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1960- 1996
Este período inicia con la labor emprendida por
Lubin Mazuera como director, continuada desde 1963 por el maestro
italiano Florio Croce
(143)
, recordado por su destreza en la dirección y
como oboísta; emprendió su trabajo musical al frente de la banda con un profesionalismo
característico, adaptando sus obras a las exigencias del público oyente; mantuvo a la
institución en un buen nivel musical. Después de haber cumplido con su trabajo en la
ciudad de Pasto renuncia a su cargo para retomar a Italia donde
continuó sus estudios musicales
(144)
. En
administración la banda vive tiempos de inquietud debido a la reforma que el gobierno
departamental impuso; se trata del decreto No. 35 de febrero de 1966, que reformaba la
constitución orgánica de la Banda de Músicos del Departamento, entre los que figuran,
principalmente, un recorte del personal y de sus
salarios,
que
obligaron a los músicos a abstenerse de realizar los ensayos acostumbrados
(145)
;
sin
embargo, al parecer, esta asignación no fue practicada en realidad porque la banda
continuó con sus cincuenta y dos integrantes en las mismas condiciones salariales. Un
año más tarde se
reformó el anterior
decreto por ordenanza No. 15 de octubre de 1967 asignándole nuevos salarios, además se
le anexó la Escuela de Música, igualmente se concedieron cincuenta y tres uniformes.
Desde que se creó
la Escuela de Música en 1937, adscrita a la Universidad de Nariño, el gobierno
departamental contrató a directores exclusivamente para esta escuela, como es el caso del
maestro Ponce en el año de 1946. Más tarde se decidió que el director contratado para
la banda de músicos asumiera ambas funciones, o sea, de director de la Escuela de Música
y de la Banda Departamental como ocurrió con el maestro Mantilla en el año de 1952;
la
razón obedecía a que ambas organizaciones musicales formaban parte del gobierno
departamental, dependientes de la Secretaría de Educación; posteriormente se anexó como
anteriormente lo observamos, la Escuela de Música a la banda del departamento, ambas con
la dirección del maestro Florio Croce en 1963; de esta forma se desarrollaba la actividad
musical en la ciudad de Pasto por aquellos años.
Algunos
músicos no registran sus nombres, desconocemos sus causas
(146)
;
podríamos atrevemos a decir que los músicos restantes que completaron el total de los
cincuenta y dos integrantes eran producto de renuncias debidas a los bajos salarios que
devengaban de la administración departamental; así lo da a entender el documento
periodístico del diario El Derecho de noviembre 3 de 1968, según el cual la
Asamblea Departamental estudió un incremento en los sueldos para evitar su retiro. Así
el maestro Croce laboró un poco más de 4 años, hasta 1967. En agosto del mismo año el
gobernador y su secretario de educación firmaron el decreto correspondiente que nombraba
en esta ocasión, por segunda vez, como director de la Banda de Músicos del Departamento
al señor Eduardo Lubin Mazuera en reemplazo de Florio Croce. El maestro Lubin Mazuera
años antes, en 1959 estuvo a cargo de la institución musical y luego en 1967 nuevamente
permanecía por un espacio de dos años, mostrando sus calidades ya antes anotadas como
músico y director, manteniendo y mejorando el nivel de la agrupación.
En abril de 1969 fue nombrado director el
maestro Fausto Martínez
(147)
igual que el maestro José C. Martínez, fue
uno de los directores que más tiempo ha permanecido en dicho cargo. Inició estudios con
su padre Joaquín Martínez, después de algunos años ingresó como trompetista de la
banda posteriormente viajó a la ciudad de Bogotá ingresando a la Banda de la Guardia
Presidencial, de donde fue solista, seguidamente pasó a la Banda de la Policía Nacional
por dos años más, finalmente, miembro de la Banda Sinfónica Nacional. Así mismo hace
sus estudios en el Conservatorio Nacional por un período de cuatro años. Después de una
gira por el interior del país fue designado en 1969 director de la
Banda de Músicos del Departamento
(148)
; además el profesor Martínez ha sido uno de
los pocos directores que se preocupó por recuperar y conservar obras musicales que aún
permanecen inéditas. Su labor fue significativa acrecentando el nivel musical,
demostrando profesionalismo en sus ejecuciones, no sólo se destacó por su trabajo
musical sino también por su labor administrativa; a él se le deben muchas acciones
positivas, como la ubicación definitiva del salón de ensayos en donde actualmente labora
la banda; la recuperación y organización del repertorio que
permanecía en condiciones lamentables
(149)
.
