ARAUJO NOGUERA, Consuelo
Lexicon del Valle de Upar

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Mientras se persigna (santigua) un ñato: Rápidamente. Ligero. En forma veloz. Por alusión al supuesto de que una persona ñata (de nariz aplastada) se persigna mas rápido que otra de nariz prominente.

Mover la silla: Desbancar, hacer salir de un cargo o posicion a alguien, para ocuparlo quien tal hace, mediante intrigas.

¡Mucha cogía!: Insultada, vaciada, apabullamiento extremado. Se usa también para exaltar de modo superlativo la claridad de un discurso, de una exposición oral o la trascendencia de un suceso.

¡Mucha estacá!: Ibidem.

¡Mucha mordía!: Ibidem.

¡Mucha prendía!: Ibidem.

¡Mucho mampano!: Muy grande en tamaño; exclamación admirativa por alguien o por algo fuera de lo común, tanto en sentido físico como espiritual.

¡Mucho tolete!: Ibidem.

¡Mucho vejo!: Ibidem.

Nadie sabe dónde caen las goteras de la casa ajena: Solamente el que tiene el problema sabe cuánta es su angustia y preocupación. Nadie puede juzgar las actitudes de otro, sin conocer realmente lo que está pasando. Equivale a:

sólo yo sé dónde me aprieta el zapato.

Nadie sabe qué pasa puso ese huevo: Expresión despectiva para referirse a alguien recién llegado o advenedizo al que se considera sin ningún linaje ni buena procedencia.

Nicolás, Nicolás, ya comiste, ya te vas ...: Ya te serví (o te serviste de mí) y como no me necesitas me das la espalda. Eres un utilitarista.

Ni con saliva de loro: Difícil de conseguir o de hacer (Alusión al hecho, según se asegura, de que el loro no tiene, glándulas salivares y por tanto, no puede producir saliva).

Ni pal hígado ni pal bazo: Que no sirve ni para ésto, ni para aquéllo ni para nada. Aplícase a situaciones, circunstancias o personas que no deciden nada en bien de nadie.

Ni si serena ron blanco: Expresión que exagera la imposibilidad o improbabilidad de algo. “Ese acuerdo no lo firma Elías ni si serena ron blanco”. (Parece que el origen está en la calidad y fama del llamado ron blanco y en su aceptación entre los buenos bebedores).

No dar pie con bola: No acertar, no entender. No servir para un trabajo, negocio, diligencia, etc.

No hay trapo pa’ la diarrea: No dar abasto. Ser incapaces de hacer frente a una situación o problema. Sobrepasar algo las posibilidades o fuerzas de que se dispone. “Si van a hacé esa fiesta con mil invitados ... no va a habé trapo pa’ la diarrea porque ellos no están en buenas condiciones”. Se usa también con sentido admirativo: “Vamo a hacé una parranda, manito, ¡que no va a habé trapo pa’ la diarrea!, vai a vé". 

No es chicharrón que larga manteca: Demasiado avaro, excesivamente tacaño. Que no colabora ni ayuda ni le hace un favor a nadie.

No es verdee ...: No hay ni riesgo, de ningún modo.

No estar pa’ esas gradas: No tener paciencia o no estar de buen genio para algo. No estar en disposición para realizar algún cometido.

No saber ni con las que gana ni con las que pierde: No tener un juicio claro. No discernir bien y por tanto hablar y actuar a la topa tolondra. Actuar sin medir las consecuencias.

No ser colchón de otro: No saber sus secretos, no estar enterado de lo que le sucede; no andar en intimidades con esa persona.

No quedarle ni liendra en el pelo: Perder todo. (Este dicho es la versión eufemística de otro de términos más fuertes y mal sonantes: no quedarle ni m... en el c..., que significa lo mismo).

Pa’ lante es pa’ allá: Se usa con el significado de orden perentoria, terminante, que se le da a una persona de escaso entendimiento, o a otra que se quiera pasar de audaz. “Pa’ lante es pa’ allá y no para otra parte”. Se acompaña con un gesto que señala hacia un punto imaginario que está al frente.

Pararle el macho: Poner los puntos sobre las íes, exigiendo respeto y mesura. Poner coto a desmanes y abusos. Hacer sentir la autoridad.

Pararse (plantarse) en raya: Mantenerse firme en una determinación. No ceder ante presiones de otro. Mostrar carácter y entereza.

Parir en seco: Estar una persona sometida a la angustia de una expectativa, bajo el apremio de una incertidumbre. “No sé nada del resultado del rescate y estoy aquí pariendo en seco”. (Proviene de las angustias y dolores que las mujeres pasan durante el parto y que, al decir del vulgo, son más grandes cuando se sienten los mismos síntomas y no se concluye con el alivio del alumbramiento).

Pasar por las de San Quintín: Soportar muchos trabajos y necesidades. Sufrir toda suerte de vicisitudes y males.

Patadas de ahogado (Ser, dar —): Protestar inútilmente por lo que ya no tiene remedio. Dar muestras de inconformidad ante lo que ya es irreversible.

Pelarle el níspero: Hablarle a alguien con toda franqueza y claridad. Ir al grano.

Pilar por el afrecho: Hacer lo humanamente posible para sobrevivir. Buscar la vida de cualquier forma. Trabajar con denuedo.

Pintado en la pared (No ser un ningún —): Ser una persona respetable y de buen juicio. No ser tonto ni majadero del que se pueda abusar. Ser persona que se hace valer.  

Podéi jurálo: Puedes estar seguro de que eso es así. No hay duda.

