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¿ALEX TOVAR?
Por: Huáscar García Guzmán
La vida de Alejandro
Tobar está inmersa en un mar de dudas e imprecisiones. La primera de ellas surge tan
pronto como se escribe su nombre. Es cierto que el compositor fue conocido en vida como
"Alex" Tovar por sus amigos y su público, pero ese es su nombre
"artístico" y no el de nacimiento. Hay ciertas versiones que aseguran que el
compositor usaba el apodo "Alex" para firmar sus composiciones en el campo
"popular" y su nombre de pila, Alejandro, para las obras "serias",
pero eso no se verifica en las partituras encontradas; la verdad es que tanto sus obras
"serias" como las demás, aparecen en su gran mayoría con el sello "Alex
Tobar", sobre todo en las partituras autógrafas; en algunas, que han sido
transcritas por otros músicos o por copistas, aparece como Alejandro Tobar y en muy pocos
casos como Alex Tovar.
Es claro que "Alex" fue su apodo, su nombre público y que la ortografía de su
apellido ha sido víctima de la confusión que causa la transmisión oral. En el registro
de nacimiento de sus hijos, por ejemplo, el apellido del músico y de sus hijos, escrito
por el funcionario de la notaría, aparece como Tovar, pero cuando él mismo escribe su
nombre se lee Tobar. Don Ismael, su hermano, recuerda la poca importancia que
"Alex" le daba al asunto de su apellido, más bien lo tomaba con humor [1] ; siendo niño, don Ismael preguntó a su hermano mayor la razón por
la cual, en algunas ocasiones escribía su apellido con "v" y en otras con
"b", Alejandro le contestó que era mejor así porque aparecería dos veces en
el directorio telefónico.
Varios
documentos oficiales, como el pasaporte del compositor, confirman
que su nombre completo era Wolfano Alejandro Tobar García, pero los dilemas acerca del
nombre real del compositor no terminan ahí. Gabriel Uribe el conocido saxofonista,
flautista y amigo personal del maestro "Alex" enfatizó en varias entrevistas,
que el primer nombre del músico era Wolfgang y el segundo apellido era Boehringer [2] ; al consultar a don Ismael Tobar acerca de la posibilidad de la madre
alemana de su hermano [3] , no da mucha credibilidad al asunto, pero
deja abierta tal posibilidad pues él es hijo de distinta madre y nunca conoció a la de
Alejandro, además, asegura que siempre hubo secretos y misterios alrededor de ese aspecto
(y varios otros) en su familia. De cualquier forma la idea no suena tan descabellada si se
tiene en cuenta algunos datos como el viaje a Alemania del músico siendo aún muy niño y
los recuerdos de don Ismael, de su padre y su hermano intercambiando frases en alemán;
pero todo eso entra en el terreno de la especulación. Los documentos son la fuente de
información más confiable o por lo menos, la que tiene más posibilidades de
verificación; así que mientras no surja una información creíble que diga lo contrario
(cosa que resultaría aún más insólita que el apellido Boehringer) el nombre de
"Alex Tovar" es Wolfano Alejandro Tobar García.
W. A. TOBAR
Las extraordinarias
capacidades musicales de Alejandro Tobar se han recogido en múltiples anécdotas que,
unidas a la gran reserva con que el compositor mantenía su vida privada, rodean su figura
con una atmósfera de leyenda y misterio.
Las noticias de la
genialidad del músico se encuentran, como en todos los casos similares, desde su niñez.
El mismo Tobar en charla con su colega Luis Miguel De Zulategi cuenta que a los tres años
de edad ya leía de corrido y a los cinco solfeaba con soltura y estudiaba con dedicación
el inglés y el francés. La primera anécdota de su precocidad musical tiene lugar cuando
su padre, músico también, tomaba clases de armonía con don Guillermo Uribe Holguín; en
alguna ocasión, le llegó la hora de ir a clase sin haber podido realizar un bajo que el
maestro Uribe Holguín le había dejado de tarea. Alejandro le pidió el bajo a su padre y
se lo realizó; al regreso de su clase don Ismael contó a su hijo que se había lucido en
clase gracias al trabajo que le había realizado y que don Guillermo se lo había alabado
frente a los otros alumnos.
