Vida republicana
Cartagena tuvo una participación muy destacada en la guerra de Independencia. El 11 de noviembre de 1811 declaró su independencia definitiva de España, constituyéndose así en un bastión patriota de las ideas republicanas, que se rompe cuando en 1815, Pablo Morillo, el "pacificador", la venció en reconquista y bajo el régimen de terror ordenó el fusilamiento de sus más destacados representantes.
Después de lograda la independencia de España, Cartagena ha quedado diezmada y la mayoría de las familias pudientes habían emigrado buscando asilo en el Caribe insular, desapareciendo completamente de la escena urbana. En la primera mitad del siglo XIX, la población de Cartagena se reduce en cerca de un 50%: de los 17.600 habitantes que había en 1809, se contaban en 1851 sólo 9.896, en su gran mayoría negros y mulatos, quienes a partir de la segunda mitad del siglo XIX constituyen la característica más notoria del paisaje humano cartagenero.
Los "viajeros" europeos que visitaron la Nueva Granada en el siglo XIX, llegaban primero a Cartagena, y en sus relatos siempre incluyeron variadas y pintorescas descripciones sobre la ciudad y su gente. En 1823, el viajero francés G. Mollien hizo una ilustrativa observación sobre la ciudad y los habitantes:
Cartagena ofrece el aspecto lúgubre de un claustro: largas galerías, columnas bajas y pesadas, calles estrechas y sombrías. La mayor parte de los edificios sucios, ahumados y ruinosos y dentro, una población de seres más sucios, más negros y más pobres aún [...] La población de Cartagena se compone casi toda de hombres de color, en su mayor parte de marineros o pescadores. Hay algunos que tienen tiendas de mercerías o de comestibles, otros ejercen oficios útiles.
Al visitante francés también le llamó la atención la imagen de las mujeres que habitaban la ciudad:
- Las mujeres de color si son hijas de negros y blancos, son altas y tienen un aspecto mucho más agradable que nuestras mulatas de las Antillas, que por lo general son demasiado gruesas; cuando son hijas de indias y de negros, tienen facciones más delicadas y más expresión en la fisonomía.
