y dice que «toda su obra ejemplifica una búsqueda constante de una poesía autorreferencial de estampa íntima... Toda esa peregrinación ontológica ha hecho de García Maffla probablemente el más prolífico poeta de su generación, pero con tirajes editoriales de sus obras tan ínfimos que nunca será reconocido por el lector que difícilmente podrá penetrar en mundo tan arcano».
David Jiménez, a su vez, dice en la |Gran Enciclopedia de Colombia de Círculo de Lectores (1991) que «García Maffla acomete una riesgosa reflexión poético-filosófica... La poesía no es acaso, para él, sino ese puñado de palabras y de imágenes que el hombre opone al tiempo o un canto a las cenizas... Ningún poeta colombiano actual va tan lejos por este camino de la desesperanza y del nihilismo, sentimientos que en García Maffla nada tienen qué ver —o al menos no directamente— con la situación social del país sino con ideas y convicciones metafísicas».
Juan Gustavo Cobo Borda dice que en sus libros sucesivos «se ha robustecido su arduo trabajo con la palabra que remite, por su forma de componer, al pasado clásico». Y luego de citar esta frase de García Maffla: «afuera he quedado y nada me resguarda», continúa Cobo: «Es en medio de tal soledad donde su lenguaje refrenado busca establecer las bases primordiales de su tarea —el acto de escribir, los pocos seres que llenan sus horas, la memoria herida o vacía y la defensa, como un requisito para sobrevivir, de ese círculo de soledad en torno suyo. En momentos en que la poesía latinoamericana se volvía prosaica, fraternal y comprometida de lleno con causas de redención social, poetas como García Maffla mantuvieron la exigencia de un diálogo entre soledades afines. De lector que descifra una escritura, que no por estar lleno de dudas, es por ello menos digno de ser escuchada en nuestro interior».
Álvaro Pineda Botero dice que «García Maffla es un poeta de hoy y su tema central es la nostalgia...» y concluye: ...«Desmaterializa las cosas cotidianas, o las cubre con un manto etéreo. El lector queda, entonces, suspendido entre la materia y el espíritu, entre el aquí y el más allá, entre lo intrascendente y lo trascendental. Levita en el umbral; separado del mundo, pero sin perderlo de vista; en el vacío, un poco más allá de las cosas, pero todavía en contacto con ellas. Sabe que más allá no hay nada, pero, al mismo tiempo, rechaza la vida del más acá. Un día, al preguntarle por su poesía, me confesó: Se reduce a una palabra: vacío».

 

GARCÍA NIÑO, GUILLERMO (Sotaquirá, Boyacá, 1934). Catedrático de literatura en el Colegio Mayor del Rosario y en el Externado de Colombia. Comentarista bibliográfico en el suplemento literario de El Tiempo, en el Boletín Bibliográfico de la Biblioteca Luis Ángel Mango y en otros medios.
Obras: |Ciclos humanos (1960); Mundo sin límites (Buenos Aires, 1962); |Arcadas al viento (1959); |El eterno Narciso (1966); |Luz no usada (1970) y |Primera antología (1979).
En el libro |12 poetas boyacenses contemporáneos (1969) dice Darío Achury Valenzuela: «Tanto la crítica nacional como la extranjera se ha ocupado de comentar su obra poética, emitiendo juicios de encomio acerca de ella. Personas de tanta autoridad como el poeta español Vicente Aleixandre y el crítico portugués Joaquín de Montezuma Carvalho están de acuerdo en afirmar que García Niño es una de las voces más puras de la nueva poesía hispanoamericana. Posee el don de hablarles a los hombres en el lenguaje de todos los hombres y, sin embargo, les habla con un lenguaje totalmente nuevo, rico en matices y modulaciones, y no obstante, tan sencillo como el pan de cada día. Facilidad es la difícil virtud que distingue la poética de García Niño. Facilidad que es el resultado de una constante laboriosidad vigilante del poeta para alcanzar la serena cumbre de la claridad».