La intención del padre
de Alejandro de hacer que su hijo se convirtiera en un genio musical queda manifiesta en
su nombre, pero las coincidencias entre las dos personalidades son mucho más interesantes
que ese gesto de invocación. Por deseo de su padre, Alejandro empezó a tomar clases de
violín en el Conservatorio Nacional bajo la tutela del mismo Uribe Holguín; durante una
clase, don Guillermo le hizo una observación al pequeño Alejandro para que afinara su
violín, el infante, con el desparpajo propio de los nueve años que tenía, le replicó
que si escuchaba bien, el que debía afinar su violín era él. Nadie sabe cuál fue la
reacción de don Guillermo al comprobar que su alumno tenía la razón, lo cierto es que
algunas fechas más tarde Alejandro ofreció su primer concierto como solista con la
Orquesta del Conservatorio en el Teatro Colón de Bogotá. El entusiasmo que causó el
niño genio entre los asistentes fue tal que lo llevaron en hombros por la Calle Real, hoy
carrera séptima.
Eduardo "Pico"
Narváez, alumno de Tobar y muchos de sus colegas lo confirman como poseedor de un
asombroso oído absoluto e interno y de una inigualable memoria auditiva. Cualquiera que
lo haya conocido puede atestiguar cómo era capaz de identificar instantáneamente,
cualquier nota emitida por cualquier instrumento musical, lo que le permitía corregir con
precisión a sus compañeros de oficio incluso cuando estaban sonando varios instrumentos
a la vez.
Don Ismael, hijo,
recuerda que su padre y su hermano tocaron juntos durante algún tiempo en la orquesta de
Anastasio Bolívar, una vez la orquesta debió alternar dos noches con otra que provenía
de Estados Unidos; entre las piezas que la orquesta norteamericana tocó la primera noche,
llamaron poderosamente la atención del joven Alejandro cuatro fox trot; a la noche
siguiente, los músicos extranjeros quedaron boquiabiertos cuando escucharon interpretados
con gran fidelidad los cuatro fox que ellos habían presentado la noche anterior,
tocados por la orquesta de nacionales. Cuando terminó la intervención, los
"gringos" pidieron a los colombianos que les mostraran los papeles con las
partituras de lo que habían acabado de tocar, su asombro fue mayor cuando vieron en
lápiz, la transcripción hecha de memoria y tras una única audición por el genial
Alejandro.
Las referencias a su
absoluto dominio de los instrumentos musicales tampoco dejan de ser asombrosas, se dice
que tocaba flauta, clarinete, saxofón, trompeta, viola, guitarra, piano y hasta fagot; su
humildad permitió incluso que en una audición para la radio en Medellín reemplazara al
intérprete de las maracas, pero sin duda, su instrumento predilecto fue el violín; la
anécdota que mejor ilustra su versatilidad con los instrumentos musicales tiene origen en
el inquieto año de 1948; Alejandro Tobar, quien dirigía la orquesta del famoso Hotel
Granada, en el centro de Bogotá, fue sorprendido por los violentos acontecimientos del 9
de abril; alarmado, salió de allí por la carrera séptima con rumbo al norte llevando un
violín, un saxofón, un clarinete y una trompeta; unos policías sin reconocerlo lo
detuvieron y le exigieron que explicara qué hacía con tantos instrumentos musicales,
pensaban que en medio del caos el sospechoso sujeto había saqueado un almacén de
instrumentos musicales, el maestro les explicó que todos los instrumentos le pertenecían
pero los policías no convencidos con la respuesta le pidieron pruebas; el músico no tuvo
más remedio que desenfundar sus instrumentos y tocar la Gata Golosa en cada uno de ellos;
los policías avergonzados reconocieron su error y se ofrecieron a escoltarlo hasta su
casa.
