HENAO, FEDERICO CARLOS (Santa Rosa de Osos, Antioquia, 1877-1932). Residió en Medellín, donde perteneció a la tertulia de La Bohemia Alegre, cuya revista dirigió, y colaboró (con el seudónimo de Carlos Espinela) en La Juventud, El Chispazo, El Cirirí, El Tío Juan y otras publicaciones de carácter humorístico, que eran su fuerte además de sus poesías de amor.
Saturnino Restrepo dijo: «No son del género risueño sus versos grandes... Son sus acentos vigorosos, voces vibradoras de entusiasmo o extrañas concepciones de artista rudo...». Los últimos años de su vida los consagró a labores forenses.

 

HENAO, RAÚL (Cali, 1944). Reside en Medellín desde 1951 |. Ha publicado poesía y ensayos en Colombia y algunos países del exterior como Venezuela, donde residió por algún tiempo y fue muy bien acogida, y editada, su poesía. Su obra ha sido parcialmente traducida al inglés, francés, alemán y sueco. Primera mención de la IV Bienal Internacional de Poesía Breve en Chile. Incluido en la antología mundial del surrealismo |Debacle de L’ intellect.
Libros |: Combate del Carnaval y la Cuaresma (1973) |; El bebedor nocturno (1977) |; La parte del león (1978) |; El dado virgen (1980) |; Sol negro (1985) |; El partido del diablo (1989); |El virrey de los espejos (1996) |.
El poeta y crítico rumano Stefan Baciú escribió: «Lamentablemente los llamados críticos del «Continente ingenuo»... no se han dado el trabajo de reseñar estos libros, dejando a Raúl Henao en una zona de silencio «gris»... Su libro El partido del diablo es una colección de poesías de primerísima categoría... Raúl Henao se impone como un poeta sin comillas y como vocero de un grupo de grandes ninguneados, representando con altura y dignidad la poesía de mañana y siempre».
El chileno Alberto Baeza Flórez dijo: «El tono del |Combate del Carnaval y la Cuaresma me parece muy personal, bastante distinto dentro del tono de la po |combateesía colombiana. Es sorprendente por muchos aspectos... En ciertos momentos este  tiene esa fuerza liberadora que nos enseñó el Surrealismo. En otros, tiene el impulso |beat del Nadaísmo, movimiento al que tanto admiro...»
Y el colombiano Carlos Bedoya: «Hay en los poemas de Raúl Henao, como en los de todo auténtico poeta, una inmensa nostalgia por la vida verdadera. Es decir por la vitalidad que nuestra cultura (la occidental) ha relegado a la oscuridad y al silencio. Por esto su palabra parece empeñarse en lograr que una pequeña luz al menos, se extienda sobre zonas vedadas a nuestro conocimiento, lugares que no por ello dejan de asediarnos y de surgir, aunque deformes, a la superficie. La esfera fascinante del Mal, esa forma que resguarda en libertad nuestros mejores demonios, viene entonces a alimentar estos poemas. Este carnaval de las tinieblas que halla también su camino a través del erotismo, el crimen, las drogas, el misticismo o la locura. Sed de infinito que, silenciada por la norma racionalista, perdura sin embargo y rompe finalmente esta norma, instaurándose en sí misma como ley. Voces, rumores lejanos, van ocupando esa hendidura que la duda va abriendo a la realidad» |.

 

HEREYRA COLLANTE, JOSÉ LUIS (Barranquilla, 1951). Licenciado por la Universidad del Atlántico en filología e idiomas, destacado en concursos nacionales de poesía y cuento, profesor universitario, periodista, traductor (como tal, transmitió simultáneamente partidos de las Grandes Ligas en Estados Unidos). Premio de literatura El Espectador en 1996 con su cuento |El desagüe.
Libros: Estado de sitio y otras historias (1980); Memoria no inicial (1985); Esquina de seis (1988); Direcciones del cielo (1996).

 

HERNÁNDEZ, JAVIER (Cartagena, 1952). Licenciado en filosofía y letras en la Universidad de los Andes. Profesor en la Tadeo Lozano.
Libros: |Vía (1978); |Tocando tierra.

 

HERNÁNDEZ, LUIS MARÍA (Medellín, 1860-1912). Tipógrafo, escribió |Código de la Lengua (1935), y trabajos sobre ortografía y sinónimos. Poeta idílico, casó con su novia tuberculosa, que sólo sobrevivió un semestre. En su poesía usaba el seudónimo Mustio.

