ARAUJO NOGUERA, Consuelo
Lexicon del Valle de Upar

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LA GUERRA 

Por los meses finales de 1942 y primero del 43, en pleno apogeo de la Segunda Guerra Mundial, hubo por estos lados un verano terrible. Las gentes de Patillal veían escasear los alimentos para el consumo diario y no tenían otro recurso que el de ir hasta Atánquez a aprovisionarse de bastimento ya que allá, por las buenas condiciones del clima, se daba con mayor abundancia. En principio los atanqueros despachaban felices las cargas de ñame, malanga, batata, arracacha, los ramos de culantro y hoj itas para los sancochos de sus vecinos y las variadas y deliciosas especies de plátanos y guineos que da su tierra y que los patillaleros iban a comprarles diariamente. Pero un buen día el cura, en un sermón, los previno recordándoles que “el que da lo que tiene a pedir se queda” y que debían dosificar las ventas de su comida, no fueran ellos a quedarse peor que los patillaleros por andar resolviéndoles el problema a éstos.

¡ Y quién dijo miedo! La gente de Atánquez no sólo aceptó la advertencia sino que renegó de la hora en que les vendieron una yuca a los patillaleros y determinaron que no una hojita de culantro volvería a salir de sus sierras asi toda la gente de Patillal fuera cayendo de una en una muerta de hambre en la sabana. La cosa se puso fea. Del bastimento pasaron al ganado — que se beneficiaba en Patillal donde se aprovisionaban todos los pueblos vecinos — y por ahí derecho se fueron a palabras y razones y amenazas. Unos y otros se polarizaron atizados por el cura y se llegó al extremo de que algunos patillaleros, tal vez influidos por las noticias de la guerra de Alemania, crearon “comandos” que debían tomarse por asalto las tiendas de la entrada de Atánquez y obligar a sus dueños a venderles la comida que ne­ccsitaban. De todo este embrollo cervantino nació “La Guerra” una de las más célebres y conocidas décimas en las que Luis Gregorio entrelaza nombres de uno y otro bando dándoles su correspondiente rango militar; cita los lugares claves del entorno donde se desarrolla el combate: Mundo Nuevo, La Mina, La Angostura (paso del río Badillo entre un canon rocoso que viene a ser el límite natural entre un pueblo y otro) y va contando el estado de ánimo de los que

pelean, incluyendo el de Laudelino que, por ser neutral, es el que sale ganancioso. 

LA GUERRA 

Una guerra pronunciada 
de Atánquez a Patillal 
La Mina es la capital 
porque está bien preparada.

 

Mundo Nuevo es el retén 
donde está la artillería 
porque allí, de noche y día 
todo el que pasa lo ven 
allí tienen un sostén 
que Alemania viene a nada 
la tropa está bien armada 
por si el enemigo apura 
y tiene, el maldito cura 
una guerra pronunciada.

 

Popo es sargento primero 
y ocupa el centro Rincón 
que es quien maneja el cañón 
por ser tan buen artillero. 
Laude que es su compañero 
y la Angostura es el canal 
y como Laude es neutral 
le han dado un barco de fama 
para que transporte auyama 
de Atánquez a Patillal.

 

Julio Arias es aviador

Juventino y Pedro Luque
Sebastián dueño de un buque 
y Camilo de un motor 
Eugenio Carrillo doctor 
para curar todo mal 
Albertono, General 
que es quien vigila los puertos 
por eso es que dice Humberto:
La Mina es la capital. 

 

Vega es dueño de un avión 
Rafael Teodoro de un barco 
de una chiva el señor Talco 
y Valdéz tiene un camión 
José, dueño de un arpón 
aquí no hace falta nada 
“La Paloma” en la emboscada 
con las armas en la mano 
ella es más que María Cano 
porque está bien preparada.
 

 

LA PLATA LLAMA A LA PLATA 

La plata llama la plata 
el hambre trae escasez 
el agua llama la sed 
como el presidio al que mata 

Me acabo de convencer 
que es un dicho verdadero 
que aquél que tiene dinero 
goza de todo placer 
y es muy lógico creer 
que aquél que tiene lo acatan 
por eso, el que puede mata 
y nada le sobreviene 
y les digo a los que tienen:
la plata llama la plata. 

En este tiempo presente
este mundo es una feria
y el que vive en la miseria
nunca puede ser decente
ni rozarse con la gente
y el misterio yo lo sé
y si se llega a ofrece
el misterio se los digo
que el pobre no tiene amigo
y el hambre trae escasez. 

Ya casi no hay devoción 
todo eso se ha olvidado 
y el que está más condenado 
no se acuerda del perdón 
los curas de la misión 
la tienen, pero sin fe 
y no se ha dejado ve 
de enseñarnos la doctrina 
la pobreza llama ruina 
y el agua llama a la sed. 

Este mundo es diferente 
de aquel otro que pasó 
ya no se acuerda de Dios 
la mayor parte de gente 
ni el mísero ni el pudiente
ni el capuchino ni el Papa 
y aquél que tiene más plata 
es el que menos lo ama 
pero Dios siempre nos llama 
como el presidio al que mata. 

 

HOY NO VALE SER CUMPLIDO 

Hoy no vale ser cumplido 
ser honrado ni juicioso 
hoy vale el vicio y el ocio 
y toda clase de bandido. 