Para completar las
semejanzas de W. A. Tobar con su colega austríaco, el colombiano perteneció a la Logia
Masónica Tequendama en donde alcanzó el grado treinta y tres que, según los entendidos,
es el más alto; sin embargo la obra musical de Tobar no evidencia influencias masónicas,
lo que sí ocurre en la de Mozart.
Su genialidad en el campo
de los sonidos se extiende hasta el terreno de la lingüística, "Alex" Tobar
dominó el inglés, el francés, el alemán, el italiano, el ruso y el hebreo, algunos
añaden a la lista el griego.
UN MÚSICO COMPLETO
Wolfano Alejandro Tobar
García, hijo de Ismael Tobar, veterano de la Guerra de los Mil Días y de María García
de quien no se sabe más que el nombre, nació el 24 de mayo de 1907 en Bogotá; a decir
de don Ismael Tobar, hijo, y sus otros hermanos, su abuelo paterno fue Don Rafael Pombo,
el célebre poeta, quien tuvo tres hijos naturales con María Inés Tobar.
El gusto del padre de
"Alex" por la música fue decisivo para la temprana inclinación del infante por
la música; después de haber cursado estudios de violín con Leopoldo Carreño y
Guillermo Uribe Holguín en el Conservatorio Nacional, a la edad de diez años viajó a
Alemania en donde continuó en la Escuela de Altos Estudios Musicales de Bonn, también
participó como violinista en la Orquesta Sinfónica de Hamburgo.
En 1929 regresó a
Colombia y empezó a tocar en la Jazz Band de Anastasio Bolívar; en 1931, con un cuarteto
de cuerdas formado por el mismo Bolívar, Leopoldo Carreño y Gregorio Silva, interpretó
música de cámara en vivo para un programa de la radiodifusora HCK de Bogotá.
En 1936 se unió a la
Orquesta Colombiana del también compositor Efraín Orozco como arreglista, violinista y
tocando cualquier instrumento que hiciera falta; vivió seis años en Argentina, viajó
por toda Latinoamérica y Estados Unidos obteniendo gran reputación.
En el Teatro Colón de
Buenos Aires la orquesta de Orozco estrenó Romanza de Amor, canción compuesta por
Tobar especialmente para el cantante Carlos Julio Ramírez quien los acompañaba; este fue
su primer gran éxito pero también su primer gran desengaño: Orozco se atribuyó la
autoría de la canción y acusó a Tobar de haberla plagiado, por lo que fue encarcelado;
los testimonios que favorecen a Tobar como el verdadero compositor son los más numerosos
y los más autorizados, entre ellos está el de Berenice Chávez, la gran cantante
colombiana que por esos días también vivía en Argentina y el del propio autor de la
letra, el poeta payanés Carlos López Narváez. El propio Tobar, que perdió muchas
composiciones dejando que otros se las atribuyeran pues su sensible personalidad era
contraria a las polémicas y su pensamiento le decía que debía ser generoso con quienes
no poseían ni de lejos sus capacidades musicales naturales confirmó, en sus últimos
días y sin ningún interés mundano (que nunca había tenido), su propiedad sobre la
música de la polémica canción.
Su regreso a Colombia
alrededor de 1942, no fue muy feliz; su familia y especialmente su padre, que fue un gran
compañero y consejero, notaron con tristeza muy disminuida la capacidad visual de su
hijo; ellos culparon de la pérdida a las vicisitudes vividas en el país del sur, pero lo
más probable es que fuera una de las primeras consecuencias de la silenciosa diabetes que
con el tiempo y gracias a la desatención sería fatal.
