ARTESANIAS DE COLOMBIA S.A.
Cecilia Duque Duque
Gerente General
Ernesto Orlando Benavides
Subgerente Comercial
Gustavo Adolfo Ramírez Ariza
Subgerente Administrativo y Financiero
Jairo Carillo Reina
Subgerente de Desarrollo
Lucy Cajiao de Ruan
Asistente de la Gerencia
Neve Enrique Herrera Rubio
Coordinador de Cendar
Kalaloutakat tü sainjain sukuaipakat:
Marta Ramírez Zapata
Investigación, Ilustración, Diseño y Diagramación
Ashajiaya:
Traducción
Jorge Pocaterra
Iris Aguilar
Cristina Jusayú
Leyda Buscán
Comunidad Wayuu
Anayawats:
Agradecimientos
Comunidad Wayuu
Facultad de Textiles y Artes Plásticas de la Universidad de Los Andes
Héctor Rojas Ramírez
Elizabeth Márquez Reyes
Marina Ramírez Zapata
Editor:
Artesanías de Colombia
Impreso:
Estudio 3 Gráficas Ltda.
ISBN
Obra Completa
958-958 65.0-3
ISBN
Tomo II
958-95865-2 –X
Diciembre de 1995
Presentación
"... Wale’Kerü es la araña,
la única que enseñó a los Wayuu.
Haciendo caminitos les mostró la forma de
tejer y crear los dibujos..."
Artesanías de Colombia rinde un tributo de admiración y reconocimiento a la cultura Wayuu, por el enriquecimiento aportado durante siglos a la identidad de nuestro país.
Esta obra de investigación, elaborada con lujo de detalle, constituye un aporte invaluable para la comunidad de la Guajira y para la memoria sociocultural de la Nación.
Es también una contribución a la preservación de los valores culturales de la región, en la medida en que plasma la transmisión de conocimientos de padres a hijos, acerca de la tecnología del tejido y su proyección en la educación formal.
Los niños tendrán en las escuelas la oportunidad de practicar, re-crear y proyectar dichas tecnologías hacia nuevas concepciones y productos.
Marta Ramírez, destacada Diseñadora Textil, ideó caminos a través de un trabajo impecable y laborioso, para hacer realidad esta obra.
A ella, nuestras más sinceras felicitaciones y un agradecimiento perenne por habernos dado la oportunidad de entregar a Colombia y a los Wayuu el resultado de sus experiencias al interior de la naturaleza y el mundo mágico de dicha cultura.
Agradecemos a Carbocol su valiosa contribución en esta publicación, que apoya las tradiciones ancestrales de este grupo humano proyectándolo hacia el futuro.
CARBOCOL presenta orgullosamente esta gran obra fruto de una apasionada investigación en torno a uno de los patrimonios culturales que tiene nuestro país y que ha logrado sobrevivir de generación en generación desde tiempos ancestrales hasta el umbral del siglo XXI: La técnica del tejido Wayúu.
La Comunidad indígena Wayúu ha habitado la península de la Guajira durante siglos desarrollando una rica cultura en la que los tejidos adquieren una singular importancia y son, sin lugar a dudas, un elemento distintivo de ella.
Teniendo en cuenta lo anterior, CARBOCOL, empresa que desde su fundación ha mantenido un indeclinable afán por buscar el bienestar de todos los habitantes de este gran departamento de la Guajira, ha querido que todas estas enseñanzas originadas en la noche de los tiempos queden consignadas para las generaciones venideras en esta obra.
La magia, el colorido, las intrincadas combinaciones... Todo este arte lo podrán admirar en lo sucesivo todos los colombianos sensibles a las riquezas culturales que conviven en nuestro territorio en perfecta armonía con los inevitables cambios producidos por un sano adelanto de la ciencia y la tecnología.
Con esta obra, CARBOCOL, en unión con Artesanías de Colombia, pretenden contribuir a enriquecer aún más las innumerables combinaciones que pueden crearse en el maravilloso universo de los tejidos Wayúu, y a la vez mostrarle al mundo uno de los tesoros y misterios que encierra esta nunca bien admirada península de la Guajira.
Introducción
Casi diez años visitando a la abuela Kantús en Karemé, a la vieja Ursula en Makú, a Lucía Inciarte en Seura, al viejo Reyes, a Conchita y a su madre en Uribia y recorriendo diversos lugares de la Guajira con la sabia compañía de Iris Aguilar Ipoana, me han ofrecido la valiosa experiencia de conocer el mágico mundo Wayuu y su naturaleza. Un mundo de contrastes, como la Guajira misma.
Las coloridas mantas de las mujeres, el vuelo de los flamencos, los chinchorros meciéndose bajo las enramadas, los riachuelos de la Makuira, las mujeres tejiendo en los telares, los altos cardonales, los hombres pastoreando las cabras, las formas de las múcuras, las salinas de Manaure, los diseños de Kanas, el verde azul del mar, el olor inconfundible de sus parajes, el viento...
Este contrastante mundo de símbolos y de color, de costumbres y tradiciones presente en cada acto de la vida Wayuu, se materializa en cada objeto de uso cotidiano, en su inagotable arte del tejido, de la cestería y de la cerámica, que los viejos han guardado en la memoria y a su debido tiempo van contando y mostrando a los jóvenes.
La niña Débora se ha transformado en mujer, le ha llegado el tiempo del encierro. Bajo los cuidados de la abuela, su madre y las tías, permanecerá sola en el rancho aprendiendo los secretos del tejido y el sentido de ser una mujer Wayuu. Su primo menor en cambio, ve con curiosidad al tío Daniel y un poco a hurtadillas observa los tejidos, pues a los varones no se les enseñan todas las tareas, deben aprender mirando.
Hoy Kantús, Ursula, Débora, los Wayuu, están cada vez más cerca a otras costumbres, a otras necesidades que poco a poco los alejan de sus tradiciones. Hoy su visión del mundo es otra y se encuentran en una encrucijada.
Wale’kerü, es el espíritu de la cultura wayuu. traducida al Wayunaiki, es un apoyo a su proceso de etnoeducación y una alternativa para fortalecer su identidad, que va más allá del color, del hilo y del barro.