 

GARCÍA QUINTERO, FELIPE (Bolívar, Cauca, 1973). Licenciado en lengua española y literatura en la Universidad del Cauca. Premio de poesía «Rafael Maya», otorgado por la misma, en 1992, por el libro |En la era del olvido. Miembro fundador de la revista de poesía Ophelia y también director de Fundación de la Palabra y de los Encuentros de poesía Ciudad de Popayán. Dirige el taller de poesía Rompiendo Muros en la Penitenciaría Nacional de San Isidro de la capital del Cauca.
Premio nacional de poesía «Euclides Jaramillo Arango» de la Universidad del Quindío en 1995, con el libro |Monólogos del huésped.
Libro: |La muerte de lo blanco (1995). La revista Ophelia publicó en 1997 un número exclusivo con una selección de sus libros inéditos bajo el título de |Señales de tránsito. Becario de Colcultura en 1996 para creación poética.

 

GARCÍA TAPIA, CRISTO (Chochó, Sucre, 1951). Secundaria en Sincelejo y filosofía y letras en la Universidad Santo Tomás en Bogotá. Especializado en bibliotecas escolares, director de la biblioteca Juan José Rondón en Sincelejo. También ejerce el periodismo. Primer premio en el concurso de poesía organizado por las Cooperativas Regionales de Antioquia, Medellín, 1984, y segundo en el VII concurso nacional de poesía del Servicio Civil en 1984.
Libros: |Salutación y tedio (1983) y |Caminantes en la palabra (1985). El académico Carlos Villalba Bustillo dice que «en sus poemas hay una permanente obsesión por la nostalgia, el amor, la soledad y el dolor, sin que por eso podamos clasificarlo entre los poetas fatalistas, pues también descubrimos en sus poemas un fino humor y un corto pero contundente golpe de sarcasmo... Sin renunciar al verano de ráfagas calcinantes y hojas marchitas... se agrega a la lluvia cuando la ansiedad interior, la fugacidad de la alegría y el miedo a la vejez lejana le embocan con la melancolía».

 

GARCÍA TEJADA, JUAN MANUEL (Santafé de Bogotá, 1774; Madrid, España, 1845). Clérigo extravagante, defensor de Nariño pero enemigo de Bolívar y quien se declaró paladinamente realista durante la lucha por nuestra Independencia. Murió en España ¡claro! como un renegado y comiendo lo que cantó en sus más pestilentes versos, denominados |Canción cantable o jácara que si oliera, el diablo que la tuviera y que fueron publicados «por un editor de buen estómago y malos hígados» en Perpignan en 1836. Hubo una edición bogotana |(Poema escrito por un eminente granadino, en verso, sobre el tema de la mierda) que desapareció (¿en las cloacas?) en 1857. Pero al reverso de la medalla, dejó poesías de elevado estilo. Arango Ferrer dice que «no hay un solo fragmento (de la |Jácara) que no sea testimonio del ilustre versificador y del inagotable ingenio rabelesiano para hallar las más grotescas, divertidas y a veces repugnantes situaciones en que por ciertas urgencias los dioses interrumpieron su majestad, los santos sus elaciones místicas y en que los guerreros perdieron batallas decisivas y famosas en la historia. Por esa obra, dechado de la preceptiva, y por las joyas místicas de que es autor, no vacilo en considerar a García Tejada como el más aguerrido y culto versificador de su tiempo».

