LA MÚSICA EN CARTAGENA DE INDIAS

Luis Antonio Escobar

 

GUILLERMO ESPINOZA

Su carácter, netamente cartagenero, y no apacible y bohemio como el de Adolfo Mejía, logró poco a poco conquistar una posición internacional muy merecida. Guillermo Espinosa nació en Cartagena el 9 de enero de 1905. Mereció ayuda de instituciones internacionales de Italia y Alemania en donde estudió con enorme éxito. La dirección de orquesta, su preferencia, la adelantó con el entonces director de la Filarmónica de Berlín, Julius Prüwer.

Espinosa principiaba a convertirse en el principal pionero y defensor de los compositores latinoamericanos muertos o vivos. Esa pasión, surgida de su auténtica comprensión de muchas de las obras geniales de los autores desconocidos, comenzó con su concierto el 6 de junio de 1932. Eran obras que se escuchaban en Europa por primera vez. El programa incluía CUAUHTEMOC del mexicano Rolón y las DANZAS AFRICANAS de Villalobos que se interpretaban bajo su dirección con la Orquesta y Coro de la Emisora de Berlín. Aquello fue apenas el comienzo de una carrera musical que indudablemente coloca a Guillermo Espinosa como la figura más importante en el desarrollo de la música en Latinoamérica en el presente siglo. No exagero pues los hechos así lo demuestran, y comprueban la indolencia en su propia patria. A los 31 años Espinosa le daba vigor a la Orquesta Sinfónica Nacional y su entusiasmo pedagógico hacía que por primera vez se crearan los conciertos sinfónicos para niños, los conciertos sinfónicos para las ciudades importantes; creaba conjuntos de cámara para la Radiodifusora Nacional, estrenaba obras de autores colombianos y latinoamericanos y principiaban sus actividades a nivel mundial. Espinosa comenzó a realizar sus célebres Festivales Interamericanos con los cuales, finalmente, principiaron a conocerse las obras de compositores tan importantes como: Villalobos, Guarnieri, Uribe Holguín, Ginastera, Castro, Lorenzo Fernández, y de ahí en adelante una impresionante lista de compositores latinoamericanos, prácticamente, todos. Personalmente reconozco con orgullo que mis obras fueron presentadas en diferentes conciertos, tanto en USA como en Europa, debido a su interés. Se puede decir que no existe compositor importante latinoamericano que no le deba a Guillermo Espinosa el afán de presentar sus obras. Pero además fundó revistas, editó libros, discos, folletos, boletines. He ahí un hombre entregado totalmente al fomento de la música latinoamericana. Algún día surgirá en Colombia un PREMIO GUILLERMO ESPINOSA para recordar su nombre y su afán por la música latinoamericana.

Espinosa tenía la simpatía, el entusiasmo y dinamismo de un centro delantero en el fútbol. Jamás se le veía callado y muchísimo menos, anonadado. Su cabeza estaba llena de sinfonías para dirigir y de proyectos en favor de los compositores latinos. Como director de la Sinfónica Nacional no se contentó con las actuaciones en la ciudad de Bogotá y fundó los famosos FESTIVALES MUSICALES DE CARTAGENA, que en un momento dado, constituyeron lo más importante a nivel internacional. A las playas de Cartagena principiaron a llegar intérpretes de fama mundial como Nicanor Zabaleta, Claudio Arrau, Jaques Thibaud, Sanromá, etc. Fundó la Sociedad Pro Arte de Cartagena, que llegó a tener revista propia, importaron partituras y un magnífico piano y principió a crearse un nivel cultural que llegó al propio pueblo. Fueron muchas las entidades y personalidades cartageneras que se vincularon a este "centro delantero", entre otros, Adolfo Mejía.

En este momento, mes de mayo de 1983, se le ha rendido al maestro Guillermo Espinosa un merecido homenaje pues son ahora veinticinco años de Festivales Interamericanos de Música.

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