 

HERNÁNDEZ, ÓSCAR (Medellín, 1925). Estudió en las Universidad de Antioquia y Pontificia Bolivariana. Desde los 15 años de edad ha ejercido el periodismo profesionalmente, tanto en la radio como en la prensa: columnista cultural y deportivo, jefe de redacción de El Correo y de El Diario de Medellín, director de El Obrero Católico y la revista Vea Deportes y director de la Imprenta Departamental, autor de libretos para radio y de canciones populares y actor de cine (en varios cortometrajes de Gonzalo Mejía y de Víctor Gaviria y especialmente en el largometraje |Rodrigo D. no futuro (mejor actor en el Festival de Cine de Bogotá en 1987). Boxeador y futbolista en su juventud. Pero pese a tantas actividades, se ha destacado nacional e internacionalmente como poeta y narrador.
Su obra literaria: |Los poemas del hombre (1950); |Mientras los leños arden —cuentos— (1955); |Antología de la poesía antioqueña (1961); |El día domingo —prosas— (1962); |Las contadas palabras (1958); |Habitantes del aire (1964); |Al flnal de la calle —segundo premio de Novela Esso (1965); |Versos para una viajera (1966); |Poemas de la casa (1966); |Las contadas palabras y |otros poemas (1986).
Manuel Mejía Vallejo, su amigo de toda la vida, dice que, «después de haber prestado el servicio militar en la Costa, Óscar ha sido de todo: vendedor de seguros, agente de drogas (lícitas, aclara el editor), investigador, camionero, manejador de restaurantes y cantinas, comentarista deportivo, cantor de tangos y milongas» y concluye justamente en el prólogo de uno de los libros de Hernández Monsalve: |«Las contadas palabras es ya un libro clásico en la poesía colombiana desde que abrió un compás de fresco desparpajo, porque estos versos arrojan alegremente el traje de etiqueta y salen en camisa por las calles ante el asombro de cada día, claros y simples, escrutadores y certeros, angustiados y enamorados».
Y Carlos Castro Saavedra: «Desde el principio, tuve sincera admiración por su poesía y entendí que no se trataba de un simple tartamudeo retórico, condenado a morir en las páginas de los suplementos literarios, con el paso de unos pocos años, sino de una invencible arteria rota, por así decirlo, que naturalmente buscaba desenlaces hermosos en el poema, en la vida y palpitante agonía de la creación. Desde hace mucho tiempo sigo de cerca a mi amigo y he visto cómo no habría podido evitar, aunque lo quisiera, su parentesco entrañable con el fuego, con el dolor y con el grito que se vuelve callada y honesta poesía. Ha sido un hombre en trance de desesperación y de júbilo, de horror y de perplejidad, inclusive, a menudo tras de una inteligente y sonriente máscara de humorista... Difícilmente ha ascendido, mas no por falta de fuerza, sino porque ha vivido en mangas de camisa, física y espiritualmente, y esta actitud no es de buen recibo en comunidades como las nuestras, todavía tan pegadas al protocolo, a los pasos de danza, a la cortesanía y a los trajes dorados, aunque dentro de éstos habite un príncipe de la estulticia».
Y Fernando Charry Lara: «Muchas son las cualidades que pueden admirarse en su poesía: en primer término la transparencia del aire que la rodea ... Pertenece al goce y padecimiento de los sentidos... Su lirismo es directo y sencillo, casi no deliberado, casi también instantáneo».

 

HERNÁNDEZ, RUJHER (Sabana Nueva, Córdoba, 1956). Nacido a la orilla del río Sinú, creció y se educó en Cereté y Montería, Córdoba. Trabaja en los colegios Simón Bolívar y Nuestra Señora de la Candelaria de Planeta Rica, donde reside desde 1980. Inició su creatividad con canciones vallenatas. Ha publicado en revistas nacionales y extranjeras. Su obra ha sido traducida al italiano y al francés.
Libro: |Si en algún lugar del mundo me respondieras (1988).