 

GARCÍA USTA, JORGE (Ciénaga de Oro, Córdoba, 1960). Secundaria en Cartagena. Filosofía y letras en la Universidad Santo Tomás y derecho en la Universidad de Cartagena, donde dirige la revista Historia y Cultura. Ha obtenido honrosos puestos en varios concursos regionales y nacionales y ganó los premios nacionales de poesía joven «León de Greiff» en Calarcá, Quindío, y de Suramericana de Bogotá en 1984. Presidente fundador de la Fundación Cultural «Héctor Rojas Herazo» de Cartagena. Jefe de prensa, coordinador cultural y divulgador en diversas instituciones y en medios de comunicación. Dirigió la revista dominical Solar de El Periódico de Cartagena. Presidente del Círculo de Periodistas, trabaja en El Universal de Cartagena. Ganó los premios de periodismo «Antonio J. Olier», «Cartagena de Indias» y «Colprensa 15 años» (éste, con un trabajo sobre García Márquez, en 1996).
Libros: |Noticia desde otra orilla (1984); |Libro de las crónicas (1989); |El reino errante (1991); |Monteadentro (1992) y |La tribu interior (1995).
Es autor, también, de volúmenes de cuentos, ensayos y crónicas, entre ellos |Diez juglares en su patio, que escribió con Alberto Salcedo; |Cómo aprendió a escribir García Márquez (1995) y |Visitas al patio de Celia —sobre la obra de Rojas Herazo— (1995).
García Usta escribía y recitaba poesía desde los catorce años y ha trabajado en su obra con pasión y desvelo. Cuando presentó |Monteadentro en el concurso nacional de poesía de la Casa de la Cultura de Montería en 1988 disputó el primer lugar, y al autor de este |Quién es quién (que era jurado) lo impresionó ese misterioso mundo —ancestros árabes— que se revelaba en un idioma de tan arraigado casticismo caribe, exaltación de los orígenes y de la entraña popular. Por eso nos parece tan justo lo que dice Alfonso Múnera Cavadía: «Nada importa tanto |en Monteadentro como el espléndido espectáculo de la palabra misma: desde el mito y la palabra rural, nacida para ser dicha, desde la raíz nutricia de los grandes hallazgos gongorinos y quevedianos, desde el esfuerzo sostenido por renovar la metáfora surge el trabajo arduo de recrear el nombre de las cosas y de los instintos y de los seres que pueblan |Monteadentro. En realidad, dicho de manera simple y al margen de las consideraciones temáticas, Jorge García Usta hace lo que desde hace ratos se hace cada vez menos por los poetas colombianos: poesía».

 

GARRIDO, GILBERTO (Supía, Caldas, 1887; Cali 1978). Periodista, diplomático en México y en Brasil. Octavio Gamboa dice en su |Antología del Valle del Cauca: «Lo defino como el mayor de los poetas desconocidos de Colombia. Me duele que tan pocas personas lo hayan leído. Y considero que la falta de una edición nacional de su obra poética, es motivo de deshonra y vergüenza para el país... Cuando verdaderos ríos de fraude literario salen de las imprentas de Colombia, la obra de uno de nuestros mayores líricos permanece en la oscuridad».
Y Héctor Fabio Varela nos cuenta algo de su vida extrapoética: Garrido trajinó en su juventud por senderos de aventura... Más tarde vociferó en las plazas públicas y se lió en tormentosas polémicas, con el arma de la sátira poética, como antes se estilaba. Alzó su voz en el parlamento, escribió panfletos y participó en episodios tan ruidosos como insignificantes. En medio de tanta algazara democrática, fiel a unas ideas que entonces parecían revolucionadas y hoy son apenas suaves recuerdos, la vida le deparó más de una angustia. Vio morir en sus brazos los más queridos seres, sintió los mordiscos de la envidia y la calumnia, miró la cama y la escama del reptil. En años de sosiego se refugió en tranquilos remansos burocráticos, a contemplar desde el balcón la feria de las vanidades y de los apetitos humanos. Anduvo luego por el ancho universo con vestes consular y diplomática unas veces, y otras en calidad de espectador, cuando fue a recoger los pasos de sus antepasados en España. Podría suponerse que tan azaroso itinerario es el de un hombre de acción, a quien la existencia demandaba siempre y en todas partes actos espectaculares. No. Eran apenas las exuberantes manifestaciones de un temperamento apasionado y vehemente que se desbordaba en la palabra altisonante y en el gesto clamoroso. En cada uno de esos episodios se expandía y se acendraba al propio tiempo uno de los más altos poetas colombianos...».
Su libro más hermoso y conmovedor, escrito en liras, es |Llanto —por su hijo muerto— publicado en 1943. Otros: |Lumbre (1947); |Ansiedad (1947); |Romancero —de mi ciudad y de mi gente— (1947); |Poemas (1954); |Ilusión (1959) y |Ánima expuesta (1959).

