LA MÚSICA EN CARTAGENA DE INDIAS
Luis Antonio Escobar
En relación con las formas musicales hay una lista que seguramente quedará incompleta: Alejo Carpentier dice que proliferaron en Cuba, en Argentina, Chile, México, Brasil y Colombia y donde quiera que hubo esclavos negros en América. "La Zarabanda, como la Chacona, era cosa venida de Indias". Muchas dudas tengo al respecto pues estos dos nombres, aunque se comienzan a utilizar en el Barroco, es decir, ya descubierta América, están tan en moda también en esa época y tan afirmativas y ligadas al carácter de la música europea, que sería un milagro tan rápida transformación y asimilación. La Chacona está tan ligada a las fórmulas del contrapunto que, reitero más y más mis dudas sobre la afirmación de Carpentier. En cambio sí me parece que el Zambapalo, bailado en España en los siglos XVI y XVII, especialmente en obras de teatro, pudo haber tenido influencia de América. Igual con el Retambo y Retambico. Se dice que son danzas sexuales, en las que los bailarines, "parece que se dan" Carpentier cita por analogía fonética: Gayumbas, Paracumbés, Retambos, Cachumbas, Yeyés, Zambapalos, Zarambeques, Garrumbes, Rumbas, Bembés, Sambas, Batuques, Macumbas, Guaguancós, Candombes, Tumbas, Chucumbés, Carrumbas, Yambús; también agrega el Fandango, pues según el diccionario de autoridades lo da "como baile introducido por los que han estado en los reinos de Indias", que se hace al son de un tañido muy alegre y festivo". Chica o Calenda, Congó, Karinga, Mamba mexicana, Merengue Haitiano.
"En cuanto al Chucumbé, tal boga tuvo en intenciones y gestos, bailada en casas ordinarias de mulatos y gente de color quebrado; no gente seria, ni entre hombres circunspectos, que se elevó una denuncia a la Santa Inquisición en México, a fin de que fuese prohibida. La respuesta no se hizo esperar. Después de ordenarse una investigación -minuciosa e individualizada-, el Santo Oficio fulminó el Chucumbé con su condena terminante, estimándose que la danza de los cubanos causaba el mayor daño en Veracrus, -particularmente entre las doncellas-. El hombre y la dama de cada pareja adoptan mil actitudes, hacen mil gestos que son de lascivia tal que nada puede comparárseles". Al referirse al Chucumbé, escribe el informador de la Santa Inquisición de México: "Las coplas se cantan mientras otros bailan, ya sea entre hombres y mujeres o bailando cuatro mujeres con cuatro hombres; el baile es con ademanes, meneos, sarandeos, contrarios a toda honestidad.., por mezclarse en ellos abrazos y dar barriga con barriga".
No he leído cosa más divertida que la narración de este baile del Chucumbé. Pero, o se toma como algo divertido, o es simplemente el remedo del acto sexual, por lo cual debieron escandalizarse a morir en la Santa Inquisición. Yo sigo pensando que el blanco, debido a sus complejos sexuales, va mucho más allá en sus interpretaciones y que estas "tocadas de barriga con barriga", bien podrían significar lo mismo que si fuera mano con mano, cabeza con cabeza, haciendo y gozando el ritmo, que es lo principal para el negro. Claro está, sin llegar al extremo de que los negros, o cualquier grupo, incluyendo los de ballet clásico, nunca tengan en mente el acto sexual como intención directa o sublimizada. Naturalmente que la danza produce toda clase de excitaciones y muchas tienen carácter sexual, pero el negro tiene la virtud de que sus movimientos no se tornan vulgares o inapropiados, como sí sucede con el blanco que llega hasta el ridículo al menearse tratando de imitar al negro sin llevar el ritmo.
