JESÚS.

UNO de aquellos que a Jesús herían
con blasfemias, después de flagelarlo,
arrancóle un puñado de cabellos
en tibia sangre y en sudor bañados;
 

Y dijo, alzando los crispados puños,
-"¡Voy á ofrendarlos á Caifás!" -El manto
de la noche cayó sobre la tierra…
y el hombre caminaba apresurado.
 

De pronto se detuvo, como presa
de una visión deslumbradora, y pálido
y amedrentado vaciló….¡Tenía
un haz de resplandores en la mano!
 

ISMAEL ENRIQUE ARCINIEGAS.

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