 

HERNÁNDEZ BENAVIDES, MANUEL (Bogotá, 1943). Estudió derecho en la Universidad del Rosario. Ejecutivo en zonas aduaneras. El Ministerio de Agricultura le encargó un estudio de las representaciones jurídicas de los campesinos, en épocas de la Reforma Agraria, y de allí pasó a manejar el fomento de las ventas de las artesanías colombianas en el exterior. En estas actividades recorrió ampliamente el territorio nacional, mientras vivía una experiencia intelectual con sus lecturas «en hoteles de paso» y en fincas de diversas zonas del país, hasta cuando volvió a vincularse a la Universidad de los Andes, donde inició una actividad que nunca ha dejado: los talleres de literatura. Enseñó sociología jurídica y deontología y con el pintor Pablo Solano tuvo una galería de arte, Témpora. Viajó a Buenos Aires en 1980 y allí entrevistó a Borges (enviado por la Universidad). En España presentó una ponencia sobre la no-figuración pictórica en Colombia, en ARCO-82. Participó en el homenaje a Cortázar en Sitges organizado por la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo y dictó una serie de conferencias en la Universidad Complutense de Madrid. En 1983 se reintegró a los Andes. Dedicado de tiempo completo a la literatura y a la comunicación, dirigió una sociedad universitaria sobre derechos humanos. Recogió manifestaciones del folclor del país y comentó libros, para la TV. En 1991 la Universidad publicó su libro sobre Borges. Asistió a encuentros sobre literatura en Estados Unidos y al Congreso de americanistas en la universidad de Tulane, donde presentó ponencias sobre el teatro colombiano contemporáneo. A su regreso presentó en T.V. una serie de 30 programas llamada |La ruta de la democracia. También fundó las revistas Falsas Riendas y El Público.
Perteneció al grupo poético de la «Generación sin nombre» y publicó dos libros de versos: Los |cuatro elementos (1977) |e Interior exterior(1978). Con el pintor Pablo Solano elaboró dos opúsculos, uno sobre |Artistas no figurativos de Colombia y |Creación y |profecía de la Ciudad Perdida. En 1988 ganó el premio establecido para celebrar los 150 años de la ciudad de Bogotá. Y en 1997 publica su novela |Ese último paseo sobre la Bogotá cotidiana de fin de siglo.

 

HERNÁNDEZ O., WILLIAM (Plato, Magdalena, 1952). Estudió filosofía y bibliotecología. Funcionario en el exterior y en Colombia del Instituto de Cultura y Turismo de Bogotá y del Instituto de Cultura del Magdalena.
Libros: |Escritos de la ausencia y de la espera; Las mujeres del Magdalena en la guerra de la Independencia de España; Archivo histórico eclesiástico de la provincia de Santa Marta.

 

HERRERA, CÉSAR (Betania, Antioquia, 1963). Bachillerato en Itagüí. Español y literatura en la Universidad de Antioquia. Finalista en varios concursos de cuento y poesía, colaborador de publicaciones culturales, perteneció al consejo editor de la revista Gerifalte, director de la revista Mascaluna en Medellín. Coordinador del taller literario de la Biblioteca «Diego Echavarría Misas» de Itagüí.
Libros: |Travesía para recobrar el sueño (1989) y |Testigo ocultar (1994).

 

HERRERA, LILIANA (Pereira). Licenciada en filosofía y letras en la Universidad de Caldas con una tesis sobre Cioran, escribió, además de su poesía, un libro sobre la balada y el bolero.
Libro: |La caricia inacabada (1985).
Roberto Vélez dice que la suya es una «poesía que pretende cazar con fugaz aliento la infinitud del deseo humano». Y Orlando Sierra: «En estos poemas flota un halo de sensualidad que asombra por su profunda y secreta capacidad de sugerencia».

 

HERRERA GÓMEZ, FERNANDO (Medellín, 1958). Estudios de filosofía y letras en la Universidad de Antioquia. Vivió en París, donde realizó reportajes con pintores colombianos para el diario El Mundo, de Medellín. Luego vivió algún tiempo en San Francisco (USA). Ha trabajado como editor de obra gráfica y como creativo en distintas agencias publicitarias. Asesor literario del Instituto de Cultura y Turismo de Bogotá.
En 1985 obtuvo el premio nacional de poesía otorgado por la Universidad de Antioquia, con el libro |En la posada del mundo. Éste apareció publicado, con nuevos poemas, en la colección La Sierva Blanca, de la Universidad del Valle, en 1993. En el mismo año ganó una beca de creación de Colcultura para escribir un libro de poesía.
Edgar O’Hara se refiere a la obra conocida de Fernando Herrera: «Sus poemas ubican de inmediato al lector en ese mundo ...posada de sonidos y anécdotas de todos los días. El objetivo es volvemos conscientes de cómo unas pocas palabras cuentan, se quejan o cantan. Y bien lo consigue a través de un control de calidad de la lengua —qué se dice, qué se ha de restringir— y una constante anticipación a las probables preguntas del lector. El poema, para tal efecto, constituye un ambiente de dislocaciones de gestos humanos por extrañas apariencias; la voz que ha de nombrar se halla interrumpida siempre por actos ajenos... Estamos, entonces, en medio de unos «raros elementos» que, al igual que las palabras, pueden provocar el poema. O hacerlo partícipe del lado instintivo de su protagonista... En esta posada peculiar, ¿qué función cumpliría el lenguaje? La metáfora de las rejas de una jaula, que dejan pasar el aire pero no escapar al cautivo (animal o «humano» prisioneros del mundo), se torna pertinente para la poesía porque en este pedazo de claustro verbal descansan, pero no se aquietan, las referencias directas, crípticas, elusivas, espesas de cada poema. Fernando Herrera Gómez les presta atención aun antes de escribir una línea».