 

GAVIRIA, VÍCTOR MANUEL (Medellín, 1955). Uno de los más importantes cineastas o cinematografistas colombianos, lanzado a la notoriedad internacional por sus películas de largo metraje |Rodrigo D. No futuro (1988) y |La vendedora de rosas (1996) pero también premiado por sus cortos |Buscando tréboles, Los habitantes y |La lupa del fin del mundo. Integrante del grupo que animó la importante revista poética antioqueña Acuarimántima (1974-1982). Focine premió su guión sobre José Asunción Silva y en 1988 su largometraje |La vendedora de rosas ganó el máximo premio del Ministerio de Cultura y fue incluido en la selección oficial del Festival de Cannes. También escribe ensayo, narrativa y crónica periodística en que «como en su poesía la brillante agilidad estilística deja una estela peculiar, a veces ambigua, donde las imágenes liberan y al mismo tiempo apresan lo fugaz: lo cercano que está demasiado lejos», dice Luis Fernando Calderón.
Sus libros de poesía: |La luna y la ducha fría (1979), ganador del premio nacional de poesía Universidad de Antioquia; |Con los que viajo sueño (1980) —libro con el cual había ganado en 1978 el premio nacional «Eduardo Cote Lamus» otorgado por el Instituto de Cultura de Cúcuta—; |De paso (1985) —en colaboración—; |El pulso del cartógrafo (1986); |El rey de los espantos (1993). Además el libro de |crónicas El campo al fln de cuentas no es tan verde (1982) y el relato periodístico |El pelaíto que no duró nada, sobre los problemas de la violencia suicida en la comuna nororiental de Medellín.
Segun Elkim Restrepo, la de Gaviria «es una poesía que, cosa rara en el panorama colombiano, hace propios la sensibilidad y el ensueño juveniles, su aventura... No sobra añadir que Víctor M. Gaviria es el poeta más destacado de la nueva generación de escritores colombianos».

 

GAVIRIA GUTIÉRREZ, JESÚS (Medellín, 1949). Secundaria en San Ignacio y en el Colegio Robledo de Medellín. Abogado de la Universidad de Antioquia, donde está vinculado a su Museo Universitario. Crítico de arte y profesor de arte y humanidades en la Universidad Pontificia Bolivariana, y curador del Museo de Arte Moderno de Medellín. Ha publicado numerosos textos sobre literatura, música, pintura y escultura. Su obra poética, en dos libros: |Una corta danza (1976) y |Veinte piezas para instrumento de percusión (1990).
Jaime Alberto Vélez escribió, a propósito del primero: «En lo breve del poema... la palabra elegida alcanza, por su condición, exactitud y relaciones, su máxima expresión, y revela de manera incontrovertible hasta qué punto esta expresión elude de manera permanente el engaño, el artificio retórico, las falsas realidades conseguidas a través de un indiscriminado juego verbal».
Y Jairo Morales Henao en su libro |El texto y la mirada dice sobre los poemas de |Veinte piezas para instrumento de percusión que en ellos «afloran tensiones de tipo reflexivo moderadas en un discreto tono menor, casi tímido a veces, y donde la fidelidad a la visión impide que esa nota de pensamiento distorsione en un lenguaje lógico la naturaleza irreductible de un poema, su vinculación a una situación con nombre propio en la vida del poeta (y cuando decimos situación no aludimos de manera exclusiva a anécdotas de su biografía exterior o a datos positivos)»... Una conciencia dolorosa sobre lo efímero de la condición humana, sobre el tiempo, en una palabra, sobre la muerte. Pero también, y como consecuencia dialéctica de lo anterior, una afirmación del goce de vivir y de la necesidad de la existencia del hombre, de su palabra, para que el mundo a su vez exista, para que las cosas tengan un sentido, pues sabemos que un árbol habla si algo lo vincula a nuestra vida emocional... La unidad de la oposición vida-muerte constituye el eje que tensiona este reducido puñado de poemas, el fundamento de mi vaga simpatía. Nada nuevo. Sólo que lo nuevo en materia de la palabra es el acontecimiento de su retorno, la particularidad de que necesariamente se reviste ese regreso cuando obedece a una actitud sincera. Y en este poemario esa oposición tiene una calidad obsesiva que se hace más intensa por la brevedad epigramática de todos los poemas y por el escaso número de éstos».
Jorge H. Cadavid dice, a su vez, que, «como su título lo indica, veinte piezas recias y consistentes lo edifican. Un libro para releer más de una docena de veces».

