MISA Y MERCADO: DEBERES DE DOMINGO

 

 

 

El párroco está más atareado que nunca: sermones, confesiones. y consejos. Y cómo no, charlas coloquiales en las que va tomando el pulso del camino que siguen sus fieles, mientras es honrado con tendidos para el altar, vestidos para los santos, viandas y limosnas.

 

 

 
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