 

HINESTROSA, ROBERTO (Pasto, siglo XIX). Como José María Chaves, nació en Pasto a fines del siglo XIX y aparece en la antología |Portaliras nariñenses, de Samuel Delgado, publicada en Quito en 1928. Autor de los poemas |Vespertina y |Autumnal.

 

HISPANO, CORNELIO—Ismael López— (Liga, Valle, 1880; Bogotá, 1962), Abogado, diplomático, historiador, crítico y traductor, sus influencias clásicas se reflejaban en su obra, que sin embargo cantó a su región, a los héroes —principalmente a Bolívar— y a los dioses griegos.
Libros: |Elegías caucanas (París, 1912); |El Jardín de las Hespérides (1910); Leyenda de oro (1911); El centauro; Versos (l925) y |El joven llorado. Siendo cónsul en Caracas, descubrió y publicó el |Diario de Bucaramanga del general francés de nuestra Independencia Perú de Lacroix. Fue un incansable precursor de cultura y civismo. Y escribió un bello libro sobre sus experiencias en el conflicto colombiano de la selva amazónica.
«Si en algunas de sus imitaciones clásicas —dice Gómez Retrepo— se muestra discípulo aventajado de Leconte de Lisie, quizá se manifiesta mejor su genialidad artística cuando evoca memorias de su tierra y recuerdos infantiles, dándoles el tono misterioso de la balada».
Sobre el último libro de Hispano dice Héctor Fabio Varela: |«Kerylos o Laudes de la belleza y el amor, constituye una diáfana evocación de todas las personas, patricias o humildes, que se rozaron con su existencia, y de los lugares encantadores a que vinculó su recuerdo». Y el mismo Cornelio Hispano, en esta obra, confiesa testamentariamente sus afinidades artísticas y emocionales: «Yo soy de una raza y de un país amigos del alegre sol y he recogido en este libro lenta, silenciosa y amorosamente escrito, y antes en |Elegías caucanas, emociones del Valle del Cauca, mi tierra nativa y mi patria real, como en |El Jardín de los Espérides y en |El País de los dioses reuní mis sensaciones de peregrino apasionado por la Grecia eterna, mi patria ideal. Estos dulces amores alimentan mis pensamientos, hicieron florecer mis ensueños, embalsamaron de aroma inextinguible toda mi vida».
Y Rafael Maya expresa: «Cornelio Hispano ve el paisaje con ojos primitivos. Su espíritu helenizado no transporta a ningún género de inquietud interior Es el panteísmo puro de los antiguos aedas... Y todo está mirado con amor, sentido en la más íntima fibra cordial».

 