 

GIL LEMOS, DANIEL (Popayán 1874-1924). Expulsado de la Universidad del Cauca por unos versos que disgustaron a las autoridades, hizo fogosa campaña intelectual en publicaciones de su tierra, de Cali y Bogotá. Fue un auténtico librepensador, tempestuso orador, mordaz epigramista de rico léxico que «aprendió en los escritores colombianos de egregia fabla».

 

GIL, LEÓN —Oscar León Pulgarín Gil— (Venecia, Antioquia, 1954), Estudió física pura en la Universidad de Antioquia. Profesor de física y matemáticas. Ha publicado poemas y prosas en suplementos literarios y revistas de poesía y figura en las antologías |Para conocernos mejor (poetas de Colombia y Brasil) y |Tambor en la sombra (poetas colombianos, editada en México). Sus propios libros: |Del huerto de Van Gogh (1990), |Ecce infans (1996).
Juan Manuel Roca, en su «antología» semanal del magazín dominical de El Espectador, que tan justa y generosamente dirigió Marisol Cano, dice que «aunque nació en Venecia, las aguas que más lo atraen no necesitan de góndolas, pues al río del lenguaje se enfrenta a contracorriente».

 

GIL SÁNCHEZ, ALBERTO (Medellín, 1912; Bogotá, |1953). Hijo del notable médico Gil J. Gil, quien fuera rector de la Universidad de Antioquia y autor de la |Historia de la medicina en Antioquia, fue un vate modernista y su único libro fue publicado en Buenos Aires, Argentina. Estudió en el «alma mater» de su ciudad pero se graduó de abogado en la Universidad Javeriana de Bogotá. Dirigió la revista Mármol y escribió ensayos críticos, entre otros, sobre Barba-Jacob y José Asunción Silva. Impenitente bohemio, tal vez a ello se debió su trágica muerte en la hoy Casa Silva de Bogotá —que a la sazón era una pensión o inquilinato- debido a las quemaduras que sufrió presumiblemente al quedarse dormido, en su lecho, con un cigarrillo encendido... Su libro único: |Universo (1945).

 

GIRALDO, FRANCISCO (Aguadas, 1884; Bogotá, 1926). Fue maestro en su pueblo, viajó a Bogotá a estudiar derecho y se graduó en 1906. Magnífico narrador, describe fielmente a personajes y paisajes de su terruño. Sus cuentos y novelas tuvieron la mayor acogida, entre ellas |La hija de la otra. Su poema |Titanes fue laureado en los juegos florales de Bogotá en 1917.