La
banda, con cincuenta y dos músicos realizó uno de los mejores trabajos; depurando su
estilo y su técnica. De esta forma el maestro Martínez después de haber cumplido su
misión, renuncia en 1972 para dedicarse a funciones pedagógicas, primero en la Escuela
de Música de la Universidad de Nariño y luego en el INEM de Pasto.
Después
de haber dimitido el maestro Martínez la responsabilidad la asumió el músico mayor
Jesús Burbano, quien varios meses más tarde fue nombrado director titular mediante
decreto No. 1508 de noviembre 19 de 1973; durante su periodo mantuvo la orientación
emprendida anteriormente por su homólogo, Fausto Martínez. Jesús Burbano realizó sus
estudios como clarinetista con el maestro Rito Mantilla; en 1955 ingresó a la banda
departamental, fue director del conjunto Alma Nariñense también ejerció la cátedra de
profesor de violín en la Escuela de Música de la Universidad de Nariño, dirigió varias
agrupaciones musicales entre ellas la banda del Colegio María Goretti y el coro de la Universidad de Nariño, además el cargo de músico mayor desde
febrero de 1966
(150)
.
En 1974, por ordenanza
No. 37 de nov. 21, se adscribe la banda de músicos a la Casa de la Cultura de Nariño
(151)
en los sucesivo laborará en coordinación con ella ejerciendo sus actividades
musicales bajo reglamentación habitual. En estas
condiciones la institución permanece hasta 1981
(152)
. La labor emprendida por el
maestro Burbano fue importante en el proceso de depuración musical y la ejerció
durante más de tres años, hasta 1976 cuando renuncia a su cargo. Posteriormente el
gobierno departamental designa un nuevo director en su reemplazo, era el músico cartagenero
Roberto
Lambraño, mediante acta de posesión No. 317 de 14 de octubre de
1977
(153)
, cuya noticia se recibió con mucha reserva
(154)
.
El maestro Lambraño había ejercido su labor como trompetista de importantes
instituciones, además se sabe que como director ejerció algunas actividades musicales de
tipo costeño, cuya influencia plasmó en la Banda del Departamento de Nariño
interpretando música popular. Durante su período, enfrenta una crisis debido a que el
número de integrantes se redujo a cuarenta y dos músicos, o en más de diez plazas, esto con el objeto de salvar la situación salarial por la que
se atravesaba
(155)
,
solución, con la cual, por poco acaban con la institución musical que por más de un
siglo ha hecho historia en nuestra región. Igualmente; la banda carecía de buena
instrumentación, uniformes y un repertorio actualizado, aunados los bajos salarios, que
aún continuaban siendo de miseria. Quizá este ha sido uno de los períodos más
difíciles que haya vivido, especialmente en lo que se refiere al maltrato y abandono por
parte del gobierno departamental; desde aquel momento hasta hoy, no se ha vuelto a
recuperar las plazas perdidas que arbitrariamente fueron eliminadas dejando sólo cuarenta
y dos.
Hacia
1977 se anuncia un auxilio económico para renovar el instrumental; al parecer, jamás se
hizo realidad, mientras tanto el maestro Lambraño intentó reactivar la institución
señalando al gobierno departamental que era urgente suplir unas vacantes; en estas
circunstancias desarrolló su trabajo por espacio de seis años, hasta 1983; al parecer no
fue muy bien acogido por sus músicos; sin embargo, hizo cosas significativas durante su
período, por ejemplo, logró reactivar en abril de 1979 la Escuela
de Música de la Universidad de Nariño, después de algunos años de clausura
(156)
.
