LA MÚSICA EN CARTAGENA DE INDIAS
Luis Antonio Escobar
Con el título "Aportes culturales y deculturación", Manuel Moreno Fraginals dentro del libro África en América Latina -Siglo XXI editores-, trae una serie de datos muy significativos y necesarios para comprender muchos aspectos musicales.
Comienzo por transcribir lo referente a tiempo y cantidad: "Por lo tanto, fijando los años 1518 y 1873 como fechas límites, tendríamos 355 años de comercio de esclavos africanos, durante los cuales tiene lugar el proceso de traslado coercitivo de seres humanos más gigantesco que ha conocido la historia. A lo largo de este período se estima que arribaron a América no menos de 9.5 millones de negros africanos, en función de seis producciones fundamentales: azúcar, café, tabaco, algodón, arroz y minería".
Las cifras lo dicen todo y demuestran perentoriamente la lentitud en la toma de conciencia de una pavorosa maldad, que durante 355 años no conmovieron fundamentalmente a las instituciones religiosas, políticas, filosóficas, caritativas, o de cualquiera otra índole. Son cifras y hechos demasiado reveladores de la insensibilidad y maldad del hombre.
En cuanto a la cantidad, más de nueve millones de esclavos también resulta incomprensible desde cualquier punto de vista. Tuvieron que crear mecanismos pavorosos y procesos en los cuales el esclavo pasaba a convertirse en ficha o número, sin que apareciera el menor asomo de caridad o benevolencia. Así mantenían en sumisión a los esclavos y así se conformaba un estado de cosas aceptado por todos. "La esclavitud creó una estructura social bipolar donde las contradicciones clasistas se expresan en su forma más simple: una enorme masa desposeída obligada a entregar su trabajo de por vida, y un mínimo grupo dominante con poderes omnímodos. Para hacer más clara la diferenciación a cada polo corresponde un distinto color de piel".
Desde entonces se le dió la connotación a lo blanco y a lo negro, la equivalencia de lo bueno y de lo malo. Se podría agregar, de perseguidor y perseguido, rico y pobre, etc, de todo lo cual aún no nos hemos liberado, ni unos ni otros.
Otros datos revelan el aniquilamiento de sus costumbres, de sus tradiciones o la deculturación. "Los africanos traídos a América eran sumamente jóvenes: 15 a 20 años de edad hasta principios del siglo XIX". Esto es apenas natural puesto que estaban trayendo, no hombres, sino animales que pudieran producir, que fueran rentables... No nos olvidemos que, al igual que actualmente en las ferias de los pueblos, cuando se compran animales, a los negros se les apreciaba por las dentaduras, la consistencia, la mirada de los ojos, la calidad de los músculos, todo para poder sopesar debidamente la capacidad de trabajo.