 

GIRALDO, LUZ MERY (Ibagué, 1950) |. Doctora de la Javeriana en literatura latinoamericana, licenciada en filosofía y letras, también estudió música y piano. Docente de las universidades Nacional y Javeriana, directora de postgrado literario en ésta, asistente cultural de la Biblioteca Nacional.
Libros: |El tiempo se volvió poema (1 |974);Camino de sueños (1980); |Jardín de sueños —textos para niños— (1986); |Con la vida (1996). Ensayos y crítica: |Fin de siglo: narrativa colombiana (1995); La novela colombiana ante la crítica —1975 -1990—(1995); José Donoso: el laberinto de la identidad (1980).

 

GIRALDO ÁLVAREZ, URIEL (Salamina, Caldas, |1957). Ingeniero. Además de poesía ha escrito cuentos (ganó el Premio Popol Vuh en Manizales en 1975). Libros: |Al borde de la vía (1988); |Visiones (1990); |Carrera 13 Calle 13 (1991);Aquel amor ya nostalgia (1993); |Todavía la vida—cuentos— (1995).
Dice Orlando Sierra que «Giraldo Álvarez resulta una especie de reseñador de sucesos, de cronista de la contemporaneidad. Sus poemas hablan de la calle, la plaza, el helado, la peineta desportillada, el bus urbano. Todo sin trucos, sin sobresaltos metafóricos. Por supuesto es una obra irregular. Sin embargo, tiene un gran mérito: la búsqueda de otro horizonte poético para Caldas, tan acostumbrada a los preciosismos enjundiosos y las frasecitas».

 

GNECCO CORONADO, ANTONIO (Riohacha, 1871; El Pájaro, Guajira, 1937). Graduado en filosofía y letras en el Colegio Mayor del Rosario y en la Universidad Republicana. Administrador de aduanas de su patria chica. Fue uno de los primeros y más entusiastas integracionistas culturales entre Colombia y Venezuela. Fundó con el periodista Manuel F. Robles el periódico La Camelia en 1895. Su obra se destaca por su sabor costumbrista, romántica, galante. Se destacó como repentista, declamador y cantante, por lo menos en las fiestas de sus amigos, aunque en sus últimos años quiso vivir alejado de todos. Su obra poética es rescatada parcialmente por la hermana Teodosia Josefina Zúñiga en |La Guajira en las letras colombianas (1978).

 

GÓMEZ, EDUARDO (Miraflores, Boyacá, 1932). Estudió derecho en las Universidades Nacional, Externado de Colombia y El Rosario y lideró movimientos estudiantiles de izquierda. Residió seis años en la República Democrática Alemana, donde estudió dramaturgia y literatura. A su regreso al país, se ha dedicado de lleno a la crítica y a la cátedra universitaria en los Andes, Javeriana, Pedagógica y Escuela Nacional de Arte Dramático. Ha ocupado cargos en Colcultura, la Unión Nacional de Escritores y la revista Razón y Fábula. Director de Texto y Contexto, de la Universidad de los Andes. Colaborador de la Radio Nacional y de la emisora de la Universidad Tadeo Lozano con su programa «La poesía en el tiempo».
Libros de poesía: |Restauración de la palabra (1969); |El continente de los muertos (1975); Nuevos poemas (1978); |Movimientos sinfónicos (1980); |El viajero innumerable (1985); |Poesía 1969-1985 —suma de los cuatro anteriores— (1985); |Historia baladesca de un poeta (1988); |Las claves secretas (1998). También ha publicado ensayos de crítica interpretativa sobre las obras de Thomas Mann, Proust y Kafka, y |Reflexiones y esbozos —poesía, teatro y crítica en Colombia—. Traductor de Brecht y Goethe.
El poeta español J.M. Caballero Bonald le escribió a Gómez: «Su libro contiene para mí la más viva, eficaz y vigorosa poesía que me ha llegado, desde hace mucho tiempo, de Colombia y aun de otros vecinos países. No se trata de ningún volandero elogio epistolar sino de una rigurosa convicción. El engranaje de patetismo e ironía, el admirable injerto de la ética en la estética, la muy inteligente dosificación meditativa de la experiencia, la misma instrumentación lingüística, son otros tanto factores que sitúan su poesía entre las más dinámicas de la actual vanguardia latinoamericana».
Y Andrés Holguín: «Este libro sitúa inmediatamente a Eduardo Gómez —en medio de tanta poesía débil o vaga o insípida o falsamente audaz— en un sitio aislado y señero. La calidad del poeta se advierte aquí —como en tantos otros casos excepcionales— en el mundo propio, característico que crea. Suscita un universo cerrado, un conjunto de formas y de emociones, de relaciones anímicas, de focos de irradiación, de pensamientos subyacentes, de tácitas correspondencias... Como siempre, esta poesía está ubicada más allá de lo que el crítico pueda decir, o balbucir, y sólo su esotérico lenguaje —la prolongada lectura de estos poemas hondos y densos— es capaz de traducir su propio mundo».