En
1981, el decreto No. 602 de mayo 7, modificó los decretos de 1976 y 1978, que
reglamentaban las funciones de la banda, así que a partir de esta fecha se regiría de la
siguiente manera: estaría bajo la dependencia de la Secretaría de Educación de Nariño,
disposición vigente hasta el momento; dentro de sus funciones y filosofía la misión
esencial sería servir a la cultura musical en todas sus manifestaciones; su fin,
exclusivamente estaría encaminado al engrandecimiento cultural de nuestra región;
además, no podría ser utilizada para actos de carácter político. La vinculación de
los músicos se efectuaría mediante concurso de méritos, cuyos miembros del jurado
serían: un delegado de la Secretaría de Educación, el director, músico mayor y dos
solistas delegados por el propio director; la Secretaría de Educación tendría las
siguientes funciones: determinar el plan de labores culturales, conciertos especiales,
organizar todo lo relativo a su buena marcha y eficiencia dotación de instrumentos,
repertorio, uniformes, enseres e implementos para el local de ensayos. Asimismo, poner a
disposición de la banda los medios necesarios cuando se trate de presentaciones en otros
lugares del Departamento y del país. En cuanto a los deberes sustancialmente se
estipulaban los mismos que habían venido cumpliéndose desde sus inicios. Estas eran las
características más representativas dentro de la labor cultural que la Banda de Músicos
del Departamento de Nariño debería ejercer.
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BANDA DE MUSICOS 1977
Director: Maestro Roberto
Lambraño Lugar Interior de la Gobernación de Nariño
CORTESIA: HERNANDO JARAMILLO
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Después
de algunos años de desfavorable situación que enfrenta la institución, nuevamente
asumió la dirección el maestro Fausto Martínez, quien fue uno de los directores que
permaneció en dos ocasiones al frente de la dirección. El profesor Martínez durante su
ausencia después de 1972, como ya se dijo, se dedicó a la docencia de la música,
primero en la Escuela de Música de la Universidad de Nariño y luego en el Colegio INEM
de Pasto preparando a nuevos músicos que más adelante integrarían la banda del
Departamento. Dentro de las labores que realizó, ha sido muy importante su gestión
administrativa y, gracias a ella la banda nuevamente volvió a sentirse como en sus
mejores tiempos. Así es, como una vez adquiridos nuevos uniformes, se convocó
a concursar para suplir cinco vacantes, tres para clarinetes y dos para trompetistas
(157)
. Se
observa en el documento que el concurso debió realizarse el día 10 de noviembre, cuyas
condiciones fijaban:
- Ser menor de treinta años.
- Certificado de buena conducta.
- Certificado de aptitudes
musicales.
Estas vacantes fueron suplidas por músicos
egresados del INEM de la ciudad de Pasto, así la banda completó sus cuarenta y dos
integrantes reanudando los conciertos tradicionales del domingo bajo la batuta del maestro
Fausto Martínez, en esta oportunidad acompañado del profesor José Aguirre como músico
mayor. Es así como el maestro Martínez continuó el desarrollo de su labor musical
durante cuatro años, padeciendo y deplorando el salario mensual de los músicos.
A
partir de 1977. se nombró al señor Aurelio Cabrera. Fue trompetista de la Banda
Departamental por muchos años; desconocemos las actividades musicales que hubiera
realizado al frente de otras agrupaciones de este tipo, asumió la dirección hasta 1992,
dejando un recuerdo no grato para él ni para la institución. Después de estos
constantes escollos el gobernador Zarama Medina decidió poner fin a esta vinculación;
convocó a concurso para nuevo director con el ánimo de normalizar el buen funcionamiento
y el prestigio de la institución.