Lo que estaba por venir
era mucho más halagüeño, en 1945 "Alex" quien hacía algún tiempo formaba
parte de los primeros violines de la Orquesta Sinfónica Nacional, puesto en el que
duraría hasta 1950, se unió a la orquesta del inolvidable Lucho Bermúdez para la que
realizó muchos arreglos y composiciones. Esta orquesta amenizó durante varios años las
noches del tradicional Hotel Granada de Bogotá, en 1948 la orquesta del maestro Bermúdez
se trasladó a Medellín para ser la agrupación de planta en el Hotel Nutibara y después
en el Club Campestre de la capital antioqueña; "Alex", entonces, quedó
encargado de la música del nombrado hotel bogotano y conformó la agrupación Alex Tobar
y su Orquesta con la que marcaría toda una época de la música popular en Bogotá.
Durante la velada de algún sábado posterior al nueve de abril, la orquesta de Alex Tobar
estrenó, en el Hotel Granada el son paisa, Pachito Eché, un éxito instantáneo y
sin precedentes en la música colombiana.
En 1946 participó como
socio fundador en la creación SAYCO, Sociedad de Autores y Compositores de Colombia,
junto con otros colegas suyos como Antonio Álvarez Lleras, José Benito Barros, Bernardo
Romero Lozano y Lucho Bermúdez.
La segunda mitad de la
década entre 1940 y 1950 fue casi sin duda la época más fecunda de Tobar como
compositor, no sólo dio a conocer la famosa canción dedicada a Don Francisco Echeverri
Duque "Pachito", gerente y mayor accionista del Hotel Granada, también durante
este lapso compuso y estrenó varias de sus obras "serias" más significativas: Atardecer
En Patiasao, Agua Sagrada, Hoy He Visto Unos Ojos y Poco a Poco, además
inició con su orquesta, la participación en programas radiales emitidos por la
radiodifusora bogotana Nueva Granada.
En 1949 integró un grupo
de cámara formado por él mismo, Jaime Guillén, Gerhardt Rothstein y Frank Preuss en los
violines, Gabriel Hernández en la viola y Miguel Uribe en el violonchelo, con el que
realizó, desde los estudios de la Radio Nacional, una serie de transmisiones dominicales
con programas de música de cámara.
En 1951 viajó a
Medellín y conformó una orquesta contratada por un club social de la ciudad. Con la
misma orquesta realizó programas para la emisora La Voz de Medellín de la Radio Cadena
Nacional, pero las exigencias musicales del maestro "Alex" no resultaron
comerciales para los empresarios radiales antioqueños por lo que su estadía en la tierra
paisa sólo duró un año.
De vuelta en Bogotá, en
1952, entró como pianista y arreglista a la orquesta de Don Américo y sus Caribes
organizada por el argentino Américo Belloto aprovechando la popularidad que había
adquirido su nombre a través de los discos del sello Odeón, con esta orquesta Alejandro
Tobar realizó frecuentes programas radiales para la emisora Nuevo Mundo (más tarde
Caracol).
En 1955 empezó a dirigir
la Orquesta Pielroja del Programa Pielroja presentado por la Compañía Colombiana de
Tabaco, primera orquesta de televisión en Colombia. Tres años más tarde, su esposa,
Blanca Margarita Mendoza León dio a luz a su hija Alejandra Patricia, en 1960 nació su
otro hijo, David Elías.
En 1959 ingresó al grupo
de segundos violines de la Orquesta Sinfónica de Colombia dirigida por Olav Roots. En
1962 fue promovido a los primeros violines en donde continuó tocando hasta 1974 cuando su
enfermedad no lo permitió más.
El 21 de febrero de 1975
la orquesta de Lucho Bermúdez y otros amigos del maestro Tobar le ofrecieron una serenata
en la puerta de la habitación 345 de la Clínica de la Caja Nacional de Previsión, el
músico emocionado gritó con las pocas fuerzas que pudo reunir: "¡Viva Colombia,
vivan los músicos colombianos!", después de eso su apariencia mejoró notoriamente,
pero a los dos días, a las once de la mañana, murió por un derrame pleural causado por
la diabetes que probablemente lo acompañó durante la mayor parte de su vida.