 

GÓMEZ, LUIS MODESTO (Zapatoca, Santander, 1894; Bogotá, 1934). Poeta irónico y festivo —en la línea del Tuerto López— publicó sus producciones en El Nuevo Diario de Bucaramanga y en Vida Nueva y Bogotá Cómico en la capital de la república. Aparece, entre otras, en la selección |Poesía santandereana publicada (no figura la fecha en el libro) por la Gobernación de dicho departamento.

 

GÓMEZ AGUDELO, MARGARITA (Medellín, 1925). Bachillerato en el Central Femenino de Medellín, periodismo y bibliotecología en la Universidad Femenina de la misma. Cronista de El Correo y La Defensa de Medellín, El Tiempo de Bogotá y colaboradora de diarios de Nicaragua, donde residió por 29 años, y Venezuela, donde fue secretaria de la embajada y cónsul.
Sus libros |Antología del cuento nicaragüense; Mi Simón Bolívar y otros poemas (1981).

 

GÓMEZ ARDILA, GUSTAVO (Sardinata, Norte de Santander, 1943). Abogado y periodista.
Libro: |Oficio de caminante.

 

GÓMEZ CAMPILLO, FRANCISCO JAVIER (Itagüí, Antioquia, 1968). Licenciado en español y literatura en la Universidad del Cauca. Miembro del grupo de poetas jóvenes Fundación de la Palabra, cofundador de la revista de poesía Ophelia y organizador de los Encuentros Latinoamericanos de Poesía Ciudad de Popayán. Beca de Colcultura para creadores jóvenes de poesía en 1995.
Libro: |La tiniebla luminosa (1993) —Premio Nacional de Poesía joven Colcultura, 1993.
Dice Guiovanni Quessep de su alumno al hablar sobre «las honduras que persigue la mirada en el bello libro de poemas de uno de los más dotados poetas jóvenes de Colombia . ..Versos nocturnos los de Francisco Gómez, escritos por la mano misma de la vigilia; versos que unen en su sagrada estación de músicas, la densidad asombrada y el suplicio de luz del alma de un vidente.. . El lector de |La tiniebla luminosa se extravía por ínsulas extrañas y halla «fuentes de aguas colgantes y jardines que no cesan de soñarse... Toda la desolación de quien padece un destino de los dioses habita en esta noche oscura del alma, donde se escuchan a veces con música distinta, claro está, los pasos del mayor poeta de la lengua española: San Juan de la Cruz. Y, en esas |tinieblas perfumadas, quien ha escrito este hermoso libro persigue |la luna de los tigres. Cuánto destino misterioso guarda este verso, uno de los más afortunados del joven poeta».

 

GÓMEZ CÁSSERES, RAIMUNDO (Cartagena, 1950). Profesor de literatura, ha escrito, además de poesía, cuento y novela.
Obra en verso: |Peligrosidad de las estatuas.

Comentarios () | Comente | Comparta c