El
maestro José Aguirre O. asumió el cargo de director titular de la banda a partir de
septiembre de 1992. Entonces comienza su lucha contra la indisciplina, el bajo rendimiento
musical y la deplorable remuneración económica. La reestructuración comenzó jubilando
músicos que habían permanecido por más de cuarenta años, sus vacantes fueron suplidas
por gente joven con mayor profesionalismo, especialmente de los egresados de la Escuela de
Música de la Universidad de Nariño; actualmente la institución ha adquirido un alto
nivel musical, técnico e interpretativo, su concepción artística ha tomado un carácter
serio y profesional. Cuenta con un nuevo y variado repertorio por iniciativa propia del
director, estrenando obras de carácter académico, tradicional, popular, obras de jazz,
entre otras; además, ha actuado como acompañante de solistas vocales e instrumentales,
asimismo, se ha convertido en una institución piloto en la formación de nuevos
directores. El maestro Aguirre desde sus inicios ha procurado evitar que se utilice la
banda en funciones que no son de su competencia o para amenizar bazares, otorgándole
carácter especialmente cultural al servicio de la comunidad. Actualmente la agrupación
musical ha logrado, gracias a la colaboración del gobierno departamental y a sus
asesores, nivelar un poco los salarios de los músicos, también se ha adquirido nuevos
uniformes. En este momento existe la posibilidad de procurarse el instrumental necesario,
además, los propósitos del actual director apuntan a constituir una completa banda
sinfónica, con el instrumental requerido de chelos y contrabajos, al menos con sesenta
integrantes, y remuneración justa, al nivel de otras bandas departamentales del país.
Durante este período final del siglo XX, muchos
fueron los músicos que integraron la banda para renovar y mantener viva la labor que ha
venido desarrollándose por más de un siglo; una información sobre los músicos que la
han conformado durante los últimos treinta años, nos señala la de 1972, bajo la
dirección del maestro Fausto Martínez, que se presenta en el apéndice respectivo de
esta obra.
En la nueva planta figura el personal egresado
de la Escuela de Música de la Universidad de Nariño, con título de licenciado, que ha
venido llenando algunas vacantes, como la que dejó lamentablemente el señor Heder
Guerrero. También debe resaltarse la labor que han desarrollado las señoras Gloria de
Santamaría y Rosario Aguirre, las únicas mujeres que han integrado la banda de músicos
y que se registran durante toda su historia y la reciente vinculación de los chelistas
Liliana Torres y Laureano Rojas, de igual manera la incondicional colaboración de la
percusionista Grace Criollo Coral y del saxofonista Hugo Burbano. Se ha cumplido hasta
ahora, el proceso evolutivo que permite un desarrollo profesional en su estilo y una gran
madurez que permitirán en lo sucesivo adquirir argumentos sólidos para exigir a quienes
sean competentes, una muestra clara de aprecio y valoración hacia la institución musical
del Departamento de Nariño que por más de una centuria ha marcado huella en cada una de
las personas que aman y aprecian el arte musical de nuestra región.
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BANDA DEPARTAMENTAL DE MUSICOS DE NARIÑO
(22 de Octubre de 1998)
Director: Maestro José Aguirre Oliva - Lugar: Teatro al aire libre Agustín
Agualongo,
San Juan de Pasto.
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A la institución
musical siempre le han asistido numerosos inconvenientes posibles de superar, dependiendo
de la voluntad que tanto la institución musical como el gobierno departamental tengan
para proceder al respecto; el salón de ensayos es un problema de siempre y no resuelto
hasta hoy. Este inconveniente ha sido superado parcialmente, aun continúa presentando
molestias, sin embargo, es posible dar una solución definitiva siempre y cuando haya
voluntad de hacerlo. Durante el siglo XIX, la antigua banda de músicos de la provincia
realizó sus ensayos en aulas de clase, especialmente en el colegio de varones de la
gendarmería No. 3; posteriormente como banda militar en el cuartel del batallón Reyes,
Juanambú y Boyacá; al parecer este lugar situado en lo que hoy es
la zona junto a la plaza de mercado de Los Dos Puentes
(158)
, ahí lo hizo hasta principios del siglo XX;
después de 1930 esos ensayos ocurrieron en el cuartel de policía ubicado en la calle 14
entre 24 y 25 y posteriormente en el sector de El Ejido, junto al actual Batallón Batalla
de Boyacá. En 1970 fueron trasladados a las instalaciones del cuartel de bomberos,
pagando arriendo de $4.500; de allí fueron retirados por no haber cancelado cumplidamente
la obligación y se ubicaron provisionalmente durante nueve meses en un salón amplio
ubicado en la Universidad Mariana; finalmente se trasladaron al lugar que hoy se conoce
como Coliseo al Aire Libre. Bajo la iniciativa del director maestro Fausto Martínez los
músicos procuraron adaptar este recinto dejándolo en obra negra, con puertas y
ventanas; desde entonces hasta hoy permanece en el mismo estado, en condiciones
infrahumanas, sobraría una descripción al respecto. Esto es prueba de que aún campean
conceptos primitivos en relación con los músicos de la banda y quiero advertir que el
salón de ensayos no debe ser una celda ni
un calabozo frío, húmedo y tétrico,
sino un lugar de trabajo, así como el del Gobernador, del Alcalde o del Secretario de
Educación.