[1]
ENTREVISTA
con don Ismael Tobar y su esposa doña Teresa Alarcón de Tobar. Bogotá, 7 de mayo de
2001.
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[2] CORREO
enviado por el profesor Juan Fernando Molina de la EAFIT de Medellín. Bogotá, 6 de julio
de 2001.
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[3]
CONVERSACIÓN
telefónica con don Ismael Tobar. Bogotá, 6 de julio de 2001.
Regresar
CATÁLOGO DE OBRAS ORIGINALES
Por: Huáscar García
Guzmán
Para Orquesta Sinfónica.
Kalamary, Paráfrasis Sobre Temas de Lucho Bermúdez
Para Orquesta Sinfónica
e Instrumento Solista.
Atardecer en Patiasao, Escena Campestre para orquesta y
clarinete solista.
Canciones para
Orquesta Sinfónica y Voz Solista.
Canción de Cuna con texto de Ricardo
Castillo, Hoy He Visto Unos Ojos con texto de Teodoro Gutiérrez Calderón, Poco
a Poco con texto de Ivonne Argentina Ramírez Garrido.
Para Orquesta de
Cuerdas.
Serenata en Málaga, Serenata en Chocontá.
Para Grupos de
Cámara.
Pasillo en Sol Mayor para violín y piano, Popayán, Hada Madrina
para quinteto de cuerdas (partes completas no encontradas).
Canciones Para Voz y
Piano.
Amor Que Se Fue, Antioqueñita, Canción 27, Caracola con texto de
Carlos López Narváez, Deme un Beso ¿ quiere? con texto de Ricardo Castillo, Idilio,
La Nena del Mayoral con texto de Mariano San Ildefonso, No Olvidaré Tu Cariño,
Saudade Negra con texto de Juan E. Cañarera, Secreto con texto de Carlos
López Narváez, Serenata a Popayán con texto de José Alarcón Mejía, Tunjo
con letra de Carlos López Narváez. El autor de la letra es desconocido en las canciones
en que no está especificado.
Música Para Escena.
Mi
Marido es Soltero comedia musical en cinco cuadros con libreto de Mariano San
Ildefonso, I. Chotis, II. Guabina, III. Canción-bolero, V. Porro, VI. Bambuco; los
números son para voz y piano.
También existen varias
partituras con temas musicales breves destinados a ser cortinillas en los programas
radiales; sólo uno lleva título: Tema Mejoral.
Para Orquesta Radial o
de Baile e Instrumento Solista.
Agua Sagrada Vichatá para orquesta
y flauta solista.
Para Orquesta Radial o
de Baile.
Alegrías del Cauca, Amoroso, Arenas del Caribe, Bailando Charleston,
Callecita, Canto Indio, Cayetano Baila, Contigo, Cuba, Cumbia Caleña, Cumbia en la B,
Danza Tayrona, ¿Dónde Está Pachito?, El Camino del Café, El Gallinero, El Maizal, El
Gringo, El trust de los Tenorios, El Vagabundo, Engaño, Ensoñación, Ensueño, Espera,
Evocación India, Flor de Mataratón, Gitano y Caballero, Grato Silencio, Hortensia,
Impuesto de Soltería, Josefina, La Carne Propia, La Luz de Tu Mirada, Ma Petite Folie,
Mapalé Pie de la Popa, Me Muero Por Tu Amor, Mi Chamaquita, Morena Linda, Negrito
Tapetuza, No Olvidaré Tu Cariño, No Sé si Tú Me Quieres, Pa qué Regreso,
Pachito Eché, Pegadita a los Hombres, Q es la Cosa, Reinas del Caribe, Romanza de
Amor, Romance de Amor, Rosa de Hungría, Sao Paolo, Son Carretón, Ven Junto a Mí,
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Fotografías del archivo
familiar
SU MÚSICA EN NUESTRA COLECCIÓN VIRTUAL
(Partituras y audio MP3)
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