Fíjese que un pobre honrado 
que no le gusta robar 
se acuesta sin almorzar 
y el que es ladrón, ya almorzado 
complacido porque ha hurtado 
y se encuentra orgullecido 
y el pobre triste, abatido 
con necesidad en su casa 
sumergido en la desgracia 
hoy no vale ser cumplido. 

El que viste de honradez 
viste de telas podridas 
y vale mas en esta vida 
el vivir de mala fe 
Dios al pícaro lo ve 
y lo mantiene glorioso 
el ladrón vive sabroso 
robándole hasta su hermano 
hoy no vale ser cristiano 
ser honrado ni juicioso. 

El que vive de lo ajeno 
come, viste y tiene plata 
es caballero y lo acata 
todo el mundo como bueno 
el honrado es cosa a menos 
el robar es buen negocio 
el ratero tiene socio 
y negocio e’ mercancia 
y se hace rico en dos días 
hoy vale el vicio y el ocio.
 

El que vive sin coger 
y respetando lo ajeno 
nunca tiene amigos buenos 
y lo aborrece la mujer 
yo lo digo y lo hago 
ver porque a mí me ha sucedido 
mi mujer me ha aborrecido 
aunque yo nunca he robado 
hoy es mejor acatado 
toda clase de bandido. 

 

LA RUINA DEL BOLSILLO 

 

Es la ruina del bolsillo 
tener querías en la calle 
sólo los ricos del Valle 
y los t
o ntos de Badila

Si uno le tiene una casa
y la tiene bien tratada
le hace pereque de nada
y le ocasiona desgracia
al momento lo amenaza
de darle con un cuchillo
y aunque viva sobre el brillo
y durmiendo en buena cama
siempre nos dan mala fama
y es la ruina del bolsillo 

A mí siempre me ha gustado 
tener una, dos o tres 
pero ya me aconsejé 
porque me encuentro arruinado 
esas diablas me han dejado 
dando mil gritos y ayes 
me obligan a que desmaye 
de ese placer tan hermoso 
porque es un vicio ruinoso 
tener querías en la calle. 

Si uno llega con dinero 
donde tiene la quería 
lo atiende bien noche y día 
con afecto verdadero 
verán que dice te quiero 
mi sabrosito, mi paye, 
y cuando el dinero falle 
si vuelves no te complace 
y, mujeres de esta clase 
sólo los ricos del Valle...

Si el dinero se te acaba 
los trajes y la comida
estará siempre ofendida
y por mí, se queda brava 
y la dejo donde estaba
porque yo no me le humillo.
Yo no tengo ni un cuartillo 
por esa causa te dejo:
que “quieras” a otro pendejo 
o a los tontos de Badillo. 

 

EL BUEN NOVIO 

Don Mario Céspedes, miembro de una de las más prestantes familias patillaleras, era un hombre bueno, servicial, honesto, pero iluso. Nunca se cas6 a pesar de que — segun sus entendederas — todas las muchachas bonitas de Patillal, San Juan, Villanueva y pueblos vecinos, suspiraban de amor por él. No le había acabado de pasar “la fiebre en 40” que tenía con la hermosa Graciela Ovalle, de Villanueva, quien nunca jamás le dio la más remota esperanza pero de la que decía recibir cartas, encomiendas, mensajes y hasta poesías, cuando ya andaba soñando y diciendo que Sara Daza — entonces una de las más atractivas patillaleras — estaba perdidamente enamorada de él. Así eran las cosas del popular Tío Mayito, como llamaban a don Mario. Pero a Sara no le hacían nin­guna gracia las impertinencias de ese peculiar enamorado que pretendía conquistar a las damas diciendo por todas partes que eran ellas las que lo pretendían a el. El pereque que sus amigas le ponían con Mario Céspedes la enfurecía. Y como al que no quiere caldo se le dan dos tazas, el remache fueron los versos que Luis Gregorio le dedicó a ella pintándole “pajaritos en el cielo” con el buen novio que estaba dejando escapar...

EL BUEN NOVIO 

(Don Mario Céspedes) 

No vaya a mostrarse ingrata 
se lo aconseja su amigo 
y crea lo que yo le digo 
que tiene un novio a la pata.

 

Ese buen novio de usted 
yo soy el que lo conozco 
no tira piedras ni es loco 
ni cuerdo tampoco es 
ni se esconde ni se ve 
no se olvida ni se acata 
no es pobre ni tiene plata 
no se llama ni se bota 
y como en él no hay mala nota 
no vaya a mostrarse ingrata.

 

Él no es flojo ni trabaja 
tiene mujer y no tiene 
él anda y no va ni viene 
y no monta ni se baja 
no deja pasar ni ataja 
el no es rico ni mendigo 
come y no come conmigo 
no es cobarde ni pelea 
mantéelo a lo que lo vea 
se lo aconseja su amigo.  

Él no es raro ni bonito 
no es vivo ni boborote

no es Sancho ni es Don 
Quijote y le dicen Tío Mayito

él no es bueno ni es maldito 
no es malo ni es buen amigo 
él acusa y no es testigo 
de todo tiene y no tiene 
este novio le conviene

y crea lo que yo le digo.

 

No es plebe ni es caballero

él no es hombre ni es muchacho 
pero por su buen despacho

me parece badillero

no es decente ni es grosero 
no se vive ni se mata

él no es mudo ni relata

y para todo esto está listo 
y usté dígale a don Víctor

que tiene un novio a la pata.

 

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