En algunos casos ha sido importante la labor que
las autoridades departamentales han desarrollado transitoriamente por el bien de la
institución musical. Cada uno ha reconocido como parte de su cuerpo a la banda, unos le
han dado más valor; otros en cambio, le han conferido carácter de banda sinfónica y un
trato justo; desafortunadamente han sido muy pocas las autoridades a las que es de suma
importancia la banda; sin embargo, vale la pena mencionar algunos de ellos: Julián
Bucheli cuando la incorporó como parte de su estructura brindándole el apoyo necesario.
Alberto Montezuma Hurtado, pues su afinidad con la música y el arte hizo que diera a la
banda el trato que merecía. Aurelio Caviedes, quien la dotó con el 100% del instrumental
y mejoró su salario, anticipando la celebración del cincuentenario del departamento de
Nariño. Asimismo lo hicieron durante el siglo XIX, Tomás Cipriano de Mosquera, primer
benefactor de la antecesora Banda de la Guardia Nacional, donando los primeros 18
instrumentos y la corporación municipal que mantuvo viva la esperanza de que la banda
floreciera en nuevas generaciones de músicos y convertirse en la institución musical
como la nuestra. Se debe agradecer a la ciudadanía de Pasto porque ha sabido reconocer de
algún modo su valor artístico apoyándola asistiendo cada domingo en horas de la mañana
a su concierto tradicional y brindándole aplausos y reconocimiento. Esta ha sido la
actividad artística de la Banda Departamental de Nariño durante toda su historia de
existencia, demostrando desde sus inicios hasta nuestros días que nuestra región se ha
caracterizado por poseer una calidad de artistas de mucha altura y que, muchas veces, no
han franqueado fronteras resistiendo en nuestra tierra en condiciones nada favorables para
su desarrollo artístico.
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Capítulo
(143) Diario El Derecho febrero 9 de 1963 y octubre 26 de 1966. (Regresar
a 143)
(144) Entrevista Fausto
Martínez, Ignacio Burbano. Jesús Burbano. (Regresar a 144)
(145)
Diario El Derecho febrero 9 de 1963. (Regresar a 145)
(146) Diario El Derecho
febrero 9 de 1963. (Regresar a 146)
(147) Entrevista Fausto
Martínez. (Regresar a 147)
(148) Entrevista Fausto
Martínez. (Regresar a 148)
(149) Ibid. (Regresar a 149)
(150) Entrevista Jesús
Burbano. (Regresar a 150)
(151) Gaceta departamental,
ordenanza No. 37 de 1974 pág. 35. (Regresar a 151)
(152) Archivo Banda
Departamental Decreto No. 602 de 1981. (Regresar a 152)
(153) Archivo Banda
Departamental. (Regresar a 153)
(154) Diario El Derecho
febrero24 de 1977 y marzo de 1977. (Regresar a 154)
(155)
Entrevista Fausto Martínez. (Regresar a 155)
(156) Diario El Derecho
Abril 30 de 1974 y marzo 13 de 1971. (Regresar a 156)
(157)
Diario El Derecho, documento tomado de la Secretaria de Educación Departamental.
Noviembre 30 de 1980. (Regresar 157)
(158)
Entrevista Ignacio Burbano. (Regresaar a 158)
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