LA MÚSICA EN CARTAGENA DE INDIAS
Luis Antonio Escobar
Para que el lector pueda darse cuenta de la vigencia y la fuerza de las tradiciones musicales negras en Colombia, me permito agregar, sin mayor comentario, los siguientes términos con que se conocen, cantos, danzas, y formas musicales relativamente vigentes. Es cierto que muchos aires o formas musicales, como en el caso de la música llanera, se parecen unos a otros, pero no podemos olvidar que dentro de su folclor, existen sutilezas perceptibles solamente para ellos. En cierta forma, muchas músicas pueden ser iguales en sus ritmos, y hasta en las melodías, pero el mismo nombre puede enunciar determinadas historias o modos de sentir que no comprende todo el mundo. Los nombres que cito a continuación pertenecen a diferentes regiones negras de Colombia.
Cumbia, Porro, Mapalé, Bullerengue, Patacoré, Alabado, Danza, Contradanza, Currulao, Bunde, Fandango, Jota, Juga, Chigualo, Pango, Makerule, Paloteo, Chicote, Danza del Garabato, Del Torito, De Los Gallinazos, De Los Indios Espejos y De Los Indios Cabildantes, Lumbalú, Tamborito, Aguabajo, Pasacalle, Polka, Bolero Viejo, Bambuco Viejo, Trisagio, Romance, Salve, Arrullos, Villancico y, seguramente, faltan muchos más, y otros ya se habrán olvidado irremediablemente.
Muy pocas naciones tienen actualmente tantas formas y tradiciones musicales como la región del Pacífico colombiano.
Por lo anterior, también nos damos cuenta de que no se trata solamente de los dos aires más conocidos, inclusive a nivel internacional, la cumbia y el porro, ya que éstos, como se vio anteriormente, tienen también franca descendencia indígena. Pero aún así, tendríamos que mencionar la influencia de estas formas dentro del ámbito de la música popular. Aquí ya llegamos a un punto que es preciso aclarar.

Cumbia!! Cumbia!!
Ahora esta palabra resuena en la sangre de todos los colombianos.
(Fotografía Hernán Díaz)
