CANTIGA
(Para
la primera comunión de unos niños).
"Dejad
que los niños
Se acerquen a mí,
Porque es de los tales
El reino sin fin" (*).
-Así
se dignaron
Tus labios decir,
¡Oh Pastor divino
De humano redil!
Y
como es eterna
Y se ha de cumplir
La menor palabra
Que dijiste aquí,
Y como (aunque oculto
Al sentido ruin
Que sólo al verte hombre
No dudó de ti)
Quedaste en la tierra
Llamando al gentil
Y dando consuelos
A todo infeliz;
Y aun en más palpable
Especie sutil
Con tu cuerpo y sangre
Nos sabes nutrir:
-Permíte, ¡oh buen Padre!
Al labio infantil,
Llegarse a tu místico
Excelso festín;
Déja que libemos
El sacro elixir,
Que embriaga de Cielo,
Que nos une a ti,
Y en la tierra, un día
Nos da tan feliz
Que en lo alto envidiarnos
Podrá el Serafín.
Y
pues tú añadiste
Que "boca pueril
Perfecta alabanza
Sabe proferir"- (**)
Alma
y Voz de niños
Danos siempre así,
Con qué bendecirte
Mil siglos y mil.
(*)
San Mateo, capítulo XIX, versículo 14.
(**)San Mateo. capítulo XXI, versículo 16.
(Escritos para las señoras Sofía Mosquera de Arboleda
y Paulina Cheyne de Arboleda, para la comunión de 20 años).