Ponerle jáquima y freno: Poner coto, poner cortapisas. Doblegar a alguien o a algo.

Ponérselas: Triunfar, salir adelante, caerle la buena suerte. “Amílcar se las puso con la cosecha de sorgo. Ya era hora”.

Poner zungo: Ofender en demasía; ultrajar con toda suerte de improperios. Injuriar. “Rita se tropezó con Amalia en la esquina y la puso zunga de too lo que le dijo. ¡Esa fue mucha prendía!".

Poner en su puesto: Darle su merecido.

Ponerle la pata: Aventajar, superar, vencer a alguien.

Ponerlo a parir: Hacer sufrir a alguien en la búsqueda o consecución de algo. Someterlo a presiones o exigencias. “Me entregó las cuartillas el sábado pa que se las devolviera limpias y corregidas el lunes. Me puso a parí con eso".

Ponerse el tiempo: Nublarse el firmamento por la presencia de nubes que presagian lluvia.

Por las plumas del buche (Agarrar, coger —): Asegurar bien; someter por completo. Comprometer fuertemente. (Se origina, al parecer, de las peleas de gallos, cuando uno de ellos agarra al otro por las plumas del buche y es casi seguro un espolonazo mortal).

Por caselcarajo: Bien lejos, en otro mundo. En la quinta porra.

Prender un fogón en el infierno: Ser capaz de cualquier cosa. Medírsele a todo. No pararse en pelillos para hacer lo que se tenga que hacer.

Puro parapeto (Ser, tener de, andar de —): Mentira; hipocresía. Pretexto, mampara de otro.

Puyar el burro: Irse, salirse de donde estaba. Tomar las de villadiego. Coger el camino y largarse.

Quebrar los ojos (Pretender, ir á —): Impresionar. Apabullar. Ganar (Este dicho — muy antiguo — parece tener su origen en la creencia de los niños y de cierta gente ignorante, de que los ojos estaban hechos de un material semejante al vidrio que podía romperse. Al decir quebrar los ojos, se daba por sentado que el impacto que recibía la persona era desquiciante, apabullador). -

Quedar cogio: En su sitio; recibir su merecido.

Quedar listo: Ibidem.

Quedar mordío: Id.            

Quedar puyao.: Id;                                    

Quedar como el aguacate, que ni es fruta ni es hortaliza:

Quedar en el aire por no haberse definido. Sin Juan y sin Juana por andar de indeciso. Quedar sin piso.

Quedar como dos de queso: Disminuido, Con un palmo de narices.

Quedar como la novia de Barrancas: Quedarse esperando. (Esta expresión muy socorrida  sin que nadie pueda explicar quién es o fue esa novia a la que dejaron vestida y esperando en la iglesia equivale a: quedarse viendo un chispero, quedarse con los crespos hechos, expresiones que son de uso en todas las regiones).

Quedarse con el ojo claro y sin vista: Llevarse una decepción. Quedarse esperando. Equivale a: quedarse viendo un chispero.

Quitarle el hipo: Hacer pasar un buen susto. Hacer pasar un mal rato. (Sabido es que una persona que está hipando de seguido, deja de hacerlo cuando se le da un susto bien grande). 

Ras con bola (Estar, quedar —): Preciso, ajustado, exacto, justo en el punto que se necesitaba.

Saber a paico: Costar muchísimo trabajo obtener lo que se quiere. Sufrir amargamente por conseguirlo. (Tiene su origen en el sabor amargo y destemplado del paico, un arbusto de cuyas hojas, maceradas y cocidas se hacía un purgante casero para expulsar lombrices y gusanos. Dicho purgante era el terror de los niños por su desagragradable sabor).

Saber lo que es la guamacha en ayunas: Previene y advierte sobre las dificultades o problemas que tendrá en determinadas empresas. Equivale a: saber lo duro que muerde un maco. (Proviene de la analogía con las dificultades estomacales que préduce la ingestión de la fruta llamada guamacha cuando no se tiene nada en el estómago).

Sacar el jugo: Explotar en beneficio propio a una persona, entidad, grupo, etc. “Los Narváez sí le han sacado el jugo a esa finca!”.

Sacar la checa: Hacer salir de casillas. Exasperar. Hacer perder la paciencia y la compostura a alguien. Enardecerlo.

Sacar la piedra: Hacer enojar. Equivale a: sacar la checa. Sacar la leche: Explotar, abusar de alguien por exceso de trabajo. Equivale a: sacarle el jugo.

Sacar los cueros al sol: Decir, en forma airada, las intimidades y secretos de una persona con la cual se está disgustado. Revelar públicamente sus secretos, defectos y pecados.

Sacar los trapos a la calle: Id.

Sacarle la muela al gallo: Acometer empresas de difícil realización; meterse en la cabeza ideas casi imposibles de llevar a cabo.

Sacarse el clavo: Desquitarse, vengarse.

Sacarse un entierro con todo y muerto: Llegarle a una persona una buena situación o un éxito del que, a su vez, se derivan grandes contratiempos y problemas que de otro modo no se habrían presentado. (Por analogía con la búsqueda de tesoros enterrados que llamaban. “entierros”).

Salga sapo o salga rana: Tener la decisión tomada, cualquiera que sea el resultado.

Salirle los indios: Recibir su merecido una persona. (Alude al suceso ocurrido a los españoles en tierras del cacique Upar cuando los indios tupes, cansados de los desmanes y atropellos de que eran víctimas, salieron al paso y les dieron la guerra durante muchos años).

 

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