HOLGUIN, ANDRÉS (Bogotá, 1918-1989). Sus versos iniciales aparecieron en los cuadernos de Cántico, primera expresión de la generación postpiedracielista, de la cual fue Holguín uno de los más conspicuos |representantes, especialmente por su actividad permanente y apasionada de humanista: crítico, educador, académico, diplomático, fundador de la empresa cultural El Arké. Abogado de El Rosario, ocupó altas responsabilidades públicas: Consejero de Estado, Procurador general de la Nación, Prefecto de Seguridad, secretario jurídico de la Presidencia de la República, Registrador Nacional del Estado Civil y diplomático en Francia, Italia y Venezuela. Fundó y dirigió la revista Razón y Fábula, de la Universidad de los Andes, donde fue catedrático.
Libros: |Poemas (1944); |Tierra humana (1951); |Sólo existe una sangre (1959); |Himno al Sol (1970); |Nueva aventura y otros poemas (1977). Ensayos y traducciones: |La poesía inconclusa y otros ensayos (1947); |Poesía francesa —antología— (1954), reeditada con nuevas traducciones en 1977 y con los poemas originales en francés por El Áncora en 1995; |La tortuga, símbolo del filósofo (1961); |Cultos religiosos y corridas de toros (1963); |Las formas del silencio y otros ensayos (1973); |Antología crítica de la poesía colombiana 1874-1974(1974); La poesía de François Villon (1968); |Las flores del mal de Baudelaire —traducción— (1976); |El problema del mal (1979); |La pregunta por el hombre (1988) y |Temas inesperados (1990), notas publicadas en Lecturas Dominicales de El Tiempo que obtuvieron un Premio Simón Bolívar de periodismo cultural.
Eduardo Carranza escribió, uno de los primeros, sobre su obra poética:  «Se ha dicho con ligereza que Holguín es un epígono de Piedra y Cielo. No: es un poeta poderosamente original y personal... su poesía es una de las más hondas y bellas contribuciones a la literatura colombiana de los últimos treinta años. Su obra de traductor de poesía francesa y de crítico literario, tiene también un sitio de honor en nuestras letras».

 

HOLGUÍN MANRIQUE, FABIO (Planeta Rica, Córdoba, 1965). Hijo adoptivo de Santander de Quilichao, Cauca, estudió en su Instituto Técnico.
Abogado de la Universidad del Cauca. Fundador del grupo cultural Unicornio Dorado e integrante de la corporación de arte Fundación de la Palabra en Popayán. Su poesía apareció reunida en un número de la revista Ophelia, de la capital caucana.

 

HOYOS, ALBERTO (Bogotá, 1939). Estudios de literatura en la Universidad Nacional y en el Instituto Caro y Cuervo. Vivió 7 años en México, donde colaboró en importantes revistas, como la de la Universidad Autónoma. Sus poemas habían aparecido sólo en antologías: |Panorama de la Nueva Poesía Colombiana —1964—, |Antología crítica de la poesía colombiana —1974—, |Tres siglos y medio de poesía colombiana —1981— y tardíamente publica su libro |Espía del alba.
Andrés Holguín escribió: «La sensibilidad de Alberto Hoyos, allí donde se incuba su creación poética, lo deja inmerso, como enclaustrado, en su vida secreta. Sus versos son, apenas, aquello que vagamente alcanza a surgir hasta la superficie, aquello que el poeta ha ascendido desde el fondo del inconsciente hasta su conciencia poética, o sea aquello que el lector vislumbra de la riqueza interior del autor y de aportes, conjugados, de su emoción y de su inteligencia, entre las cuales no hay frontera. Sólo fragmentos —dispersos— de esa emotividad y de esa lucidez quedan registrados: son aquellos, sólo aquellos que han encontrado una voz... Su estética es, ante todo, la de su propia sensibilidad; es la nota personal que quiere hacer llegar a un lector que debe ser confidente; pero que sólo podrá serlo si es —como en el verso de Baudelaire— el semejante, el hermano. Es que poetas y lectores de poesía constituyen una cofradía misteriosa... Aquí (en su libro) lo encuentro en su mejor instante, en un momento de plenitud. El país y la crítica tienen que |repensar esta lírica excepcional».

 

HUÉRFANO, JAVIER (Calarcá, Quindío, 1959). Primero difundió sus poemas en folletos y plegables, en periódicos y revistas y en lecturas públicas, lo mismo que en muestras de poesía joven. Después publicó los siguientes libros: |Visiones (1984); prologado por su paisano Luis Vidales; Niñez |del amor (1985); |Presencia de las sombras (1985), sobre el cual le dice David Mejía Velilla: «Tú serás mortal ciertamente, pero —¡qué inadecuación!— has dicho más de un canto inmortal: eres temporal y harto de limo, sin duda, pero tus presencias sombrías o sombreadas son eternas, quién lo creyera; y tu canto disfruta a sus anchas de la más purísima, espiritual, angélica carnadura. ¡Sea! Y gracias por haberte condenado y habernos condenado a tus poemas». Vive sencillamente y también juega con los colores.
Otros libros de Huérfano: |Uno está en el día como dormido (1986); |Este silencio que no cabe; Ruega entonces que el camino sea largo(1996). Fundó y dirige la revista de poesía Narka.

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