LA MÚSICA EN CARTAGENA DE INDIAS

Luis Antonio Escobar

LO FOLCLÓRICO Y LO POPULAR

            A muchas personas les es difícil comprender la diferencia entre lo folclórico y lo popular y aquí es preciso aclararlo, pues se trata de ver la influencia de lo folclórico en lo popular. Folclórico es lo que nace espontáneamente como expresión de un grupo, como una actividad propia. Lo popular se refiere a músicas que cobijan sectores más amplios, pero que no necesariamente representan o expresan el modo de sentir de un grupo. En el caso de la Cumbia, se toca con las dos gaitas, macho y hembra, se acompaña con el guasá o guacho y con uno o dos tambores. Es, o era, generalmente, tocada por indios de la región de Santa Marta y de otras tribus de la región del Atlántico y, posteriormente, cuando vino la mezcla de razas, persistió como forma de expresión en sus tribus, pueblos o conglomerados. Entró el negro a tomarla o adoptarla y, finalmente, se hizo popular tanto en Santa Marta como en Cartagena y lugares aledaños. Relata Isaac E. Holton: “Afortunadamente no estuve mucho tiempo en Calamar pero allí presencié el baile más curioso que uno pueda imaginar. Andando por el pueblo ví una luz que venía de la orilla del río y oí el extraño ritmo de un tambor acompañado por voces que, para el gusto de algunos, podrían ser cantos, pero para otros serían puros berridos. Había un gentío agolpado alrededor de una pareja bailando, pero me abrieron paso para que pudiera mirarlos. Las luces provenían de las velas que iluminaban las mesas donde vendían bizcochos, golosinas y ron. Por su parte los bailarines, un negro viejo y una mujer, bailaban a la luz de la luna y en la danza adoptaban posturas interesantísimas. Ella baila suelta mientras los brazos del hombre la rodeaban sin tocarla y él intentaba seguirle el ritmo, agachándose un poco de tal manera que los brazos quedaran al nivel de la cintura de la mujer”.

No cabe la duda de que se trataba de una cumbia pero esta vez tocada sin instrumentos melódicos, es decir, era una cumbia en formación, basada solamente en el ritmo. Posteriormente vendría la mezcla de lo indígena y lo negro, de los tambores y las melodías y la adopción coreográfica de lo que hoy conocemos como cumbia. Pero a su vez, esta música, estas danzas, estos instrumentos, que eran la expresión genuina de aquellos grupos, indígenas y negros en el siglo XX, con la evolución técnica, irían a parar en que, en vez de tocar gaitas, guasá y llamador, aparecerían, pianos, clarinetes, trompetas, órganos electrónicos, etc., todo lo cual se convertiría en la música popular colombiana o cumbia de exportación, cumbia para tocar en cualquier lugar del mundo, con cualquier instrumento y para ser bailada de cualquier manera. Creo que queda explicado lo de folclórico, lo popular y además la influencia de lo folclórico en lo popular. En este sentido hay que ver otra transición y es la de, lo inmediato folclórico, a lo popular. Tal es el caso de unos destacadísimos músicos que al adoptar determinados ambientes y ritmos autóctonos, como la cumbia o el porro, los revisten de otro carácter y lo instrumentan. Me refiero particularmente a Lucho Bermúdez, músico de inmenso talento musical, autor de numerosos porros, cumbias y otras formas en las cuales ha logrado representar una especie de nueva mezcla que sería la de lo indígena, negro y blanco. Esta nueva corriente musical, síntesis de una nueva gente cartagenera, es otra expresión importante, pero ya pertenece a la música popular colombiana en algunos casos revestida de orquestación internacional, la que necesita cierta serie de armonías, ritmos e instrumentos que van a representar otro nivel musical, quizá más llamativo pero menos auténtico. Lo importante es ver cómo ha llegado al siglo XX la música, a través de muchas transformaciones, cómo existen las corrientes de sangre que representan a los negros, a los indígenas y hasta los mismos blancos, ahora dominados por el influjo directo de la música de los esclavos. Es el mismo fenómeno de Norteamérica con el jazz, influjo inevitable que se sigue asimilando y que finalmente se ha vuelto influjo musical mundial, al igual que el influjo de la música llamada caribeña, o hasta podría llamarse, Cartagenera, pues allí comienzan todos esos procesos históricos colombianos.

Regreso al índice

Siguiente

 

 
Comentarios (0) | Comente | Comparta c