LA MÚSICA EN CARTAGENA DE INDIAS

Luis Antonio Escobar

 

OTROS ASPECTOS DE LA DANZA NEGRA

Dejo otras inquietudes que pueden ayudar a comprender lo inmenso de la danza negra, la que ha llenado de alegría al mundo, déjenme decir, quizá porque el negro aún no sabe que se rielan bombas atómicas por el cielo azul, o porque no cree en los mapas blancos que determinan el exterminio total, o, porque la pobreza, como lo podría decir San Francisco, es la madre de la alegría, de la alegría que brota al mover el cuerpo. Como sea, serían ellos los únicos ángeles, ángeles negros sin vestido, los únicos que entregarían el verdadero estandarte de la paz, pues ellos, como los antiguos griegos, poseyeron la tierra al dominarla con los pies, al gozarla sin mediciones ni valores. Ellos nos siguen enseñando que la tierra está bajo nuestros pies y que no hay que buscarla bajo los pies de los demás.

La Tumba Francesa, es aparentemente un estribillo o fórmula rítmica. Odilio Orfé nos dice que los bailes más característicos de las Tumbas fueron: el Mason, el Cocoyé, el Fronté, o de frente, el Babul y el Manga Silá, todos bailados en parejas que integran una coreografía. Además, el Yubá y el Carabiñé, interpretados por un solista masculino. Los diseños melódicos de las Tumbas Francesas, raramente sobrepasan los cuatro compases. Intervienen fundamentalmente tres Tumbas o tambores en estos complejos artísticos.

También hay que agregar que a los Lucumí se les atribuye un culto extraordinario por la danza. Dentro de su "santoral" existían más de cuatrocientos dioses a quienes había que ofrendar danzas. Esto podría significar que poseyeron una maravillosa fantasía o poder de variación. Además, sus creencias o mitología era tan extensa y dramática que algunos expertos la comparan con la grecoromana. Habría que agregar que tuvieron las más sutiles interpretaciones en relación con sus dioses. Por ejemplo, el baile de la diosa Ochún, o danza de los manantiales; los bailes guerreros eróticos de Changó o los de Eléggua, un dios travieso, que remedan moviendo un palo anguloso, "garabato". ¿Vendrá de ahí nuestra famosa danza del garabato?. Y la danza a la diosa Yemenyá que es la danza de las olas. Cuidado pues con ver en la danza negra solamente lo espectacular o el denigrante sentido de lo revisteril. Cuidado, porque en ellos la danza viene de sus santos y también de sus dolores profundos y de sus torsos desnudos, libres del sentido de pecado.

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